Reflexión del Dia: 19 de Noviembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» reafirma que durante el desapego nos hacemos conscientes de responsabilizarnos de nuestros cuidados, y damos a la Divinidad el control de nuestras vidas.

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Reflexiona sobre esto:

El desapego también implica aceptar la realidad, los hechos. Requiere fe en nosotros mismos, en Dios, en otras personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo. Nos liberamos de nuestros pesares y preocupaciones y nos damos a nosotros mismos la libertad para disfrutar de la vida a pesar de nuestros problemas no resueltos. Confiamos en que todo está bien a pesar de los conflictos. Confiamos en que Alguien más grande que nosotros sabe, ha ordenado y se preocupa de lo que está sucediendo. Entendemos que este Alguien puede hacer mucho más por resolver el problema que nosotros. De modo que tratamos de no estorbar su camino y dejar que Él lo haga. A su tiempo, sabremos que todo está bien porque vemos cómo las cosas más extrañas (y a veces, las más dolorosas) se solucionan de la mejor manera y en beneficio de todos.

Mi Reflexión: Cuando nos desapegamos estamos aceptando la realidad de la vida, que no controlamos a nada ni a nadie. Aceptamos que el control lo tiene un Ser Superior a nosotros. Que nos corresponde cuidarnos responsabilizandonos de nuestras conductas y acciones. (Alpha).

¿Te has desapegado? ¿Cómo lo lograste? Comparte aquí.

Meditacion 10 de Noviembre… Rendición

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reafirma que desarrollar una verdadera fe en la Divinidad es la base más sólida para recuperarnos.

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Medita sobre esto:

Rendirse significa decir: «Está bien, Dios. Haré lo que quieras”. La fe en el Dios de nuestra recuperación significa que confiamos en que, eventualmente, nos gustará hacerlo.

«Hoy, me rendiré a mi Poder Superior. Confiaré en que el plan de Dios para mí será bueno, incluso si es diferente de lo que esperaba».

Mi Reflexión: Para alcanzar la sanación debemos ponernos en manos de nuestro Poder Superior. Una fe incondicional es la base de nuestra recuperación.Dejemos nuestra vida en manos de la Divinidad, sea cual sea, la concepción que tengamos de él.

¿Has logrado someterte a la voluntad de Dios? ¿Has visto resultados tangibles? Comenta acá esa experiencia. .

Reflexión del Dia: 8 de Noviembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» plantea que el codependiente esta llamado a asumir el control de su vida, debe soltar la necesidad de control, asumiendo una mayor responsabilidad en su recuperación.

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Reflexiona sobre esto:

Esta es una vieja lección, pero vale la pena repetirla y recordarla. No tenemos que dejar que nadie controle nuestras vidas, nuestras elecciones, nuestra alegría.
No importa cuán bien pensamos que aprendimos esa lección, a menudo reaparece. Otra persona comienza a tirar de nuestras cuerdas. Nos involucramos, nos enredamos, nos enganchamos. Nos escuchamos cantar una vieja melodía: si ella lo hiciera, si no fuera así, entonces lo sería. Nos damos cuenta de que una vez más hemos dejado de tener el control de nuestros actos. Hemos diferido nuestras vidas a los deseos, caprichos y elecciones de otro.
Pero no tenemos que permitir que otra persona controle nuestras elecciones, nuestros comportamientos o nuestras vidas.
A veces, sin importar lo mucho que ames a los demás, es hora de dejarlos ir, tiempo para dejarlos seguir su camino. Es hora de darte cuenta de que es tu responsabilidad caminar por tu cuenta.
Eres responsable de tu vida. Eres responsable de tus elecciones. No importa lo que haga la otra persona. Aún eres responsable de ti.
Cuídate, luego da un paso más. Ama, nutre, honra y respetate a ti mismo. ¡Solo tú puedes decidir qué vas a hacer!

Mi Reflexión: El codependiente vive atado a los demás, hasta que llega un momento consciente que le ilumina dándole un giro a esa forma de vivir, allí inicia su transformación: empieza a responsabilizarse de su cuidado. Para mantenerse en ese sendero espiritual debe asumir un compromiso personal y una firme convicción de que el solo no puede hacerlo. Necesita de su Poder Superior para ir logrando su recuperación. No dejes que nadie te controle, ya deja y suelta esa errónea convicción. (Alpha).

¿Has modificado tu creencia al respecto de asumir tu autocuidado? Comenta acá tu experiencia.

Reflexión del del Dia: 29 de Octubre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» reitera que el codependiente que actúa como rescatador-cuidador se mueve en el triángulo del drama o de Karpman. Muy peligroso para nuestra salud mental y física.

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Reflexiona sobre esto:

Si el ser cuidador está provocándote problemas, puede resultar una experiencia crucial para ti. En una hoja de papel, detalla todas las cosas que consideras son tu responsabilidad. Hazlo considerando tu participación en el trabajo, con tus hijos con amigos y con tu cónyuge o amante. Ahora, haz una lista detalle por detalle de cuáles responsabilidades en tu vida corresponden a otras personas. Si compartes alguna responsabilidad, pon en la lista qué porcentaje consideras apropiado para cada persona. Por ejemplo, si tu cónyuge trabaja y tú has elegido ser ama de casa y trabajar medio tiempo, haz una lista de cuál es el porcentaje de responsabilidades financieras que tú absorbes y cuál es el porcentaje de responsabilidades en los quehaceres domésticos que él o ella asumen. Te sorprenderá la cantidad de responsabilidades que te has echado encima sin que te correspondan y qué pocas has permitido que los otros asuman También encontrarás que has estado tan ocupado con los asuntos ajenos que has sido negligente con algunas de tus verdaderas responsabilidades.
Familiarízate con el triángulo del Drama de Karpman y de cómo llevas a cabo ese proceso en tu vida. Cuando te encuentres rescatando, fíjate en tus cambios de estado de ánimo y en los distintos papeles que juegas. Cuando te sorprendas sintiéndote resentido o usado, averigua cómo hiciste para rescatar. Practica conductas no rescatadoras: di que no cuando quieras decir no. Haz cosas que quieras hacer. Rehúsate a adivinar lo que la gente quiere y necesita; en vez de ello insiste en que los demás te pregunten directamente qué es lo que necesitan y quieren de ti. Empieza a pedir directamente lo que quieres y necesitas. Rehúsate a asumir las responsabilidades de los demás. Cuando tú al principio dejes de cuidar a la gente que está acostumbrada a que la cuides, pueden enojarse o frustrarse. Has cambiado el sistema, has hecho olas. Esto significa más trabajo para ellas, y que ya no te pueden seguir usando. Explícales lo que estás haciendo, y permíteles ser responsables de sus sentimientos. Te darán las gracias después. Tal vez lleguen a darte una sorpresa; en ocasiones las personas que creíamos menos capaces de cuidar de sí mismas pueden hacerlo, cuando dejamos de cuidarlas nosotros.

Reflexión: Los codependientes vivimos angustiados y ansiosos casi toda nuestra vida, y tendemos a ser rescatadores-cuidadores. Ese papel nos agobia y autodestruye. Queremos controlar a los demás y solo ganamos problemas serios con la salud emocional. Los sentimientos que afloran son negativos mientras nos movemos en este proceso de drama y aflicción, (Alpha).

¿Te comportas habitualmente como un rescatador? ¿Has detallado los sentimientos que te embargan? Comenta tus experiencias acá.

Meditación 20 de Octubre… Hay libertad en soltarse

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós afirma que soltarse del apego afectivo es una tarea impostergable que le toca hacer al codependiente. Dejar ir esos apegos ayuda a mantenerse liberado y deja libre a los que han dependido de nosotros mucho tiempo.

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Medita sobre esto:

Algunas veces ganamos libertad no solo dejándonos ir a nosotros mismos, sino también ayudando a alguien más a dejarnos ir.
Un niño recorre una esquina en su pequeña bicicleta púrpura, una rueda de entrenamiento haciendo ruido en la acera y la otra en lo alto. Su padre la llama y le dice que hoy es especial. ¡Hoy, finalmente ha superado esas ruedas de entrenamiento y aprenderá a andar en bicicleta como los niños grandes! Las lágrimas siguen las felices noticias.
«Pero, ¿y si me caigo? O no puedo equilibrar? ¡No estoy lista!”, Se queja.
Finalmente, después de muchas garantías de que él estará justo a su lado, ella le permite a su papá quitar las ruedas.
Al principio él se aferra fuertemente a la bicicleta, y ella se sienta allí congelada, incapaz de pedalear, agarrando rígidamente el manubrio.
«Relájate», dice. «Está bien. Estoy aquí a tu lado».
Ella se relaja entonces ella comienza a pedalear. Papá libera su agarre ligeramente. La deja ir y corre a su lado. Ella mira y se ríe. «Papá, no lo dejes ir! ¡Me caeré! ”Y entonces, lo inevitable sucede; ella se cae».
Pero ella se levanta. Él se mantiene de nuevo. Y otra vez. Y otra vez. Hasta casi la hora de la cena, papá corre al lado, suelta la bicicleta, disminuye la marcha y mira a su pequeña niña alejarse sobre dos ruedas.
¿Hay algo o alguien en tu vida que necesites soltar para crecer? ¿Hay alguien a quien necesites que te ayude a soltarte? A veces es tentador mantener a las personas dependientes de nosotros. Nos hace sentir necesitados y poderosos. Nos hace sentir bien. Pero puedes estar frenándolos y reteniéndolos.
Adelante. Es la hora. Quita las ruedas de entrenamiento. Ayúdales a cabalgar hacia el atardecer. Libérate y Liberalos.

«Dios, ayúdame a resistir la tentación de mantener a las personas dependientes de mí. Dame el coraje para ayudar a otras personas a dejarme ir».

Reflexión: EL propósito primario de la recuperación de la codependencia es «soltar»- «dejar ir».Cuando empezamos a sentir el efecto liberador de soltar aquello que nos tiene controlados desde mucho tiempo atrás, estamos muy cerca de liberarnos de ese peso que es la necesidad de controlar a los otros. Nuestro Poder Superior va a guiarnos como mantenernos firmes en esa tarea. (Alpha).

¿Estás recuperando tu libertad a través del desapego? ¿Cómo te sientes practicando el desapego? Comparte tu experiencia.

Reflexión del Dia: 11 de Octubre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» refiere que no tenemos que vivir todo el tiempo victimados y abusados haciendo lo que los demás quieran. Soltemos ese control, nos puede dar serenidad y paz interior.

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Reflexiona sobre esto:

Beattie explica que las personas codependientes tienden a sentirse constantemente perjudicadas, explotadas o tratadas injustamente en sus relaciones. Esta sensación de ser una víctima puede ser una parte central de su identidad y puede influir en la forma en que se relacionan con los demás. Aquí hay algunas de las ideas clave que Beattie presenta sobre la victimización en la codependencia:

Beattie señala que las personas codependientes a menudo tienen una identidad de víctima arraigada en su psicología. Pueden sentirse cómodas en el papel de víctima y pueden buscar situaciones en las que puedan mantener esta identidad.

Las personas codependientes pueden percibir situaciones cotidianas como injustas o como si estuvieran siendo tratadas de manera desigual. Esto puede llevar a la acumulación de resentimiento y amargura.

Beattie también explica cómo las personas codependientes a menudo buscan la validación y la simpatía de los demás al adoptar el papel de víctima. Pueden esperar que otros les den atención y apoyo constantes.

La autora menciona que la victimización puede hacer que las personas codependientes tengan dificultades para establecer límites saludables en las relaciones. Pueden permitir el comportamiento abusivo o manipulador de los demás debido a su miedo a ser percibidos como «egoístas» al establecer límites.

La victimización puede tener un impacto negativo en las relaciones de las personas codependientes. Puede crear dinámicas disfuncionales en las que la persona codependiente busca el rescate o el apoyo constante de otros. (Alpha).

¿Te sientes victimado y abusado por las otras personas? ¿Cuál decisión has asumido al respecto?. Comenta acá.

Reflexión del Dia: 7 de Octubre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» refiere como el codependiente puede y debe desarrollar la habilidad para detectar a tiempo que esta «reaccionando» ante sus relaciones y detener esa conducta.

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Reflexiona sobre esto:

Las relaciones personales del codependiente a menudo reflejan un desafío constante entre su profundo deseo de cuidar y rescatar a los demás, y su propia necesidad de sanación y crecimiento personal. Esta lucha interna puede llevar a relaciones desequilibradas, donde el codependiente tiende a dar en exceso, sacrificando sus propias necesidades y límites. Sin embargo, a través de la reflexión y la sanación, el codependiente puede aprender a establecer límites saludables, priorizar su propio bienestar y participar en relaciones más equitativas y enriquecedoras. Al encontrar el equilibrio entre el cuidado de los demás y el autocuidado, el codependiente puede experimentar relaciones más auténticas y satisfactorias, donde el amor y el apoyo fluyen de manera mutua y saludable. (Alpha).

¿Puedes detectar cuando estás experimentando reacciones negativas en tus relaciones? Comenta tus vivencias.

El Testimonio de Laura …

Mi nombre es Laura, y quiero compartir mi historia. A lo largo de los años, me he dado cuenta de que soy una persona codependiente, atrapada en una relación tóxica que no puedo dejar ir. Mi vida gira en torno a él, y sé que es un problema, pero siento que no puedo romper este ciclo destructivo.

Conocí a Daniel hace varios años, y al principio, parecía el hombre perfecto. Era carismático, encantador y siempre tenía la respuesta correcta para todo. Pero con el tiempo, comencé a notar señales de que algo no estaba bien. Daniel era extremadamente controlador y crítico. Siempre tenía que saber dónde estaba, con quién me encontraba y qué estaba haciendo. Se enfadaba fácilmente y a menudo me culpaba de cosas que estaban fuera de mi control.

A pesar de todo esto, no podía dejarlo. Tenía miedo de estar sola, de enfrentar el mundo sin él. Además, cuando las cosas iban bien entre nosotros, eran realmente buenas. Me hacía sentir especial, amada y necesaria. Anhelaba esos momentos y estaba dispuesta a soportar los momentos difíciles con la esperanza de que las cosas cambiaran.

Mis amigos y familiares me advertían que la relación era tóxica y que debía alejarme de Daniel, pero yo no podía. Me sentía atrapada en un ciclo interminable de amor y dolor. Cada vez que intentaba poner límites o alejarme, él hacía promesas de cambiar y me manipulaba emocionalmente para que me quedara.

Me di cuenta de que mi autoestima estaba destrozada. Me había perdido a mí misma en esta relación, y ya no sabía quién era sin Daniel. Sentía que no merecía algo mejor y que este era mi destino.

Mi codependencia me estaba consumiendo, pero estoy tratando de buscar ayuda. Sé que necesito terapia y apoyo para romper este ciclo. Quiero volver a ser una persona independiente y valiosa por derecho propio. Sé que será un camino difícil, pero tengo la esperanza de que algún día podré liberarme de esta relación tóxica y encontrar la paz y la felicidad que merezco.

Reflexión: La necesidad de cuidar y rescatar a su pareja puede llevar a una constante autonegación y sacrificio de sus propias necesidades. Esta relación puede convertirse en un ciclo de altibajos emocionales, donde el codependiente lucha por mantener la paz y la estabilidad. Este es un acto valiente de autoexamen. Implica cuestionar la dinámica dañina y reconocer que merece una vida de amor, respeto y bienestar emocional. Superar una relación tóxica puede ser un proceso desafiante, pero es un paso crucial hacia la recuperación y la posibilidad de construir relaciones más saludables en el futuro. El codependiente pude liberarse de las cadenas de la codependencia y encontrar la paz y la felicidad dentro y fuera de las relaciones.(Alpha).

Meditación 3 de Octubre… Saca la tapa de la caja

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que los codependientes por temores y miedos se aíslan y construyen sus propios «encierros» que le impiden ver lo hermoso de la vida. Prácticamente no viven …sobreviven.

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Medita sobre esto:

El mundo se contrae o se expande en proporción al valor de uno. (Anaïs Nin).

Primero te arrastraste; entonces aprendiste a caminar, y el mundo creció un poco más grande. Aprendiste a andar en bicicleta, y creció aún más. Entonces aprendiste a conducir un auto y compraste un boleto de avión. De repente, los horizontes eran ilimitados. Pero entonces, esas dudas aparecieron. No puedo ir a Los Ángeles. Nunca encontraré mi camino . Y el mundo se encoge un poco. No debería hacer ese viaje este año; Tengo demasiadas responsabilidades. Y se encoge un poco más. Basta de excusas y racionalizaciones y te quedas sentado en una cajita con la tapa bien pegada.
Sin experiencias, sin lecciones, sin vida.
Las cajas pueden ser cómodas. He pasado algún tiempo en ellos yo misma. Pero no importa lo acogedor que lo hagas, una caja sigue siendo una caja. Vienen en todos los tamaños y formas. Pero cada vez que comenzamos a dejar que los temores poco realistas nos frenen, podemos estar bastante seguros de que estamos escalando dentro de otra caja, otra vez. Puede tomar un tiempo, pero tarde o temprano nos encontraremos con las paredes.
Encuentra una pequeña y quita la tapa de la caja. Mira alrededor. Es un gran mundo allá afuera. Si parece pequeño, es porque lo has hecho así. Intenta una imposibilidad menor. Ve a solicitar ese trabajo soñado. Lo peor que sucederá es que aprenderás algo nuevo sobre ti mismo. Si realmente no consigues el trabajo, puedes descubrir qué se necesita para conseguirlo, y luego el mundo crecerá cuando dejes de desear un milagro y empieces a perseguir tus sueños. Recoge algunos folletos para el safari fotográfico que siempre quisiste tomar. Aprende a hablar un idioma extranjero. Una mujer que conozco tenía claustrofobia. Para su cumpleaños este año, montó en un ascensor por primera vez. Luego volvió y lo hizo de nuevo.
Adelante. Empuja la parte superior de tu caja. Saca la cabeza. Mira alrededor. ¡Observa! El mundo es un lugar maravilloso, asombroso.
Encuentra un miedo, luego conviértelo en una escalera. Sal de la caja de la duda y la inseguridad y entra en la libertad de coraje y creencia en ti mismo.

«Dios, dame el coraje para salir de mi caja».

Reflexión: Los codependientes construimos cajas durante nuestra vida, la hacemos confortable y segura, alejándonos del resto del mundo. No le vemos sentido a la existencia que tenemos. Llegó el momento de «soltar» esos miedos y empezar a «escalar» las paredes de nuestra propia caja, hasta salir fuera de ésta. Veremos que la vida es maravillosa. Nuestro Poder Superior tiene un propósito para cada ser humano, el tuyo debes «redescubrirlo» !Atrévete! No te falta temor, pero inténtalo… lo vas a lograr. (Alpha).

¿Vives aislada en tu mundo propio? ¿Haces esfuerzos cada día para salir de tu encierro? Comparte aquí tus vivencias al respecto.

Practicando el Autoamor desde una relación con Dios…

«Desde que tengo memoria, la idea de «yo» estaba siempre entrelazada con las personas a mi alrededor. Era como si yo no existiera a menos que estuviera reflejado en los ojos de alguien más. Mi bienestar estaba inexorablemente ligado a la felicidad y satisfacción de los demás. Era, en esencia, un codependiente.

El camino hacia la recuperación no ha sido fácil, pero cada día, me esfuerzo por practicar el autoamor. He aprendido que no soy responsable de las emociones o acciones de los demás, y que antes de poder cuidar de alguien más, debo cuidar de mí mismo. Aprender a decir ‘no’ fue mi primera lección. Definir límites, mi segunda. Al principio, cada «no» resonaba en mi mente como un fallo, pero con el tiempo, he llegado a verlo como una afirmación de mi valor y dignidad.

Practicar el autoamor también ha significado aprender a perdonarme. Dejé de castigarme por no ser suficiente para los demás y comencé a celebrarme por ser suficiente para mí mismo. He aprendido a disfrutar mi propia compañía, a valorar mis pensamientos y sentimientos, y a establecer metas personales independientes de las expectativas de los demás.

Mirándome al espejo cada mañana, repito: ‘Tú eres suficiente. Tú eres digno de amor y respeto. Tú tienes el derecho de vivir tu vida según tus propios términos’. Algunos días son más difíciles que otros, pero cada afirmación, cada momento de auto-reflexión, me acerca más a ser la persona que quiero y merezco ser.

Resaltó como relevante que este viaje se ha visto profundamente influenciado por mi relación con Dios, que ha sido una fuente constante de fortaleza y amor incondicional. La aceptación de mis imperfecciones se ha vuelto más fácil al reconocer que soy una creación de Dios, hecha a Su imagen, y que cada error es una oportunidad para crecer y acercarme más a Él. Mi relación con Dios me ha enseñado el valor de la autenticidad y la importancia de establecer límites saludables. He aprendido a priorizar mi bienestar y a seguir el camino que Él ha trazado para mí.

Reflexión: En esta travesía es fundamental la gracia y amor incondicional de Dios, porque estos son los cimientos fuertes y duraderos de la transformación. A través del Autoamor y la Fe, puede encontrarse un camino de luz en la oscuridad, un sendero que lleva hacia la paz interior y la auténtica libertad de la dependencia afectiva. (Alpha).