Meditación 18 de Febrero… Trae tus ideales a la vida



Hay una historia zen sobre dos monjes caminando por una calle después de una fuerte lluvia. Al llegar a una esquina, se encontraron con una hermosa muchacha con ropa fina que no podía cruzar la calle fangosa sin ensuciarse.
«Aquí, te ayudaré», dijo un monje. Levantándola en sus brazos, la llevó al otro lado. Los dos monjes caminaron en silencio durante mucho tiempo.
«Hemos jurado el celibato y se supone que no debemos acercarnos a las mujeres». Es peligroso «, dijo el segundo monje a la primera. «¿Por qué hiciste eso?»
«Dejé a la niña de vuelta en la esquina», dijo el primer monje. «¿Todavía la llevas?»
A veces, podemos encontrarnos en una situación en la que nuestros ideales entran en conflicto. Ser amable y amar a otra persona puede estar en conflicto con nuestro valor de estar comprometidos y amarnos a nosotros mismos. Cuando un ideal se impone a otro, entonces usa tu juicio. Haz lo correcto por los demás. Haz lo correcto por ti mismo, también. Entonces deja pasar el incidente y sigue adelante.
Para los monjes en nuestra historia, la acción correcta generalmente significa no tener contacto con las mujeres. Sin embargo, al encontrarse con una persona varada en el camino, la acción correcta se convirtió en ayudar a los demás. Los ideales permanecen: Pensamiento correcto, acción correcta, habla correcta, pero el camino hacia esos ideales puede girar y girar a lo largo de la vida. Sea sensible y consciente de que está siguiendo una creencia ideal y no rígida.
«Dios, ayúdame a aprender cuando sea el momento de dejarte ir».

Actividad: En una actividad anterior, exploramos nuestras metas y la lista de sueños. Ahora, determinemos la ética y los ideales por los que queremos vivir, el código de conducta que queremos seguir. ¿Qué es lo más importante para usted, ya sea que sus sueños se hagan realidad y usted logre sus metas? Los ejemplos de ideales pueden ser mantenerse limpios y sobrios, honrar sus compromisos con los demás y honrar su compromiso consigo mismo. Muchas personas eligen valores espirituales adicionales, como la compasión, la honestidad, la tolerancia. Algunas personas eligen vivir según un ideal que llaman «Conciencia de Cristo», algo de «conciencia de Buda», algunos de los «Doce Pasos» y algunos de los Diez Mandamientos. Haga una lista de sus ideales y ponga esa lista con sus metas. Deja que estos ideales sean una luz que guíe tu camino y te permita vivir en armonía con los demás y contigo mismo.
(Melody Beattie de su Libro Mas del lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 17 de Febrero



El desapego implica “vivir en el momento presente” –vivir en el aquí y en el ahora–-. Permitirnos que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas. Renunciamos a los remordimientos por el pasado y a los miedos por el futuro. Sacamos el mayor provecho de cada día.
El desapego también implica aceptar la realidad, los hechos. Requiere fe en nosotros mismos, en Dios, en otras personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo. Nos liberamos de nuestros pesares y preocupaciones y nos damos a nosotros mismos la libertad para disfrutar de la vida a pesar de nuestros problemas no resueltos. Confiamos en que todo está bien a pesar de los conflictos. Confiamos en que Alguien más grande que nosotros sabe, ha ordenado y se preocupa de lo que está sucediendo.
Entendemos que este Alguien puede hacer mucho más por resolver el problema que nosotros. De modo que tratamos de no estorbar su camino y dejar que Él lo haga. A su tiempo, sabremos que todo está bien porque vemos cómo las cosas más extrañas (y a veces, las más dolorosas) se solucionan de la mejor manera y en beneficio de todos.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
desapego de chopra1

Meditacion 17 de Febrero… Cuidando el autocuidado



No hay una guía para establecer límites. Cada uno de nosotros tiene nuestro propio guía dentro de nosotros mismos. Si continuamos trabajando en la recuperación, nuestros límites se desarrollarán. Se pondrán sanos y sensibles. Nuestro ser nos dirá lo que necesitamos saber, y nos amaremos lo suficiente como para escuchar. (Mas Allá de la Codependencia).
¿Qué necesitamos hacer para cuidarnos?
Escucha esa voz interior. ¿Que te hace enojar? ¿De qué has tenido suficiente? ¿En qué no confías? ¿Qué no se siente bien? ¿Qué no puedes soportar? ¿Qué te hace sentir incómodo? ¿Qué deseas? ¿Necesitar? ¿Qué no quieres y necesitas? ¿Qué te gusta? ¿Qué se sentiría bien?
En la recuperación, aprendemos que el cuidado personal nos guía en el camino hacia la voluntad y el plan de Dios para nuestra vida. El cuidado personal nunca nos aleja de nuestro bien más elevado; conduce hacia ella.
Aprende a nutrir esa voz en el interior. Podemos confiar en nosotros mismos. Podemos cuidar de nosotros mismos. Somos más sabios de lo que pensamos. Nuestro guía está dentro, siempre presente. Escucha, confía, y nutre esa guía.

«Hoy afirmaré que soy un regalo para mí y para el Universo. Recordaré que nutrir el autocuidado ofrece ese regalo en su forma más elevada».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 15 de Febrero… Límites saludables



Los límites son vitales para la recuperación. Tener y establecer límites saludables está conectado a todas las fases de la recuperación: crecer en autoestima, lidiar con los sentimientos y aprender a amarnos y valorarnos de verdad.
Los límites emergen desde lo más profundo. Están conectados a dejar de lado la culpa y la vergüenza, y a cambiar nuestras creencias sobre lo que merecemos. A medida que nuestro pensamiento sobre esto se aclare, también lo harán nuestros límites.
Los límites también están conectados a un tiempo más alto que el nuestro. Estableceremos un límite cuando estemos listos, y no un momento antes. Así lo harán los demás.

Hay algo mágico en alcanzar ese punto de estar listo para establecer un límite. Sabemos que queremos decir lo que decimos; otros también nos toman en serio. Las cosas cambian, no porque estamos controlando a otros, sino porque hemos cambiado.
«Hoy, confiaré en que aprenderé, creceré y estableceré los límites que necesito en mi vida a mi propio ritmo. Este momento solo tiene que ser correcto para mí».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 14 de Febrero… Desacelera y suelta



Hace un tiempo, en un viaje por la costa de California, traté de llamar a casa solo para descubrir que las baterías de mi teléfono celular se habían agotado. Me preocupé. ¿Qué pasa si alguien necesita ponerse en contacto conmigo? ¿Y si hubiera un problema con la casa? ¿Qué pasa si mi familia no pudo encontrarme y se preocupó?
Pasé la salida a la playa que siempre había querido ver.
Me obsesioné un poco más.
Me detuve para desayunar en un restaurante con vista al Océano Pacífico. Le pregunté si tenían un teléfono público. No lo hicieron. Apenas noté la impresionante vista, el olor o el sonido de las olas, y no recuerdo haber comido mis huevos y tostadas.
Dejo de ver cosas hasta otro viaje; Tomé la autopista y llegué a casa temprano.
Cuando llegué a casa, no había mensajes. Nadie me había necesitado; nadie había sido consciente de que me había ido. Pero me había perdido los tesoros del viaje. Había pasado tanto tiempo obsesionada, que apenas podía recordar dónde había estado.
¿Te estás perdiendo la maravilla de tu viaje porque tienes demasiada prisa? Déjalo ir. Respira profundamente. Mientras esté realizando el viaje, también puede relajarse y disfrutar del viaje.
«Dios, ayúdame a disfrutar donde estoy ahora».

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 13 de Febrero



HABIENDO OBTENIDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL, COMO RESULTADO DE ESTOS PASOS, TRATAMOS DE LLEVAR ESTE MENSAJE A OTROS CODEPENDIENTES Y DE PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS EN TODOS NUESTROS ASUNTOS. (Doceavo Paso de CoDA).
UN DESPERTAR ESPIRITUAL
Aprenderemos a expresar nuestro enojo en formas constructivas, a poner límites, a decir no, y a alejarnos del abuso y de aquello que no nos hace bien. Desarrollaremos un agudo sentido de nuestras responsabilidades y las responsabilidades de otros. El deseo de cuidar a otros será reemplazado por el deseo de permitir a cada persona ser responsable de sí misma.
Abrazaremos nuestros propios asuntos y permitiremos a otros tener los suyos.
Aprenderemos a nutrirnos a nosotros mismos y a otros sin ser cuidadores.
Comenzaremos a enfrentar y a sentir nuestras emociones, responsabilizándonos por éstas. Ya no permitiremos que nuestros sentimientos nos lancen a gestos controladores que dañan nuestras relaciones con otros.
Comenzaremos a relacionarnos directa y honestamente con la gente, sin manipulación ni agendas ocultas.
Ya no pensaremos ni nos comportaremos como víctimas. Ese hondo sentido de ser victimizados por la vida desaparecerá, y sabremos lo que significa ser dueños de nuestro poder. Aceptaremos nuestra impotencia, encontraremos nuestro Poder Superior, recibiremos nuestro propio poder, y aprenderemos a compartir el poder al participar en relaciones como iguales.
Nuestra vida comenzará a tener sentido y valor y significado. Nuestras necesidades comenzarán a cubrirse.
La risa y la diversión serán parte de nuestra vida. Aprenderemos a ser más ligeros.
Estaremos plenamente vivos.
En el camino, la amargura y el arrepentimiento serán reemplazados por la gratitud.
Y, por una vez en nuestra vida, no tenemos que hacer esto nosotros mismos. No lo hacemos solos. Es más, este programa de recuperación, este camino que se nos abre mediante los Doce Pasos, es un proceso espiritual.
Hemos iniciado un viaje espiritual.
Nos descubrimos a nosotros mismos y a Dios. Luego, estamos listos para comenzar a abrirnos a la belleza y los regalos de otras personas en nuestra vida. Apreciaremos la validez de nuestro camino y la validez del suyo.
Aunque hayamos comenzado nuestro viaje como consecuencia del impacto de otra persona, nuestra recuperación nunca ha sido realmente acerca de esa otra persona. Es acerca de nosotros.
Estamos aprendiendo las lecciones que necesitamos dominar en esta vida.
Existen diferencias entre trabajar los Doce Pasos para la recuperación de la codependencia y trabajarlos para recuperarse de adicciones. Muchas personas están de acuerdo que en la recuperación de adicciones, las personas necesitan una mayor, más duro enfoque en sí mismos y sus comportamientos para poder detener el proceso adictivo y aprender nuevos hábitos. Muchos también concuerdan que en la codependencia, necesitamos desarrollar una actitud más benévola hacia nosotros mismos.
Debe desecharse la vergüenza. Para cuando llegamos a la recuperación de la codependencia, estemos o no recuperándonos de otras adicciones, estamos listos para soltar la vergüenza y la baja autoestima. Dejamos de usar el miedo y la vergüenza para controlarnos a nosotros mismos y a otros. Dejamos de permitir que otros nos controlen mediante el miedo y la vergüenza.
En la recuperación de adicciones, hay un énfasis en «salir deuno mismo.» Esto es necesario para detener el proceso adictivo. Pero para cuando llegamos a la recuperación de la codependencia, es hora de comenzar a prestar atención a nosotros mismos, a amar y valorar el yo-mismo.
Hay algunos denominadores comunes entre la recuperación de las adicciones y la recuperación de la codependencia. Como dice el Libro Grande de Alcohólico Anónimos: «Hemos entrado al mundo del Espíritu.» Estos Pasos, esta recuperación de la codependencia, es una experiencia espiritual.
Con frecuencia me encuentro en debates acerca de si la codependencia es una enfermedad, un problema, una adicción, una condición o un asunto.
No sé si es una enfermedad, una condición, o una adicción. Sí sé que es un problema, un problema doloroso y persistente que nos ha afligido a muchos de nosotros. Es un problema serio y constante, uno que es progresivo.
También puede ser fatal. Podemos desarrollar enfermedades relacionadas con el estrés que nos pueden matar. O podemos pasarnos la vida deseando estar muertos.
De las personas que se entrevistaron para este libro, varios enfatizaron la idea de la naturaleza terminal de la codependencia.
«Vi a mi hermana morir de cáncer,» dijo Jake. «Éramos hijos adultos de alcohólicos y vivíamos con un padre abusivo.» Yo entré en recuperación. Ella estaba en negación, tanto respecto a su codependencia como de su cáncer. La negación de mi hermana era extrema, y yo siento que se murió de codependencia. Una de las cosas que me dejó su muerte es, «Esto mata. Esto mata». Es de las cosas que subrayo en mi programa. Me enfurezco con las personas que piensan que Al- Anón y la codependencia son menos graves que la adicción a drogas. Es igual de mortal, si no más porque hay una forma de vivir con ello que parece que estás vivo y no lo estás.»
Nos contaron muchas historias y había millones más que contar. Hay historias de matrimonios infelices y padres alcohólicos, de personas que no necesitan experiencias estrafalarias y dramáticas para «contagiarse.»
Existen personas que han sufrido del impacto de ciertas creencias religiosas. Existen personas que han estado en recuperación durante un tiempo y siguen luchando con su sentimiento de culpa.
Hay personas nuevas que asisten a seis juntas por semana y juran que asistirán a menos cuando tengan una vida de verdad que vivir.
Hay personas con otras adicciones (adicciones a comida, sexo, alcohol, drogas, y juego) que han descubierto la codependencia como el asunto central subyacente a sus adicciones, un asunto que necesitaron confrontar para que les funcionaran sus recuperaciones, un asunto que necesitaron enfrentar para evitar recaídas.
Algunos fueron empujados a la recuperación por experiencias dramáticas, intensas, y fuertemente dolorosas. Otros llegaron a la recuperación por aburrimiento, soledad, y una sensación de irritación interna.
Existen historias que son benévolas; existen historias de vidas estrafalarias convertidas en espirituales. Existen historias que relatan cómo los asuntos relacionados con la indisponibilidad y la intimidad puede reflejarse en un noviazgo. Hay historias de cómo los hijos (aun un hijo) pueden afectar y atormentar a una familia entera.
Hay historias de parejas en tratamiento, tanto juntos como por separado, que trabajan en sí mismos y en su relación de pareja, historias alentadoras de personas que deciden quedarse juntos y trabajar en sus asuntos.
Hay historias de hombres que están buscando la recuperación porque lo desean, no porque los hayan empujado, impulsado o insistido mujeres.
Hay historias de situaciones abiertamente locas y abusivas. Hay historias de abuso encubierto, igualmente doloroso pero que a veces crea más confusión.
Hay personas en muchas diferentes fases de la recuperación, y cada etapa es igualmente válida e importante. Lo que es patente al hablar con las personas y escuchar sus historias de recuperación es que aquellas que logran el mayor progreso y encuentran la mayor libertad de su codependencia son aquellas que trabajan los Pasos y permiten que los Pasos trabajen en su vida.
Sin considerar su progreso o cuánto tiempo llevan en programa, la mayoría han empezado un despertar espiritual. Para algunos, esto significa conectarse con amistades y comenzar a sentir y expresar sus sentimientos. Para otros, quiere decir el poder de comenzar a cuidarse a sí mismos, a pesar de lo que la otra persona hace o no hace.
Para otros, significa el poder de quedarse en una relación, trabajar en ésta y gozar el amor que están descubriendo. Para otros, significa el poder de por fin salir de una relación que los ha estado destruyendo.
Para la mayoría, significa un despertar a Dios, y un despertar al yo-mismo, a quienes somos, a nuestros espíritus.
Sin duda, comenzamos y continuamos la recuperación por medio de cambiar comportamientos, prestar atención a nuestros pensamientos, y manejar nuestros sentimientos. Pero hacia lo que trabajamos, a lo que estamos llegando, es ese cambio y sanación milagrosos y profundos que tiene lugar en el centro mismo de nuestro ser.
Tenemos un despertar espiritual como resultado de trabajar estos Pasos. Nos puede parecer, podemos sentir que el trabajo es difícil, pero es más fácil de lo que pensamos. Ha sido diseñado para nosotros. No estamos solos. No estamos dando bandazos ni cayéndonos en la oscuridad, aun cuando así parezca. Estamos siendo guiados, llevados, mostrados lo que debemos hacer y cómo hacerlo.
Algunos de nosotros sentimos un despertar espiritual inmediato y sobrecogedor. Algunos de nosotros despertamos lenta y gradualmente. Algunos de nosotros despertamos por saltos. No hay una sola manera, excepto la manera que nos sucedió a cada uno, como resultado de trabajar estos Pasos.
Y sí, a veces el sanar duele un poco, a veces mucho. Pero la codependencia también dolía mucho.
Todo dolor que experimentamos en el proceso de sanación termina en una promesa y un premio.
Ya no sufrimos sin necesidad y sin fin. Sólo dolemos lo necesario para finalmente curarnos de nuestro dolor. Luego, nos sentimos mejor de lo que jamás imaginamos.
El despertar espiritual, la sanación central que buscamos, no es algo que quizá suceda
si trabajamos estos Pasos. Se nos promete.
La codependencia es, en el mejor de los casos, un problema. Ahora tenemos la solución si la queremos. Nos reunimos en una comunidad para compartir nuestro problema y nuestra solución, nuestra experiencia, fortaleza y esperanza. A veces nos vamos por nuestros caminos privados, caminos que debemos recorrer solos, para sanar, aprender, crecer. Luego nos reunimos en comunidad de nuevo, para compartir nuestra solución y dar y recibir apoyo. Juntos somos sanados.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Reflexión del Dia: 12 de Febrero



HABIENDO OBTENIDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL, COMO RESULTADO DE ESTOS PASOS, TRATAMOS DE LLEVAR ESTE MENSAJE A OTROS CODEPENDIENTES Y DE PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS EN TODOS NUESTROS ASUNTOS. (Doceavo Paso de CoDA).
UN DESPERTAR ESPIRITUAL
Con frecuencia, cuando comenzamos la recuperación de lacodependencia nuestra visión de lo que significa esta recuperación es limitada. Asistimos a juntas, trabajamos los pasos y comenzamos a cuidar de nosotros mismos en primer lugar para aliviar el dolor que otra persona nos ha causado con su comportamiento. Nuestra esperanza es que podamos dejar de obsesionarnos por otros y dejar de sentirnos culpables o avergonzados de los problemas de otros.
Éstas son buenas razones para iniciar una recuperación, pero sólo son el principio.
Llega el momento de expandir nuestra visión y buscar más de la recuperación. Llega el momento en que nuestra recuperación, este programa y nuestros lugar en él ya no tratan de otras personas, sino realmente tratan de nosotros mismos y nuestro viaje.
Necesitamos ir a juntas el suficiente tiempo para aprender que no somos culpables del problema del otro. Necesitamos ir suficiente tiempo para aprender que es un programa “egoísta” de cuidar de nosotros mismos. Pero estas dos ideas no son el final; sólo son el principio.
Si dejamos de trabajar el programa en ese momento, nos hemos detenido en el punto de arranque.
Cada uno de nosotros realiza un viaje espiritual. Este viaje es gradual, progresivo, y sanador. En la medida en que seamos nosotros mismos, alcanzaremos niveles más altos de amor por nosotros mismos y por otros. Descubriremos una vida propia y nuevas formas de vivir este programa.
Descubriremos el fluir de la vida y escogeremos un camino para nuestra vida. Comenzaremos a ver la importancia de ese camino. Aprenderemos a vivir la vida en un planoespiritual, una vida que entonces se reflejará en el plano físico.
Este viaje nos llevará a lugares donde jamás planeamos ni esperábamos ir. Tendremos experiencias, experiencias que nos ayudarán a resolver asuntos importantes. En el camino, nos encontraremos experimentando una gama de emociones, desde el gozo hasta la desesperación.

Seremos atraídos a personas y circunstancias que necesitamos para ayudarnos a aprender y ayudar a la otra persona también. Muchas de las experiencias que nos llegan no serán lo que hemos pedido o deseado, pero a la larga aprenderemos que cada una nos tiene una lección importante, una que era crítica para moldear y formar quienes somos y en quienes nos convertiremos.
Cuando aprendemos a rendirnos ante nuestras circunstancias presentes, también aprendemos a confiar en que venga lo que venga será para nuestro bien. A la larga, veremos que trabajan cosas buenas en nuestra vida, mejores que las que pudiéramos haber planeado o imaginado. El bien no siempre viene fácilmente o sin una lucha.
Pero viene.
Nos haremos conscientes y seremos curados de nuestro pasado. Para citar el Libro Grande: «No nos lamentaremos del pasado ni desearemos cerrar la puerta que nos lleva a él» (p. 78). Esta sanación incluirá nuestra historia de relaciones.

Comportamientos autodestructivos en que hemos confiado la mayor parte de nuestra vida nos serán quitados y reemplazados por comportamientos nuevos y más efectivos. Habremos acabado con la autocompasión, excepto por recaídas momentáneas que nos impulsarán hacia adelante en la sanación.
La necesidad de ser perfectos será reemplazada por una sensación de amar y apreciarnos a nosotros mismos. Los miedos que nos han obsesionado serán reemplazados por la paz y la confianza, en nosotros mismos, en nuestra vida y en nuestro Poder Superior, y más adelante, en los demás. La desesperación será cambiada por la alegría y la esperanza. El ser mártires será reemplazado por un deseo de tratarnos bien a nosotros mismos.
La culpa que nos ha saturado nos será quitada.
Aprenderemos a reconocer cuando estamos bailando el baile oscuro de la muerte en una relación, y aprenderemos cómo salir de ésta. Aprenderemos a identificar el «gatillo codependiente» en las relaciones, ese momento en que las cosas comienzan a cambiar de lo que esperábamos y comenzamos a sentirnos enloquecidos porque la realidad se ha transformado.
También sabremos cuándo podemos abrir nuestros corazones al amor.
Aprenderemos lo que significa cuidar de nosotros mismos. Sabremos que no estamos solos. Esa sensación de estar desconectados se reemplazará por una fuerte sensación de conexión, a nosotros mismos, a otros, y a nuestro Poder Superior. Sabremos que estamos siendo llevados y guiados por Un Poder superior a nosotros mismos.
Aprenderemos que podemos cuidar de nosotros mismos, ya que las herramientas que necesitamos nos serán dadas.
Comenzaremos a confiar en y depender del instinto y la intuición, en vez de la voluntad, el control, y las reglas. La necesidad de controlar a otros, las circunstancias y a nosotros mismos se nos quitará paulatinamente.
Veremos nuestras relaciones pasadas en una nueva luz y estaremos agradecidos por todas estas, aun las más difíciles y dolorosas, en la medida en que veamos el bien que cada una ha trabajado en nosotros.
Nuestros defectos de carácter más difíciles serán iluminados por una nueva luz. Muchos serán transformados en beneficios. Llegaremos a aceptar otros como una demostración de nuestra humanidad y unicidad.
Algunos de nosotros descubriremos otras adicciones, otros problemas propios que necesitamos enfrentar en este viaje. Llegaremos a aceptar esos asuntos como parte del viaje. Nos haremos conscientes de ellos y los manejaremos cuando sea el momento apropiado.
La vergüenza y el odio a uno mismo serán reemplazados por aceptación y amor a uno mismo. Ese amor a uno mismo se hará real y transformará nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás. Nos encontraremos dando y recibiendo amor en el sentido más elevado, y nuestras relaciones comenzarán a funcionar.

Nos sanaremos del impacto del abuso. Después de pasar por una gama de emociones que incluyen la negación, la rabia, y la tristeza, alcanzaremos el perdón para otros. Aprenderemos a perdonarnos a nosotros mismos.
Nuestras emociones y corazones sanarán y se abrirán.
Habremos terminado tanto con la inferioridad como con la superioridad. Comenzaremos a relacionarnos con otros como iguales y con compasión y comprensión para ellos y para nosotros mismos.
Nuestra tolerancia a la victimización disminuirá.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Reflexión del Dia: 11 de Febrero



HABIENDO OBTENIDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL, COMO RESULTADO DE ESTOS PASOS, TRATAMOS DE LLEVAR ESTE MENSAJE A OTROS CODEPENDIENTES Y DE PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS EN TODOS NUESTROS ASUNTOS. (Doceavo Paso de CoDA).
PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS
Otra parte del Doceavo Paso se refiere a «practicar estos principios en todos nuestros asuntos.»
Lo que esto significa para muchos de nosotros es aprender a practicar nuestros comportamientos de recuperación y los principios de los Pasos en todas las áreas de nuestra vida.
Eso significa que nos rendimos y aceptamos la sanación en todas las partes de nuestra vida.
Entregamos nuestra vida y relaciones que no funcionan y permitimos que estos principios nos den, a cambio, una vida y relaciones que sí funcionan.
Algunos de nosotros iniciamos la recuperación para solucionar nuestras propias adicciones.
Muchos de nosotros entramos en la recuperación pensando que en verdad es asunto de nuestros cónyuges y los efectos que sus problemas han tenido en nosotros. O quizá iniciamos la recuperación pensando que nuestro problema se centra en la familia. Quizá experimentamos
ingobernabilidad en una o todas las áreas de nuestra vida, pero con frecuencia es un solo problema serio en alguna de las áreas que logra fijar nuestra atención lo suficiente para llevarnos a buscar la recuperación. Inicialmente, entonces, limitamos nuestra tarea de recuperación a enfrentar el reto en esa área específica, ya sea con la persona que causa problemas en nuestra vida o con ese problema específico en nuestra vida que nos crea dolor. En algún momento, la felicidad de esta cortedad de visión desaparece. Comenzamos a ver que buscamos una solución para todos los aspectos de nuestra vida.
Hemos iniciado un viaje, un viaje espiritual.
Queremos sanación y salud en todas las áreas de nuestra vida: con amistades, amor, trabajo, recreación, familia, emociones, salud mental, salud física, y espiritualidad. Muchos de nosotros encontramos que esta solución, esta sanación de la vida entera, tiene lugar en un área a la vez.

Trabajamos los Pasos y enfrentamos una porción de nuestra vida a la vez. Recibimos nuestra sanación en un área a la vez.
Estos Pasos trabajan en todas las áreas de nuestra vida, sin importar cómo decidimos compartamentalizar estas áreas. Restaurarán la gobernabilidad a todas las áreas de nuestra vida.
Traerán sanación, paz, amor, y libertad a todas las áreas de nuestra vida.
Podemos practicar estos principios y recibir sus beneficios en todos nuestros asuntos: en nuestra vida casera, nuestros negocios, nuestras finanzas, nuestras relaciones amorosas, nuestras relaciones con parientes y amistades. Podemos practicar nuestros comportamientos de recuperación en todas las partes de nuestras vida porque son las mismas partes donde hemos practicamos nuestros comportamientos codependientes. En algún momento, despertaremos y sabremos que nuestra nueva forma de vida en realidad se ha convertido en una nueva vida.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 11 de Febrero… Seguir adelante



Aprende el arte de la aceptación. Es mucho dolor. (Libro Ya no seas Codependiente).
A veces, como parte de cuidarnos a nosotros mismos, se convierte en tiempo de poner fin a ciertas relaciones. A veces, llega el momento de cambiar los parámetros de una relación particular.
Esto es cierto en el amor, en las amistades, con la familia y en el trabajo.
Los finales y los cambios en las relaciones no son fáciles. Pero a menudo, son necesarios.
A veces, nos quedamos en relaciones que están muertas, por temor a estar solos o para posponer el inevitable proceso de duelo que acompaña a los finales. A veces, necesitamos quedarnos un rato, prepararnos, estar lo suficientemente fuertes y listos para manejar el cambio.
Si eso es lo que estamos haciendo, podemos ser amables con nosotros mismos. Es mejor esperar hasta ese momento cuando se siente sólido, claro y consistente para actuar.
¡Lo sabremos. Lo sabremos. Podemos confiar en nosotros mismos!
Saber que una relación está cambiando o está a punto de terminar es un lugar difícil para estar, especialmente cuando aún no es hora de actuar, pero sabemos que el tiempo se está acercando. Puede ser incómodo e incómodo, ya que la lección llega a su fin. Podemos sentirnos impacientes por ponerle un cierre, pero todavía no nos sentimos capaces de hacerlo. Esta bien. El momento aún no está bien. Algo importante todavía está sucediendo. Cuando sea el momento adecuado, podemos confiar en que sucederá. Recibiremos el poder y la capacidad de hacer lo que necesitamos hacer.
Terminar relaciones o cambiar los límites de una relación particular no es fácil. Requiere coraje y fe. Requiere una buena disposición de nuestra parte para cuidarnos y, a veces, permanecer solos por un tiempo.
Deja ir el miedo. Comprender que el cambio es una parte importante de la recuperación. Ámate lo suficiente para hacer lo que necesitas hacer para cuidarte y encuentra la suficiente confianza para creer que volverás a amar.

Nunca estamos empezando de nuevo. En recuperación, estamos avanzando en una progresión de lecciones perfectamente planificada. Nos encontraremos con ciertas personas, en el amor, la familia, las amistades y el trabajo, cuando necesitamos estar con ellos. Cuando la lección haya sido dominada, seguiremos adelante. Nos encontraremos en un lugar nuevo, aprendiendo nuevas lecciones, con nuevas personas.
No, las lecciones no son todas dolorosas. Llegaremos a ese lugar donde podemos aprender, no del dolor, sino de la alegría y el amor.
Nuestras necesidades serán satisfechas.

«Hoy, aceptaré donde estoy en mis relaciones, incluso si ese lugar es incómodo e incómodo. Si estoy en medio de los finales, enfrentaré y aceptaré mi dolor. Dios, ayúdame a confiar en que el camino en el que estoy ha sido planeado perfecta y amorosamente para mí. Ayúdame a creer que mis relaciones me están enseñando lecciones importantes. Ayúdame a aceptar y estar agradecido por los medios, los finales y los nuevos comienzos».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 10 de Febrero



HABIENDO OBTENIDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL, COMO RESULTADO DE ESTOS PASOS, TRATAMOS DE LLEVAR ESTE MENSAJE A OTROS CODEPENDIENTES Y DE PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS EN TODOS NUESTROS ASUNTOS. (Doceavo Paso de CoDA).
AYUDAR
Mi papel al ayudar no es hacer cosas por la persona a quien yo estoy tratando de ayudar, sino ser algo para él; no debo tratar de controlar o cambiar sus acciones sino, mediante la comprensión y el conocimiento, modificar mis reacciones.
Cambiaré mis reacciones negativas por positivas, mi temor por fe; el desprecio hacia lo que él hace por respeto hacia lo bueno que hay en él; la hostilidad por la comprensión; la manipulación o sobreprotección por libertad con amor, a fin de que él no se amolde a un estándar o imagen, y tenga la oportunidad para realizar su propio destino, sin importarme lo que él ha escogido ser.
Cambiaré mi dominio por estímulo; el pánico por la serenidad; la inercia de la desesperación por energía para mi crecimiento y para entenderme mejor.
Tenerse lástima a sí mismo obstruye la acción efectiva. Entre más doy rienda suelta a esto, más siento que la solución a mis problemas está en que los otros y la sociedad cambien y no en mí mismo. Así, me convierto en un caso sin esperanza.
Cuando miro el pasado con remordimiento, o trato de encontrar caminos para escapar a un futuro, y me mantengo allí con ansiedad y miedo por las posibilidades de lo que pueda suceder, estoy gastando toda mi energía, y esto me incapacita para vivir hoy. Vivir el hoy es la única forma de existencia.
«No pensaré en lo que los demás puedan hacer en el futuro, ni esperaré que ellos sean mejores o peores al pasar del tiempo, pues con tales esperanzas yo en realidad estoy tratando de crear. Amaré y dejaré que el otro sea.»
«Todas las personas siempre están cambiando. Si trato de juzgarlas, solamente lo hago en lo que yo pienso que sé de ellos, sin tomar en cuenta que hay mucho que no sé acerca de ellos.»
«Aceptaré los esfuerzos que los demás hagan para progresar y para tener muchos éxitos, de los cuales yo no tengo conocimiento.»
«Yo también siempre estoy cambiando» y puedo hacer que ese cambio sea constructivo si así lo quiero. Yo puedo cambiarme a mí mismo. a otros, sólo puedo amarlos.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).