Reflexión del Dia: 7 de Octubre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» refiere como el codependiente puede y debe desarrollar la habilidad para detectar a tiempo que esta «reaccionando» ante sus relaciones y detener esa conducta.

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Reflexiona sobre esto:

Las relaciones personales del codependiente a menudo reflejan un desafío constante entre su profundo deseo de cuidar y rescatar a los demás, y su propia necesidad de sanación y crecimiento personal. Esta lucha interna puede llevar a relaciones desequilibradas, donde el codependiente tiende a dar en exceso, sacrificando sus propias necesidades y límites. Sin embargo, a través de la reflexión y la sanación, el codependiente puede aprender a establecer límites saludables, priorizar su propio bienestar y participar en relaciones más equitativas y enriquecedoras. Al encontrar el equilibrio entre el cuidado de los demás y el autocuidado, el codependiente puede experimentar relaciones más auténticas y satisfactorias, donde el amor y el apoyo fluyen de manera mutua y saludable.

Para Reflexionar:
¿Puedes detectar cuando estás experimentando reacciones negativas en tus relaciones?
¿Pides a Dios en oración que te de guía y dirección para enfrentar estas situaciones?

Meditación 2 de Octubre… Fieles a nosotros mismos

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós refiere la importancia de que las personas codependientes sean leales a sí mismas y a sus propias necesidades en lugar de priorizar constantemente las necesidades y deseos de los demás. Esta idea es fundamental en el proceso de recuperación de la codependencia y está en línea con la noción de que para tener relaciones saludables y equilibradas, uno debe primero cuidar de sí mismo y mantener su propia identidad y bienestar.

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Medita sobre esto:

Esto sobre todo: para que tu ser sea verdadero, y debe seguir, como la noche del día, no podrás ser falso para ningún hombre. (WILLIAM SHAKESPEARE).

Para que tu ser sea verdadero. Una declaración de apoyo para aquellos de nosotros que estamos atrapados en la tormenta de necesidades y sentimientos de los demás.
Escucha el yo. ¿Qué necesitamos? ¿Se están cumpliendo esas necesidades? ¿Qué sentimos? ¿Qué necesitamos hacer para cuidar nuestros sentimientos? ¿Qué nos dicen nuestros sentimientos sobre nosotros mismos y la dirección que debemos tomar?
¿Qué queremos hacer o decir? ¿Qué nos dicen nuestros instintos? Confía en ellos, incluso si no tienen sentido o cumplen con las reglas y expectativas de otras personas.
A veces, las demandas de otras personas y nuestras confusas expectativas de nosotros mismos –los mensajes sobre nuestras responsabilidades hacia los demás- pueden crear un lío tremendo y complicado.
Incluso podemos convencernos de que complacer a la gente, ir en contra de nuestra naturaleza y no ser honesto, ¡es algo amable y honesto de hacer!
No es verdad. Simplificar. Volver a lo básico. Deja ir la confusión. Al honrarnos y respetarnos a nosotros mismos, seremos fieles a los que nos rodean, incluso si los disgustamos momentáneamente.
A ti mismo, sé verdadero. Palabras simples que describen una tarea poderosa que nos puede volver a encarrilar.
«Hoy, me honraré, apreciaré y amaré a mí mismo. Cuando esté confundido sobre qué hacer, seré sincero conmigo mismo. Voy a liberarme del control que otros, y sus expectativas, tienen sobre mí».

Mi Reflexión: La práctica de cuidar de uno mismo lleva a mantener límites saludables y vivir de acuerdo con los valores y necesidades personales. Es un aspecto crucial en el camino hacia la recuperación de la codependencia y la construcción de relaciones más equilibradas y satisfactorias. Significa que, antes de cuidar de los demás, uno debe aprender a cuidarse a sí mismo y ser leal a su propio bienestar y felicidad. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Has probado tu fortaleza interior ejercitando la autofidelidad?
¿Sientes que lograste fortaleza para dejar ir lo que te ata?

Reflexión del Dia: 27 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» refiere la necesidad de autocuidarnos bajo el criterio del fortalecimiento de nuestra autoestima. Todo pasa por lograr desapegarnos de todo aquello que nos ata e impide recuperarnos de la codependencia.

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Reflexiona sobre esto:
El autoamor y el autocuidado son relevantes en la recuperación de la codependencia por varias razones:

– Ayudan a romper patrones codependientes: Al centrarte en cuidarte a ti mismo, dejas de buscar la validación y la satisfacción en las relaciones con los demás.
– Fortalecen la autoestima: El autoamor y el autocuidado te ayudan a desarrollar una imagen positiva de ti mismo, lo que a su vez te permite establecer relaciones más saludables.
– Promueven el bienestar emocional: Al aprender a manejar tus emociones y cuidar de tu bienestar emocional, te vuelves más resistente a las trampas emocionales de la codependencia.
– Empoderan la autonomía: El autoamor y el autocuidado te ayudan a desarrollar una mayor independencia emocional y una capacidad para tomar decisiones más saludables en tus relaciones.

En resumen, el autoamor y el autocuidado son elementos fundamentales en el viaje hacia la recuperación de la codependencia. Al aprender a amarte a ti mismo y cuidarte de manera adecuada, te estás equipando con las herramientas necesarias para construir relaciones más saludables, satisfactorias y equilibradas en el futuro.

Mi Reflexión: Durante mucho tiempo puedo haber aprendido a cuidar de otros antes que de mí misma, buscando en sus necesidades la razón para sentirme valiosa. Hoy estoy comprendiendo que también necesito escucharme, atender mis emociones, respetar mis límites y cuidar mi bienestar. Dios me enseña que mi valor no depende de cuánto hago por los demás, sino que puedo recibir de Él la seguridad que necesito para vivir con mayor libertad. Amarme y cuidarme no significa dejar de servir o amar a otros; significa hacerlo sin abandonarme a mí misma. Cuando aprendo a cuidarme con responsabilidad y gratitud, puedo relacionarme con los demás desde una mayor libertad, equilibrio y autenticidad. (Alpha).

Para Reflexionar:
¿Qué necesito comenzar a hacer por mí misma para cuidar mi bienestar emocional y físico sin sentirme culpable?
¿Estoy aprendiendo a valorarme y cuidarme desde la seguridad que encuentro en Dios, o todavía dependo de la aprobación y las necesidades de otros para sentirme valiosa?

Reflexión del Dia: 26 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» refiere que los codependientes solemos ser rescatadores cayendo en la llamada «trampa del salvador». Salir del triángulo de Karpman es urgente para quienes desean sanar.

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Reflexiona sobre esto:
El codependiente a menudo se encuentra atrapado en el rol patológico del «salvador», donde busca constantemente rescatar a los demás de sus problemas y dificultades. A primera vista, esto puede parecer un acto de amor y compasión, pero en realidad, es una trampa emocional que puede llevar al agotamiento y la disminución de la propia identidad.
El rescatador codependiente a menudo se sumerge en las vidas de los demás, priorizando sus necesidades y deseos sobre los suyos propios. En este proceso, pierde de vista su propio bienestar y felicidad, sacrificándolos en nombre de ayudar a los demás.
La reflexión profunda radica en comprender que el papel de salvador, aunque puede parecer noble, es insostenible a largo plazo. El rescatador codependiente necesita reconocer que no puede controlar ni solucionar la vida de los demás. Cada individuo es responsable de sus propias elecciones y aprendizajes.
Al liberarse de la trampa del salvador, el codependiente puede redescubrir su propia valía y permitirse establecer límites saludables. Aprende que no necesita salvar a los demás para ser amado o sentirse valioso. Más bien, encuentra el poder de apoyar a los demás desde un lugar de equilibrio y amor propio, lo que le permite construir relaciones más saludables y auténticas.
En última instancia, la reflexión sobre el rol patológico del codependiente como rescatador nos lleva a comprender que, para ayudar a los demás de manera efectiva, primero debemos cuidarnos a nosotros mismos. El autocuidado y el establecimiento de límites son actos de amor propio que nos permiten ser recursos más efectivos para los demás y vivir vidas más plenas y auténticas.

Mi Reflexión: Al mirar mi propia vida, reconozco que muchas veces he sentido la necesidad de ayudar, resolver y estar disponible para quienes amo. Lo que parecía una expresión de amor podía convertirse, sin darme cuenta, en una responsabilidad que no me correspondía y que terminaba agotándome. Hoy estoy aprendiendo que no puedo vivir las experiencias de otros por ellos, ni evitarles las consecuencias de sus decisiones o resolver aquello que solo ellos deben enfrentar. Dios me invita a amar sin controlar, a acompañar sin rescatar y a servir sin abandonarme a mí misma. Puedo ofrecer apoyo, oración y compañía, pero cada persona debe asumir su propio camino. Cuando dejo de intentar ser la salvadora, recupero mi libertad y puedo relacionarme desde un amor más sano, sin necesidad de sentirme indispensable para saber que soy valiosa. (Alpha).

Para reflexionar:
¿En qué situaciones sigo sintiendo que debo rescatar o resolver la vida de otra persona para sentir que estoy haciendo lo correcto?
¿Cómo cambiarían mis relaciones si confiara más en Dios y permitiera que cada persona asumiera la responsabilidad de su propio camino?

Reflexión del Dia: 25 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» plantea que el Desapego es una herramienta efectiva al momento de asumir nuestra recuperación y caminar progresivaente hacia la paz interior que necesitamos.

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Reflexiona sobre esto:

La necesidad del desapego en la codependencia es como una brújula que nos guía hacia la libertad emocional y la autenticidad. En la codependencia, a menudo nos aferramos a relaciones, comportamientos y expectativas que nos atan a un ciclo de sufrimiento y dependencia emocional. La reflexión sobre el desapego nos lleva a comprender que soltar no es renunciar al amor, sino encontrar un amor más saludable y liberador.
Imagina cargar una mochila llena de piedras pesadas. Cada piedra representa una expectativa no cumplida, una relación tóxica o un comportamiento autodestructivo que sostienes debido a la codependencia. Esta mochila se vuelve cada vez más pesada, y el peso de la responsabilidad y el sufrimiento emocional te agota.
El desapego no significa abandonar a las personas o situaciones, sino soltar las piedras que están en tu mochila. Es reconocer que no tienes control sobre las decisiones y emociones de los demás. Es aceptar que no puedes vivir tu vida en función de las expectativas de los demás o tratar de cambiarlos.
Al soltar las piedras de la codependencia, te liberas a ti mismo. Te das cuenta de que eres digno de amor y cuidado, independientemente de las relaciones que mantengas. Descubres que tu valía no está vinculada a ser el rescatador o la persona siempre disponible para los demás. Comprendes que cuidar de ti mismo es un acto de amor propio, no un egoísmo.
El desapego también implica soltar los patrones autodestructivos que te mantienen atrapado en la codependencia. Dejas de negar tus propias necesidades y deseos para satisfacer a los demás. Aprendes a establecer límites saludables y decir «no» cuando sea necesario.
A medida que sueltas estas piedras, encuentras espacio para el crecimiento personal y la autenticidad. Te conviertes en la versión más verdadera de ti mismo. Las relaciones que construyes se basan en el amor, el respeto y la elección consciente, en lugar de la necesidad y la dependencia.
El desapego no es un proceso fácil ni rápido, pero es esencial para la recuperación de la codependencia. Es un viaje de autodescubrimiento y autenticidad. Al liberarte de las cadenas de la codependencia, te abres a la posibilidad de amar de manera más plena y vivir una vida más auténtica y satisfactoria.

Mi Reflexión: Estoy aprendiendo que desapegarme no significa dejar de amar, sino dejar de cargar lo que no me corresponde. Puedo soltar las expectativas, el control y la necesidad de rescatar a otros, y confiar más en Dios. Cuidarme y establecer límites no es egoísmo, sino una manera saludable de respetar la vida que Él me ha dado. Al soltar esas cargas, encuentro espacio para vivir con mayor libertad, autenticidad y paz. (Alpha).

Para reflexionar:
¿Qué «piedra» de mi mochila emocional necesito soltar hoy y entregar a Dios?
¿Qué límite necesito establecer para cuidar de mí misma sin dejar de amar a los demás?

Reflexión del Dia: 23 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» reitera que los codependientes nos creamos una falsa creencia de dominio sobre la voluntad de los demás, y eso es ilusorio y debemos modificarla.

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Reflexiona sobre esto:

El empoderamiento del codependiente, según la perspectiva de Melody Beattie, es un proceso liberador que comienza con la toma de conciencia y la decisión de cambiar. En lugar de sentirse atrapado en patrones de cuidado excesivo y dependencia emocional, el codependiente se da cuenta de su valía como individuo y reconoce que tiene el poder de tomar decisiones saludables en su vida.
Este empoderamiento implica aprender a establecer límites saludables, decir «no» cuando sea necesario y tomar responsabilidad por sus propias acciones y emociones. El codependiente se da cuenta de que merece amor, respeto y felicidad, y que no necesita depender de las relaciones con los demás para encontrar su propio sentido de identidad y satisfacción.
El viaje hacia el empoderamiento puede ser desafiante, pero a medida que el codependiente adquiere un mayor sentido de autoestima y autonomía, se encuentra en una posición más fuerte para construir relaciones equitativas y saludables. El empoderamiento no significa renunciar al amor y la compasión hacia los demás, sino encontrar un equilibrio que permita el crecimiento personal y el respeto mutuo en todas las relaciones. Es un camino hacia la autenticidad y la realización personal que ofrece la libertad de ser uno mismo y vivir una vida más plena y satisfactoria.

Para reflexionar:
¿En qué área de mi vida necesito reconocer mi propia valía y comenzar a tomar decisiones más saludables, aunque eso implique establecer límites o decir «no»?
¿Estoy construyendo mis relaciones desde la libertad, el respeto mutuo y el amor, o todavía dependo de la aprobación y necesidad de los demás para sentirme valiosa?

Reflexión del Dia: 22 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» reitera que los codependientes tenemos como tarea prioritaria «responsabilizarnos de nosotros mismo». Hemos estado cuidando de los otros, dejándonos de lado por mucho tiempo. Es momento de voltear nuestra atención a nosotros mismos. Buscando ayuda llegamos a encaminar nuestra sanación.

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Reflexiona sobre la transformadora búsqueda de la autonomía en la Codependencia

La codependencia es un camino que a menudo nos lleva a un laberinto emocional donde nos perdemos en las necesidades y deseos de los demás. En este viaje, es fácil perder de vista quiénes somos realmente y cuáles son nuestras propias necesidades y deseos.
El deseo ardiente de cuidar y rescatar a otros puede parecer una virtud, pero cuando se convierte en una necesidad obsesiva, puede convertirse en una carga emocional abrumadora. La codependencia nos lleva a pensar que nuestra valía y felicidad dependen de los demás, y esta creencia nos ata a relaciones tóxicas y comportamientos autodestructivos.
La liberación del ciclo codependiente comienza con la comprensión de que somos individuos valiosos y dignos de amor, independientemente de nuestras relaciones con los demás. Melody Beattie nos guía hacia la necesidad de hacernos cargo de nosotros mismos y desapegarnos de la idea de que nuestra felicidad depende de otros.
Desapegarse no significa renunciar al amor o a las relaciones, sino reconocer que somos responsables de nuestras propias vidas y que debemos cuidar de nosotros mismos antes de poder cuidar genuinamente a los demás. Es un acto de amor propio que nos permite construir relaciones más saludables y auténticas.
A medida que nos desprendemos de las expectativas y demandas de los demás, encontramos nuestro camino de regreso a nosotros mismos. Descubrimos nuestras pasiones, valores y sueños personales. Aprendemos a establecer límites saludables y a decir «no» cuando sea necesario sin sentirnos culpables. Este viaje hacia la autonomía es a menudo desafiante, pero es una búsqueda transformadora que nos lleva a un lugar de mayor equilibrio y autenticidad.
La codependencia puede haber sido nuestro pasado, pero no tiene por qué ser nuestro futuro. A medida que nos hacemos cargo de nosotros mismos y nos desapegamos de la necesidad obsesiva de cuidar a los demás, abrimos la puerta a una vida más plena y significativa. El camino hacia la recuperación puede ser difícil, pero la recompensa es una conexión más auténtica con nosotros mismos y con los demás, basada en el amor y el respeto mutuo en lugar de la dependencia y el sacrificio.

Mi Reflexión: A veces, por querer cuidar, ayudar o rescatar a los demás, podemos terminar olvidándonos de nosotros mismos. La recuperación nos invita a comprender que amar no significa cargar con la vida de otros ni encontrar nuestro valor en cuánto hacemos por ellos. Dios nos enseña a asumir responsablemente nuestra propia vida, reconocer nuestras necesidades y establecer límites sin culpa. Desapegarnos no significa dejar de amar, sino aprender a amar desde la libertad, sin controlar ni sacrificarnos hasta perdernos. Cuando dejamos de buscar en los demás la seguridad y el valor que solo Dios puede afirmar en nosotros, comenzamos a recuperar nuestra identidad y a construir relaciones más sanas, auténticas y equilibradas. (Alpha).

Para reflexionar:
¿En qué relación o situación estoy dejando de ser yo misma por cuidar, rescatar o satisfacer las necesidades de otra persona?
¿Qué necesito entregar a Dios para aprender a amar sin controlar, sacrificarme ni abandonar mis propias necesidades?

Meditación 22 de Septiembre… Enfado

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que el enfado y la culpa deben ser vistos como parte del comportamiento de las personas durante el proceso de duelo. Solemos lidiar con estos sentimientos y no tiene nada incorrecto sentirlos. Elaboremos el Duelo a nuestro propio ritmo hasta aceptar la pérdida.

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Medita sobre esto:

Sentirse enojado y, a veces culpar a los otros, es una parte natural y necesaria para aceptar la pérdida y el cambio del duelo. Podemos permitirnos a nosotros mismos y a los demás enojarnos a medida que pasamos de la negación a la aceptación.
A medida que aceptamos la pérdida y el cambio, podemos culparnos a nosotros mismos, a nuestro Poder Superior u otros. La persona puede estar conectada a la pérdida, o él o ella puede ser un espectador inocente. Podemos escucharnos a nosotros mismos decir: «Si solo él hubiera hecho eso». . . . Si no hubiera hecho eso. . . . ¿Por qué Dios no lo hizo de manera diferente? . . . «Sabemos que la culpa no ayuda». En recuperación, las consignas son responsabilidad propia y responsabilidad personal, no culpables. En última instancia, la rendición y la autoresponsabilidad son los únicos conceptos que nos pueden mover hacia adelante, pero para llegar allí es posible que tengamos que permitirnos sentirnos enojados y ocasionalmente culparnos.
Es útil, al tratar con los demás, recordar que ellos también pueden necesitar pasar por su etapa de enojo para lograr la aceptación. No permitir que otros, o nosotros mismos, pasemos por la ira y la culpa, puede ralentizar el proceso de duelo.
Confiemos en nosotros mismos y en el proceso de duelo. No nos enfadaremos para siempre. Pero es posible que tengamos que enojarnos por un tiempo mientras buscamos lo que pudo haber sido, para finalmente aceptar lo que es.

«Dios, ayúdame a aprender a aceptar mi enojo y el de los demás como parte normal para lograr la aceptación y la paz. Dentro de ese marco, ayúdame a luchar por la responsabilidad personal».

Mi Reflexión: Durante la elaboración del Duelo todo ser humano atraviesa sentimientos difíciles de manejar como el enfado la culpa por la pérdida sufrida. Los codependientes vemos este proceso con una óptica más dramática y «cuesta arriba», nos desequilibramos emocional y físicamente. Si nos planteamos transitar el duelo y aceptar esta pérdida, entendiendo que todo va a transcurrir conforme a la voluntad de Dios, veremos fluir y aceptar lo ocurrido sin deterioro de nuestra vida. Es importante observar que los demás también sufren su duelo y están haciendo su esfuerzo propio para lograr llegar a la aceptación. Todo va a volver a su cauce, es la ley de la existencia, no podemos alterar esos designios, sólo resignarnos y aceptarlo, sin olvidar que nuestra meta es «responsabilizarnos de nosotros mismos».(Alpha).

Para Reflexionar:
¿Puedo permitirme reconocer y expresar mi enojo ante una pérdida o cambio, sin quedarme atrapada en la culpa, y llevarlo delante de Dios?
¿Qué responsabilidad personal necesito asumir para avanzar del enojo y la culpa hacia la aceptación, el perdón y la paz?

Reflexión del Dia: 21 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» refiere que la base de la codependencia en una baja autoestima, con manejo de comportamientos autodestructivos y una necesidad imperiosa de controlar al adicto para modificar su conducta. En ello el codependiente transcurre su vida sin obtener solución, sino desmejorar su propia salud.

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Reflexiona sobre el ciclo Autodestructivo de la Codependencia:

La codependencia es un viaje interior complicado y a menudo doloroso. Aquellos que luchan con la codependencia a menudo se encuentran atrapados en un ciclo autodestructivo que puede ser difícil de romper. Este ciclo está impulsado por patrones profundos de creencias y comportamientos que se han arraigado con el tiempo.

Algunas de las características del comportamiento autodestructivo en la codependencia incluyen:

1. Negación de las propias necesidades: Los codependientes a menudo niegan sus propias necesidades y deseos en favor de satisfacer las necesidades de los demás. Creen que su valía está vinculada a ser útiles y complacientes, incluso si eso significa descuidar sus propias necesidades emocionales, físicas y espirituales.
2. Búsqueda de validación externa: Muchos codependientes buscan constantemente la validación y la aprobación de los demás para sentirse valiosos y amados. Esto los hace vulnerables a la manipulación y la explotación emocional.
3. Autoabandono: A menudo, los codependientes se abandonan a sí mismos en aras de mantener una relación o evitar conflictos. Esto puede llevar a una sensación de vacío interior y a la pérdida de la propia identidad.
4. Perfeccionismo y autoexigencia: Los codependientes a menudo se imponen estándares extremadamente altos y son críticos consigo mismos cuando no los cumplen. Esto puede resultar en altos niveles de ansiedad y una baja autoestima.
5. Miedo al abandono: El miedo al abandono es una fuerza impulsora significativa en la codependencia. Esto puede llevar a los codependientes a quedarse en relaciones dañinas mucho tiempo después de que se hayan vuelto insostenibles.
6. Enfoque en el control: Los codependientes a menudo intentan controlar a las personas y las situaciones a su alrededor en un esfuerzo por sentirse seguros. Esto puede llevar a una constante sensación de agotamiento y fracaso.

Mi Reflexión: Para sanar y romper el ciclo autodestructivo, es fundamental la autoconciencia y el trabajo constante en el autocuidado, la autoaceptación y el establecimiento de límites saludables. También es importante buscar apoyo en terapia o grupos de apoyo especializados en codependencia para obtener orientación y apoyo en este proceso de recuperación.
Recordemos que la codependencia no es una sentencia permanente; con el tiempo y el esfuerzo adecuados, es posible liberarse de estos patrones autodestructivos y construir relaciones más saludables y satisfactorias. La clave es reconocer que mereces amor, cuidado y respeto, tanto de los demás como de ti mismo. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿En qué área de mi vida estoy descuidando mis propias necesidades por buscar la aprobación, aceptación o bienestar de los demás?
¿Qué patrón de control, perfeccionismo, miedo al abandono o autoabandono necesito reconocer y comenzar a transformar para vivir relaciones más saludables?

Reflexión del Dia: 11 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» plantea que solo existe una manera de liberarnos del apego o dependencia afectiva a las personas y esta es el «Desapego». No hacerlo se traduce en mantenernos atados en un vínculo insano, desfavorable para nosotros.

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Reflexiona sobre esto:

De una manera ideal, desapegarnos es liberarnos o apartarnos de una persona o problema con amor. Mental, emocional y a veces físicamente nos desembarazamos de nuestro involucramiento insano (y a menudo doloroso) con la vida y responsabilidades de otra persona, y de los problemas que no podemos resolver, de acuerdo con un manual titulado Desapego que ha circulado durante muchos años en los grupos de Al-Anón.
El desapego se basa en las premisas de que cada persona es responsable de sí misma, en que no podemos resolver problemas que no nos corresponde solucionar, y que preocuparnos no sirve de nada.
Adoptamos una política de no meter las manos en las responsabilidades de otras personas y en vez de ello, de atender a las nuestras. Si la gente se ha fabricado desastres a sí misma, le permitimos enfrentar las consecuencias. Le permitimos a la gente ser como es en realidad. Le damos la libertad de ser responsable y de madurar. Y nos damos nosotros mismos la misma libertad. Vivimos nuestra propia vida al máximo de nuestra capacidad. Luchamos para discernir qué es lo que podemos cambiar y qué es lo que no podemos cambiar. Luego dejamos de tratar de cambiar aquello que no podemos. Hacemos lo que podemos para resolver un problema, y luego dejamos de hacernos la vida de cuadritos. Si no podemos solucionar un problema después de intentarlo seriamente, aprendemos a vivir con ese problema o a pesar de él. Y tratamos de vivir felices, concentrándonos heroicamente en lo que de bueno tiene la vida hoy, y sintiéndonos agradecidos por ello. Aprendemos la mágica lección de que sacarle el máximo provecho a lo que tenemos multiplica lo bueno de nuestras vidas.

Mi Reflexión: Desapegarnos no significa dejar de amar, sino aprender a amar sin controlar, rescatar ni cargar con lo que no nos corresponde. Cada persona tiene la responsabilidad de vivir su propia vida y enfrentar las consecuencias de sus decisiones. A nosotros nos corresponde discernir qué podemos cambiar y qué debemos soltar, confiando en que Dios también está obrando donde nosotros no podemos hacerlo. Cuando dejamos en Sus manos aquello que escapa a nuestro control, recuperamos nuestra paz y podemos vivir con mayor libertad, gratitud y plenitud el presente que Él nos ha dado. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Qué persona, situación o problema sigo intentando controlar, aunque sé que no está bajo mi responsabilidad?
¿Qué necesito entregar hoy a Dios para aprender a soltar con amor y recuperar mi paz?