Meditación 3 de Agosto… Dejar ir el caos

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós resalta la necesidad que el codependiente se comprometa seria y responsablemente de su recuperación. Salir de la crisis en que vive y ser responsable por sí mismo.

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Medita sobre esto:

Ningún buen trabajo proviene de los disturbios.
El malestar, el miedo, la ira o la tristeza pueden motivarnos. Estos sentimientos a veces tienen la intención de obligar a la acción. Pero nuestro mejor trabajo surge después de que estos sentimientos han sido reemplazados por la paz.
No cumpliremos con nuestra tarea más pronto, o mejor, al realizarla por un sentido de urgencia, miedo, enojo o tristeza.
Deja ir el malestar. Deja que la paz llene el vacío. No tenemos que renunciar a nuestro poder, nuestro poder personal dado por Dios, o nuestra paz, para hacer el trabajo que estamos llamados a hacer hoy. Se nos dará todo el poder que necesitamos para hacer lo que debemos hacer, cuando sea el momento.
Deja que la paz sea lo primero. Luego procede. La tarea se realizará, naturalmente y a tiempo.

«Hoy, tendré paz primero, y dejaré que mi trabajo y mi vida emerjan de esa base».

Mi Reflexión: Las emociones difíciles pueden impulsarnos a actuar, pero no deben dirigir nuestras decisiones. El miedo, la ira o la ansiedad nublan nuestro juicio, mientras que la paz nos permite escuchar la voz de Dios con mayor claridad. Antes de actuar, necesitamos detenernos, descansar en su presencia y permitir que Él ordene nuestro corazón. Cuando la paz ocupa el primer lugar, nuestro trabajo deja de ser una carga impulsada por la urgencia y se convierte en una respuesta confiada al propósito de Dios. Él no solo nos llama a cumplir una tarea, sino también a realizarla con un corazón sereno y dependiente de su gracia. (Alpha).

Para reflexionar:
¿Estoy tomando decisiones impulsado por el miedo y la preocupación, o desde la paz que Dios ofrece?
¿Qué necesito entregar hoy al Señor para que su paz dirija mis acciones y no mis emociones?

Meditación 2 de Agosto… Estar en medio

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que el codependiente debe mantenerse firme en su recuperación. En ocasiones va a atravesar retrocesos y deseos de dejar todo como esta, pero debemos animarnos a seguir adelante.

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Medita sobre esto:

A veces, para ir desde donde estamos hasta donde estamos yendo, tenemos que estar dispuestos a estar a la mitad.

Una de las partes más duras de la recuperación es el concepto de dejar ir lo que es viejo y familiar, pero que no queremos, y estar dispuestos a quedarnos con las manos vacías mientras esperamos a que Dios las llene.
Esto se puede aplicar a los sentimientos. Podemos haber estado llenos de ira y de dolor. En cierta forma, estos sentimientos se han vuelto confortablemente familiares. Cuando por fin encaramos nuestra pena y nos despojamos de ella, podemos sentirnos vacíos un tiempo.
Estamos en medio del dolor y de la alegría de la serenidad y de la aceptación.
Estar en medio se puede aplicar a las relaciones. Para prepararnos para las nuevas, primero necesitamos dejar ir las viejas. Esto puede ser atemorizante. Podemos sentirnos vacíos y perdidos durante un tiempo. Podemos sentirnos completamente solos, preguntándonos en qué estamos mal por haber dejado ir el proverbial pájaro en mano, cuando aún no hay nada en el arbusto.
Estar en medio se puede aplicar a muchas áreas de la vida y de la recuperación. Podemos estar entre dos empleos, carreras, hogares o metas. Podemos estar entre dos conductas mientras dejamos ir las viejas y aun no estamos seguros con qué las remplazaremos. Eso se pude aplicar a conductas que nos han protegido y nos han servido bien toda nuestra vida, tales como cuidar excesivamente a los demás o ser controladores.
Podemos experimentar muchos sentimientos cuando estamos en medio: brotes de pena por lo que hemos perdido o hemos dejado ir, y sentimientos de ansiedad, miedo y aprensión acerca de lo que viene.
Estos son sentimientos normales cuando se está en medio. ¡Acéptalos. Siéntelos. Libéralos!
Estar en medio no es divertido, pero es necesario. No durará para siempre. Podemos sentirnos como si estuviéramos parados, quietos, pero no es así. Estamos parados en un lugar que ésta en medio. Así es como llegamos desde aquí hasta allá. Este estado no es el destino final.
Estamos yendo hacia delante, aunque ahora estemos en medio.

«Hoy aceptaré el sitio en donde estoy como el lugar ideal para mí. Si estoy en medio luchare por tener la fe en que este lugar no carece de un propósito y de que me está llevando hacia algo bueno».

Mi Reflexión: Los tiempos de transición suelen ser los más difíciles porque implican soltar lo conocido antes de recibir lo nuevo. En esos momentos podemos sentir incertidumbre, soledad o temor, pero ese «espacio intermedio» no significa que Dios nos haya abandonado. Al contrario, muchas veces es allí donde Él fortalece nuestra fe, sana nuestro corazón y nos prepara para lo que viene. Aunque no podamos ver el destino con claridad, podemos confiar en que Dios sigue guiando cada paso. El tiempo de espera no es un tiempo perdido; es un tiempo de transformación. (Alpha).

Para reflexionar:
* ¿Qué necesito soltar hoy para permitir que Dios haga algo nuevo en mi vida?
* ¿Estoy confiando en que Dios también obra durante los tiempos de espera y transición, aunque todavía no vea el resultado?

Meditacion 31 de Julio… Dejemos ir lo que queremos


Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reafirma que el codependiente debe asumir un compromiso personal de soltar y dejar ir aquellas personas y objetos que te atan, sólo así iniciara su recuperación.

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Medita sobre esto:

Para aquellos de nosotros que hemos sobrevivido controlando y sometiéndonos, dejar ir puede no resultar fácil. (Más Allá de la Codependencia).

En la recuperación aprendemos que es importante identificar lo que queremos y necesitamos. ¿Con qué nos deja este concepto? Con un paquete grande pero claramente identificado de deseos y necesidades que actualmente no están satisfechos. Nos hemos arriesgado a dejar de negar y a empezar a aceptar lo que queremos y necesitamos. El problema es que ahí están, insatisfechos, los deseos y necesidades. Esta posición puede ser frustrante, dolorosa, enojosa y, a veces, productora de obsesión.
Después de identificar nuestras necesidades hay un siguiente paso a seguir para satisfacer nuestros deseos y necesidades. Este paso es una de las ironías de la recuperación. El siguiente paso es dejar ir nuestros deseos y necesidades después de que hemos seguido pasos concienzudos para identificarlos.
Los dejamos ir, renunciamos a ellos, a nivel mental, emocional, espiritual y físico. A veces, esto significa que necesitamos renunciar. No siempre es fácil llegar a este lugar, pero generalmente es a donde necesitamos llegar.
Con qué frecuencia he negado un deseo o una necesidad, y luego he seguido los pasos para identificar mis necesidades, sólo para sentirme enojada, frustrada y desafiada porque no tengo lo que quiero y no sé como conseguirlo. Si entonces me embarco en un plan para controlar o influir en la consecución de ese deseo o necesidad, por lo general empeoro las cosas. Buscar, tratar de controlar el proceso, no funciona. He aprendido, para mi consternación, a dejarlos ir.
A veces tengo que llegar al punto de decir: «No lo quiero. Me doy cuenta de que es importante para mí, pero que no puedo controlar el hecho de obtenerlo en mi vida. Ahora, ya no me importa si lo tengo o no. Voy a ser absolutamente feliz sin eso y sin ninguna esperanza de conseguirlo, porque estar con la esperanza de conseguirlo, me está volviendo loca, cuanta más esperanza tengo de conseguirlo y trato de hacerlo más frustrada me siento porque no lo estoy consiguiendo».
No sé por qué este proceso funciona de esta manera. Lo único que sé es cómo me funciona a mí. No he encontrado otra alternativa al proceso de dejar ir.
A menudo podemos obtener lo que deseamos y necesitamos, o algo mejor. Dejarlo ir es parte de lo que hacemos para conseguirlo.

«Hoy lucharé por dejar ir esos deseos y necesidades que me están provocando frustración. Los pondré en mi lista de metas y luego lucharé por dejarlos ir. Confiaré en que Dios traerá a mí los deseos de mi corazón, en el tiempo que Dios quiera y a su manera».

Mi Reflexión: Esta lectura me recordó que la paz no llega cuando obtengo todo lo que deseo, sino cuando confío esos deseos a las manos de Dios. Él conoce los anhelos de mi corazón y también el tiempo perfecto para responderlos. Hoy elijo dejar de luchar por controlar lo que no depende de mí y descansar en la certeza de que Su voluntad siempre será mejor que mis propios planes. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Qué deseo o necesidad necesito entregar hoy a Dios para dejar de vivir con ansiedad y frustración?
¿Confío en el tiempo y en la voluntad de Dios, aun cuando Sus respuestas sean diferentes a las que esperaba?

Meditacion 18 de Julio… Deja ir lo que no puedes ver

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reafirma que todo está debidamente planificado por la Divinidad. Solo queda que nosotros aceptemos tales designios. Conservar la calma y armonía es positivo y sano.

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Medita sobre esto:

Deja que la vida se desarrolle, incluso si no puedes ver el bien que deseas que se cruce en tu camino. ¿Estás preocupado por lo que va a pasar después? ¿Hubo un cambio en tu trabajo o relación que te estresa?

Deja que la vida se desarrolle. No lo limites por el pasado o incluso por lo que puedes ver y visualizar. No niegues que te sientes desanimado o ansioso. ¡Deja que hoy se desarrolle. Entonces mañana, haz lo mismo. Si te has estado preocupando por algo y no puedes ver cómo podría funcionar y no hay nada que hacer ahora, relájate y deja que las cosas se desarrollen!
A veces las cosas inesperadas que se manifiestan son mejores de lo que podemos imaginar o ver. Incluso si no podemos ver lo bueno que viene en nuestro camino ¡Dios si puede!

«Dios, ayúdame a saber que lo que no se ve hoy se dejará en claro cuando sea el momento adecuado».

Mi Reflexión: Esta lectura me recordó que no necesito conocer cada detalle del mañana para vivir con esperanza. Dios ya ve el camino completo y, aunque hoy no entienda lo que está haciendo, puedo confiar en que Él guía cada paso con amor y sabiduría. Mi tarea no es controlar el futuro, sino caminar con fe, permitiendo que Su voluntad se revele en el tiempo perfecto. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Qué preocupación necesito entregar hoy a Dios en lugar de seguir alimentando mi ansiedad? ¿Estoy dispuesto a confiar en que Dios está obrando, aun cuando todavía no puedo ver el resultado? Comparte aquí.

Meditación 7 de Julio … Dejar ir

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que el dejar ir debe ser asumido como un proceso natural que nos permite seguir adelante.

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Medita sobre esto:

Podemos ser amables, confiar en las personas y aún así no permitirnos ser utilizados o abusados. No tenemos que dejar que las personas hagan lo que quieran con nosotros. ¡No todas las solicitudes son legítimas! ¡No todas las solicitudes requieren un sí!
La vida puede ponernos a prueba. La gente puede buscar nuestros puntos débiles. Podemos ver un denominador común de los límites que se están probando en nuestra vida. Si tenemos un punto débil en un área, es posible que nos veamos sometidos a pruebas repetidas en esa área por familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecinos. La vida, las personas, nuestro Poder Superior y el Universo pueden estar tratando de enseñarnos algo específico.
Cuando aprendamos esa lección, encontraremos que los problemas con esa área disminuyen. El límite se ha establecido, el poder ha sido propiedad. Por ahora, la lección ha sido aprendida. Es posible que necesitemos estar enojados con ciertas personas por un tiempo, personas que han llevado nuestra tolerancia al límite.
Esta bien. Pronto, podemos soltar la ira y cambiarla por gratitud. Estas personas han estado aquí para ayudarnos a aprender sobre lo que no queremos, lo que no toleraremos y cómo poseer nuestro poder. Podemos agradecerles por lo que hemos aprendido.
¿Cuánto estamos dispuestos a tolerar? ¿Hasta qué punto dejaremos que otros vayan con nosotros? ¿Cuánto de nuestra ira e intuición debemos descontar? ¿Dónde están nuestros límites? ¿Tenemos alguna? Si no lo hacemos, estamos en problemas.
Hay momentos en los que no debemos confiar en los demás, sino confiar en nosotros mismos y establecer límites con quienes nos rodean.

Hoy, estaré abierto a una nueva conciencia sobre las áreas donde necesito límites más saludables. Voy a renunciar a mi suposición ingenua de que la otra persona siempre tiene la razón. Intercambiaré esa opinión por confiar en mí mismo, escucharme a mí mismo y tener y establecer límites saludables.

Mi Reflexión: Hoy comprendí que poner límites saludables también es una expresión de madurez espiritual. Dios me invita a amar con generosidad, pero también a ejercer el discernimiento para cuidar el corazón que Él me ha confiado. Cuando aprendo a decir «no» con sabiduría, también estoy diciendo «sí» a la paz, al respeto y al propósito que Dios tiene para mi vida. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Estoy permitiendo que el deseo de agradar a los demás me lleve a ignorar los límites que necesito establecer para cuidar mi corazón? ¿Qué límite necesito establecer hoy para honrar a Dios, vivir con paz y relacionarme con los demás de una manera más saludable? Comenta acá.

Meditación 6 de Julio… Véalo simple

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reitera que todo lo que entra en nuestra vida o en nuestra mente, por sencillo que parezca, contribuye a ese desorden físico y emocional que drena nuestro tiempo, nuestra energía y nuestra motivación. Complicarse la vida no hace de nuestras acciones más valiosas, sino que solo añade estrés y tensión.

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Medita sobre esto:

«Es demasiado», le dije a mi instructor. «Saltar de un avión es demasiado para mi mente como para comprenderlo».
«Entonces manténlo simple», dijo. «Divídelo en partes». Tienes la marcha hacia arriba, donde practicas relajarte, tu salida, tu tiempo de caída libre; luego despliegas tu paracaídas. Luego, decide si está funcionando o si necesita ir al plan B. Luego, configure su patrón de aterrizaje. Cuando te acerques al suelo, tira de tus cuerdas y llamaradas».
Podía manejar los pasos, pero la gran imagen de saltar desde un avión era demasiado para imaginar. Pero salir, caer estable, tirar y abocardar eran partes simples que parecían manejables. Mi mente podría comprender estas simples tareas.
Nunca puedes hacer un paracaidismo. O tal vez lo harás. Pero hay muchas cosas en la vida que parecen demasiado si tratamos de verlas a todas como una gran cosa. Nunca pensé que podría permanecer sobrio y libre de drogas durante veintisiete años. Pero con la ayuda de Dios y la ayuda del programa, creí poder abstenerme de usar drogas y alcohol durante veinticuatro horas. Luego, al día siguiente, me levanté y creí lo mismo otra vez.
Hubo momentos en que no pensé que podría comenzar mi vida de nuevo. Pero podría levantarme por la mañana y hacer las cosas que mejor creía para ese día.
¿Estás enfrentando algo ahora en tu vida que se siente demasiado abrumador? Entonces simplifícalo. Divídelo en partes manejables hasta que pueda ver qué tan simple es.

Dios, si estoy complicando una tarea o haciéndola demasiado grande e inmanejable en mi mente, ayúdame a simplificar lo que veo.

Reflexión: A veces, nos complicamos tanto la vida que olvidamos cuáles son realmente nuestros valores, nuestras aspiraciones, aquello que nos importa de verdad. (Sergio De Dios González).

Para Reflexionar: ¿Estás comprometiendo tu tiempo en cuidarte de ti? ¿Estás procurando simplificar tu vida? Comparte aquí.

Reflexión del Dia: 24 de Junio

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente reitera que el secreto para sentirnos bien esta en responsabilizarnos de nuestro cuidado. Allí radica todo.

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Reflexiona sobre esto:

A medida que aprendemos a preocuparnos por nuestras necesidades y a satisfacerlas, nos perdonamos a nosotros mismos cuando cometemos errores y nos felicitamos a nosotros mismos cuando hacemos bien las cosas. No sentimos tanta congoja cuando hacemos algunas cosas pobremente y otras más con cierta mediocridad, pues eso es también parte de la vida. Aprendemos a reírnos de nosotros mismos y de nuestra humanidad, pero no reímos cuando necesitamos llorar. Nos tomarnos en serio, pero no demasiado en serio.
Finalmente, podemos incluso llegar a descubrir la sorprendente verdad: pocas son las situaciones en la vida que no mejoran cuando nos preocupamos por nosotros mismos y cuando nos damos lo que necesitamos. De hecho, podemos aprender que la mayoría de las situaciones mejoran cuando cuidamos de nosotros y atendemos nuestras necesidades.

Mi Reflexión: El codependiente debe asumir como su prioridad cuidarse. Responsabilizarse de sí mismo es la clave para «destrabar» todo lo que impide que seamos felices, tengamos serenidad y logremos aquello que queremos. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Estás practicando ocuparte de tu vida? ¿Cómo te sientes al respecto? Comenta acá.

Meditación 24 de Junio… Desapego

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reafirma la necesidad de utilizar el desapego para «volar» y reformar la vida del codependiente hasta alcanzar su felicidad plena.

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Medita sobre esto:

El desapego no se da de manera natural para muchos de nosotros. Pero una vez que nos damos cuenta del valor de este principio de recuperación, comprendemos cuan vital es el desapego. La siguiente historia ilustra como una mujer llego a comprender el desapego:
«La primera vez que practique el desapego fue cuando solté a mi marido alcohólico. Había estado bebiendo desde hacia siete años, desde que me case con el. Durante todo ese largo tiempo, estuve negando su alcoholismo y tratando de que dejara de beber.»
«Hice cosas indignantes para que dejara de beber, para hacerlo ver la luz, para que se diera cuenta de cuanto me estaba lastimando. Realmente pensaba que estaba haciendo lo correcto al tratar de controlarlo.»
«Una noche vi las cosas claramente. Me di cuenta que mis intentos por controlarlo nunca resolverían el problema. También vi que mi vida era ingobernable. No podría obligarlo a hacer nada que él no quisiera. Su alcoholismo me estaba controlando, aunque yo no bebía».
«Lo dejé en libertad para que hiciera lo que quisiera. La verdad es que de todas maneras él hacía lo que quería. Las cosas cambiaron la noche en que me desapegué. El lo percibió, y yo también. Cuando lo deje en libertad, me liberé yo misma para vivir mi propia vida».
«Desde entonces he tenido que practicar muchas veces el principio del desapego. He tenido que desapegarme de gente enferma y de gente sana. Nunca me ha fallado. El desapego funciona».
El desapego es un regalo. Se nos dará cuando estemos listos para ello. Cuando dejemos a la otra persona en libertad, nos liberamos nosotros.

«Hoy, cuando sea posible, me desapegaré con amor».

Mi Reflexión: Cuando se asume que la clave para alcanzar la felicidad está en el desapego, entendiendo que esto significa ser capaces de sortear las barreras de nuestra zona de confort para dejar de necesitar, de depender, de vivir con miedo a perder dimensiones a las que nos aferramos en exceso, estamos listos para vivir la existencia plenamente. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Eres una persona apegada? ¿Estás dispuesto a asumir el compromiso de desapegarte y vivir libremente? Comparte aquí tus vivencias.

Reflexión del Dia: 22 de Junio

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente reitera que la codependencia como padecimiento psicoafectivo puede ser controlado y es al codependiente a quien le corresponde transitar con seriedad ese sendero espiritual.

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Reflexiona sobre esto:

La codependencia es muchas cosas. Es una dependencia de los demás: de sus estados de ánimo, de su conducta, de su enfermedad o bienestar y de su amor. Es una dependencia paradójica. Parece que los demás dependen de los codependientes, pero en realidad ellos son los dependientes. Parecen fuertes pero se sienten desamparados. Parecen controladores pero en realidad son controlados ellos mismos, a veces por una enfermedad tal como el alcoholismo.
Estos son los hechos que dictaminan la recuperación. Solucionar estos problemas hace divertida la recuperación. Muchas recuperaciones de problemas que involucran la mente, las emociones y el espíritu de una persona son largas y engorrosas. No es así en el caso de la codependencia. Exceptuando emociones humanas normales que estaríamos sintiendo de cualquier manera, y de piquetes de incomodidad que tenemos cuando empezamos a comportarnos de manera diferente, la recuperación de la codependencia es emocionante. Es liberadora. Nos permite ser lo que somos. Permite a los demás ser como son. Nos ayuda a ejercitar el poder que Dios nos ha dado para pensar, sentir y actuar. Se siente uno bien. Nos brinda paz. Nos permite amarnos a nosotros mismos y a los demás. Nos permite recibir amor, esa maravilla que todos buscamos. Brinda un ambiente óptimo para que la gente a nuestro alrededor se cure y permanezca sana. Y la recuperación detiene el insoportable dolor con el que hemos vivido muchos de nosotros.
La recuperación no sólo es divertida, también es sencilla. No siempre es fácil, pero es sencilla. Se basa en la premisa de que muchos de nosotros hemos olvidado o que nunca hemos aprendido: cada persona es responsable de sí misma. Implica aprender una nueva conducta a la que nos dedicaremos: cuidar de uno mismo.

Mi Reflexión: La codependencia es controlable, todo depende del compromiso que asuma cada codependiente en relación con su vida. Nadie puede hacer el trabajo de curarse por otra persona, es una tarea puntual, individual y saludable. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Has decidido iniciar la Terapia de Doce Pasos de CoDA para recuperarte de la codependencia? Comenta acá tu experiencia.

Meditacion 31 de Mayo… Permitiéndonos ser necesitados

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que el codependiente debe aceptar que somos gregarios y necesitamos de todos, no solo para socializar, sino también para satisfacer necesidades propias y de los demás.

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Medita sobre esto:

Podemos aceptarnos a nosotros mismos como personas que tienen necesidades: la necesidad de comodidad, amor, comprensión, amistad, toque saludable. Necesitamos refuerzo positivo, alguien que nos escuche, alguien que nos dé. No somos débiles por necesitar estas cosas. Estas necesidades nos hacen humanos y saludables. Satisfacer nuestras necesidades -creer que nos merecemos que las cumplan- nos hace felices.
También hay momentos en los que, además de nuestras necesidades habituales, nos volvemos particularmente necesitados. En estos momentos, necesitamos más de lo que tenemos que dar. Eso está bien también.
Podemos aceptar e incorporar nuestras necesidades y nuestro lado necesitado en todos nosotros. Podemos asumir la responsabilidad de nuestras necesidades. Eso no nos hace débiles o deficientes. No significa que no estamos recuperandonos adecuadamente, ni tampoco significa que estamos siendo dependientes de una manera no saludable. Hace que nuestras necesidades, y nuestro lado necesitado, sean manejables. Nuestras necesidades dejan de controlarnos y ganamos el control.
Y, nuestras necesidades comienzan a cumplirse.

«Hoy, aceptaré mis necesidades y mi lado necesitado. Creo que merezco satisfacer mis necesidades, y permitiré que eso suceda».

Mi Reflexión: Todo ser humano tiene necesidades que satisfacer. Cómo hacerlo es lo inquietante. El codependiente desea demostrar que el esta allí para ayudar a los demás, pero que el tiene cubierta sus necesidades. Ejecuta su papel preferido… «el de cuidador-rescatador». Cuando va cambiando con la terapia acepta que es una persona que necesita apoyo y es una seńal positiva de admisión de su realidad. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Estás consciente de tus necesidades emocionales,físicas y espirituales? ¿Sientes que logras satisfacerlas tú solo? Comparte aquí.