
Podemos delegar tareas, pero no podemos delegar responsabilidades, si la responsabilidad es realmente nuestra.
Algunas veces, es normal delegar tareas a otras personas. Podemos contratar personas para que hagan ciertas cosas por nosotros. Podemos entablar contratos con un terapeuta o un sanador para ayudarnos a resolver un determinado problema, pero la responsabilidad por la cual los consejos que seguimos y las decisiones que tomamos en nuestras vidas, finalmente nos pertenecen.
Es fácil ser flojo. Podemos permitir que un amigo, un empleado o incluso un terapeuta capacitado comiencen a tomar nuestras decisiones por nosotros. Podemos escuchar lo que dicen y tomar sus consejos ciegamente. Entonces no tenemos que asumir la responsabilidad de nuestras vidas. Si la decisión no funciona, podemos decir: «Estabas equivocado. Mira el desastre en el que me has metido. Soy una víctima, otra vez».
Sí eres tu, pero eres una víctima de ti mismo.
Podemos escuchar consejos y dejar que otras personas nos ayuden, pero si nos ayudan a hacer algo que es nuestra responsabilidad, la responsabilidad final de la decisión aún nos pertenece.
Obtén ayuda cuando la necesite. Delegar tareas Pero no des tu poder. Recuerde que puedes pensar, puedes sentir, puedes cuidarte, puedes resolver tus problemas.
No te hagas perezoso. No des la responsabilidad de tu vida.
«Dios, ayúdame a recordar que soy responsable de mí».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Etiqueta: sentimientos
Reflexión del Dia: 8 de Junio

La dependencia excesiva de otra persona puede matar el amor. Las relaciones que se basan en inseguridad emocional y en una necesidad, en vez de sustentarse en el amor, pueden volverse autodestructivas. No funcionan. Una necesidad demasiado grande aleja a la gente y extingue el amor. Asusta a la gente y hace que se vaya. Atrae a la gente equivocada. Y no satisface nuestras verdaderas necesidades.
Nuestras necesidades reales se hacen cada vez mayores, al igual que nuestra desesperación. Fijamos nuestra vida en torno a esta persona, tratando de proteger así nuestra fuente de seguridad y de felicidad. Abdicamos a vivir nuestra propia vida al hacer esto. Y sentimos ira contra esa persona. Somos controlados por ella.
Dependemos de esa persona. Finalmente nos enojamos y nos resentimos con la persona de quien dependemos y quien nos controla, porque le hemos dado nuestro poder personal y nuestros derechos.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).

Meditación 8 de Junio … Diversión

Diviértete, con la vida, con el día
La vida no es una penosa faena; ésa es una creencia antigua.
Déjala ir. Estamos en una aventura, en un viaje.
Llegarán a ocurrir eventos que ahora no podemos desentrañar.
Reemplaza la pesadez y el hastío del espíritu con la alegría.
Rodéate de gente y de cosas que te aligeren el espíritu.
Vuélvete sensible a la ligereza de espíritu.
El viaje puede ser una aventura emocionante. Permítete disfrutarlo.
«Hoy me divertiré con la vida, con mi recuperación, con la gente y con mi día».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 7 de Junio… Combatamos la vergüenza

La vergüenza puede refrenarnos, oprimirnos y mantenernos mirándonos los pies. (Más allá de la Codependencia).
¡Cuidado con la vergüenza!
Muchos sistemas y mucha gente destilan vergüenza. Son controlados por la vergüenza y pueden querer que nosotros les hagamos el juego. Pueden tener la esperanza de engancharnos y controlarnos por medio de la vergüenza. No tenemos por qué caer en su vergüenza. En vez de ello, tomaremos los sentimientos agradables: autoaceptacion, amor y solicitud.
Las conductas compulsivas, las conductas sexualmente adictivas, el comer en exceso, el abuso de sustancias químicas y la conducta adictiva de apostar son conductas basadas en la vergüenza. Si participamos en ellas, nos sentimos avergonzados. Es inevitable. Necesitamos vigilar las conductas adictivas y otras conductas compulsivas porque nos sumergen en la vergüenza.
Nuestro pasado, y el lavado de cerebro que podemos haber sufrido y que nos impuso esa «vergüenza original», pueden tratar de avergonzarnos. Esto puede suceder cuando estemos completamente solos, al ir caminando por el supermercado o cuando estemos viviendo nuestra vida calladamente. No pienses…No sientas… No cambies nicrezcas… No estas vivo… No vivas la vida… ¡Avergüénzate!
Acaba ya con la vergüenza. Atacala. Declarale la guerra. Aprende a reconocerla y a evitarla como a una plaga.
«Hoy rehusaré deliberadamente quedar atrapado en la vergüenza que va flotando por el mundo. Si no puedo resistirla, la sentiré, la aceptaré y luego la desecharé tan pronto como sea posible. Dios mío, ayúdame a saber que esta bien que me ame a mí mismo y ayúdame a rehusar someterme a la vergüenza. Si me salgo de mi curso, ayúdame a aprender a cambiar la vergüenza por sentimientos de culpa, a corregir la conducta y a seguir adelante con mi vida en un estado inmediato de amor propio».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 6 de Junio… Reveses Temporales

Algunas veces, después de comenzar la recuperación, las cosas en nuestra vida parecen empeorar por un tiempo. Nuestras finanzas, nuestras relaciones o nuestra salud pueden parecer deteriorarse.
Esto es temporal; esta es una parte normal de la recuperación y la curación. Puede ser la forma en que las cosas serán por un tiempo, pero no por mucho tiempo.
Siga trabajando en la recuperación, y la tendencia se invertirá. En poco tiempo, las cosas y nosotros serán mejores que antes. Esta vez, la base será sólida.
«Dios, ayúdame a confiar en Ti y en tu recuperación, incluso cuando tenga reveses. Ayúdame a recordar que los problemas son temporales, y cuando se resuelvan, estaré en un terreno más sólido».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 5 de Junio … El don de la disposición

Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.(Paso Seis de Al-Anón).
Progresamos hasta el Paso Seis trabajando diligentemente, al máximo de nuestra capacidad, en los primeros cinco Pasos. Este trabajo nos dispone para un cambio de corazón, para estar abiertos a dejarnos cambiar por un Poder que es superior a nosotros mismos: ¡Dios!.
El sendero hacia esta buena disposición puede ser largo y duro.
Muchos de nosotros tenemos que batallar con una conducta o sentimiento antes de estar listos para dejarlo ir.
Necesitamos ver, una y otra vez, que la herramienta que alguna vez nos protegió ya no es útil.
Los defectos de carácter a que se refiere el Paso Seis son viejas conductas de supervivencia que alguna vez nos ayudaron a lidiar con la gente, con la vida y con nosotros mismos. Pero que ahora se están atravesando en nuestro camino y ya es tiempo de estar dispuestos a apartarlas.
Confía en este tiempo. Confía en que se te está preparando para dejar ir lo que ya no es útil. Confía en que un cambio de corazón se está operando en ti.
«Dios mío, ayúdame a estar listo para dejar ir mis defectos de carácter. Ayúdame a saber en mi mente y en mi corazón, que estoy listo para dejar ir mis conductas autoderrotistas, los bloques y barreras en mi vida».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 4 de Junio

Dar a los demás, hacer cosas por ellos y con ellos, son parte esencial de un modo de vida sano y de relaciones saludables con el prójimo. Pero aprender cuándo no debernos dar, cuándo no ceder, y cuándo no hacer cosas por y con la gente, son también parte esencial de un modo de vida sano y de relaciones saludables con el prójimo. No es bueno cuidar de la gente que se aprovecha de nosotros para evitar la responsabilidad. Es dañino para ellos y para nosotros. Hay una línea sutil entre ayudar y hacerle daño a la gente, entre dar en forma benévola y dar de manera destructiva. Podernos aprender a hacer esa distinción.
El cuidar es un acto y una actitud. Para algunos de nosotros se convierte en un papel que desempeñamos en nuestra vida entera y con toda la gente que se halla a nuestro alrededor. El cuidar está, yo creo, en cercana relación con el martirio (con frecuencia se acusa a los codependientes de padecer tal estado) y con el ser complacientes (otra acusación que se nos lanza). Los mártires, de acuerdo con Earnie Larsen, “deforman las cosas”. Necesitamos seguir sacrificando nuestra felicidad y la de los demás por el bien de alguna causa desconocida que no requiere sacrificio. En los complacientes, de acuerdo con Earnie Larsen, no se puede confiar. Mentimos. Y como cuidadores, no cuidamos de nosotros mismos.
Lo más importante acerca de ser cuidadores es aprender a entender qué significa y cuándo lo estamos haciendo, para que podamos dejar de hacerlo.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 3 de Junio

Creo que Dios quiere que ayudemos a la gente y que compartamos nuestro tiempo, talento y dinero. Pero creo también que Él quiere que demos desde una posición de alta autoestima Creo que los actos de amabilidad no son amables a menos que nos sintamos bien con nosotros mismos, con lo que estamos haciendo y con la persona para la cual estarnos haciéndolo. Creo que Dios está en cada uno de nosotros y que nos habla a cada quien. Si no podemos sentirnos bien en absoluto acerca de algo que estamos haciendo, entonces no debemos hacerlo, no importa cuán caritativo parezca ser. Tampoco debemos hacer por los demás las cosas que ellos deben y son capaces de hacer por sí mismos. Los demás no son inválidos. Nosotros tampoco.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).

Meditación 3 de Junio… Rellenar los espacios en blanco

La magia de una historia radica en los espacios entre las palabras.
Cuando leemos una novela, a menudo descubrimos que el escritor nos brinda los elementos más simples de una escena, y sin embargo, nuestra imaginación llena todos los espacios en blanco de nuestras experiencias, nuestras esperanzas, nuestros deseos. No necesitamos que el autor nos proporcione todos los detalles.
Lo mismo pasa con la vida. A menudo, solo se nos da un bosquejo del camino que debemos seguir y, sin embargo, si guardamos silencio y escuchamos nuestro corazón, podremos escuchar todos los detalles de nuestro camino de forma detallada, paso a paso. No hay necesidad de tener todo preparado para nosotros de antemano. Si lo fuera, no habría necesidad de hacer el viaje. Podríamos simplemente leer sobre eso.
¡Levántate!
¡Vive tu camino con corazón!
¡Completa los espacios en blanco tu mismo!
«Dios, dame la fuerza para descubrir cómo termina la historia viviendo hasta el final, en lugar de querer que me la lean de antemano».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 2 de Junio

A muchos codependientes se les han enseñado otros modos de ser cuidadores. Tal vez alguien nos dijo estas mentiras, y nosotros las creímos: no seas egoísta, sé siempre amable y ayuda a la gente, nunca hieras a otros porque “se sienten” nunca digas que no, y no menciones tus necesidades y deseos personales porque no es de buena educación hacerlo.
Podemos haber sido enseñados para ser responsables de otras personas pero no de nosotros mismos. A algunas mujeres se les inculcó que las buenas madres y esposas eran cuidadoras. Que se requería y esperaba de ellas que fueran cuidadoras. Que era su deber. Algunos hombres creen que los buenos padres y esposos son cuidadores, superhéroes responsables de satisfacer toda necesidad de cada miembro de la familia.
(Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente).
