
Los sentimientos agradables se pueden convertir en parte habitual de nuestra vida.
No hay absolutamente ninguna virtud en el sufrimiento innecesario que muchos de nosotros hemos sentido gran parte de nuestra vida. No tenemos por qué permitirle a los demás que nos hagan sentir desdichados, como tampoco tenemos por qué sentirnos desdichados nosotros mismos.
Un buen día no tiene por qué ser «la calma antes de la tormenta». Esa es una vieja forma de pensar que aprendemos en sistemas disfuncionales.
En la recuperación, tener un buen día o un sentimiento agradable no significa que estemos en negación. No tenemos por qué destrozar nuestros buenos momentos buscando obsesivamente un problema o creándolo.
Disfrutar de nuestros días buenos no significa que le estemos siendo desleales a nuestros seres amados que tienen problemas. No tenemos por qué hacernos sentir culpables porque los demás no están teniendo un día bueno. No tenemos porqué hacernos sentir desdichados para ser como ellos. Ellos pueden tener su día y sus sentimientos y nosotros podremos tener los nuestros.
Un sentimiento agradable es para disfrutarlo. Más de lo que podamos imaginar, los días buenos son nuestros si así lo pedimos.
«Hoy me permitiré disfrutar de lo bueno. No tengo por qué destrozar mi día bueno o un sentimiento agradable; tampoco tengo por qué dejar que los demás lo echen a perder».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Meditacion 25 de Mayo… Amémonos a nosotros mismos incondicionalmente

Ámate a ti mismo para curarte y hacerte una buena vida propia.
Ámate a ti mismo teniendo relaciones que te funcionen a ti y a la otra persona.
Ámate a ti mismo para tener paz, felicidad, alegría, éxito y contento.
Ámate a ti mismo para darte todo lo que siempre quisiste.
Podemos dejar de tratarnos a nosotros mismos en la forma como otros nos trataron, si es que se comportaron de una manera menos que sana, menos que deseable. Si hemos aprendido a vernos a nosotros mismos en forma crítica, condicional, devaluada y punitiva, es tiempo de parar. Otras personas nos trataron de esa manera, pero es aún peor tratarnos así ahora a nosotros mismos.
Amarnos a nosotros mismos nos puede parecer extraño, incluso tonto a veces. La gente puede acusarnos de estar siendo egoístas. No tenemos por qué creerles.
La gente que se ama a sí misma es realmente capaz de amar a los demás y de dejar que los otros amen. La gente que se ama a sí misma y que se tiene en alta estima es la que da más, la que contribuye más, la que más ama.
¿Cómo nos amamos a nosotros mismos? Forzándonos a hacerlo, al principio. Fingiéndolo si es necesario. Actuando «como sí». Trabajando tan duro por amarnos y gustarnos como hemos trabajado por no gustarnos. Explora lo que significa amarte a ti mismo.
Haz cosas por ti mismo que reflejen un amor propio compasivo, cariñoso.
Ama todo lo tuyo, pasado, presente y futuro. Perdónate tan pronto y tan frecuentemente como sea necesario. Date ánimos. Halágate tú mismo.
Si pensamos y creemos ideas negativas, saquémoslas a la luz pronta y honestamente, para que podamos reemplazar esas creencias por otras mejores.
Date palmaditas en la espalda cuando sea necesario. Disciplinate a ti mismo cuando sea necesario. Pide ayuda, pide tiempo, pide lo que necesites.
A veces, date tus gustos. No te trates a ti mismo como a una mula de carga, siempre tirando mas duro. Aprende a ser bueno contigo mismo. Elige conductas que tengan consecuencias preferibles, tratarte bien es una de ellas.
Aprende a detener tu dolor, aunque eso signifique tomar decisiones difíciles. No te prives innecesariamente. A veces, date a ti mismo lo que quieras, simplemente por que quieres.
Deja de estarte explicando y justificando. Cuando cometas errores, déjalos ir. Aprendemos, crecemos y aprendemos algo mas. Y a través de todo ello, nos amamos a nosotros mismos.
Trabajamos en ello y luego trabajamos más en ello. Un día nos despertaremos, nos veremos en el espejo y descubriremos que amarnos a nosotros mismos se ha hecho algo habitual. Ahora estamos viviendo con una persona que da y recibe amor, porque esa persona se ama a sí misma. El amor propio tomará las riendas y se convertirá en una fuerza directriz en nuestra vida.
«Hoy trabajaré en amarme a mí mismo. Trabajaré tan duro por amarme a mí mismo como he trabajado para no gustarme. Ayúdame a dejar ir el odio de mí mismo y las conductas que reflejan que no me gusto a mí mismo. Ayúdame a remplazarlas con conductas que reflejan amor propio. Hoy, Dios mío, ayúdame a tenerme en alta estima. Ayúdame a saber que soy digno de ser amado y capaz de dar y recibir amor».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 24 de Mayo … Deja que fluyan los ciclos

La vida es cíclica, no estática. Nuestras relaciones se benefician cuando les permitimos que fluyan de acuerdo con sus propios ciclos naturales.
Como las altas y bajas de la marea, así son los ciclos dentro de las relaciones. Tenemos periodos de cercanía y periodos de distanciamiento. Tenemos momentos para estar juntos y momentos para separarnos y trabajar en cuestiones individuales.
Tenemos momentos de amor y alegría, y momentos de enojo. A veces, las dimensiones de las relaciones cambian cuando nosotros atravesamos por cambios. A veces, la vida nos trae nuevos amigos o a otro ser amado para que nos enseñe la siguiente lección.
Eso no significa que los viejos amigos desaparezcan para siempre, significa que hemos entrado en un nuevo ciclo. No tenemos por qué controlar el curso de nuestras relaciones, sean éstas amistades o relaciones amorosas. No tenemos que satisfacer nuestra necesidad de control imponiendo a las relaciones una forma
estática.
Déjalas fluir. Permanece abierto a los ciclos. El amor no desaparecerá. El vínculo con los amigos no se romperá. Las cosas no permanecerán igual para siempre, especialmente cuando estamos creciendo y cambiando a un ritmo tan rápido. Confía en la corriente. Cuida de ti mismo, pero permanece dispuesto a dejar ir a la gente. Aferrarse a ella la hará desaparecer.
El viejo adagio acerca del amor sigue siendo cierto: «Si está destinado a ser, será. Y si amas a alguien, déjalo ir. Si regresa, es que era tuyo».
«Hoy acepto la naturaleza cíclica de la vida y las relaciones. Lucharé por ir con la corriente. Lucharé por la armonía entre mis propias necesidades y las necesidades de la otra persona».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 23 de Mayo … Disfrute

La vida no es para soportarla, es para disfrutarla y abrazarla.
La creencia de que debemos encogernos de hombros y vivir una existencia de escasez y privaciones para tener nuestra «recompensa en el Cielo» es una creencia codependiente.
Y sin embargo, la mayoría de nosotros todavía tenemos temporadas en que la vida es estresante y reta a nuestra habilidad para soportarla. Pero en la recuperación estamos aprendiendo a vivir nuestra vida, a disfrutarla y a manejar las situaciones como vienen.
Nuestras habilidades de supervivencia nos han servido bien. Nos han acarreado en tiempos difíciles, de niños y de adultos. Nuestra capacidad para congelar sentimientos, negar problemas, privarnos a nosotros mismos y lidiar con el estrés nos han ayudado a llegar a donde estamos hoy. Pero ahora estamos a salvo. Estamos aprendiendo a hacer algo más que sobrevivir. Podemos dejar ir conductas de supervivencia enfermizas. Estamos aprendiendo maneras nuevas, mejores, de protegernos y cuidar de nosotros mismos. Estamos libres para sentir nuestros sentimientos, identificar problemas y resolverlos, y darnos a nosotros mismos lo mejor. Estamos libres para abrirnos y sentirnos vivos.
» Hoy dejare ir mis habilidades para soportar y sobrevivir. Escogeré un nuevo modo de vivir, uno que me permita estar vivo y disfrutar de la aventura».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 21 de Mayo… Tu eres un ser único

Descubriremos la naturaleza de nuestro genio particular cuando dejemos de intentar conformarnos a nuestros propios modelos o a los de otras personas, aprendemos a ser nosotros mismos y permitimos que se abran nuestros canales naturales. (Shakti Gawain).
Tenemos mucho en común el uno con el otro. Y la recuperación, el crecimiento y el cambio se fortalecen al honrar estas similitudes. Pero cada uno de nosotros es único. Cada uno de nosotros tiene nuestras propias fortalezas, debilidades, dones, vulnerabilidades, nuestras propias personalidades.
El propósito del crecimiento espiritual no es eliminar la personalidad. Es para refinarla y mejorarla, y permitirnos a cada uno de nosotros expresarnos creativamente.
No estamos destinados a ser como cualquier otra persona. La comparación nos dejará incómodos, ya sea por orgullo o por inadecuación.
Tú eres tú. La maravilla de la vida consiste en encontrar tu propio ritmo al baile, tu propia forma de ver el mundo, tu propia pincelada, frase o combinación especial.
Hay una vieja historia sobre un escritor que acude a su maestro y le dice: «Maestro, todas las historias ya han sido contadas. No hay necesidad de que escriba. Todo lo que debe decirse ya ha sido escrito».
«Es cierto que no hay nuevas historias», dijo la maestra. «Las lecciones universales han tenido lugar durante mucho, mucho tiempo. Y los mismos temas han influenciado a la humanidad desde que comenzó el tiempo. Pero nadie ve esa historia a través de tus ojos. Y nadie más en el mundo contará esa historia exactamente como tu lo harás. Ahora regresa a tu escritorio, toma tu pluma y cuéntale al mundo lo que ves».
La belleza del mundo reside tanto en nuestras diferencias como en nuestras similitudes. Permite que la belleza que se canaliza a través de ti se condimente con tu propia perspectiva especial del mundo.
Hay una diferencia entre el ego y la personalidad. Deja caer el ego. Deja que tu personalidad brille, en todas sus glorias, debilidades y excentricidades.
Respeta cuánto tienes en común con otras personas.
¡Entonces como ser único, se tú mismo!
«Dios, gracias por hacerme único».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 20 de Mayo… Confiando en nosotros mismos

Muchos de nosotros creímos que prestar atención a las palabras de Dios o nuestro Poder Superior significaba seguir reglas rígidas, un folleto de instrucciones para la vida.
Muchos de nosotros ahora creemos de manera diferente. Las rígidas reglas, las instrucciones interminables, la exhortación a la perfección, no son las palabras que nuestro Poder Superior susurra.
Las palabras de Dios son a menudo esas palabras inmóviles y pequeñas que llamamos intuición o instinto, que nos guían hacia adelante.
Somos libres de ser lo que somos, de escucharnos y confiar en nosotros mismos. Somos libres de escuchar las amables y amorosas palabras de un Poder Superior, palabras susurradas a través de cada uno de nosotros.
«Hoy, ayúdame, Dios, a soltar las reglas rígidas basadas en la vergüenza. Elegiré la libertad de amar, escuchar y confiar».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 19 de Mayo… Revela tus conexiones

Las cosas derivan su ser y naturaleza de la dependencia mutua y no son nada por sí mismos. (Nagarjuna).
Dependemos de mucho a nuestro alrededor, no solo para nuestra supervivencia, sino para nuestra alegría. Necesitamos comida, agua y la compañía de nuestros compañeros de viaje en este gran viaje.
Podemos ser autosuficientes en nuestra actitud de cuidar de nosotros mismos, sin embargo, necesitamos el mundo que nos rodea para poder vivir y estar plenamente vivos.
Somos una parte de un todo. Somos una parte completa, pero no obstante, una parte. Necesitamos las otras partes. Las otras partes nos necesitan.
Del mismo modo que somos influenciados e impactados por aquellos que nos tocan, los influenciamos y los impactamos con nuestros pensamientos, palabras y comportamientos. No podemos controlar a los demás. Mire la diferencia en nuestras relaciones cuando hablamos con amabilidad y amor, y cuando gritamos.
Si bien es grandioso deleitarse en la bendición de la existencia, el mundo se vuelve más interesante y vivo cuando reconocemos a todos y a todos los demás en él también. Este cuerpo no puede estar sin el sustento de la comida, y la experiencia de nuestra alma aquí se vería enormemente reducida si no fuera por la compañía de otros espíritus que hemos conocido.
Si bien no es necesario que cumplamos con las expectativas de nadie sobre nosotros, debemos recordar que nuestras acciones afectarán a quienes nos rodean. Sí, tenemos la libertad de pensar, sentir y comportarnos como lo elijamos. Pero lo que hacemos tocará las vidas de otros.
No somos responsables de otras personas. Pero tenemos responsabilidades con ellos.
Deléitate con tu libertad. Pero respeta y respeta tu conexión con el mundo que te rodea. Asuma la responsabilidad de cómo toca y se conecta con todo y con todos en su vida de hoy.
Vive con reverencia, compasión y respeto hacia ti y todo lo demás en el mundo.
«Dios, dame reverencia y respeto por toda la vida».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditacion 18 de Mayo… Dejar ir la urgencia

Una cosa a la vez.
Eso es todo lo que tenemos que hacer. No dos cosas a la vez, sino una cosa hecha en paz.
Una tarea a la vez. Una sensación a la vez. Un día a la vez. Un problema a la vez. Un paso a la vez.
Un placer a la vez.
Relajarse. Suelta la urgencia. Comienza con calma ahora. Toma una cosa a la vez.
¿Ves cómo funciona todo?
«Hoy, abordaré pacíficamente una cosa a la vez. En caso de duda, primero tomaré las cosas».
(Melody Beattie de su Libro El lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 17 de Mayo… Experimenta tu vida

En cuanto digas: «Quiero cambiar», y haces un programa para lograrlo, se creara una fuerza contraria que te impide el cambio. Los cambios están teniendo lugar por sí mismos. Si profundizas más en lo que eres, si aceptas lo que hay allí, entonces un cambio ocurre automáticamente por sí mismo. ¡Esta es la paradoja del cambio! (Frederick S. Perls).
El Dr. Frederick S. Perls, fundador de la Terapia Gestalt, influenció profundamente mi vida. Cuando trabajé en comunidades terapéuticas, para «Gestalt», un sentimiento significaba entrar completamente en ese sentimiento, volverme uno con ese sentimiento, aceptar total y completamente el sentimiento y la experiencia como un medio de trascender, sanar o manejarlo.
¿Cómo cambiamos? No te fuerces. Déjate cambiar. Déjate ser. Adéntrate plenamente en la experiencia de tu vida, tus sentimientos y ser tú lo que puedas.
Cuando salgas, serás diferente.
Acepta también quién eres.
No intelectualices tu vida. Experimentala.
«Dios, ayúdame a aceptar quién y dónde estoy, y cómo me siento hoy. Entonces mañana, ayúdame a hacer lo mismo».
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 16 de Mayo… Espontaneidad

En recuperación, ¡estamos aprendiendo a dejarnos llevar! Estamos aprendiendo a ser espontáneos.
La espontaneidad puede asustar a algunos de nosotros. Podemos temer la pérdida de control relacionada con la espontaneidad. Todavía podemos estar operando bajo las reglas codependientes que prohíben la espontaneidad: ser bueno; tener razón; ser perfecto; sé fuerte; no te diviertas; y siempre estar en control.
Podemos asociar la espontaneidad con actuar de una manera adictiva, compulsiva, autodestructiva o irresponsable.
No es de eso de lo que estamos hablando en recuperación. La espontaneidad positiva implica expresar libremente quiénes somos, de una manera que sea divertida, saludable, que no nos hiera y que no infrinja los derechos de los demás.
Aprendemos a ser espontáneos y libres a medida que crecemos en autoconciencia y autoestima. La espontaneidad surge a medida que aumenta nuestra confianza en nosotros mismos, y nos volvemos más seguros en nuestra capacidad de mantener límites saludables.
Ser espontáneo está conectado a nuestra capacidad de jugar y lograr la intimidad. Para todos esos actos deseables, debemos ser capaces de dejar de lado nuestra necesidad de controlarnos a nosotros mismos y a los demás, y entrar plena y libremente en el momento presente.
Suelta tus riendas sobre ti mismo. Entonces, ¿qué pasa si te equivocas? Entonces, ¿qué pasa si estás equivocado? Disfruta de tus imperfecciones.
Déjate un poco necesitado, un poco vulnerable. ¡Tomar un riesgo!
Podemos ser espontáneos sin lastimarnos a nosotros mismos ni a los demás. De hecho, todos se beneficiarán con nuestra espontaneidad.
«Hoy, tiraré el libro de reglas y disfrutaré de ser quien soy. Me divertiré un poco con el don de la vida, de mí mismo y de otros».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).