
Podemos aceptarnos a nosotros mismos como personas que tienen necesidades: la necesidad de comodidad, amor, comprensión, amistad, toque saludable. Necesitamos refuerzo positivo, alguien que nos escuche, alguien que nos dé. No somos débiles por necesitar estas cosas. Estas necesidades nos hacen humanos y saludables. Satisfacer nuestras necesidades -creer que nos merecemos que las cumplan- nos hace felices.
También hay momentos en los que, además de nuestras necesidades habituales, nos volvemos particularmente necesitados. En estos momentos, necesitamos más de lo que tenemos que dar. Eso está bien también.
Podemos aceptar e incorporar nuestras necesidades y nuestro lado necesitado en todos nosotros. Podemos asumir la responsabilidad de nuestras necesidades. Eso no nos hace débiles o deficientes. No significa que no estamos recuperándonos adecuadamente, ni tampoco significa que estamos siendo dependientes de una manera no saludable. Hace que nuestras necesidades, y nuestro lado necesitado, sean manejables. Nuestras necesidades dejan de controlarnos y ganamos el control.
Y, nuestras necesidades comienzan a cumplirse.
«Hoy, aceptaré mis necesidades y mi lado necesitado. Creo que merezco satisfacer mis necesidades, y permitiré que eso suceda».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Categoría: GRATITUD
Meditacion 30 de Mayo… Tu tienes el poder

Si ves a Buda, mátalo. (Zen Koan).
Durante los primeros cientos de años después de que Buda murió, no había imágenes de él. Solo su dharma, o enseñanzas, fueron transmitidas de generación en generación. Eventualmente, sin embargo, la gente quería una imagen que les recordara su ideal, y fue entonces cuando y cómo las estatuas de Buda llegaron a existir.
Lo bueno de tener estatuas de Buda es que recuerdan a los seguidores los ideales que están luchando en sus vidas. Lo difícil de las estatuas de Buda es que las personas pueden verse tentadas a idolatrar la estatua y olvidarse de buscar el estado de conciencia que representaba Buda.
Es fácil para nosotros idolatrar a nuestros mentores y maestros, las personas que nos animan y nos ayudan a crecer. Puede ser fácil mirar a nuestro alrededor y pensar que los demás tienen la clave de la iluminación, el éxito y la alegría.
Deja de idolatrar a otras personas.
Mírate al espejo
Tienes todo lo que necesitas para aprender tus lecciones, crecer, alcanzar el éxito. Tienes todo el coraje que necesitas para fallar, luego inténtalo de nuevo. Tienes todo lo que necesitas, dentro de ti, para vivir y seguir tu propio camino con corazón.
No solo estás justo donde necesitas estar, sino que puedes llegar a donde quieras ir desde aquí. Y tu y yo tenemos todo el poder que necesitamos para aprender las lecciones que hemos venido a aprender aquí.
«Dios, enséñame que todo lo que necesito está dentro de mí».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 28 de Mayo … Deja ir las dudas acerca de ti mismo

Una mujer casada que recientemente se unió a Al – Anón me llamó una tarde. Trabajaba medio tiempo como enfermera, había asumido todas las responsabilidades de la crianza de sus dos hijos y hacía todos los quehaceres domésticos, incluyendo reparaciones y finanzas. «Quiero separarme de mi marido», sollozó.» Ya no lo soporto más a él ni a su abuso. Pero dime, por favor dime», me dijo, ¿crees que puedo cuidarme sola?». (Ya No Seas Codependiente).
No solo esta bien que cuidemos de nosotros mismos, sino que podemos cuidarnos muy bien.
Muchos de nosotros confiamos en nuestra capacidad para cuidar de los demás, pero dudamos de nuestra fuerza inherente para cuidar de nosotros mismos. Hemos llegado a creer, a partir de nuestras circunstancias pasadas o presentes, que necesitamos cuidar a los demás y necesitamos que los demás nos cuiden. Esa es la más acabada creencia codependiente.
No importa dónde nació esta creencia autoderrotista, podemos liberarnos de ella y remplazarla por otra mejor, otra más sana, más adecuada. Podemos cuidar de nosotros mismos, estemos dentro de una relación o no. Se nos proveerá de todo lo que necesitemos. Tendremos seres queridos, amigos y a nuestro Poder Superior para ayudarnos.
Saber que podemos cuidarnos solos no significa que a veces no tengamos sentimientos de miedo, incomodidad, duda, ira y fragilidad. Significa que debemos practicar la «valiente vulnerabilidad», como la llamo Colette Dowling en El complejo de Cenicienta. Podremos sentirnos asustados, pero lo hacemos de todas maneras.
«Hoy, Dios mío, ayúdame a saber que me puedo cuidar solo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 27 de Mayo

El desapego también implica aceptar la realidad, los hechos. Requiere fe en nosotros mismos, en Dios, en otras personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo. Nos liberamos de nuestros pesares y preocupaciones y nos damos a nosotros mismos la libertad para disfrutar de la vida a pesar de nuestros problemas no resueltos. Confiamos en que todo está bien a pesar de los conflictos. Confiamos en que Alguien más grande que nosotros sabe, ha ordenado y se preocupa de lo que está sucediendo.
Entendemos que este Alguien puede hacer mucho más por resolver el problema que nosotros. De modo que tratamos de no estorbar su camino y dejar que Él lo haga. A su tiempo, sabremos que todo está bien porque vemos cómo las cosas más extrañas (y a veces, las más dolorosas) se solucionan de la mejor manera y en beneficio de todos.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).

Meditación 27 de Mayo… Reconoce alternativas

Tenemos alternativas, mas alternativas de las que nos permitimos ver.
Podremos sentirnos atrapados en nuestras relaciones, en nuestro trabajo, en nuestra vida. Podemos sentirnos encerrados en conductas, tales como cuidar excesivamente a los demás o controlar.
Sentirse atrapado es un síntoma de «codependencia». Cuando nos escuchamos decir: «Tengo que cuidar a esta persona…», «tengo que decir que si…», «tengo que tratar de controlar a esta persona…», «tengo que comportarme de esta manera, que pensar de esta manera, que sentir de esta manera…», podemos saber que estamos eligiendo no ver otras alternativas.
Esa sensación de estar atrapado es una ilusión. No nos controlan las circunstancias, nuestro pasado, las expectativas de los demás o las enfermizas expectativas que tenemos de nosotros mismos. Podemos elegir lo que nos conviene, sin sentimientos de culpa. Tenemos opciones.
La recuperación no es comportarse perfectamente o de acuerdo con las reglas de otro. Más que nada, la recuperación es saber que tenemos alternativas y darnos a nosotros mismos la liberad de escoger.
«Hoy abriré mi pensamiento y me abriré yo mismo a las alternativas de que dispongo. Tomaré las alternativas que me convengan».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 26 de Mayo… Disfruta los días buenos

Los sentimientos agradables se pueden convertir en parte habitual de nuestra vida.
No hay absolutamente ninguna virtud en el sufrimiento innecesario que muchos de nosotros hemos sentido gran parte de nuestra vida. No tenemos por qué permitirle a los demás que nos hagan sentir desdichados, como tampoco tenemos por qué sentirnos desdichados nosotros mismos.
Un buen día no tiene por qué ser «la calma antes de la tormenta». Esa es una vieja forma de pensar que aprendemos en sistemas disfuncionales.
En la recuperación, tener un buen día o un sentimiento agradable no significa que estemos en negación. No tenemos por qué destrozar nuestros buenos momentos buscando obsesivamente un problema o creándolo.
Disfrutar de nuestros días buenos no significa que le estemos siendo desleales a nuestros seres amados que tienen problemas. No tenemos por qué hacernos sentir culpables porque los demás no están teniendo un día bueno. No tenemos porqué hacernos sentir desdichados para ser como ellos. Ellos pueden tener su día y sus sentimientos y nosotros podremos tener los nuestros.
Un sentimiento agradable es para disfrutarlo. Más de lo que podamos imaginar, los días buenos son nuestros si así lo pedimos.
«Hoy me permitiré disfrutar de lo bueno. No tengo por qué destrozar mi día bueno o un sentimiento agradable; tampoco tengo por qué dejar que los demás lo echen a perder».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 23 de Mayo … Disfrute

La vida no es para soportarla, es para disfrutarla y abrazarla.
La creencia de que debemos encogernos de hombros y vivir una existencia de escasez y privaciones para tener nuestra «recompensa en el Cielo» es una creencia codependiente.
Y sin embargo, la mayoría de nosotros todavía tenemos temporadas en que la vida es estresante y reta a nuestra habilidad para soportarla. Pero en la recuperación estamos aprendiendo a vivir nuestra vida, a disfrutarla y a manejar las situaciones como vienen.
Nuestras habilidades de supervivencia nos han servido bien. Nos han acarreado en tiempos difíciles, de niños y de adultos. Nuestra capacidad para congelar sentimientos, negar problemas, privarnos a nosotros mismos y lidiar con el estrés nos han ayudado a llegar a donde estamos hoy. Pero ahora estamos a salvo. Estamos aprendiendo a hacer algo más que sobrevivir. Podemos dejar ir conductas de supervivencia enfermizas. Estamos aprendiendo maneras nuevas, mejores, de protegernos y cuidar de nosotros mismos. Estamos libres para sentir nuestros sentimientos, identificar problemas y resolverlos, y darnos a nosotros mismos lo mejor. Estamos libres para abrirnos y sentirnos vivos.
» Hoy dejare ir mis habilidades para soportar y sobrevivir. Escogeré un nuevo modo de vivir, uno que me permita estar vivo y disfrutar de la aventura».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 21 de Mayo… Tu eres un ser único

Descubriremos la naturaleza de nuestro genio particular cuando dejemos de intentar conformarnos a nuestros propios modelos o a los de otras personas, aprendemos a ser nosotros mismos y permitimos que se abran nuestros canales naturales. (Shakti Gawain).
Tenemos mucho en común el uno con el otro. Y la recuperación, el crecimiento y el cambio se fortalecen al honrar estas similitudes. Pero cada uno de nosotros es único. Cada uno de nosotros tiene nuestras propias fortalezas, debilidades, dones, vulnerabilidades, nuestras propias personalidades.
El propósito del crecimiento espiritual no es eliminar la personalidad. Es para refinarla y mejorarla, y permitirnos a cada uno de nosotros expresarnos creativamente.
No estamos destinados a ser como cualquier otra persona. La comparación nos dejará incómodos, ya sea por orgullo o por inadecuación.
Tú eres tú. La maravilla de la vida consiste en encontrar tu propio ritmo al baile, tu propia forma de ver el mundo, tu propia pincelada, frase o combinación especial.
Hay una vieja historia sobre un escritor que acude a su maestro y le dice: «Maestro, todas las historias ya han sido contadas. No hay necesidad de que escriba. Todo lo que debe decirse ya ha sido escrito».
«Es cierto que no hay nuevas historias», dijo la maestra. «Las lecciones universales han tenido lugar durante mucho, mucho tiempo. Y los mismos temas han influenciado a la humanidad desde que comenzó el tiempo. Pero nadie ve esa historia a través de tus ojos. Y nadie más en el mundo contará esa historia exactamente como tu lo harás. Ahora regresa a tu escritorio, toma tu pluma y cuéntale al mundo lo que ves».
La belleza del mundo reside tanto en nuestras diferencias como en nuestras similitudes. Permite que la belleza que se canaliza a través de ti se condimente con tu propia perspectiva especial del mundo.
Hay una diferencia entre el ego y la personalidad. Deja caer el ego. Deja que tu personalidad brille, en todas sus glorias, debilidades y excentricidades.
Respeta cuánto tienes en común con otras personas.
¡Entonces como ser único, se tú mismo!
«Dios, gracias por hacerme único».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 20 de Mayo

En último término, penar por nuestras pérdidas significa someternos a nuestros sentimientos.
Tantos de nosotros hemos perdido muchas cosas, hemos dicho muchas veces adiós, hemos tenido muchos cambios. Podremos detestar las mareas del cambio, no porque el cambio no sea bueno, sino porque hemos tenido muchos cambios, muchas pérdidas.
Muchos de nosotros tenemos mucho por qué penar. A veces empezamos a pensar que la pena, o el dolor, es un estado permanente. El dolor cesará. Una vez que lo sintamos y lo liberemos, nuestros sentimientos nos llevarán a un lugar mejor que donde estábamos cuando empezamos. Sentir nuestros sentimientos, en vez de negarlos o minimizarlos, es como nos curamos del pasado y nos movemos a un futuro mejor. Sintiendo nuestros sentimientos es como los dejamos ir.
Podrá dolernos un rato, pero la paz y la aceptación están del otro lado. De modo que es un comienzo.
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 19 de Mayo… Revela tus conexiones

Las cosas derivan su ser y naturaleza de la dependencia mutua y no son nada por sí mismos. (Nagarjuna).
Dependemos de mucho a nuestro alrededor, no solo para nuestra supervivencia, sino para nuestra alegría. Necesitamos comida, agua y la compañía de nuestros compañeros de viaje en este gran viaje.
Podemos ser autosuficientes en nuestra actitud de cuidar de nosotros mismos, sin embargo, necesitamos el mundo que nos rodea para poder vivir y estar plenamente vivos.
Somos una parte de un todo. Somos una parte completa, pero no obstante, una parte. Necesitamos las otras partes. Las otras partes nos necesitan.
Del mismo modo que somos influenciados e impactados por aquellos que nos tocan, los influenciamos y los impactamos con nuestros pensamientos, palabras y comportamientos. No podemos controlar a los demás. Mire la diferencia en nuestras relaciones cuando hablamos con amabilidad y amor, y cuando gritamos.
Si bien es grandioso deleitarse en la bendición de la existencia, el mundo se vuelve más interesante y vivo cuando reconocemos a todos y a todos los demás en él también. Este cuerpo no puede estar sin el sustento de la comida, y la experiencia de nuestra alma aquí se vería enormemente reducida si no fuera por la compañía de otros espíritus que hemos conocido.
Si bien no es necesario que cumplamos con las expectativas de nadie sobre nosotros, debemos recordar que nuestras acciones afectarán a quienes nos rodean. Sí, tenemos la libertad de pensar, sentir y comportarnos como lo elijamos. Pero lo que hacemos tocará las vidas de otros.
No somos responsables de otras personas. Pero tenemos responsabilidades con ellos.
Deléitate con tu libertad. Pero respeta y respeta tu conexión con el mundo que te rodea. Asuma la responsabilidad de cómo toca y se conecta con todo y con todos en su vida de hoy.
Vive con reverencia, compasión y respeto hacia ti y todo lo demás en el mundo.
«Dios, dame reverencia y respeto por toda la vida».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).
