Meditacion 17 de Septiembre … Conductas con las nuevas relaciones

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que durante la recuperación debemos asumir los vínculos con los demás de una manera saludable: cuidar de nosotros mismos, dejar que los demás se comporten como deseen, y fijar límites claros para impedir que controlemos y nos controlen.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

En la recuperación hablamos mucho acerca de las conductas que se siguen en las relaciones nuevas: permitirles a los demás ser ellos mismos sin reaccionar excesivamente y tomarnos las cosas en forma personal, y adueñarnos de nuestro poder para cuidar de nosotros mismos. Hablamos acerca de dejar ir nuestra necesidad de controlar, concentrándonos en la autoresponsabilidad, y en no disponernos a ser víctimas concentrándonos en la otra persona al tiempo que nos descuidamos a nosotros mismos. Hablamos acerca de tener y de fijar límites sanos, de hablar directamente y de asumir la responsabilidad por lo que queremos y necesitamos.
Aunque estas conductas ciertamente nos ayudan a lidiar con la gente adicta, no son conductas diseñadas sólo para utilizarse en lo que llamamos “relaciones disfuncionales”
Estas conductas son nuestras nuevas conductas en las relaciones nuevas. Nos ayudan en las relaciones tirantes. Nos pueden ayudar a atravesar épocas de estrés en las relaciones sanas.
Las conductas de recuperación que estamos aprendiendo son herramientas –destrezas para tener relaciones sanas- que nos ayudan a mejorar la calidad de todas nuestras relaciones.
Recuperación significa cuidar de uno mismo –aprender a cuidarnos y a amarnos a nosotros mismos -con la gente. Entre más sanos nos volvamos, más sanas se volverán nuestras relaciones. Y nunca dejaremos de tener necesidad de conductas sanas.

«Hoy me acordare de aplicar mis conductas de recuperación a todas mis relaciones, con amigos y compañeros de trabajo, al igual que en cualquier relación amorosa especial. Trabajare duro por cuidarme a mi mismo en las relaciones difíciles, averiguando cuál habilidad sería mejor aplicar. También considerare las formas cómo se podrían beneficiar mis relaciones sanas con mis nuevas destrezas para manejar relaciones».

Mi Reflexión: Las herramientas que aprendemos en la recuperación no están destinadas únicamente a las relaciones difíciles. Son nuevas formas de vivir y relacionarnos: poner límites, hablar con honestidad, dejar de controlar, asumir nuestra responsabilidad y cuidar de nosotros mismos sin dejar de amar a los demás. Dios puede enseñarnos a relacionarnos desde un lugar más sano, sin perdernos en las necesidades de otros ni convertirnos en víctimas de las circunstancias. A medida que aprendemos a cuidarnos y a respetar nuestra propia vida, nuestras relaciones también pueden crecer en libertad, equilibrio y autenticidad. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Qué conducta saludable que estoy aprendiendo en mi recuperación necesito comenzar a practicar en todas mis relaciones, no solamente en las difíciles?
¿Cómo puedo permitir que Dios me enseñe a amar y cuidar a los demás sin descuidarme ni perderme a mí misma?.

Reflexión del Dia: 16 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» plantea que el codependiente generalmente se hace irresponsable de sus finanzas y termina en un caos económico. Volvernos independientes es parte importante de la recuperación.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

Para el codependiente, la gestión del dinero puede estar entrelazada con sus relaciones afectivas de una manera poco saludable. Puede ser visto como una herramienta para ganar amor, aprobación o incluso control sobre otros. Esto puede manifestarse en gastos excesivos para agradar a los demás, acumulando deudas para mantener una relación, o evitando tomar control financiero como una forma de depender emocionalmente de alguien más.
La lección clave de Melody Beattie se enfoca en aplicar los mismos principios de autoconciencia y autocuidado al aspecto financiero de la vida. Esto significa establecer límites claros en cuanto, cómo y cuándo se gasta el dinero, tener un entendimiento claro de las propias necesidades y capacidades financieras, y practicar la auto-responsabilidad en lugar de depender financieramente de otros de una manera que perpetúa patrones codependientes.
Ser consciente de la propia salud financiera, tener un presupuesto, ahorrar para el futuro, y entender la diferencia entre una compra impulsada por la necesidad emocional y una decisión financiera racional, son pasos importantes hacia la autonomía financiera y emocional.
Si bien, Melody Beattie no hable explícitamente sobre la administración financiera, su mensaje implícito es claro: !tomar control de tu propio bienestar incluye tomar control de tu propia salud financiera, libre de la necesidad de validación externa o el deseo de controlar a otros!

Mi Reflexión: Nuestra manera de manejar el dinero también puede revelar necesidades emocionales que necesitan ser revisadas. Cuando usamos nuestros recursos para comprar amor, agradar a otros o sentir que tenemos control, terminamos comprometiendo nuestra paz y nuestra libertad. Dios nos llama a administrar con sabiduría lo que hemos recibido, reconociendo nuestras necesidades, estableciendo límites y asumiendo responsabilidad por nuestras decisiones. El autocuidado también implica aprender a manejar nuestros recursos con orden, prudencia y libertad, sin depender de la aprobación de otros para sentirnos valiosos. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Estoy tomando decisiones económicas desde la responsabilidad y la sabiduría, o algunas veces desde la necesidad de agradar, controlar o sentirme aceptada?
¿Qué cambio concreto puedo hacer en mi manera de administrar mis recursos para vivir con mayor orden, responsabilidad y libertad delante de Dios.

Meditacion 16 de Septiembre… Estás aprendiendo algo nuevo

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea que durante la recuperación debemos estar en disposición de aceptar nuevos retos para mantenernos confiados en creer en el ser superior, en nuestras capacidades y empoderarnos.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

«¿Qué se supone que debemos estar buscando?», Le preguntó Stanley. «No estás buscando nada. Estás cavando para construir un personaje». Stanley echó una mirada impotente a su pala. No estaba defectuosa. El era quien estaba defectuoso. (Louis Sachar de su Libro Hoyos).

A veces, cuando nos enfrentamos a un obstáculo difícil en la vida: un nuevo trabajo, una nueva escuela, algo nuevo, es fácil sentirse abrumados y comenzar a creer lo peor de nosotros mismos. Tal vez realmente no tengamos lo que se necesita después de todo, pensamos. Tal vez deberíamos quedarnos donde estamos, nos guste ese lugar o no.
Una de las cosas maravillosas sobre ser humano es nuestra capacidad de adaptarnos a situaciones nuevas. Otra es nuestra capacidad de cambiar y crecer.
¿Qué nueva situación te enfrenta? Ya sea que esté comenzando un proceso de recuperación, comenzando un nuevo trabajo, yendo para su maestría, aprendiendo a divorciarse o aprendiendo a ser una esposa feliz, puede hacer lo que la vida le pida que haga.
Es importante comenzar desde el principio y, a menudo, eso significa sentirse mal preparado para la tarea que tenemos por delante. Eso es bueno. Si estuvieras completamente cómodo con todo lo que sucede a tu alrededor, entonces es probable que no crezcas y aprendas algo nuevo.
Sé consciente de cómo hablas contigo mismo, si te estás diciendo a ti mismo que puedo o no. Luego, deja que las palabras se llenen de alegre confianza. Reconoce cualquier sentimiento que te impida creer en ti mismo. Entonces deja que esos sentimientos se vayan. Deja ir el miedo y el sentirse abrumado.
Puedes aprender la nueva tarea. Puedes armonizar con tu nuevo jefe. Puedes aprender a cuidarte a ti mismo. Puedes, y lo harás. Puedes y crecerás en ese rol.
No eres defectuoso. Tampoco es tu pala. Asúmelo y atrévete.

«Dios, dame la fuerza y ​​la confianza para crecer, aprender y ver la maravilla de este mundo».

Mi Reflexión: Cuando enfrentamos algo nuevo, es fácil confundir nuestra falta de experiencia con incapacidad. Podemos pensar: “no puedo”, cuando en realidad simplemente estamos aprendiendo. Dios no nos pide que sepamos hacerlo todo desde el principio; nos invita a confiar en Él mientras avanzamos. Los errores, los temores y los momentos de inseguridad forman parte del crecimiento. No somos defectuosos por no saber; estamos en proceso. Podemos comenzar donde estamos, dar un paso a la vez y permitir que Dios transforme nuestro “no puedo” en “sí puedo, con Su ayuda”. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Qué situación nueva estoy enfrentando que me hace dudar de mis capacidades o pensar que “no puedo”?
¿Estoy dispuesto a confiar en Dios, aceptar mi proceso de aprendizaje y atreverme a dar el siguiente paso?

Meditación 11 de Septiembre … Conflicto y Desapego

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós refiere que durante las relaciones el codependiente maneja diversas reacciones, y puede caer en conflicto intentando ayudar a la otra persona; y cuando esto ocurre el desapego es una alternativa saludable. Los codependientes muchas veces no están preparados para esta tarea. Deben centrarse entonces, en continuar responsabilizándose de si mismo, y dejar que haya un mejor momento para abordar y recomponer ese vinculo afectivo.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

En una relación hay esas épocas maravillosas en que las cosas transcurren suavemente para ambas personas, y ninguna de las dos necesita concentrarse demasiado en el concepto del desapego. Pero hay esas épocas desafiantes en que una persona está en crisis o está cambiando, y necesitamos desapegarnos.
Luego están también esos ciclos estresantes donde ambas personas están lidiando con cuestiones muy intensas. Ambos están necesitados y ninguno tiene nada que dar.
Hay época en que desapegarnos y cuidar de nosotros mismos es difícil. Es sutil, en esos momentos, identificar el problema. Ambas personas están lidiando y curándose. Ninguna tiene mucho que dar. por lo menos por el momento. Y ambas se sienten particularmente necesitadas.
Ese es el problema.
¿Cuál es la solución?
Puede no haber una solución perfecta. El desapego sigue siendo la clave, pero puede resultar difícil cuando nosotros mismos necesitamos apoyo. De hecho, la otra persona puede estar pidiendo apoyo más que ofreciéndolo.
Aun así podemos trabajar con el desapego. Aun así podemos manejar nuestros sentimientos. Podemos aceptarlo como un ciclo temporal en la relación y dejar de estar buscando que la otra persona nos de algo que él o ella no pueden dar por el momento.
Podemos también dejar de esperar que nosotros demos por el momento.
La comunicación ayuda. Identificar el problema y hablar acerca de él sin culpa ni avergonzar es un principio. Ingeniar sistemas de apoyo alternativos, o formas de satisfacer nuestras necesidades, ayuda. Seguimos siendo responsables de cuidar de nosotros mismos, aunque estemos en la mejor de las relaciones. Podemos esperar
razonablemente que los conflictos de necesidades y el choque de asuntos por resolver se den en las relaciones más amorosas, más sanas.
Es uno de los ciclos del amor, de la amistad y de la familia. Si es una relación sana, la crisis no continuará indefinidamente.
Recuperemos nuestro equilibrio. La otra persona lo recuperará también. Podemos dejar de estar volviéndonos locos esperando que la otra persona esté equilibrada cuando no lo está.
Hablemos las cosas. Resolvamos las cosas. Mantengamos nuestras expectativas acerca de nosotros mismos, de los demás y de nuestras relaciones sanas y razonables.
Una buena relación será capaz de mantenerse y de sobrevivir a los malos tiempos. A veces, los necesitamos para que ambos podamos crecer y aprender por separado.
A veces, la gente que por lo general está ahí para apoyarnos no puede hacerlo. Podemos encontrar otra manera de cuidar de nosotros mismos.

«Hoy recordaré que mis mejores relaciones tienen tiempos malos. Si el mal es la norma, consideraré cuánto de deseable es la relación. Si el mal tiempo es un ciclo temporal, practicaré el comprenderme a mí mismo y a la otra persona. Dios mío , ayúdame a recordar que la ayuda y el apoyo que quiero y necesito no viene nada más en forma de una sola persona. Ayúdame a estar abierto a opciones sanas para cuidar de mí mismo si no dispongo de mi sistema normal de apoyo».

Mi Reflexión: Hay momentos en que una relación atraviesa tiempos difíciles y ambas personas están necesitadas y tienen poco para ofrecer. Esto no significa necesariamente que la relación esté mal; puede ser un ciclo temporal que requiere paciencia, comunicación y cuidado personal. Desapegarnos significa dejar de exigir al otro aquello que por ahora no puede darnos y buscar formas saludables de atender nuestras propias necesidades. Dios puede enseñarnos, aun en estos períodos difíciles, a recuperar nuestro equilibrio, respetar nuestros límites y confiar en que no dependemos de una sola persona para recibir el apoyo que necesitamos. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Estoy aceptando con serenidad que la otra persona atraviesa un momento difícil, o sigo esperando que me dé lo que ahora no puede ofrecer?
¿Qué puedo hacer para cuidar de mí misma y, al mismo tiempo, permitir que Dios me muestre otras formas saludables de recibir apoyo?

Reflexión del Dia: 9 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» plantea su experiencia como consejera en relación con la actitud que se ha asumido para con los codependientes. Habitualmente se subestima la necesidad de tratar esta afectación, principalmente por los propios codependientes, quienes creen no requieren ayuda para detener su sufrimiento y dolor.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

Los codependientes han sufrido a espaldas de la persona enferma. Si se recuperaron, lo hicieron a sus espaldas también. Hasta muy recientemente, muchos consejeros (como yo) no sabían qué hacer para ayudarles. A veces se culpaba a los codependientes, otras veces se les ignoraba, en ocasiones se esperaba de ellos que mágicamente se recompusieran (una actitud arcaica que no ha funcionado con los alcohólicos y que tampoco ha ayudado a los codependientes). Rara vez los codependientes fueron tratados como individuos que necesitaban ayuda para mejorarse. Rara vez se les dio un programa de recuperación personalizado para su tipo de problemas y su dolor. Empero, por su naturaleza, el alcoholismo y otros trastornos compulsivos convierten en víctimas a todos los afectados por la enfermedad: personas que necesitan ayuda aunque no beban, ni usen otras drogas, ni coman en exceso, ni apuesten ni tengan alguna otra compulsión.

Mi Reflexión: Durante mucho tiempo, quienes viven afectados por la conducta de una persona enferma pueden quedar olvidados en medio del problema. Sin embargo, también necesitan cuidado, comprensión y recuperación. Dios no solo quiere restaurar al que sufre una adicción o compulsión; también quiere sanar el corazón de quienes han sufrido a su alrededor. Reconocer nuestro propio dolor y buscar ayuda no es egoísmo, sino un paso de responsabilidad y libertad. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿He reconocido delante de Dios el dolor que he vivido a causa de los problemas de otra persona?
¿Estoy permitiendo que Dios sane mis heridas y me enseñe a vivir de una manera diferente?

Meditación 9 de Septiembre… Todas nuestras necesidades

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós orienta como punto focal para recuperarnos, desarrollar una fe hacia el Creador, confiando en que todas nuestras necesidades seran atendidas y satisfechas conforme lo necesitemos.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Y mi Dios suplirá todas tus necesidades según sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. (Filipenses 4:19).

Este versículo me ha ayudado muchas veces. Me ha ayudado cuando me he preguntado de dónde venía mi próximo amigo, algo de sabiduría, perspicacia o comida.
Todo lo que necesito hoy me será entregado.
Las personas, los trabajos, lo que tenemos a nuestra disposición inmediata, no son nuestra fuente.
Hemos aprovechado una Fuente Mayor, una fuente de suministro infinito e inmediato: Dios y Su Universo.
Nuestra tarea es permitirnos entrar en armonía con nuestra Fuente. Nuestra tarea es creer y mirar a nuestra verdadera Fuente. Nuestra tarea es liberar el miedo, el pensamiento negativo, las limitaciones y el pensamiento de escasez.
Todo lo que necesitamos se nos proporcionará. Deje que se convierta en una respuesta natural a todas las situaciones y todas las situaciones de necesidad.
Rechazar el miedo. Rechazar las ideas de oferta limitada y pensamiento limitado. Esté abierto a la abundancia.
Apreciar es parte de nuestra relación con Dios y su universo. Dios ha planeado satisfacer todas nuestras necesidades, ha creado la necesidad dentro de nosotros, para que Dios pueda proveer.
Ninguna necesidad es demasiado pequeña o demasiado grande. Si nos preocupamos y valoramos nuestra necesidad, Dios también lo hará.
Nuestra parte es asumir la responsabilidad de ser el dueño de la necesidad. Nuestra parte es dar la necesidad al Universo. Nuestra parte es dejarnos ir, con fe. Nuestra parte es dar permiso a Dios para satisfacer nuestras necesidades al creer que merecemos tener nuestras necesidades, y deseos, satisfechas.
Nuestra meta es dar saludablemente, no por cuidado, culpa, obligación y codependencia, sino por una relación sana con nosotros mismos, Dios y todas las creaciones de Dios.
Nuestra misión es simplemente ser lo que somos, y amar ser eso.

«Hoy, practicaré la creencia de que todas mis necesidades de hoy se cumplirán. Entraré en armonía con Dios y su universo, sabiendo que cuento con El».

Mi Reflexión: Cuando dejamos de buscar en las personas, las circunstancias o nuestras propias fuerzas aquello que solo Dios puede proveer, comenzamos a experimentar una libertad nueva. Dios conoce nuestras necesidades y puede suplirlas en su tiempo y de la manera que Él considere mejor. Nuestra parte es confiar, abandonar el miedo y asumir responsablemente lo que nos corresponde, sin caer en la dependencia ni en el control. Cuando entregamos nuestras necesidades a Dios con fe, aprendemos a vivir desde la confianza y no desde la carencia. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Estoy confiando verdaderamente en Dios para suplir mis necesidades, o sigo buscando seguridad y satisfacción principalmente en otras personas?
¿Descansas en la confianza en esa Divinidad? ¿Has sentido que en la medida que crees las necesidades son satisfechas?

Meditación 7 de Septiembre… Aceptación

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós hace énfasis en la necesidad que tiene el codependiente de aceptar y rendirse a la voluntad divina para transitar el sendero espiritual de la recuperación. No es fácil llegar al final de ese camino, sin cultivar la «aceptación» entendiendo que cada dia debemos ejercitar la «gratitud y aceptar la vida en el momento presente» sin pretender modificar lo que ocurre.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Una poción mágica está disponible para nosotros hoy. Esa poción se llama aceptación.
Se nos pide que aceptemos muchas cosas: nosotros mismos, tal como somos; nuestros sentimientos, necesidades, deseos, elecciones y estado actual del ser. Otras personas, tal como son. El estado de nuestras relaciones con ellos. Problemas. Bendiciones Estado financiero. Donde vivimos. Nuestro trabajo, nuestras tareas, nuestro nivel de desempeño en estas tareas.
La resistencia no nos moverá hacia adelante, ni eliminará lo indeseable. Pero incluso nuestra resistencia puede necesitar ser aceptada. Incluso la resistencia cede y cambia por la aceptación.
La aceptación es la magia que hace posible el cambio. No es para siempre; es por el momento presente.
La aceptación es la magia que hace que nuestras circunstancias actuales sean buenas. Trae paz y satisfacción y abre la puerta al crecimiento, cambio y avance.
Brilla la luz de la energía positiva en todo lo que tenemos y somos. En el marco de la aceptación, descubrimos lo que tenemos que hacer para cuidarnos a nosotros mismos.
La aceptación empodera lo positivo y le dice a Dios que nos hemos rendido al Plan. Hemos dominado la lección de hoy y estamos listos para seguir adelante.

«Hoy, lo aceptaré. Renunciaré a mi necesidad de resistirme a mí mismo y a mi entorno. Me rendiré. Cultivaré la satisfacción y la gratitud. Avanzare con alegría al aceptar dónde estoy hoy».

Mi Reflexión: La aceptación no significa conformarnos ni renunciar al cambio; significa reconocer con paz dónde estamos hoy y dejar de luchar contra aquello que no podemos cambiar. Cuando aceptamos nuestra realidad, podemos entregársela a Dios y descubrir con mayor claridad qué nos corresponde hacer. La aceptación abre el corazón a la gratitud, al crecimiento y a la transformación. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Qué realidad de mi vida necesito aceptar hoy y entregar a Dios, en lugar de seguir resistiéndome a ella?
¿Puedo confiar en que, al aceptar mi presente, Dios me mostrará el siguiente paso que debo dar?

Meditación 6 de Septiembre… Sabemos defendernos solos

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós enfatiza en la necesidad de impedir ser «abusados o maltratados por los demás». Es responsabilidad propia asumir nuestra defensa impidiendo que otros pretendan hacernos daños. Si confiamos en nosotros, logramos hacer valer nuestros derechos. Fijar limites sanos en nuestras relaciones es vital para mantenernos en la senda de la recuperación.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Aprendemos que algunas conductas tienen consecuencias que van en nuestro propio perjuicio, mientras que otras tienen el efecto contrario. Aprendemos que tenemos alternativas. (Más allá de la codependencia).

Es tan fácil defender a los demás. Qué claro nos resulta cuando los demás están siendo usados, controlados, manipulados o se está abusando de ellos. Es tan fácil pelear por ellos, indignarnos justamente, correr en su ayuda y animarlos para lograr la victoria.
“Tienes derechos”, les decimos. “Y esos derechos están siendo violados. Defiéndete a ti mismo, sin sentimientos de culpa”.
¿Por qué es tan difícil, entonces, defenderemos a nosotros mismos? ¿Por qué no podemos ver cuando se nos está usando, victimado, mintiendo, manipulando o violando de alguna manera? ¿Por qué nos resulta tan difícil defendernos solos?
Hay ocasiones en la vida en que transitamos por un sendero amable y amoroso. Sin embargo, en otras necesitamos defendernos solos, cuando el sendero amable y amoroso nos pone en manos, de aquellos que pueden maltratarnos.
Algunos días, la lección que estamos aprendiendo y practicando es la de fijar límites. Otros, la lección que estamos aprendiendo es luchar por nosotros mismos y por nuestros derechos.
A veces, la lección no acabará hasta que lo hagamos.

«Hoy defenderé mi propia causa. Recordaré que está bien que me defienda sólo cuando esa acción sea la adecuada. Dios mío, ayúdame a defenderme solo, en forma apropiada y con confianza.

Mi Reflexión: Defender a los demás puede resultarnos más fácil que defendernos a nosotros mismos. Sin embargo, Dios también nos invita a reconocer nuestro valor, establecer límites y cuidar nuestra dignidad. Defendernos no significa dejar de amar, sino aprender a amarnos responsablemente y actuar con sabiduría cuando sea necesario. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Hay alguna situación en la que necesito reconocer, delante de Dios, que debo defenderme o establecer un límite?
¿Puedo pedirle a Dios sabiduría y valor para defender mis derechos sin actuar desde la ira o el resentimiento?

Meditación 5 de Septiembre… Dios está consciente de ti

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reitera la imperiosa necesidad de asumir que el sendero de curación de la codependencia pasa por Confiar en un Poder Superior a nosotros y que este va a ayudarnos a transitar este camino difícil hasta alcanzar la sanación.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Querido Dios, ¿Eres realmente invisible o es solo un truco? (Cartas de los niños a Dios).
A veces no podemos ver más de unos pocos pies frente a nosotros a lo largo del camino. El camino todavía está allí. Todo lo que tenemos que hacer es seguir caminando hasta que salgamos de la oscuridad hacia la Luz. Solo da un pequeño paso a la vez.
Entrégate a las circunstancias en tu vida. Siente tus sentimientos. Sé consciente de tu dolor y tu sufrimiento, si eso es lo que estás pasando. Pero recuerda que incluso cuando no puedes ver a Dios, Dios puede verte.
¡Y a Dios le importa!

«Dios, ayúdame a sentir tu presencia activa y amor en mi vida hoy».

Mi Reflexión: Aunque no podamos ver a Dios ni comprender con claridad el camino que tenemos delante, Él sigue presente, nos ve y cuida de nosotros. No necesitamos conocer todo el recorrido; basta con dar el siguiente paso con fe, confiando en que, aun en medio de la oscuridad, Dios nos conduce hacia la Luz. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Puedo confiar hoy en la presencia de Dios, aun cuando no logre ver con claridad lo que viene?
¿Cuál es ese pequeño paso de fe que Dios me invita a dar hoy?

Reflexión del Dia: 4 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» nos hace comprender la necesidad de mantenernos en calma interior para asumir las decisiones que nos ayuden a salir de los problemas que creamos y enfrentamos como personas apegadas y guiadas por una necesidad enfermiza de «controlar» la vida de los demás.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía

Reflexiona sobre esto:

Descubre que necesitas hacer para cuidar de ti mismo. Toma tus decisiones basándote en la realidad y tómalas en un estado de ánimo apacible. ¿Necesitas pedir disculpas? ¿Quieres olvidarte del asunto?
¿Necesitas hablar con alguien de corazón a corazón? ¿Necesitas tomar otra decisión para cuidar de ti mismo? Cuando tomes tu decisión ten en mente cuáles son tus responsabilidades. No tienes la responsabilidad de que los otros “vean la luz” y no necesitas “enderezarlos”. Tienes la responsabilidad de ayudarte a ti mismo a ver la luz y de enderezarte. Si no te sientes en paz con alguna decisión, olvídala. No es tiempo para tomarla todavía. Espera hasta que tu mente esté consistente y tus emociones estén tranquilas.
Cálmate. No necesitas sentirte tan asustado. No necesitas sentirte tan frenético. Mantén las cosas en perspectiva. ¡Hazte la vida más fácil!

Mi Reflexión: Cuidarnos también significa aprender a tomar decisiones desde la calma y no desde el miedo o la presión. No somos responsables de corregir a los demás, sino de reconocer nuestras propias necesidades y actuar con sabiduría. Podemos entregar nuestras decisiones a Dios y esperar su dirección, confiando en que la serenidad nos ayudará a ver con mayor claridad. (Alpha).

Preguntas para reflexionar:
¿Estoy intentando resolver o corregir algo que en realidad no me corresponde, en lugar de ocuparme de mí mismo(a)?
¿Puedo detenerme, calmarme y pedir a Dios sabiduría antes de tomar una decisión importante?