
La vida no tiene por qué ser dura.
Sí, hay veces que necesitemos soportar, batallar y confiar en nuestras habilidades para la supervivencia. Pero no tenemos por qué hacer la vida, el crecimiento, la recuperación, el cambio o nuestros asuntos cotidianos tan duros todo el tiempo.
Hacer que la vida sea tan dura es un remanente de nuestro martirio, un sobrante de las viejas maneras de pensar, de sentir y de creer.
Somos valiosos, aunque la vida ya no sea tan dura. Nuestro valor y nuestra valía no se determinan por lo duro que batallemos.
Si la estamos haciendo tan dura, podemos estar haciéndola más dura de lo que necesita ser, dijo una mujer.
Aprende a dejar que las cosas ocurran fácil y naturalmente. Aprende a dejar que los eventos, y tu participación en ellos, caigan en su sitio. Puede ser fácil ahora. Más fácil de lo que ha sido. Podemos ir con la marea, quitarnos el mundo de los hombros y dejar que nuestro Poder Superior nos facilite el camino hacia donde necesitemos estar.
«Hoy dejaré de batallar tan duro. Dejaré mi creencia de que la vida y la recuperación tienen que ser duras. La remplazaré con la creencia de que puedo andar este viaje tranquilo y en paz. Y a veces, de hecho, puede ser divertida».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Categoría: paciencia
Reflexión del Dia: 16 de Junio

La más emocionante idea que he descubierto en mi sobriedad y en mi recuperación de la codependencia es la magia de fijar metas. Las cosas suceden. Las cosas cambian. Cumplo con proyectos importantes. Cambio. Conozco gente nueva. Me encuentro a mí misma en lugares interesantes. Atravieso los tiempos difíciles con un mínimo de caos. Los problemas se solucionan. Mis deseos y necesidades se ven satisfechos. Los sueños se vuelven realidad.
Estoy extasiada de poder fijar metas, y espero que pueda transmitirles mi entusiasmo. No hay nada en el mundo como ir adonde uno quiere ir, obtener lo que queremos, solucionar un problema o hacer algo que quisimos hacer.
Muchos codependientes no conocen esta alegría. También es nueva para mí. Me pasé muchos años de mi vida sin molestarme siquiera en pensar qué quería y necesitaba, hacia dónde quería ir, y qué quería hacer. La vida tenía que ser soportable. Yo no pensaba que merecía cosas buenas. No pensaba que la mayoría de las cosas buenas estaban a mi alcance. No estaba tan interesada en mi vida, excepto como un apéndice de otras personas. No pensaba en vivir mi vida; estaba demasiado concentrada en los demás. Estaba demasiado ocupada reaccionando, en vez de estar actuando.
No estoy sugiriendo que podamos controlar todos los eventos de nuestra vida. No podemos. En muchas cosas no tenemos la palabra final; Dios sí la tiene. Pero creo que podemos cooperar con bondad. Creo que podemos planear, hacer peticiones, y empezar a poner en movimiento un proceso.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).

Meditación 16 de Junio… Hacer frente a las familias

Hay muchos caminos para cuidarse a sí mismo con las familias. Algunas personas optan por cortar las conexiones con los miembros de la familia durante un período de tiempo. Algunas personas optan por mantenerse en contacto con los miembros de la familia y aprender diferentes comportamientos. Algunos se desconectan por un tiempo, luego regresan lentamente en una base diferente.
No hay una forma perfecta o única para tratar con los miembros de nuestra familia en recuperación. Depende de cada uno de nosotros elegir un camino que se adapte a nosotros y nuestras necesidades en cada momento.
La idea que es nueva para nosotros en la recuperación es que podemos elegir. Podemos establecer los límites que debemos establecer con los miembros de la familia. Podemos elegir un camino que funcione para nosotros, sin culpa ni obligación ni influencia indebida de ninguna fuente, incluidos los profesionales de la recuperación. Nuestro objetivo es separarnos en el amor con los miembros de la familia. Nuestro objetivo es ser capaces de cuidar de nosotros mismos, amarnos a nosotros mismos y vivir vidas saludables a pesar de lo que hacen o dejan de hacer los miembros de la familia. Decidimos qué límites o decisiones son necesarias para hacer esto.
Está bien decir no a nuestras familias cuando eso es lo que queremos. Está bien decir sí a nuestras familias si eso se siente bien. Está bien llamar a tiempo de espera y está bien volver como una persona diferente.
«Dios, ayúdame a elegir el camino correcto para mí con la familia. Ayúdame a entender que no existe el bien o el mal en este proceso. Ayúdame a luchar por el perdón y aprender a separarme con amor, siempre que sea posible. Entiendo que esto nunca implica que tenga que renunciar al cuidado personal y la salud por el bien del sistema».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 4 de Junio

Dar a los demás, hacer cosas por ellos y con ellos, son parte esencial de un modo de vida sano y de relaciones saludables con el prójimo. Pero aprender cuándo no debernos dar, cuándo no ceder, y cuándo no hacer cosas por y con la gente, son también parte esencial de un modo de vida sano y de relaciones saludables con el prójimo. No es bueno cuidar de la gente que se aprovecha de nosotros para evitar la responsabilidad. Es dañino para ellos y para nosotros. Hay una línea sutil entre ayudar y hacerle daño a la gente, entre dar en forma benévola y dar de manera destructiva. Podernos aprender a hacer esa distinción.
El cuidar es un acto y una actitud. Para algunos de nosotros se convierte en un papel que desempeñamos en nuestra vida entera y con toda la gente que se halla a nuestro alrededor. El cuidar está, yo creo, en cercana relación con el martirio (con frecuencia se acusa a los codependientes de padecer tal estado) y con el ser complacientes (otra acusación que se nos lanza). Los mártires, de acuerdo con Earnie Larsen, “deforman las cosas”. Necesitamos seguir sacrificando nuestra felicidad y la de los demás por el bien de alguna causa desconocida que no requiere sacrificio. En los complacientes, de acuerdo con Earnie Larsen, no se puede confiar. Mentimos. Y como cuidadores, no cuidamos de nosotros mismos.
Lo más importante acerca de ser cuidadores es aprender a entender qué significa y cuándo lo estamos haciendo, para que podamos dejar de hacerlo.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).

Meditación 3 de Junio… Rellenar los espacios en blanco

La magia de una historia radica en los espacios entre las palabras.
Cuando leemos una novela, a menudo descubrimos que el escritor nos brinda los elementos más simples de una escena, y sin embargo, nuestra imaginación llena todos los espacios en blanco de nuestras experiencias, nuestras esperanzas, nuestros deseos. No necesitamos que el autor nos proporcione todos los detalles.
Lo mismo pasa con la vida. A menudo, solo se nos da un bosquejo del camino que debemos seguir y, sin embargo, si guardamos silencio y escuchamos nuestro corazón, podremos escuchar todos los detalles de nuestro camino de forma detallada, paso a paso. No hay necesidad de tener todo preparado para nosotros de antemano. Si lo fuera, no habría necesidad de hacer el viaje. Podríamos simplemente leer sobre eso.
¡Levántate!
¡Vive tu camino con corazón!
¡Completa los espacios en blanco tu mismo!
«Dios, dame la fuerza para descubrir cómo termina la historia viviendo hasta el final, en lugar de querer que me la lean de antemano».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 28 de Mayo

¿Aceptar la realidad? La mitad del tiempo ni siquiera sabemos lo que es la realidad. Se nos miente; nos mentimos a nosotros mismos; y todo nos da vueltas en la cabeza. La otra mitad del tiempo, encarar la realidad sencillamente es más de lo que podemos soportar, más de lo que cualquiera puede soportar. ¿Por qué resulta tan misterioso que la negación sea una parte integral del alcoholismo o de cualquier problema serio que provoque pérdidas continuas?
Tenemos demasiado qué aceptar; nuestras circunstancias actuales son abrumadoras. A menudo, nos vemos tan envueltos en crisis y en caos intentando resolver los problemas de los demás que perdemos la capacidad de aceptar algo. Y sin embargo, a veces debemos ponernos de acuerdo con lo que es. Si las cosas alguna vez van a ser distintas, debemos aceptar la realidad. Si alguna vez vamos a remplazar nuestros sueños perdidos con sueños nuevos y sentirnos sanos y en paz otra vez, debemos aceptar la realidad.
Por favor comprendan que aceptación no significa adaptación. No significa resignación ante el lamentable y mísero estado en que están las cosas. No significa aceptar o tolerar ningún tipo de abuso.
Significa, en el momento presente, que reconocemos y aceptamos nuestras circunstancias, incluyéndonos a nosotros mismos y a las personas en nuestras vidas, tal y como somos nosotros y ellas. Sólo desde tal estado poseemos la paz y la capacidad para evaluar esas circunstancias, hacer los cambios adecuados y resolver nuestros problemas. Una persona de quien se abusa no tomará las decisiones necesarias para detener ese abuso hasta que él o ella lo reconozcan. La persona debe entonces dejar de pretender que el abuso de alguna manera terminará mágicamente, dejar de pretender que no existe, o dejar de poner pretextos de por qué existe.
En un estado de aceptación somos capaces de responder con responsabilidad hacia nuestro entorno. En este estado recibimos el poder para cambiar las cosas que podemos cambiar. Los alcohólicos no pueden dejar de beber hasta que aceptan su impotencia ante el alcohol y ante su alcoholismo. Las personas con trastornos en su manera de comer no pueden solucionar sus problemas con la comida hasta que aceptan su impotencia ante la comida. Los codependientes no podemos cambiar hasta que aceptamos nuestras características codependientes, nuestra impotencia ante la gente, ante el alcoholismo y ante otras circunstancias que tan desesperadamente hemos tratado de controlar. La aceptación es la más grande paradoja: no podemos cambiar hasta que aceptemos la manera de ser que tenemos.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).

Meditacion 18 de Mayo… Dejar ir la urgencia

Una cosa a la vez.
Eso es todo lo que tenemos que hacer. No dos cosas a la vez, sino una cosa hecha en paz.
Una tarea a la vez. Una sensación a la vez. Un día a la vez. Un problema a la vez. Un paso a la vez.
Un placer a la vez.
Relajarse. Suelta la urgencia. Comienza con calma ahora. Toma una cosa a la vez.
¿Ves cómo funciona todo?
«Hoy, abordaré pacíficamente una cosa a la vez. En caso de duda, primero tomaré las cosas».
(Melody Beattie de su Libro El lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 26 de Abril… Resiste la negatividad

Algunas personas son portadoras de negatividad. Son almacenes de ira acumulada y de emociones volátiles. Algunas permanecen atrapadas en el papel de víctimas y actúan de manera que prolongan su victimización. Y otras siguen presas en el ciclo de patrones adictivos o compulsivos.
La energía negativa nos puede dar un buen tirón, especialmente si estamos luchando por mantener una energía positiva y un equilibrio.
Podría parecer que a aquellos que exudan energía negativa les gustaría arrastrarnos con ellos a la oscuridad. No tenemos por qué ir. Sin juzgarlos, podemos decir que está bien alejarnos de ellos, que está bien protegernos a nosotros mismos.
No podemos hacer cambiar a las otras personas. A los otros no les ayuda que perdamos el equilibrio. No conducimos a los otros a la Luz si nos metemos con ellos en la oscuridad.
«Hoy, Dios mío, ayúdame a saber que no tengo por qué permitirme a mí mismo que me arrastren a la negatividad, aunque sean los seres que amo. Ayúdame a fijar límites. Ayúdame a saber que está bien que cuide de mí mismo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 21 de Abril… Conflicto y Desapego

En una relación, hay momentos maravillosos en los que las cosas se desarrollan sin problemas para ambas personas, y ninguna de las dos personas debe centrarse demasiado en el concepto de desapego. Pero existen esos tiempos desafiantes cuando una persona está en crisis o cambiando, y tenemos que distanciarnos.
Luego hay ciclos estresantes cuando ambas personas en una relación están en medio de lidiar con problemas intensos. Ambos son necesitados y ninguno tiene nada que ofrecer.
Estos son momentos en los que el desapego y el cuidado de nosotros mismos son difíciles.
En estos momentos, es útil identificar el problema. Ambas personas están en medio del trato y la curación. Tampoco tiene mucho que ofrecer, al menos en este momento. Y ambos se sienten particularmente necesitados.
Ese es el problema.
¿Cual es la solución?
Puede que no haya una solución perfecta. El desapego sigue siendo la clave, pero eso puede ser difícil cuando necesitamos nuestro apoyo. De hecho, la otra persona puede estar pidiendo apoyo en lugar de ofrecerlo.
Todavía podemos trabajar hacia el desapego. Todavía podemos trabajar a través de nuestros sentimientos. Podemos aceptar esto como un ciclo temporal en la relación, y dejar de mirar a la otra persona por algo que él o ella no puede dar en este momento.
También podemos dejar de esperar que demos en este momento.
La comunicación ayuda. Identificar el problema y hablar de él sin culpar o avergonzar es un comienzo. Averiguar sistemas alternativos de apoyo o formas de satisfacer nuestras necesidades ayuda.
Todavía somos responsables de cuidar de nosotros mismos, incluso cuando estamos en la mejor de las relaciones. Podemos esperar razonablemente que se produzcan conflictos de necesidades y el enfrentamiento de problemas en las relaciones más amorosas y saludables.
Es uno de los ciclos de amor, amistad y familia.
Si se trata de una relación sana, la crisis no continuará sin fin. Recuperaremos nuestro equilibrio. La otra persona también lo hará. Podemos dejar de ponernos tan locos buscando que la otra persona esté equilibrada cuando él o ella no.
Habla de cosas Arreglar las cosas. Mantenga nuestras expectativas de nosotros mismos, otras personas y nuestras relaciones saludables y razonables.
Una buena relación será capaz de mantener y sobrevivir puntos bajos. A veces los necesitamos, para que podamos crecer y aprender por separado.
Algunas veces, las personas que usualmente están ahí para nosotros no pueden estar ahí para nosotros. Podemos encontrar otra manera de cuidarnos a nosotros mismos.
«Hoy, recordaré que mis mejores relaciones tienen puntos bajos. Si el punto bajo es la norma, me gustaría considerar la conveniencia de la relación. Si el punto bajo es un ciclo temporal, practicaré la comprensión para mí y para la otra persona. Dios, ayúdame a recordar que la ayuda y el apoyo que quiero y necesito no vienen en la forma de una sola persona. Ayúdame a estar abierto a opciones saludables para cuidar de mí mismo si mi sistema de apoyo normal no está disponible».
(Melody Beattie de su Libro el Lenguaje del Adios-Serie de Meditaciones).

Meditación 9 de Marzo… Encuentra y respeta tu propio paso

No busques seguir los pasos de los hombres de la antigüedad; busca lo que buscaban. (Basho).
Uno de los peligros de seguir a un héroe es la tentación de emularlos en lugar de seguir nuestro propio camino.
Todavía podemos aprender mucho de nuestros héroes y de las personas que admiramos. Solo tenga en cuenta que su trayectoria y marco de tiempo pueden ser diferentes de los nuestros.
Cuando llegue el momento de comenzar ese negocio, aprender una nueva habilidad, iniciar una relación o lo que sea que desee hacer, la experiencia estará allí. La experiencia estará lista para ti cuando estés listo para ella. Tu tiempo puede ser diferente al de todos los demás.
Conozco personas que se casaron después de conocerse solo por dos semanas y luego se quedaron felizmente casadas por más de treinta años. Conozco personas que salen por años y aún no pueden decidir si están listos para comprometerse. Mi amigo hizo la transición de vivir en el Medio Oeste a vivir en California en meses. Esa transición me llevó varios años.
Cada uno de nosotros tiene su propio paso y camino. Y si bien muchas de nuestras lecciones son similares, cada uno de nosotros es único. Si pasamos nuestro tiempo tratando de emular a una persona en lugar de una idea, en el mejor de los casos seremos una versión inferior de nuestro maestro y, en el peor, nunca descubriremos nuestro propio camino. Su paso será demasiado largo o demasiado corto para nosotros, y no aprenderemos la verdadera lección, que es confiar en nuestra guía interior.
Gautama Buddha encontró la iluminación mientras estaba sentado debajo de un árbol de Banyan; Milarepa lo encontró mientras vivía como un ermitaño en una cueva del Himalaya. Obtener iluminación no es un ejercicio para seguir a una persona; Es un ejercicio para seguir tu corazón.
«Dios, ayúdame a dejar de lado cualquier expectativa de perfección que pueda tener de mí mismo o de los demás. Ayúdame a ser consciente de los mensajes que me envías, luego ayúdame a discernir mi propia verdad».
(Melody Beattie).
