
Pontelo fácil, quizá tengas que empujar hacia adelante, pero no tienes que empujar tan duro. Hazlo suavemente, en paz.
No vayas con tanta prisa, en ningún día, a ninguna hora, en ninguna parte, en ningún momento se te requiere que hagas mas de lo que puedas hacer en paz.
Las conductas frenéticas y la urgencia no son la base para nuestra nueva forma de vida.
No tengas tanta prisa por comenzar. Empieza, pero no fuerces el comienzo si aun no es tiempo. Los comienzos llegaran pronto.
Disfruta y saborea lo de en medio, el meollo del asunto.
No tengas mucha prisa por terminar. Quizá ya estés listo para hacerlo, pero disfruta de los momentos finales. Entrégate completamente a esos momentos para que puedas dar y recibir todo lo que contienen.
Deja que la paz fluya en forma natural. Camina hacia adelante. Empieza. Sigue yendo hacia adelante. Sin embargo, hazlo suavemente, en paz. !Aprecia cada momento!
«Hoy Dios mio, Ayúdame a concentrarme en un ritmo tranquilo en vez de apurado. Seguiré yendo hacia delante suave, no frenéticamente. Ayúdame a dejar ir mi necesidad de estar ansioso, tenso Y apurado. Ayúdame a reemplazarla con la necesidad de estar en paz y en armonía».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Reflexión del Dia: 29 de Marzo

Vivir nuestra vida puede no ser tampoco un prospecto emocionante para algunos de nosotros. Tal vez hemos estado tan envueltos con otras personas que hemos olvidado cómo vivir y disfrutar de nuestras vidas.
Podemos sufrir un dolor emocional tan grande que pensamos que no tenemos vida propia; lo único que sentimos es nuestro dolor. Eso no es verdad. Somos más que nuestros problemas. Podemos ser más que nuestros problemas. No porque hasta ahora la vida haya sido tan dolorosa debe seguir lastimándonos. La vida no tiene que herirnos tanto, y no será así, si empezamos a cambiar. De aquí en adelante puede ser que no todo sean rosas, pero tampoco tiene por qué ser todo espinas. Necesitamos y podemos desarrollar nuestras propias vidas. Como dice un amigo mío: “Consíguete una vida”.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 29 de Marzo … Satisface tus necesidades

Imagínate que vas caminando por un prado. Ahí, frente a ti, se abre un sendero. Al ir caminando, sientes hambre. Ve a tu izquierda, ahí hay un árbol frutal listo para la cosecha. Coge lo que necesitas.
Unos pasos después, te das cuenta que tienes sed. A tu derecha hay un manantial de agua fresca.
Cuando te sientes cansado, surge un lugar para descansar. Cuando te sientes solo, aparece un amigo para caminar junto a ti. Cuando te pierdes, aparece un maestro con un mapa.
Al poco tiempo, percibes el flujo: necesidad y provisión; deseo y satisfacción. Quizá, piensas: Alguien me ha dado la necesidad porque Alguien había planeado satisfacerla. Tal vez tenía que sentir la necesidad para que pudiera darme cuenta de ella y aceptar el regalo.
Quizá cerrar mis ojos al deseo cierra mis abrazos para la satisfacción del mismo.
Demanda y provisión, deseo y satisfacción, un ciclo continuo, a menos que nosotros lo rompamos.Todas las provisiones necesarias ya han sido planeadas y provistas para este viaje.
«Hoy se me proveerá de todo lo que necesito».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 26 de Marzo… Aprende a decir "Yo soy"

Escuchamos mucho acerca de llegar a ser completo. «Conviértase en un ser humano completo». «Comience el camino para volverse completo». «No encontrará el amor romántico hasta que sepa que está completo». Francamente, este tipo de comentarios a menudo me confundían. Pero luego decidí que la totalidad se relaciona directamente con el proceso de desapego y liberación.
Es admirable perseguir nuestros sueños y saber lo que queremos lograr; pero después de identificar qué es lo que buscamos, debemos dejarlo ir. Necesitamos saber en nuestros corazones y almas que estamos bien, ya sea que obtengamos lo que buscamos o no.
Otro amigo lo describió de esta manera. «Es el viejo budismo zen», dijo. «Cuando eres uno contigo mismo, la vida se vuelve mágica. Puedes obtener lo que quieras».
Las palabras más poderosas y mágicas que podemos decir en el lenguaje del adiós son estas: «yo soy».
Luego subimos un escalón aprendiendo a decir, estoy completo tal como soy.
«Dios, ayúdame a conocer el poder de las palabras ¡yo soy»!
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 25 de Marzo

No es de extrañar que tengamos problemas de comunicación.
Hablar clara y directamente no es difícil. De hecho, es fácil. Y divertido. Empecemos por saber que está bien ser como somos. Nuestros sentimientos y pensamientos están bien. Nuestras opiniones cuentan. Está bien hablar acerca de nuestros problemas. Y está bien decir que no.
Podemos decir que no cada vez que así lo sintamos. Es fácil. Dilo ahora mismo. Diez veces. ¿Viste qué fácil fue? Por cierto, los demás también pueden decir que no. Se hace más fácil si tenemos iguales derechos. Cada vez que nuestra respuesta sea no, empecemos a responder con la palabra no en vez de decir, “no lo creo”, o “tal vez”, o cualquiera otra frase vacilante.
Digamos lo que queremos, y queramos decir lo que decimos. Si no sabemos qué queremos decir, quedémonos callados y pensemos sobre ello. Si nuestra respuesta es, “no lo sé”, digamos “no lo sé”.
Aprendamos a ser concisos. Dejemos de andarle dando vueltas a la gente. Lleguemos al punto y cuando lo hayamos hecho, detengámonos.
Hablemos acerca de nuestros problemas. No le somos desleales a nadie al revelar quiénes somos y sobre qué tipo de problemas estamos trabajando. Lo único que sí hacemos es fingir al no ser quiénes somos.
Compartamos secretos con amigos de confianza que no los usarán en contra nuestra ni nos ayudarán a sentirnos avergonzados. Podemos tomar decisiones apropiadas acerca de con quién hablar, qué tanto decirle y cuál es el mejor momento para hablar.
Expresemos nuestros sentimientos abierta, honesta, adecuada y responsablemente. Permitamos que los demás hagan lo mismo. Aprendamos las palabras: Yo siento. Permitamos que los demás digan estas palabras y aprendamos a escuchar, no a arreglar.
Podemos decir lo que pensamos. Aprendamos a decir: “Lo que pienso es esto”. Nuestras opiniones pueden ser diferentes a las de los demás. Eso no significa que estemos mal. No tenemos que cambiar nuestras opiniones, y tampoco la otra persona, a menos que alguno de nosotros lo desee.
Podemos incluso estar equivocados.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 25 de Marzo… Paciencia

A veces obtenemos lo que queremos de inmediato. En otras ocasiones, nos preguntamos si nuestros deseos alguna vez se cumplirán.
Seremos cumplidos de la mejor manera posible y lo más rápido posible. Pero algunas cosas toman tiempo. A veces, tenemos lecciones que aprender primero, lecciones que nos preparan para que podamos aceptar el bien que merecemos. Las cosas se están resolviendo en nosotros y en otros. Los bloques en nosotros están siendo eliminados. Se está estableciendo una base sólida.
Se paciente. Relájate y confía. Déjalo ir. Entonces, deja ir un poco más. Las cosas buenas están planeadas para nosotros. Los recibiremos en el primer momento disponible. Tendremos todo nuestro anhelo.
¡Relájate y confía!
«Hoy, identificaré lo que quiero y necesito; entonces, estaré dispuesto a dejarlo ir. Dedicaré mi energía a vivir mi vida hoy, para poder dominar mis lecciones lo más rápido posible. Confiaré en que lo que quiero y necesito viene a mí. Dejaré de lado mi necesidad de controlar los detalles».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 24 de Marzo … Apreciémonos a nosotros mismos

Nosotros somos lo más grande que alguna vez pueda sucedernos. Créelo. Esto hace la vida mucho más fácil. (Ya no seas codependiente).
Ya es tiempo de parar esa tontería de andar por ahí criticándonos a nosotros mismos. Quizá hayamos caminado la mayor parte de nuestra vida pidiendo disculpas directa o indirectamente, sintiéndonos menos valiosos que los otros, creyendo que ellos saben más que nosotros y creyendo que de alguna manera los otros tienen derecho a estar aquí y nosotros no. Tenemos derecho a estar aquí. Tenemos derecho a ser nosotros mismos.
Estamos aquí. Hay un propósito, una razón, una intención para nuestra vida. No tenemos por qué disculparnos por estar aquí o por ser lo que somos. Somos suficientemente buenos y merecedores. Los otros no tienen nuestra magia. Nosotros la tenemos. Está en nuestro interior.
No importa lo que hayamos hecho en el pasado. Todos tenemos un pasado, entretejido de errores, éxitos y experiencias de aprendizaje. Tenemos derecho a nuestro pasado. Es nuestro. Ha trabajado para moldearnos y para formarnos. A medida que progresemos en este viaje, veremos cómo cada una de nuestras experiencias se volteará y será usada para nuestro bien.
Ya hemos pasado demasiado tiempo sintiéndonos avergonzados, disculpándonos y dudando de nuestra belleza interior. Hay que acabar con eso. Dejarlo ir. Es un lastre innecesario. Los otros tienen derecho, pero nosotros también. No somos ni mas ni menos que ellos. Somos iguales. Somos quienes somos. Para eso fuimos creados, y eso era lo que debíamos ser.
Eso, mi amigo, es un regalo maravilloso.
«Dios mio, ayúdame a adueñarme de mi poder para amarme y apreciarme a mi mismo. Ayúdame a valorarme en vez de buscar que los otros lo hagan».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 22 de Marzo … Deja el papel de víctima

Está bien tener un buen día. Realmente está bien. Está bien que te esté yendo bien y que sientas que tu vida es gobernable y que vas por buen camino. Muchos de nosotros hemos aprendido, como parte de nuestra conducta de supervivencia, que la manera de obtener la atención y la aprobación que queremos es siendo víctimas. Si la vida es espantosa, difícil, ingobernable, demasiado dura, injusta, entonces, pensamos, los otros nos aceptarán, les agradaremos, nos aprobarán. Podemos haber aprendido esto por haber vivido y habernos relacionado con gente que también aprendió a sobrevivir siendo víctima.
Nosotros no somos víctimas. No necesitamos ser victimados. No necesitamos estar desvalidos y fuera de control para obtener la atención y el amor que anhelamos. De hecho, el tipo de amor que buscamos no se puede obtener de otra manera.
Podemos conseguir el amor que realmente queremos y necesitamos sólo cuando nos adueñamos de nuestro poder. Aprendemos que podemos pararnos sobre nuestros pies, aunque a veces nos sintamos bien al apoyarnos un poquito.
Aprendemos que la gente en quien nos estamos apoyando no nos está deteniendo. Está parada junto a nosotros. Todos tenemos días malos, días en que las cosas no van como nos gustaría, días en que sentimos tristeza y miedo. Pero podemos lidiar con nuestros días malos y con nuestros sentimientos más oscuros de manera que reflejan responsabilidad por uno mismo más que victimización. También está bien tener días buenos. Quizá no tengamos tanto de qué hablar, pero tendremos más qué disfrutar.
«Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de ser la victima. Ayúdame a dejar ir mi creencia de que para ser amado y captar la atención necesito ser una victima. Rodeame de gente que me ame cuando me adueñe de mi poder.Ayúdame a empezar tener días buenos y a disfrutarlos».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 21 de Marzo… Aceptemos lo mejor de nosotros

No tenemos porque hacer lo mejor que nosotros siempre
Hagamos nuestro mejor esfuerzo por el momento, luego dejemoslo ir. Si tenemos que rehacerlo, podemos hacer nuestro mejor esfuerzo en otro momento, más tarde.
Nunca podemos hacer más o mejor de lo que somos capaces de hacer en este momento. Nos castigamos a nosotros mismos y nos enloquecemos al esperar más de lo razonable por el momento.
Esforzarse por la excelencia es una cualidad positiva.
Esforzarse por la perfección es contraproducente.
¿Alguien nos dijo que esperaba que hiciéramos, diéramos o fuéramos mejores? ¿Alguien siempre busco la aprobación de los otros?
Llega un momento en que sentimos que hemos hecho lo mejor posible. Cuando llegue ese momento, déjemoslo ir.
Hay días en que nuestro mejor esfuerzo es menor de lo que esperábamos. Dejemos que esos tiempos también se vayan. Comencemos mañana. Hay que trabajar las cosas hasta que llegue nuestro mejor momento.
Hay un tiempo para la crítica constructiva, pero si eso es todo lo que nos damos, nos daremos por vencidos.
Empoderarnos y felicitarnos a nosotros mismos no nos hará perezosos. Nos nutrirá y nos permitirá dar, hacer y ser lo mejor posible.
«Hoy, haré lo mejor que pueda, luego lo dejaré ir. Dios, ayúdame a dejar de criticarme a mí mismo para poder comenzar a apreciar lo lejos que he llegado».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditacion 19 de Marzo… Poseyendo nuestra energía

Aprende a mantener tu energía adentro. (MUJER, SEXO Y ADICCIÓN POR CHARLOTTE DAVIS KASL).
Por muchas razones, podemos haber dominado el arte de regalar nuestra energía. Es posible que lo hayamos aprendido cuando éramos jóvenes porque los sentimientos que teníamos eran demasiado abrumadores para sentirlos, y no sabíamos cómo procesarlos.
Gran parte de nuestra obsesión, nuestro enfoque intenso en los demás, se hace para facilitar esta experiencia «extracorpórea» que llamamos Codependencia.
Nos obsesionamos, balbuceamos, nos ponemos ansiosos. Tratamos de controlar, preocuparnos y preocuparnos por los demás. Nuestra energía se derrama de nosotros a quien sea.
Nuestra energía es nuestra energía. Nuestros sentimientos, pensamientos, problemas, amor, sexualidad; nuestra energía mental, física, espiritual, sexual, creativa y emocional es nuestra.
Podemos aprender a tener límites saludables, parámetros saludables, alrededor de nosotros mismos y nuestra energía. Podemos aprender a mantener nuestra energía dentro de nosotros mismos y enfrentar nuestros problemas.
Si estamos tratando de escapar de nuestro cuerpo, si nuestra energía se está derramando de forma no saludable, podemos preguntarnos qué está pasando, qué nos está perjudicando, qué estamos evitando, a qué debemos enfrentarnos, con qué necesitamos lidiar.
Entonces, podemos hacer eso. Podemos volver a casa para vivir en nosotros mismos.
«Hoy, mantendré mi energía en mi cuerpo. Me mantendré enfocado y dentro de mis límites. Dios, ayúdame a soltar mi necesidad de escapar de mí mismo. Ayúdame a enfrentar mis problemas para que me sienta cómodo viviendo en mi cuerpo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).
