Meditación 30 de Julio… Controlar o Confiar



Hubo un momento en mi vida en que me sentí tan asustado y abrumado por el acto de vivir que realmente quería hacer un calendario para cada día de mi vida durante los próximos cinco años. Quería incluir todas las tareas que tenía que hacer, cuando las haría, incluso cuando programara la relajación. Quería ordenar algo que me resultaba abrumador. Quería sentir que tenía el control. (ANÓNIMO).
El control es una respuesta directa a nuestro miedo, pánico y sensación de impotencia. Es una respuesta directa a sentirse abrumado y desconfiar.
No podemos confiar en nosotros mismos, nuestro Poder Superior, el Plan, el Universo o el proceso de la vida. En lugar de confiar, volvemos al control.
Podemos abordar esta necesidad de control tratando con nuestro miedo. Nos ocupamos del miedo confiando en nosotros mismos, nuestro Poder Superior, el amor y el apoyo del Universo, el Plan y este proceso que llamamos vida y recuperación.
Podemos confiar en que cuando las cosas no salen como queremos, Dios tiene algo mejor planeado.
Podemos confiar en nosotros mismos para llegar a donde necesitamos ir, decir lo que tenemos que decir, hacer lo que tenemos que hacer, saber lo que necesitamos saber, ser lo que necesitamos ser, y convertirnos en todo lo que podemos ser, cuando estamos destinado a hacer eso, cuando estemos listos, y cuando sea el momento adecuado.
Podemos confiar en nuestro Poder Superior y el Universo para que nos den la dirección que necesitamos.
Podemos confiar en nosotros mismos para escuchar y responder, en consecuencia.
Podemos confiar en que todo lo que necesitamos en este viaje vendrá a nosotros. No obtendremos todo lo que necesitamos para todo el viaje de hoy. Hoy recibiremos los suministros de hoy y los suministros de mañana mañana. Nunca tuvimos la intención de llevar suministros para todo el viaje. La carga sería demasiado pesada, y el camino estaba destinado a ser ligero.
Confía en ti mismo. No tenemos que planificar, controlar y programar todas las cosas. El cronograma y el plan han sido escritos. Todo lo que tenemos que hacer es aparecer.
El camino quedará claro y los suministros serán amplia y claramente proporcionados, un día a la vez.
¡Confía, mi amigo, en hoy!
«Hoy, confiaré en que recibiré todo lo que necesito para ayudarme a superarlo hoy. Confiaré en que lo mismo sucederá mañana».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 29 de Julio… Diviértete



Diviértete. Suéltate un poco ¡Disfruta la vida!
No tenemos que ser tan sombríos y serios.No tenemos que ser tan reflexivos, tan críticos, tan enfrascados en nosotros mismos y en los rígidos parámetros que otros, y a menudo nosotros mismos, nos hemos colocado.
Esta es la vida, no un servicio fúnebre. Diviértete con ella. Entra en ella. Participa. Experimenta. Corre algún riesgo. Sé espontáneo. No estés siempre tan preocupado por hacer lo correcto, por hacer lo apropiado.
No te preocupes tanto por lo que otros puedan pensar o decir. Lo que piensen y digan es asunto suyo, no nuestro. No tengas tanto miedo a cometer un error. No seas tan temeroso y tan propio. No te inhibas tanto.
La intención de Dios no es que fuéramos tan inhibidos, tan restringidos, tan controlados. Estos parámetros represivos son los que otra gente nos ha impuesto, lo que nosotros hemos permitido que se nos haga.
Fuimos creados plenamente humanos. Se nos dieron emociones, deseos, esperanzas, sueños, sentimientos. ¡En alguna parte de nuestro interior hay un niño vivo, emocionado, que ama la diversión! ¡Déjalo salir! ¡Déjalo que salga vivo! Déjalo que se divierta un poco, no solo dos horas el sábado en la noche. ¡Tráele aquí con nosotros, déjale ayudarnos a disfrutar este don de estar vivos, de ser completamente humanos y de ser como somos.!
Tantas reglas. Hemos vivido con tanta vergüenza. Sencillamente no es necesario. Nos han lavado el cerebro. Ahora es momento de liberarnos,de dejarnos ir y de entrar a una vida plena y plenamente humana.
No te preocupes. Aprenderemos nuestras lecciones cuando sea necesario. Hemos aprendido la disciplina. No nos descarriaremos. Lo que sucederá es que comenzaremos a disfrutar la vida. Empezaremos a disfrutar y a experimentar a nuestro ser completo. Podemos confiar en nosotros mismos. Ahora tenemos limites. Tenemos nuestro programa como base. Podemos darnos el lujo de experimentar y tener experiencias. Estamos en contacto con nosotros mismos y con nuestro Poder Superior. Se nos está guiando, pero no se le puede guiar a un objeto congelado, inanimado. Ni siquiera se le puede mover.
Diviértete un poco. Suéltate un poquito. Rompe unas cuantas reglas. Dios no nos castigará. No tenemos que permitirle a la gente que nos castigue. Y nosotros podemos dejar de castigarnos a nosotros mismos. Mientras estemos vivos y aquí, empecemos a vivir.
«Hoy me permitiré divertirme un poco. Me soltaré un poquito, sabiendo que no me resquebrajaré y romperé. Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de ser tan inhibido, propio y reprimido. Ayúdame a inyectarme a mí mismo una gran dosis de vida dejándome estar completamente vivo y ser plenamente humano».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 27 de Julio



La diversión no se lleva con la codependencia. Es difícil divertirnos cuando nos odiamos a nosotros mismos. Es difícil disfrutar de la vida cuando no hay dinero para la comida porque el alcohólico se lo ha bebido todo. Es casi imposible divertirnos cuando estamos enfrascados con emociones reprimidas, mortalmente preocupados por alguien, saturados de sentimientos de culpa y de desconfianza, controlándonos con rigidez a nosotros mismos o a alguien más, o preocupados por lo que los demás están pensando de nosotros. Sin embargo, la mayoría de la gente no está pensando en nosotros; está preocupada por sí misma y por lo que nosotros pensamos de ella.
Como codependientes, necesitamos aprender a jugar y a disfrutar. Disponernos para divertirnos y permitirnos hacerlo es una parte importante de cuidar de nosotros mismos. Nos ayuda a mantenernos sanos. Nos ayuda a trabajar mejor. Equilibra nuestra vida. Merecemos divertirnos. La diversión es una parte normal de estar vivos. Divertirnos es tomarnos tiempo para celebrar que estamos vivos.
Podemos planear la diversión dentro de nuestra rutina. Podemos aprender a reconocer cuándo necesitamos jugar y qué tipo de cosas disfrutamos hacer. Si no podemos hacer esto, sí podemos tener como meta inmediata aprender a divertirnos. Empezar a hacer cosas sólo para nosotros mismos, tan sólo porque queremos hacerlas. Al principio podemos sentirnos incómodos, pero al poco rato nos sentiremos mejor. Se habrá vuelto divertido.
Podemos permitirnos disfrutar de la vida. Si queremos algo y podemos pagarlo, comprémoslo. Si queremos hacer algo que es legal e inofensivo, hagámoslo. Cuando estemos involucrados haciendo algo que es recreativo, no encontremos maneras para sentirnos mal. Disfrutemos de la vida. Podemos descubrir cosas que disfrutarnos al hacer, y luego dejarnos disfrutarlas. Podemos aprender a relajarnos y a disfrutar de las cosas que hacemos a diario, y no sólo de las actividades recreativas. El martirio puede interferir con nuestra capacidad para sentirnos bien bastante después de que el alcohólico ha dejado de ayudarnos a sentirnos desdichados. El sufrimiento puede volverse habitual, pero también el disfrutar de la vida y ser buenos con nosotros mismos. Probémoslo.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
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Meditación 27 de Julio … Deja ir



Deja de tratar con insistencia de controlar las cosas. Nuestra labor no es controlar a la gente, los resultados de los sucesos, las circunstancias, la vida. Quizá en el pasado no pudimos confiar y dejar que las cosas sucedieran. Pero ahora podemos hacerlo. La manera como se está desenvolviendo la vida es buena.
Déjala que se desenvuelva.
Deja de empeñarte en hacer las cosas mejor, de ser mejor, de ser más. Ser como somos y hacer las cosas como las hacemos es suficientemente bueno para hoy.
Ser como éramos y hacer las cosas como las hacíamos fue bastante bueno ese día.
Aligerémonos. Dejemos ir. Dejemos de esforzarnos tanto.
«Hoy me dejaré ir. Dejaré de tratar de controlar todo. Dejaré de tratar de ser mejor y de hacerlo todo mejor, y simplemente me dejaré ser».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 26 de Julio … Adueñémonos de nuestro poder



¿No lo ves? no tenemos por qué sentirnos tan victimados por la vida, por la gente, por las situaciones, por el trabajo, por nuestros amigos, por nuestras relaciones amorosas, por nuestra familia, por nosotros mismos, por nuestros sentimientos, por nuestros pensamientos, por nuestras circunstancias.
No somos víctimas. No tenemos que ser víctimas. ¡De eso es de lo que se trata!.
Sí, admitir y aceptar la impotencia es importante. Pero ése es un primer paso, una introducción a este asunto de la recuperación. Luego, viene el adueñarnos de nuestro poder. Cambiar lo que podamos.
Esto es tan importante como admitir y aceptar la impotencia. Y hay tanto que podemos cambiar.
Podemos adueñarnos de nuestro poder, dondequiera que vayamos, dondequiera que estemos, con quienquiera que estemos. No tenemos que quedarnos ahí parados con las manos atadas, con un desamparo rastrero, sometiéndonos a cualquier cosa que venga. Hay cosas que podemos hacer. Podemos hablar. Resolver el problema. Usar el problema para motivarnos a hacer algo bueno por nosotros mismos.
Podemos hacernos sentir bien a nosotros mismos. Podemos alejarnos. Podemos regresar en nuestros propios términos. Podemos defendernos. Podemos rehusarnos a dejar que los otros nos controlen y nos manipulen.
Podemos hacer lo que necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos. Esa es la belleza la recompensa, la corona de la victoria que se nos da en este proceso llamado recuperación.¡De eso es de lo que se trata!
Si no podemos hacer nada respecto de la circunstancia, podemos cambiar nuestra actitud. Podemos hacer un trabajo interior: encarar valientemente nuestros asuntos para no ser victimados. Se nos ha dado una maravillosa llave para la vida.
Ya no somos victimas, a menos que queramos serlo.
La libertad y la alegría son nuestras si las tomamos, si las sentimos, por el duro trabajo que hemos realizado.
«Hoy me recordare a mi mismos tan frecuentemente como sea necesario de que no soy una victima, y que no necesito ser victimado por ninguna cosa que se me venga. Trabajare duro para quitarme la mascara de victima, ya sea que esto signifique fijar un limite y hacerlo respetar, alejarme, lidiar con mis sentimientos o darme a mí mismo lo que necesito. Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de sentirme victimado».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 25 de Julio … Síguele



Sigue practicando tus conductas de recuperación, aunque las sientas difíciles, aunque aun no las domines, incluso aunque aun no las entiendas.
A veces se tarda uno años en que un concepto de recuperación vaya de nuestra mente a nuestro corazón y a nuestra alma. Necesitamos trabajar las conductas de recuperación con la diligencia, con el esfuerzo y con la repetida practica que aplicamos a nuestras conductas codependientes. Tenemos que obligarnos a hacer cosas aunque no nos parezcan naturales. Necesitamos decirnos a nosotros mismos que nos importamos y que podemos cuidar de nosotros mismos aunque no creamos en lo que estamos diciendo.
Necesitamos hacerlo, y hacerlo, y hacerlo, día tras día, año tras año.
Es poco razonable esperar que adoptemos este nuevo modo de vida de la noche a la mañana.Podemos tener que «actuar como si» durante meses, años, antes de que las conductas de recuperación se conviertan en algo fijo y natural.
Incluso después de años, podemos descubrirnos, en tiempos de estrés o de coacción, revirtiéndonos a viejas maneras de pensar, de sentir y de comportarnos.
Podemos tener capas de sentimientos que no estamos listos para reconocer hasta que llevemos varios años de recuperación. ¡Eso está bien! Cuando llegue el momento, lo haremos.
¡No te des por vencido! Se lleva tiempo imbuirnos de amor propio hasta la médula. Requiere una práctica constante. De tiempo y experiencia. De lecciones, lecciones y más lecciones.
Luego, justamente cuando creemos que hemos llegado, descubrimos que tenemos más que aprender.
Esa es la alegría de la recuperación. ¡Que seguimos aprendiendo y creciendo toda nuestra vida!Sigue cuidando de ti mismo, a pesar de lo que sea. Sigue bregando con las conductas de recuperación, un día a la vez. Sigue amándote a ti mismo, aunque no lo sientas como algo natural. Actúa como si lo fuera, tanto tiempo como sea necesario, aunque ese periodo te parezca demasiado largo.
Un día sucederá. Despertarás y descubrirás que aquello con lo que estabas luchando, por lo que estabas trabajando tan duro y habías estado forzándote a hacer, finalmente lo sientes a gusto. Te ha llegado hasta el alma.
Luego, prosigues aprendiendo algo nuevo y mejor.
«Hoy bregaré con mis conductas de recuperación, aunque no las sienta como algo natural. Me forzaré a practicarlas aunque me parezca difícil. Trabajaré por amarme a mí mismo hasta que realmente me ame».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 24 de Julio … Negación



La negación es una herramienta poderosa. Nunca subestimes su capacidad para nublar tu visión.
Estáte consciente de que, por muchas razones, nos hemos vuelto expertos en utilizar esta herramienta para hacer la realidad más tolerable. Hemos aprendido bien a detener el dolor causado por la realidad, no cambiando nuestras circunstancias, sino pretendiendo que son diferentes.
No seas demasiado duro contigo mismo. Mientras una parte de ti estaba ocupada creando una realidad de fantasía, la otra se puso a trabajar para aceptar la verdad.
Ahora es tiempo ya de encontrar valor. De encarar la verdad. De dejarla introducirse suavemente en nosotros.
Cuando podamos hacerlo, se nos llevará hacia delante.
«Dios mío, dame el valor y la fuerza para verme claramente».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 23 de Julio… Forzar a que suceda algo



Deja de tratar que suceda algo.
Dejar de hacer, tanto si esto te está desgastando o con ello no estás logrando los resultados deseados. Deja de pensar tanto en ello. Deja de preocuparte por ello. Deja de estar tratando de forzar, de manipular, de obligar o de hacer que suceda.
Hacer que sucedan las cosas es controlar. Podemos tomar una acción positiva para ayudar a que sucedan las cosas. Podemos hacer nuestra parte. Pero muchos de nosotros hacemos más que nuestra parte.
Sobrepasamos los límites de cuidar y hacer nuestra parte y nos embarcamos en una conducta controladora, coercitiva, de cuidar excesivamente a los demás.
Controlar es autoderrotista. No funciona. Al ofrecernos demasiado para hacer que suceda algo, de hecho podemos estar impidiendo que ocurra.
Haz tu parte relajadamente, con armonía, en paz. Luego, déjalo ir.
Simplemente déjalo ir. Oblígate a dejarlo ir si es necesario. «Actúa como si». Pon tanta energía en dejarlo ir como las has puesto en tratar de controlar. Obtendrás mucho mejores resultados.
Puede que no suceda. Puede ser que ocurra de la manera como nosotros queríamos y esperábamos. Pero nuestra conducta controladora tampoco hubiera logrado que sucediera.
Aprende a dejar que las cosas sucedan, porque así ocurrirá, de todas maneras. Y mientras esperamos a ver qué sucede, estaremos más felices y también lo estarán quienes nos rodean.
«Hoy dejaré de forzar a que sucedan las cosas. En vez de ello, permitiré que las cosas ocurran de manera natural. Si me sorprendo tratando de forzar eventos o de controlar a la gente, me detendré y descubriré una manera de desapegarme».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).
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Reflexión del Dia: 21 de Julio



Hay una magia en fijarse metas y escribirlas. Esto pone en movimiento una poderosa fuerza psicológica, espiritual y emocional. Nos percatamos de cosas que necesitamos hacer para lograrlas y completarlas y las hacemos. Las cosas vienen a nosotros. ¡Las cosas comienzan a suceder!
Hurguemos con más profundidad dentro del poder de las metas. Cuando te sometes a tus deseos, cuando te permites
obsesionarte con una meta, recibes el poder físico, la energía y el entusiasmo que necesitas para conseguir tu meta.
Pero también recibes algo más, algo igualmente valioso. Recibes la “instrumentación automática” que necesitas para ir derecho a tu objetivo.
Lo más sorprendente de una meta que anhelas con firmeza es que te mantiene en ruta para alcanzar tu objetivo. Esto no significa repetir las cosas dos veces. Lo que sucede es esto: Cuando te sometes a tu meta, la meta trabaja por sí misma dentro de tu mente subconsciente. Tu mente subconsciente siempre está en equilibrio. Tu mente consciente no lo está, a menos que esté a tono con lo que tu mente subconsciente esté pensando. Sin la plena cooperación de la mente subconsciente, una persona tiene dudas, está confundida, indecisa. Ahora, cuando tu mente subconsciente ha absorbido tu meta, reaccionas de la manera correcta en forma automática. La mente consciente está libre para pensar clara y directamente.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
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Meditacion 20 de Julio… Observalo y déjalo ir



Esto es un recordatorio. Mientras usas tu imaginación, abraza tus sueños y pasa tu tiempo visualizando un desempeño positivo, no te olvides de dejarlo ir.
No te preocupes por cómo pasarán las cosas. Tu parte es ver lo mejor para ti. Luego regresa a los detalles de tu vida diaria.
Es seguro dejar ir y dejar que Dios Obre. El hecho de que tengamos los poderes creativos para imaginar no significa que tengamos que controlar el resto. Di ¡»ya vi, luego suéltalo»!
Deja que Dios trabaje lo manifiesto.
«Dios, después de haber visto mis sueños y visualizaciones, ayúdame a devolvértelos.»

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós)