Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós expresa la importancia de asumir el momento actual, con sus debilidades y fortalezas, como parte de nuestra vida, y eso debemos aceptar en paz y serenidad.
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Medita sobre esto:
Ayer hablamos acerca de aprender a decir no. Hoy hablemos de otra palabra importante: Sí.
Podemos aprender a decir sí a las cosas que nos hacen sentir bien, a lo que queremos, para nosotros mismos y para los demás.
Podemos aprender a decir si a la diversión. Si a las reuniones, a llamar a un amigo, a pedir ayuda.
Podemos aprender a decir si a las relaciones sanas, a la gente y a las actividades que nos convienen.
Podemos aprender a decir sí a nosotros mismos, a lo que queremos y necesitamos, a nuestros instintos y a la guía de nuestro Poder Superior.
Podemos aprender a decir sí cuando sentimos que es correcto ayudar a alguien.
Podemos aprender a decir sí a nuestros sentimientos.
Podemos aprender a identificar cuándo necesitamos dar un paseo, tomar una siesta, que nos froten la espalda o comprarnos flores.
Podemos aprender a decir sí al trabajo que nos gusta.
Podemos aprender a decir sí a todo lo que nos nutre y alimenta.
Podemos aprender a decir sí a lo mejor que pueden ofrecernos la vida y el amor.
«Hoy diré sí a todo lo que me hace sentir bien y siento que es conveniente».
Mi Reflexión: Aprender a decir «sí» es tan importante como aprender a decir «no». Decir sí a lo que nutre nuestra alma, fortalece nuestra fe y cuida nuestro bienestar no es egoísmo, sino una forma de honrar la vida que Dios nos ha dado. Cada vez que elegimos aquello que nos acerca a la paz, al amor, a relaciones saludables y al propósito de Dios, estamos afirmando el valor que Él ha puesto en nosotros. (Alpha).
Preguntas para reflexionar:
¿A qué cosas buenas necesito comenzar a decirles «sí» en esta etapa de mi vida?
¿Estoy aceptando con gratitud las bendiciones y oportunidades que Dios pone delante de mí?