Reflexión del Dia: 28 de Abril

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente ratifica la necesidad de buscar alternativas y ejecutar acciones concretas que atenúen las crisis de ira que tiene el codependiente.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

Volvemos a nuestro consejo inicial: maneja tus sentimientos. ¿Cómo manejamos una emoción tan potente como es la ira? ¿Cómo dejar de sentirnos tan enojados? ¿Cuándo sucede esto? ¿A dónde se va? ¿Con quién podemos hablar? ¿Quién querrá oír todo eso? Probablemente ni siquiera nosotros queremos oírlo. Después de todo, la persona con la que estamos enojados está enferma. De modo que, ¿no deberíamos estar sintiendo compasión y todas esas cosas buenas? ¿Es verdaderamente correcto estar tan enojados con una persona enferma?
Sí, tenemos derecho a estar furiosos con una persona enferma. Nosotros no ocasionamos el problema. Aunque el sentimiento ideal es de compasión, probablemente no lo sentiremos hasta que hayamos manejado nuestra ira. Lo que va entre sentir un furor homicida y mordernos la lengua porque nos sentimos apenados por esa persona enferma, es la manera de ir más allá de nuestros sentimientos de enojo, los viejos y los nuevos. Pero yo no creo que manejar las emociones reprimidas suceda de un día para otro.
Puede no suceder en un mes o aun en un año. ¿Cuánto tardamos en enojarnos a este grado? Manejar una cantidad significativa de ira reprimida puede llevarse tiempo y esfuerzo. Manejar la ira nueva requiere de práctica.
He aquí algunas sugerencias para manejar la ira:
Dirígete a cualquiera de los mitos que hemos enumerado acerca de la ira, Démonos permiso para sentirnos enojados cuando necesitamos hacerlo. Demos también permiso a los demás para sentirse enojados.
Siente la emoción. Aunque sea ira, es tan sólo energía emocional. No está bien ni está mal; no necesitamos juzgarla. La ira no tiene que justificarse o racionalizarse. Si la energía está ahí, siéntela. Siente también cualquier emoción subyacente, corno sentirte lastimado o tener miedo.
Reconoce los pensamientos que acompañan al sentimiento. De preferencia, di en voz alta estos pensamientos.
Examina el pensamiento que acompaña al sentimiento. Sácalo a la luz. Ve si hay fallas en él. Fíjate si hay patrones y situaciones que se repiten. Aprenderemos mucho acerca de nosotros y de nuestro entorno. A menudo, los alcohólicos en recuperación desarrollan patrones de pensamiento rancios, que se conocen como pensamientos apestosos, que indican el deseo de empezar a beber de nuevo.
Toma una decisión responsable acerca de qué acción necesitas tomar, si es que debes tomar alguna. Averigua lo que la ira nos está diciendo. ¿Nuestra ira está indicándonos algún problema en nosotros o en nuestro medio ambiente que necesite atención? A veces mientras le pedimos a Dios que nos ayude a dejarnos de sentir enojados, Él trata de decirnos algo: ¿Necesitamos cambiar? ¿Necesitamos algo de alguien más? Gran parte de la ira proviene de necesidades insatisfechas.
Una manera rápida de resolver la ira es dejar de gritarle a la persona con la cual estamos enojados, averiguar qué necesitamos de esa persona, y pedírselo a él o a ella. Si él o ella no puede o no quiere dárnoslo, averigüemos qué necesitamos hacer después para cuidar de nosotros mismos.
No dejemos que la ira nos controle. Si somos controlados por nuestros sentimientos de enojo, podemos detenernos. No tenemos que seguir gritando. No me malinterpreten, a veces gritar ayuda.
Pero no siempre. Es mejor decidir y no dejar que nuestra ira decida por nosotros. No tenemos que perder el control sobre nuestros actos. Es simplemente energía, no una mágica maldición la que ha caído sobre nosotros. Desapeguémonos. Vayamos a otra habitación. Vayamos a otra casa. Apacigüémonos. Luego averigüemos lo que necesitamos hacer. No tenemos que permitir que la ira de otra persona nos controle. Con frecuencia oigo decir a los codependientes: “No puedo hacer esto o aquello porque él o ella se enojaría”. No pongamos en peligro nuestra seguridad, luchemos en cambio por liberarnos del control de la ira, la nuestra o la de alguien más. No tenemos que reaccionar a la ira. Es tan sólo energía emocional. Ni siquiera tenemos que reaccionar enojándonos, si no queremos hacerlo. Pruébenlo alguna vez.
Discutamos abierta y honestamente nuestra ira, cuando sea adecuado hacerlo. Pero no le hables a un borracho cuando está ebrio. Podemos acertar al expresar nuestra ira abierta y adecuadamente. Sin embargo, tengamos cuidado de cómo nos aproximamos a la gente. La ira frecuentemente engendra más ira, En lugar de ventilar nuestra furia sobre la persona, podemos sentir nuestros sentimientos, pensar nuestros pensamientos, averiguar lo que necesitamos de esa persona, y luego ir con ella o con él y expresarle esa necesidad, en vez de gritarle.
Asumamos la responsabilidad por nuestra ira. Podemos decir: “Me enoja cuando haces esto porque…” y no: “Me vuelves loco”. Sin embargo, quiero dar un poco de información en cuanto a la comunicación. No siempre tenemos que decir las palabras correctas, como si acabáramos de salir de un grupo de terapia. Seamos nosotros mismos. Simplemente entendamos que somos responsables por nuestros sentimientos de ira, aunque estos sean una reacción apropiada a la conducta inadecuada de otra persona.
?- Hablemos con personas de nuestra confianza. Hablar acerca de nuestra ira y ser escuchados y aceptados en verdad ayuda a ventilar la atmósfera. Recuerden, no progresaremos hasta que nos aceptemos como somos. Y sí, a la gente le importamos. Quizá tengamos que salir de casa para encontrarnos con ellos o ir a reuniones de Al-Anón, pero ahí están. Si tenemos sentimientos de ira que se han endurecido hasta volverse resentimientos, podemos hablar de ellos con un sacerdote o tomar el cuarto y el quinto paso. Los resentimientos pueden lastimarnos mucho más de lo que nos ayudan.
Quema la energía de la ira. Limpia la cocina. Juega voleibol. Haz ejercicio. Vete a bailar. Sal a caminar. Poda tu jardín. Construye un condominio si es necesario. La ira es extremadamente estresante, y el ejercicio físico ayuda mucho para descargar esa energía.
No nos golpeemos a nosotros mismos ni a los demás cuando nos sintamos enojados. No dejemos que otros nos peguen o abusen de nosotros de alguna otra manera cuando están enojados. No lastimemos a los demás cuando estemos enojados. Si ha ocurrido un abuso, busca ayuda profesional.
Escribamos cartas que no tenemos intenciones de enviar. Si nos sentimos culpables acerca de la ira, esto es una verdadera ayuda. Empieza la carta preguntándote: “Si pudiera sentir ira acerca de algo, y que nadie lo supiera nunca, y que no estuviera mal que me sintiera así, de lo que sentiría ira es de esto…” Una vez que nuestra ira está sobre el papel podemos dejar atrás el sentimiento de culpa y averiguar cómo vamos a manejarla. Si padecemos depresión, este ejercicio también puede servirnos.
Maneja los sentimientos de culpa. Deshazte de los sentimientos de culpa gratuitos. Deshazte de todo sentimiento de culpa. La culpa no ayuda nada. Dios nos perdonará de todo lo que hemos hecho. Además, apuesto a que Él sabe que no hemos hecho tantas cosas mal como nosotros pensamos.

Mi Reflexión: Sentir emociones negativas fuertes es muy común en personas codependientes, máxime cuando se dan cuenta que ellos iniciaron el control de los demás, y que pasado el tiempo, son ellos los controlados y manipulados por los demás. Esta situación amerita intervención para ser revertida. Es cierto, emociones como el enfado y la rabia no se curan inmediatamente, es necesario un tiempo prudencial para lograrlo. Pongámonos en acción para ocuparnos de minimizar sus efectos en nuestra vida. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Eres una persona que maneja crisis de ira? ¿Cuáles actividades estás ejecutando para disipar sus efectos negativos? Comparte aquí.

Meditación 28 de Abril… Ira contra miembros de la familia

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que sólo, a través de Terapia con Grupos de Ayuda de CoDA, el codependiente podrá salir airoso de su problema de dependencia.

Si deseas conocer más sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Muchos de nosotros sentimos ira contra miembros de nuestra familia. Algunos de nosotros tenemos una gran ira e indignación, una ira que parece continuar año con año.
Para muchos de nosotros, la ira fue la única manera de romper con un vínculo enfermizo entre un miembro de la familia y nosotros. Fue la fuerza que nos impidió seguir siendo cautivos mental, emocional y a veces espiritualmente- de algunos miembros de la familia.
Es importante que nos permitamos sentir – y aceptar- nuestra ira hacia algunos familiares sin sentirnos culpables o avergonzados. También es importante que examinemos nuestros sentimientos de culpa en relación con algunos miembros de la familia, ya que con frecuencia la ira y la culpa están entretejidas.
Podemos aceptar, agradecer incluso, nuestra ira por habernos protegido. Pero también podemos fijarnos otra meta: asumir nuestra libertad.
Una vez que lo hagamos, ya no necesitamos nuestra ira. Una vez que lo hagamos, podremos perdonar.
Tengamos pensamientos amorosos, tengamos pensamientos curativos hacia los miembros de la familia. Pero permitámonos sentir toda la ira que es necesario sentir.
En algún momento esforcémonos por acabar con la ira, pero necesitaremos ser gentiles con nosotros mismos si empiezan a aflorar los sentimientos de vez en cuando.
Dale gracias a Dios por los sentimientos. Siéntelos. Libéralos. Pídele a Dios que bendiga a nuestras familias y cuide de ellas. Pídele a Dios que nos ayude a asumir nuestra libertad y a cuidar de nosotros mismos.
Dejemos que la dorada luz de la curación brille sobre todos los que amamos y sobre aquellos hacia quienes sentimos ira. Dejemos que la dorada luz de la curación brille sobre nosotros.
Confiemos en que está teniendo lugar la curación, ahora mismo.

«Ayúdame a aceptar las potentes emociones que pueda sentir hacia miembros de mi familia. Ayúdame a sentir gratitud por la lección que ellos me están enseñando. Acepto la luz dorada de la curación que está brillando ahora sobre mi y sobre mi familia. Le doy gracias a Dios porque la curación no siempre viene en un paquete limpio y bonito».

Mi Reflexión: La persona codependiente tiende a ser colérico y reacciona con intolerancia a su entorno familiar. Es saludable liberar todos los sentimientos y emociones que tengamos, solo que es mas sano buscar ayuda para aceptar que solo no podemos sanar de este problema. Por el contrario someternos a Terapia con Grupos de Ayuda es una buena y segura forma de hacerlo. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Eres una persona colérica con tu familia? ¿Estás asistiendo a Terapia en Grupos de CoDA? Comparte tus vivencias aquí.

Meditación 24 de Abril… Abrámonos al amor

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reitera que la conducta autodestructiva del codependiente tiene su asiento en la disfuncionalidad familiar, haciendolo poco permeable a aceptar y dar amor.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Permitirnos recibir amor es uno de lo más grandes retos que enfrentamos en la recuperación.
Muchos de nosotros nos hemos bloqueado de recibir amor. Podemos haber vivido con gente que usaba el amor para controlarnos. Estarían con nosotros, pero a un alto precio para nuestra libertad. El amor se nos daba, o se nos retiraba, para controlarnos y tener poder sobre nosotros. Nosotros no nos sentíamos seguros recibiendo amor de estas personas. Podremos habernos acostumbrado a no recibir amor, a no reconocer nuestra necesidad de amor, porque vivimos con gente que no tenía verdadero amor para dar.
En algún punto en la recuperación reconocemos que nosotros, también, queremos y necesitamos ser amados. Podemos sentir embarazosa esta necesidad. ¿A dónde vamos con ella? ¿Qué podemos hacer? ¿Quién nos puede dar amor? ¿Cómo podemos determinar de quién fiarnos y de quién no? ¿Cómo podemos dejar que los otros se preocupen por nosotros sin sentirnos atrapados, abusados, asustados e incapaces de preocuparnos de nosotros mismos?
Aprenderemos. El punto de inicio es el sometimiento, a nuestro deseo de ser amados, a nuestra necesidad de que nos mimen y nos amen. Tendremos cada vez mas confianza en nuestra capacidad para cuidar de nosotros mismos con la gente. Nos sentiremos suficientemente seguros para dejar que la gente se preocupe por nosotros; tendremos cada vez mas confianza en nuestra capacidad para escoger a la gente que es segura y que nos puede dar amor.
Quizá al principio necesitemos enojarnos, enojarnos porque no nos están satisfaciendo nuestras necesidades. Después, podemos sentir gratitud por esas personas que nos están enseñando lo que queremos, por aquellas que nos han asistido en el proceso de creer que merecemos ser amados y aquellas que han entrado a nuestra vida para amarnos.
Nos estamos abriendo como las flores. A veces duele que los pétalos se abran. Alégrate. Nuestro corazón se esta abriendo al amor que esta ahí y que seguirá estando ahí para nosotros.
Sométete al amor que está ahí para nosotros, al amor que la gente, el universo y nuestro Poder Superior nos manda.
Sométete al amor sin permitir que la gente nos controle o nos impida cuidar de nosotros mismos. Empieza por someterte al amor a ti mismo.

«Hoy me abriré al amor que está ahí para mí. Me permitiré a mi mismo recibir el amor seguro, sabiendo que puedo cuidar de mí mismo con la gente. Estaré agradecido con toda la gente de mi pasado que me ha asistido en el proceso de abrirme al amor. Reclamo, acepto y doy gracias por el amor que me está llegando».

Mi Reflexión:Para quien ha crecido en un ambiente disfuncional, carente de demostraciones de amor y empatía entre sus miembros, es difícil creer en el amor y la amistad. El codependiente lucha por sobrevivir y en este escenario labra una personalidad con problemas que le reiteran la incredulidad para el amor saludable. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Creciste en un ambiente disfuncional? ¿Estás en tratamiento en CoDA? Comparte aquí.

Reflexión del Dia: 22 de Abril

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente reafirma que el codependiente le resta importancia a disfrutar y divertirse. Así mismo reafirma que con Terapia CoDA el asumirá nuevos hábitos y conductas saludables.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

Darnos a nosotros mismos lo que necesitamos no es difícil. Creo que podemos aprender rápido. La fórmula es sencilla: en cualquier situación dada, desapegate y pregunta: “¿qué necesito hacer para cuidar de mí mismo?”
Luego necesitamos escucharnos a nosotros mismos y a nuestro poder superior. Respetar lo que oímos. El demente negocio de castigarnos por lo que pensamos, sentimos, y deseamos, esta tontería de no escuchar a quien realmente somos y a lo que nuestro yo lucha por decirnos debe parar. ¿Cómo creen que Dios trabaja con nosotros? Como ya lo he dicho antes, no es de sorprender que pensemos que Dios nos ha abandonado; nos hemos abandonado nosotros mismos. Podemos ser gentiles y aceptarnos. No somos sólo o meramente humanos, fuimos creados con la intención de que fuéramos humanos. Y podemos ser compasivos con nosotros mismos. Después, tal vez, podamos desarrollar verdadera compasión hacia los demás.
Escuchen lo que nuestro precioso yo trata de decirnos acerca de lo que necesitamos.
Quizá necesitemos apurarnos y acudir a una cita. Tal vez necesitemos desacelerar y tomarnos un día de descanso. Quizá necesitemos hacer ejercicio o dormir la siesta. Podemos necesitar estar solos. Podemos querer estar rodeados de gente. Quizá necesitemos conseguir un empleo. Tal vez necesitemos trabajar menos. Quizá necesitemos un abrazo, un beso o un masaje en la espalda.
A veces damos lo que necesitamos significa darnos algo divertido: una golosina, un nuevo peinado, un vestido nuevo, un nuevo par de zapatos, un juguete nuevo, una noche en el teatro, o un viaje a las Bahamas.
En ocasiones, darnos lo que necesitamos es trabajar. Necesitamos eliminar o desarrollar cierta característica; necesitamos trabajar en una relación; o necesitamos atender a nuestras responsabilidades para con otras personas o para con nosotros mismos. Darnos lo que necesitamos no solamente significa hacernos regalos; significa hacer lo necesario para vivir responsablemente, no una existencia exageradamente responsable o irresponsable en exceso. Nuestras necesidades son distintas y varían de un momento a otro y de un día para otro. ¿Estamos sintiendo la loca ansiedad que acompaña a la codependencia? Quizá necesitemos acudir a una reunión de Al-Anón. ¿Son nuestros pensamientos negativos y desesperantes? Tal vez necesitemos leer un libro de meditación o uno que nos inspire. ¿Estamos preocupados por un problema físico? Quizá necesitemos ir al doctor. ¿Se están portando muy mal los niños? Tal vez necesitemos idear un plan familiar de disciplina. ¿La gente está pisando nuestros derechos? Fijemos algunos límites. ¿Tenemos el estómago hecho nudo a causa de las emociones? Manejemos nuestros sentimientos.
Tal vez necesitemos desapegarnos, desaceleramos, enmendar, intervenir, iniciar una relación, o pedir el divorcio. De nosotros depende. ¿Qué pensamos que debemos hacer?

Mi Reflexión: Es difícil que el codependiente en su rigidez se permita un momento de diversión y entretenimiento sano. Se acostumbro a estar solo, ensimismado, con el mismo, envuelto en sus obsesiones por las cosas y las personas. En la medida que asume la Terapia, va modificando ese comportamiento y renace el interés por socializar y al compartir, gana nuevos afectos y refuerza los que tiene, pero ahora desde una óptica de menos manipulación y control obsesivo. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Sientes que la Terapia te ha beneficiado en cambiar hábitos negativos? ¿Has podido valorar la diversión como medida de relajación? Comenta acá.

Meditación 22 de Abril… Escucharte a ti mismo

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reitera que solo un poder superior a nosotros puede y tiene la potestad divina de cambiar a las personas. El hombre solo puede cambiarse a si mismo, no a los otros.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

En la Biblia, Dios nos dice: «Quédense quietos y sepan que yo soy Dios». Aprendan a silenciar el parloteo de su ego, ya sea mediante la oración, la meditación o una larga caminata por el parque. Encuentra ese lugar donde puedes separarte de las presiones del mundo. Encuentra ese lugar donde tu cuerpo y tu espíritu trabajan juntos en armonía.
Estar consciente de tu verdadero ser es la mejor manera de liberarte de las conductas de control y manipulación de los demás. No necesita el auto correcto, los zapatos correctos, la novia correcta para completar. Todo lo que realmente necesitas es ser tú mismo.
Tu espíritu es tu verdadero yo. Deja que te guíe
Estate quieto. Escucha a tu espíritu decir, yo soy, y soy suficiente.
En el silencio, escucharás a Dios.

«Dios, ayúdame a estar callado para que pueda oírte».

Mi Reflexión: El codependiente vive retando la voluntad de Dios, pretende controlar la vida de los demás, interviniendo y modificando el comportamiento de la gente. Nada de eso es posible, solo Dios puede y tiene la facultad divina de modificar la conducta de los humanos, nuestro rol es obedecer sus decisiones y aceptar su dominio. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Actúas pretendiendo controlar la vida de los demás? ¿Estás consciente que existe un poder divino superior al hombre? Comenta acá.

Meditación 21 de Abril… Conflicto y Desapego

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós ratifica que el codependiente vive en continuo conflicto en el manejo de sus relaciones, pero tiene una oportunidad de cambiar ese escenario dejando ir aquello negativo y solo lo logra con el DESAPEGO.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

En una relación, hay momentos maravillosos en los que las cosas se desarrollan sin problemas para ambas personas, y ninguna de las dos personas debe centrarse demasiado en el concepto de desapego. Pero existen esos tiempos desafiantes cuando una persona está en crisis o cambiando, y tenemos que distanciarnos.
Luego hay ciclos estresantes cuando ambas personas en una relación están en medio de lidiar con problemas intensos. Ambos son necesitados y ninguno tiene nada que ofrecer.
Estos son momentos en los que el desapego y el cuidado de nosotros mismos son difíciles.
En estos momentos, es útil identificar el problema. Ambas personas están en medio del trato y la curación. Tampoco tiene mucho que ofrecer, al menos en este momento. Y ambos se sienten particularmente necesitados.
Ese es el problema.
¿Cuál es la solución?
Puede que no haya una solución perfecta. El desapego sigue siendo la clave, pero eso puede ser difícil cuando necesitamos nuestro apoyo. De hecho, la otra persona puede estar pidiendo apoyo en lugar de ofrecerlo.
Todavía podemos trabajar hacia el desapego. Todavía podemos trabajar a través de nuestros sentimientos. Podemos aceptar esto como un ciclo temporal en la relación, y dejar de mirar a la otra persona por algo que él o ella no puede dar en este momento.
También podemos dejar de esperar que demos en este momento.
La comunicación ayuda. Identificar el problema y hablar de él sin culpar o avergonzar es un comienzo. Averiguar sistemas alternativos de apoyo o formas de satisfacer nuestras necesidades ayuda.
Todavía somos responsables de cuidar de nosotros mismos, incluso cuando estamos en la mejor de las relaciones. Podemos esperar razonablemente que se produzcan conflictos de necesidades y el enfrentamiento de problemas en las relaciones más amorosas y saludables.
Es uno de los ciclos de amor, amistad y familia.
Si se trata de una relación sana, la crisis no continuará sin fin. Recuperaremos nuestro equilibrio. La otra persona también lo hará. Podemos dejar de ponernos tan locos buscando que la otra persona esté equilibrada cuando él o ella no.
Habla de cosas Arreglar las cosas. Mantenga nuestras expectativas de nosotros mismos, otras personas y nuestras relaciones saludables y razonables.
Una buena relación será capaz de mantener y sobrevivir puntos bajos. A veces los necesitamos, para que podamos crecer y aprender por separado.
Algunas veces, las personas que usualmente están ahí para nosotros no pueden estar ahí para nosotros. Podemos encontrar otra manera de cuidarnos a nosotros mismos.

«Hoy, recordaré que mis mejores relaciones tienen puntos bajos. Si el punto bajo es la norma, me gustaría considerar la conveniencia de la relación. Si el punto bajo es un ciclo temporal, practicaré la comprensión para mí y para la otra persona. Dios, ayúdame a recordar que la ayuda y el apoyo que quiero y necesito no vienen en la forma de una sola persona. Ayúdame a estar abierto a opciones saludables para cuidar de mí mismo si mi sistema de apoyo normal no está disponible».

Mi Reflexión: El codependiente debe aprender a vivir sanamente con sus relaciones familiares y sociales en general. Estar con otras personas y tratar de mantenerse en armonía es difícil, pero si aceptamos y concientizamos que es razonable ser diferentes y poder coincidir en lo mínimo es un buen paso para llevarse bien. Lo que sí debe tener claro es el compromiso de cuidarse y cambiar aquello negativo que no le funciona. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Conoces tus puntos débiles que debes cambiar? ¿Estás dispuesto a cambiar rasgos de ti mismo? Comparte aquí.

Meditación 20 de Abril… Estás justo donde debes estar

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reitera que lo deseable para alcanzar nuestra paz y bienestar interior es aceptar las circunstancias sin tratar de cambiarlas según nuestra óptica de perfección.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Un día, cuando era nuevo en la recuperación de la dependencia química, analicé mi situación de vida, mi trabajo y mis relaciones. Nada se sintió bien. Una sensación crónica de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado estaba anulando todo lo que hice. Mi vida se sentía como una serie continua de errores.
Había escuchado hablar sobre un terapeuta brillante, uno que fue particularmente eficaz en llegar a los problemas centrales. Lo que sea que estaba sucediendo en mi núcleo, quería que se resolviera.
El problema era que este terapeuta vivía lejos en un área rural. No tenía auto. Tendría que tomar el autobús. Vio gente solo durante la semana. Trabajaba de nueve a cinco, de lunes a viernes. Y sus tarifas, aunque bien merecidas, eran altas para mi presupuesto.
Ahorré suficiente dinero para pagar una sesión. Luego hice una cita. Estaba tan emocionada.
El gran día llegó. Comencé mi serie de viajes en autobús (tuve que transferir tres veces) a las 5:00 p.m., cuando terminé el trabajo. Para las 7:30 de la tarde, llegué a la finca donde vivía y trabajaba este terapeuta. Estaba exhausto pero eufórico cuando finalmente me senté frente a este oso de peluche de un hombre que había ayudado a tantas personas a progresar en sus vidas.
En detalles elaborados, comencé a contar lo que estaba sucediendo en mi vida. Le expliqué que me estaba recuperando, tratando de hacer las cosas bien, yendo a mis grupos de apoyo, haciendo las paces con las personas que había lastimado, pero nada me parecía bien. Una sensación crónica de malestar plagó mi vida, sin importar lo que hice.
Escuchó lo que dije. Luego se reclinó en su silla.
«Melody», dijo con calma, con confianza.
«¿Sí?»
«Estás justo donde debes estar».
La sesión terminó.
Reuní mis cosas, caminé las dos cuadras hacia la parada de autobús, y monté varios autobuses de regreso a mi pequeño cubículo de un departamento en South Minneapolis. La lección se quedó conmigo de por vida. Cuando nada en nuestras vidas se siente bien, a veces la respuesta es no hacer más o buscar frenéticamente el milagro que necesitamos. El milagro viene cuando aceptamos, creemos y confiamos en que quienes somos ahora es lo que necesitamos ser.
Ahórrate el tiempo, el dinero y el viaje.
¡Sé tu propio gurú!

«Dios, gracias por donde estoy hoy. Ayúdame a confiar en eso cuando necesite estar en otro lugar, naturalmente me moverás a ese lugar».

Mi Reflexión: El «secreto» para sentirse bien radica en la aceptación. Cuando interiorizamos esta creencia y la asumimos en nuestra vida dejamos de perturbarnos en busca de la perfección para ser feliz. Hay que calmarse, dejarse llevar por la corriente de los acontecimientos y permitir la actuación divina, eso es confiar. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Confías en las decisiones de ese Poder Superior a ti? ¿Te dejas llevar por la corriente de la existencia? Comparte aquí tus criterios.

Reflexión del Dia: 15 de Abril

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente reitera que solo con claridad y entendimiento el codependiente puede asumir un cambio importante en su percepción de la vida.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

Cuando nos damos cuenta por primera vez de un problema, una situación o un sentimiento, podemos reaccionar con ansiedad o miedo. No hay necesidad de temer a la conciencia. No hay necesidad.
La conciencia es el primer paso hacia el cambio y el crecimiento positivo. Es el primer paso para resolver el problema o satisfacer la necesidad, el primer paso hacia el futuro. Así es como nos enfocamos en la próxima lección.
La conciencia es cómo la vida, el Universo y nuestro Poder Superior captan nuestra atención y nos preparan para el cambio. El proceso de cambiarse comienza con la conciencia. Conciencia, aceptación y cambio: ese es el ciclo. Podemos aceptar la incomodidad temporal de la conciencia porque así es como nos mudamos a un lugar mejor. Podemos aceptar la incomodidad temporal porque podemos confiar en Dios y en nosotros mismos.

Hoy, estaré agradecido por cualquier conocimiento que encuentre. Mostraré gratitud, paz y dignidad cuando la vida atraiga mi atención. Recordaré que está bien aceptar la incomodidad temporal de la conciencia porque puedo confiar en que mi Poder Superior me está moviendo hacia adelante.

Mi Reflexión: Para sanar el codependiente debe asumir conscientemente su cambio de creencias, dándole mayor importancia a la nueva vida que va a emprender con base en la positividad y el desapego. No hay otra vía para cambiar, solo a través del entendimiento y la conciencia de modificar su estilo de pensar y actuar, donde se impone la auto aprobación. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Has asumido que requieres cambiar aspectos de tu vida? ¿Has buscado ayuda profesional? Comparte tu experiencia

Meditación 15 de Abril… Deteniendo nuestro dolor

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reitera que si bien podemos sentir como codependientes aflicción y dolor en la vida hay que pasar este trance y dejar ir la negación.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Algunos de mis sentimientos han estado almacenados por tanto tiempo que se queman en el congelador. (Más Allá de la Codependencia).

Hay muchas fuentes de dolor en nuestra vida. Quienes nos recuperamos de los hijos adultos y los problemas de codependencia con frecuencia tenemos un sumidero de dolor no resuelto del pasado. Tenemos sentimientos, a veces desde la primera infancia hasta el presente, que duelen demasiado como para sentir o que no tenemos apoyo ni permiso para enfrentarlos.
También hay otras fuentes inevitables de dolor en nuestra vida. Existe la tristeza y el dolor que surge cuando experimentamos cambios, incluso buenos, a medida que dejamos ir una parte de nuestra vida y comenzamos nuestro viaje hacia lo nuevo.
Hay dolor en la recuperación, cuando comenzamos a permitirnos sentir al dejar caer nuestro escudo protector de negación.
Existe el dolor que nos guía y nos guía hacia mejores opciones para nuestro futuro.
Tenemos muchas opciones sobre cómo detener este dolor. Es posible que hayamos experimentado con diferentes opciones. Las conductas compulsivas y adictivas detienen el dolor temporalmente. Es posible que hayamos usado alcohol, otras drogas, relaciones o sexo para detener nuestro dolor.
Podemos hablar compulsivamente o compulsivamente enfocándonos en otras personas y sus necesidades como una manera de evitar o detener nuestro dolor.
Podemos usar la religión para evitar nuestros sentimientos.
Podemos recurrir a la negación de cómo nos sentimos para detener nuestro dolor. Podemos permanecer tan ocupados que no tenemos tiempo para sentir. Podemos usar dinero, ejercicio o comida para detener nuestro dolor.
Tenemos muchas opciones. Para sobrevivir, es posible que hayamos utilizado algunas de estas opciones, solo para descubrir que se trata de curitas, calmante temporal del dolor que no resolvió el problema. Realmente no pararon nuestro dolor; lo pospusieron.
En la recuperación, hay una mejor opción sobre cómo podemos detener el dolor. Podemos enfrentarlo y sentirlo. Cuando estemos listos, con la ayuda de nuestro Poder Superior, podemos reunir el coraje para sentir el dolor, dejarlo ir y dejar que el dolor nos mueva hacia adelante, hacia una nueva decisión, una vida mejor.
Podemos detener los comportamientos que estamos haciendo que causan dolor, si es apropiado. Podemos tomar la decisión de eliminarnos de situaciones que causan dolor repetido y similar. Podemos aprender la lección que nuestro dolor está tratando de enseñarnos.
Si el dolor nos está haciendo usar medicamentos, hay una lección. Confía en esa idea. Algo está siendo resuelto en nosotros. La respuesta no vendrá de conductas adictivas u otras conductas compulsivas; recibiremos la respuesta cuando sentimos nuestros sentimientos.
Se necesita valor para estar dispuesto a permanecer quieto y sentir lo que debemos sentir. A veces, tenemos lo que parecen interminables capas de dolor dentro de nosotros. Duele el dolor. El dolor duele. La tristeza duele. No se siente bien. Pero tampoco niega lo que ya está allí; tampoco lo es vivir toda la vida con bolsillos de dolor viejos y nuevos empaquetados, almacenados y apilados dentro.
Solo va a doler por un tiempo, no más de lo necesario, para sanarnos. Podemos confiar en que si tenemos que sentir dolor, es parte de la curación, y es bueno. Podemos estar dispuestos a rendirnos y aceptar los inevitables sentimientos dolorosos que son una buena parte de la recuperación.
Sigue el flujo, incluso cuando el flujo nos lleve a través de sentimientos incómodos. La liberación, la libertad, la curación y los buenos sentimientos están del otro lado.

«Hoy, estoy abierto y dispuesto a sentir lo que necesito sentir. Estoy dispuesto a detener mis comportamientos compulsivos. Estoy dispuesto a dejar ir mi negación. Estoy dispuesto a sentir lo que necesito sentir para ser sanado, sano y completo».

Mi Reflexión: Para el codependiente su vida es un escenario de permanente dolor y tristeza. Se aferra a la negación. Estos sentimientos duelen y corroen su estructura psicoafectiva. Creer que siempre va a ser así, no ayuda. Sentir angustia y tristeza por un tiempo es válido, aunque debemos trabajar en desmontar estos sentimientos por otros placentero. Sanar es atravesar este tormento, pero no acostumbrarnos a ello es nuestra tarea. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Sientes habitualmente sentimientos de dolor y aflicción? ¿Has buscado asistir a Terapia CoDA? Comenta tus vivencias.

Meditación 14 de Abril… Apreciar quien eres

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea lo terapéutico que es para el codependiente empezar a creer en sus fortalezas para asumir las decisiones positivas en su vida.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Scott tenía sesenta y nueve años cuando emprendió el paracaidismo por segunda vez en su vida. Él saltó al ejército británico en la Segunda Guerra Mundial. Cuando surgió la oportunidad de hacer una demostración para saltar a una de las antiguas bases militares, vino a California para aprender a hacer paracaidismo.

Su cuerpo era viejo y rígido. Pero su corazón estaba lleno de juventud y diversión. A medida que avanzaba lentamente por los niveles, repitiendo muchos de los saltos hasta que obtuvo las habilidades marcadas, cada salto sacó un poco más de su cuerpo. A pesar de su determinación, el entrenamiento fue más de lo que podía manejar y tuvo que detenerse antes de su objetivo. Al irse, juró comenzar ejercicios de entrenamiento de fuerza y ​​regresar más tarde para completar su entrenamiento. «Estaré allí; solo tomará más tiempo de lo que pensé», dijo.
Al mismo tiempo que Scott comenzó a entrenar, Tim también comenzó su entrenamiento de paracaidismo. Tim nunca había saltado antes, aunque había estado esquiando, montando en bicicleta de montaña y navegando. Tim estaba aterrorizado. Temía que fracasaría, temeroso de no responder bien en caso de emergencia, temeroso de que olvidara cómo aterrizar, con miedo a salir de un avión a casi tres kilómetros de la tierra.
Scott habló con Tim. Scott se rió de él y se rió con él. Y Tim siguió subiendo al avión y pasando sus niveles. El se graduó. «Hubiera renunciado después del primer salto», dijo Tim. «Pero si Scott puede hacerlo, yo también. Me alegra que haya estado aquí. Él me dio la fe para hacer algo que creía que era imposible».
Cada uno de nosotros debe caminar por nuestro propio camino, independientemente de los temores y deseos de quienes nos rodean. Tal vez eres como Scott, probando algo nuevo, algo que puede estar un poco más allá de ti ¡Estupendo!
Tal vez tendrás éxito; tal vez fallarás. Solo tú puedes decidir qué harás con los resultados. Scott podría haber tomado sus reveses amargamente y arrastrado a Tim hacia abajo con él. En su lugar, construyó a Tim, lo que le permitió lograr algo que podría no haber hecho por sí mismo.
Tal vez eres como Tim, que quiere crecer, pero temes lo que podrías perder en el intento. Sigue a tu corazón, y si puedes encontrar un mentor que te ayude en tu camino, agradece a esa persona por levantarte.
Sigue caminando por el camino.
Algunos caminos pueden llevar a la fama y el reconocimiento, otros al apoyo silencioso de nuestros compañeros de viaje. Camina por tu propio camino. Aprende tus propias lecciones.

«Dios, gracias por mi vida.»

Mi Reflexión: Para el codependiente es importante aprender a confiar n sus capacidades, en sus fortalezas. Ha vivido en el miedo, la culpa y el abandono. Su estima esta baja y le cuesta cambiar la auto percepción de negativa a exitosa. Solo con la guía divina logrará tomar la rienda de sus actos, aprender de sus vivencias que debe asumir como pruebas para crecer y sanar gradualmente. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Sientes que desconfías de tus criterios? ¿Has buscado ayuda en grupos de CoDA? Comenta acá.