
Deja de buscar la felicidad en los demás, Nuestra fuente de felicidad y bienestar no está dentro de los demás, está dentro de nosotros mismos. Aprendamos a centrarnos en nosotros mismos.
Deja de centrarte y de poner tu atención en otras personas. Confórmate contigo mismo. Deja de buscar tanta aprobación y validación de parte de los demás. No necesitamos la aprobación de todos ni de nadie. Sólo necesitamos aprobarnos nosotros. Tenemos iguales fuentes de felicidad y de elección en nuestro interior que los demás. Encuentra y desarrolla tu propio suministro interno de paz, de bienestar y de autoestima. Las relaciones ayudan, pero no pueden ser nuestra fuente. Desarrolla núcleos personales de seguridad emocional dentro de ti mismo.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Categoría: RECUPERACION
Meditación 13 de Abril… Impotente sobre los demás

Deja de poner excusas para otras personas.
Deja de hacer excusas por nosotros mismos.
Si bien nuestro objetivo es desarrollar la compasión y lograr el perdón, la aceptación y el amor, también es nuestro objetivo aceptar la realidad y responsabilizar a las personas por su comportamiento. También podemos hacernos responsables de nuestro propio comportamiento y, al mismo tiempo, tener compasión y comprensión por nosotros mismos.
Cuando reclamamos impotencia, no reclamamos irresponsabilidad. No tenemos poder para controlar a los demás, lo que hacen, lo que hicieron o lo que podrían hacer. Estamos afirmando que estamos dispuestos a poner fin a una vida ineficaz basada en la fuerza de voluntad y el control. Y estamos comenzando un viaje espiritual, mental y emocional en el que asumimos la responsabilidad de nosotros mismos.
No somos víctimas No estamos indefensos. Aceptar la impotencia cuando es apropiado nos permite comenzar a tener nuestro verdadero poder para cuidar de nosotros mismos.
«Hoy, evitaré poner excusas para mi propio comportamiento o el de otra persona. Dejaré que las consecuencias y la responsabilidad caigan donde pertenecen.»
(Melody Beattie de su Libro El lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 12 de Abril

Creo que Dios quiere que ayudemos a la gente y que compartamos nuestro tiempo, talento y dinero. Pero creo también que Él quiere que demos desde una posición de alta autoestima Creo que los actos de amabilidad no son amables
a menos que nos sintamos bien con nosotros mismos, con lo que estamos haciendo y con la persona para la cual estamos haciéndolo. Creo que Dios está en cada uno de nosotros y que nos habla a cada quien. Si no podemos sentirnos bien en absoluto acerca de algo que estamos haciendo, entonces no debemos hacerlo, no importa cuán caritativo parezca ser. Tampoco debemos hacer por los demás las cosas que ellos deben y son capaces de hacer por sí mismos. Los demás no son inválidos. Nosotros tampoco.
Dar a los demás, hacer cosas por ellos y con ellos, son parte esencial de un modo de vida sano y de relaciones saludables con el prójimo. Pero aprender cuándo no debernos dar, cuándo no ceder, y cuándo no hacer cosas por y con la gente, son también parte esencial de un modo de vida sano y de relaciones saludables con el prójimo. No es bueno cuidar de la gente que se aprovecha de nosotros para evitar la responsabilidad. Es dañino para ellos y para nosotros. Hay una línea sutil entre ayudar y hacerle daño a la gente, entre dar en forma benévola y dar de manera destructiva. Podernos aprender a hacer esa distinción.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditacion 12 de Abril… Haga frente a su miedo al abandono

«Estoy en una relación con alguien que no es bueno para mí», me dijo una mujer un día. «Mi novio me manipula, y a menudo no me dice la verdad. Pero cada vez que me preparo para patearlo hasta la acera, mi miedo al abandono se instala».
Muchos de nosotros tenemos miedo al abandono. Algunos de nosotros lo dejamos gobernar nuestras vidas. Haremos cualquier cosa para que esa persona no salga y nos deje en paz.
Pasé muchos años dejando que el miedo al abandono me controlara. Después de un tiempo, finalmente me cansé de esa creencia. Me cansé de preocuparme si era lo suficientemente bueno para esa persona.
Entonces, un nuevo pensamiento me liberó: si no quieres ser mi amigo, ni mi amante, ni mi empleador, no te quiero en mi vida.
No más chantaje emocional. No más estrés. No más tener que adivinar lo que esa otra persona está sintiendo.
¿Estás pasando el tiempo preocupado por alguien que te deja? ¿Su miedo a ser abandonado lo deja a uno como un desvalido en sus relaciones? Déjalo ir. Levántate rápido. Y escucha lo que voy a decirte: si esa persona no quiere estar en tu vida, solo déjala irse. ¿Quieres a alguien en tu vida que realmente no quiera estar allí? Por supuesto no. Déjalo ir.
Una vez que adoptas esta creencia, es fácil enviar malas relaciones y las buenas personas quieren quedarse.
«Dios, ayúdame a creer que merezco solo las mejores relaciones».
(Melody Beattie de su Libro Mas del lenguaje del Adiós).

Meditacion 11 de Abril… El bien en el Paso Diez

El Paso 10 dice: «Continuamos haciendo un inventario personal y cuando nos equivocamos lo admitimos de inmediato». No sugiere que ignoremos lo que es correcto en nuestra vida. Dice que seguimos haciendo un inventario personal y centrándonos en nosotros mismos.
Cuando hacemos un inventario, querremos buscar muchas cosas. Podemos buscar sentimientos que necesitan nuestra atención. Podemos buscar de nuevo una baja autoestima. Podemos buscar formas antiguas de pensar, sentir y comportarnos. Podemos buscar errores que necesitan corrección. Pero una parte fundamental de nuestro inventario puede centrarse en lo que estamos haciendo bien y en todo lo que nos rodea.
Parte de nuestra codependencia es un enfoque obsesivo sobre lo que está mal y lo que podríamos estar haciendo mal, real o imaginariamente. En recuperación, estamos aprendiendo a enfocarnos en lo que es correcto.
Mire sin miedo, con un ojo amoroso y positivo. ¿Qué hiciste hoy? ¿Te comportaste de manera diferente hoy de lo que harías hace un año? ¿Llegaste a alguien y te permitiste ser vulnerable? Puedes felicitarte por eso.
¿Tuviste un mal día pero lo resolviste con eficacia? ¿Practicaste gratitud o aceptación? ¿Tomaste un riesgo, posees tu poder o estableces un límite? ¿Te responsabilizaste de ti mismo de una manera que antes no tenías?
¿Tomaste tiempo para orar o meditar? ¿Confiaste en Dios? ¿Dejaste que alguien hiciera algo por ti?
Incluso en nuestros peores días, podemos encontrar una cosa que hicimos bien. Podemos encontrar algo con lo que sentirnos esperanzados. Podemos encontrar algo para esperar. Podemos enfocarnos de manera realista en las visiones de lo que puede ser.
«Dios, ayúdame a dejar de lado mi necesidad de permanecer inmerso en la negatividad. Puedo cambiar la energía en mí y en mi entorno de negativa a positiva. Afirmaré lo bueno hasta que se hunda y se sienta real. También me esforzaré por encontrar una cualidad que me guste de alguien más que sea importante para mí, y correré el riesgo de decírselo a él o ella».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 10 de Abril

Cuando intentamos controlar a la gente y a las cosas que no tenemos por qué controlar, somos controlados por ellos. Abdicarnos a nuestro poder para pensar, sentir y actuar de acuerdo con lo que más nos conviene. A menudo perdemos el control sobre nosotros mismos. Con frecuencia, somos controlados no sólo por la gente, también por enfermedades tales como el alcoholismo, o las tendencias compulsivas en el comer y en los juegos de apuesta. El alcoholismo y otros trastornos destructivos son fuerzas poderosas. Nunca se debe olvidar que los alcohólicos y otras personas con problemas son expertos controladores. Encontramos la horma de nuestro zapato cuando tratamos de controlarlos a ellos o a su enfermedad. Perdemos la batalla. Perdemos la guerra. Nos perdemos a nosotros mismos, a nuestras vidas Como dice una frase de Al-Anón: Tú no lo provocaste; no lo puedes controlar; y no lo puedes curar. ¡Así que deja de tratar de hacerlo! Nos frustramos al máximo cuando tratarnos de hacer lo imposible. Y generalmente impedirnos que suceda lo posible Creo que asirse fuertemente a una persona o cosa, o forzar mi voluntad sobre cualquier situación elimina la posibilidad de que mi poder superior haga algo constructivo acerca de la situación, la persona o yo. Mi afán de controlar bloquea el poder de Dios. Bloquea la capacidad de otras personas para crecer y madurar. Impide que los sucesos ocurran de una manera natural. Me impide a mí disfrutar de la gente o de los eventos.
El control es una ilusión. No funciona. No podemos controlar el alcoholismo. No podemos controlar las conductas compulsivas de nadie: comer en exceso, una conducta sexual exagerada, la apuesta compulsiva, ni ninguna otra de sus conductas. No podemos (y no es asunto nuestro hacerlo) controlar las emociones, la mente o las elecciones de nadie. No podemos controlar el resultado de los eventos. No podemos controlar a la vida. Algunos de nosotros apenas podemos controlamos a nosotros mismos.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 9 de Abril… Dar

Aprender a dar sanamente puede ser un reto. Muchos de nosotros nos embarcamos en dar de forma compulsiva, actos caritativos motivados por sentimientos no caritativos de culpa, vergüenza, obligación, lastima y superioridad moral.
Ahora entendemos que ser nanas de los demás y dar en forma compulsiva no funciona. Nos sale el tiro por la culata.
Cuidar desmedidamente a los demás hace que nos sigamos sintiendo victimas.
Muchos de nosotros dimos demasiado, pensando que estábamos haciendo bien las cosas; y luego nos confundimos porque nuestra vida y nuestras relaciones no estaban funcionando. Muchos de nosotros dimos tanto y durante tanto tiempo, pensando que estábamos haciendo la voluntad de Dios, que luego en la recuperación nos negamos a dar, a querer o a amar durante un tiempo.
Eso está bien. Tal vez necesitábamos un descanso. Pero dar sanamente es parte de vivir sanamente. La meta en la recuperación es el equilibrio, una actitud solicitada motivada por un verdadero deseo de dar, con una actitud subyacente de respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás.
La meta en la recuperación es elegir lo que queremos dar, a quién, cuándo y cuánto. La meta en la recuperación es dar y no sentirnos victimados porque damos.
¿Estamos dando porque queremos hacerlo o porque es nuestra responsabilidad? ¿O estamos dando porque nos sentimos obligados, avergonzados o superiores? ¿Estamos dando porque nos da miedo a decir no? ¿Resultan útiles las maneras como tratamos de ayudar a la gente, o le impiden a los demás afrontar sus verdaderas responsabilidades?¿Estamos dando para caerle bien a la gente o para que se sienta obligada hacia nosotros? ¿Estamos dando para probar que somos valiosos? ¿O estamos dando porque queremos dar y porque nos sentimos bien al hacerlo?
La recuperación incluye un ciclo de dar y recibir. Mantiene una sana energía fluyendo entre nosotros,nuestro Poder Superior y los demás. Aprender a dar de manera sana lleva su tiempo. Se lleva su tiempo aprender a recibir. Sé paciente. El equilibrio vendrá.
«Díos mío, por favor guía hoy mis motivos para dar».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).
Reflexión del Dia: 8 de Abril

No somos las personas que “hacemos que sucedan las cosas.” Los codependientes son aquellas personas que consistentemente, y con gran cantidad de esfuerzo y energía, tratan de forzar que sucedan las cosas.
Controlamos en nombre del amor.
Lo hacemos porque “sólo estamos tratando de ayudar”.
Lo hacemos porque nosotros sí sabemos cómo deben hacerse las cosas y cómo deben comportarse
las personas.
Lo hacemos porque nosotros estamos bien y ellos están mal.
Controlamos porque nos da miedo no hacerlo.
Lo hacemos porque no sabemos qué otra cosa hacer.
Lo hacemos para dejar de sufrir.
Controlamos porque pensamos que tenemos que hacerlo.
Controlamos porque no pensamos.
Controlamos porque solamente podemos pensar en controlar.
En última instancia quizá controlemos porque esa es la manera en que siempre hemos hecho las cosas.
Tiránicos y dominantes, algunos gobiernan con mano de hierro desde un trono que ellos mismos se han atribuido. Son poderosos. Ellos siempre saben más. Y, por Dios, que las cosas se harán a su modo. Ellos se encargarán de que así sea.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 8 de Abril… Suelta todo a lo que te aferras

Un amigo me llamó un día. Su brillante coche nuevo estaba en el garaje para reparaciones otra vez. «Debería haber comprado un camión, algo práctico, que comenzara todos los días y me ayudaría a trabajar», dijo. «Si alguna vez, empiezo a gritar que tengo que tener algo y no puedo vivir sin él, comienza a gritarme hasta que me detengo».
¿Qué está asociado a tu autoestima?
Algunas personas unen sus autos a su valor. Otras personas pueden sentirse bien consigo mismas solo si están involucradas en una relación romántica. Algunas personas necesitan un hogar en cierto vecindario. Algunas personas atan su autoestima a los eventos futuros. Si solo pudiera lograr esto, estaría completo.
Toma un descanso. Mira tu vida. ¿Tu autoestima está apegada a ciertas condiciones?
Decimos que queremos que los demás nos amen incondicionalmente, pero el problema es que esa no es la manera en que nos amamos a nosotros mismos. Decimos que primero necesitamos dinero en el banco, un Mercedes o un bolso Gucci.
¿Hay un cierto nivel de éxito que has estado tratando de alcanzar? ¿Estás diciéndote a ti mismo que tienes que tenerlo completo? Quizá es la aprobación de alguien lo que estás esperando.
Hay una manera fácil de ver a lo que nos hemos apegado demasiado. Podemos preguntarnos esto: ¿qué es lo que hay en mi vida que no puedo dejar ir y liberar? ¿Qué me hace enloquecer?
No seas duro contigo mismo. Todos queremos y necesitamos las necesidades diarias, como automóviles, empleos y dinero. Y tener a alguien a quien amar es una parte deliciosa de ser humano.
Pero ese es un problema diferente de decirnos a nosotros mismos que no podemos ser felices sin estas personas o cosas. Ayúdate con una dosis saludable de integridad y déjate llevar. Di a ti mismo que estás completo y que puedes ser feliz, tal como eres. Deja ir tu archivo adjunto a lo que sea que te estés aferrando. Puede o no volver a ti. Pero si lo hace, puedes disfrutarlo más feliz sabiendo que no necesitas que esté completo.
«Dios, ayúdame a soltar mis apegos poco saludables».
Actividad: ¿a qué te aferras y te dices a ti mismo que no puedes vivir sin él? ¿Hay una persona a la que temes que desaparecerá? ¿Hay un trabajo o un nivel particular de éxito al que te hayas apegado? ¿Hay un nivel de finanzas que estás esperando tener antes de permitirte sentirte completo? Haz un inventario de tu vida. Ten cuidado con lo que te has convencido de que necesitas para estar completo. Ahora, transfiere estas personas o cosas a una lista en tu diario. Haga que el título de esa lista sea «personas y cosas que necesito liberar y separar de mi autoestima». Todavía puede tener estas personas o cosas en su vida, pero su objetivo aquí es aclarar sus motivos para querer que entren. su vida.
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adios).}

Reflexión del Dia: 7 de Abril

Nuestras necesidades son distintas y varían de un momento a otro y de un día para otro. ¿Estamos sintiendo la loca ansiedad que acompaña a la codependencia? Quizá necesitemos acudir a una reunión de Al- Anón. ¿Son nuestros pensamientos negativos y desesperantes? Tal vez necesitemos leer un libro de meditación o uno que nos inspire. ¿Estamos preocupados por un problema físico? Quizá necesitemos ir al doctor. ¿Se están portando muy mal los niños? Tal vez necesitemos idear un plan familiar de disciplina. ¿La gente está pisando nuestros derechos? Fijemos algunos límites. ¿Tenemos el estómago hecho nudo a causa de las emociones? Manejemos nuestros sentimientos. Tal vez necesitemos desapegarnos, desaceleramos, enmendar, intervenir, iniciar una relación, o pedir el divorcio. De nosotros depende. ¿Qué pensamos que debemos hacer?
Además de darnos lo que necesitarnos, empezamos a decirle a la gente lo que necesitamos y queremos de ellos porque esto forma parte de cuidarnos y de ser seres humanos responsables.
Darnos a nosotros mismos lo que necesitarnos significa volvernos, como dice el reverendo Phil L. Hansen, nuestro terapeuta personal, nuestro confidente, nuestro consejero espiritual, nuestro compañero, nuestro mejor amigo y nuestro cuidador en esta emocionante nueva aventura que hemos emprendido: vivir
nuestra propia vida.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
