Meditación 13 de Junio… Se agradecido cuando obtienes algo más



Querido Dios, Gracias por el hermanito, pero oré fue por un cachorro (Cartas de los niños a Dios).
A veces miramos alrededor, evaluamos la situación y decidimos qué creemos que necesitamos. Entonces vamos a Dios y comenzamos a orar.
De la nada, nuestras oraciones son respondidas. Pero la respuesta no es lo que solicitamos. Fuimos muy específicos, pensamos. Ahora, esto, esto ha venido. No obtuvimos lo que pedimos. Nuestras oraciones fueron respondidas, pero obtuvimos algo más.
No te amargues ni te involucres tanto con el sentimiento de tristeza por no obtener lo que solicitaste como para perderte lo que recibiste. Los deseos y las necesidades están estrechamente relacionados. Y todas nuestras necesidades, incluso aquellas de las que aún no estamos enterados, se cumplirán. Se agradecido de que Dios sepa más de lo que nosotros necesitamos que nosotros.
A veces, cuando oramos, obtenemos lo que queremos. A veces obtenemos lo que necesitamos. Acepta ambas respuestas, la del sí y la de los demás, con sincera gratitud. Luego mira a tu alrededor y ve cuál es su lección y regalo.
«Dios, ayúdame a recordar estar agradecido incluso cuando el obsequio no sea el esperado.»

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 12 de Junio… No eres una víctima



¡Tú no eres una víctima!
¡Cuán profundamente arraigada puede ser nuestra autoimagen como víctima! ¡Cuán habituales son nuestros sentimientos de desdicha e impotencia! La victimización puede ser como una capa gris que nos rodea, tanto atrayendo aquello que nos victimará y causando que generemos sentimientos de victimización.
¡La victimización puede ser tan habitual que nos podemos sentir victimizados incluso por las cosas buenas que nos suceden!
¿Tienes un auto nuevo? Sí, suspiramos, pero no funciona tan bien como esperaba, y después de todo, cuesta tanto. ¡Tienes una familia tan agradable! Sí, suspiramos, pero hay problemas. Y hemos tenido momentos tan difíciles.
¡Bien, tu carrera ciertamente está yendo bien!
Ah, suspiramos, pero hay un precio tan grande para pagar el éxito. Todo ese papeleo extra.
He aprendido que, si nos ponemos a pensar en ello, tenemos una capacidad increíble, casi increíble para encontrar la desdicha en cualquier situación, incluso en las más maravillosas de las circunstancias.
Los hombros doblados, la cabeza hacia abajo, arrastramos la vida tomando nuestros golpes.
Termina con eso. Quítate el manto gris de la desesperación, la negatividad y la victimización. Arrójalo; déjalo soplar en el viento.
No somos víctimas Es posible que hayamos sido victimizados. Es posible que nos hayamos permitido ser victimizados. Es posible que hayamos buscado, creado o recreado situaciones que nos victimaron. Pero no somos víctimas.
Podemos estar en nuestro poder. No tenemos que permitirnos ser victimizados. No debemos permitir que otros nos victimen. No tenemos que buscar la miseria en las situaciones más miserables o mejores.
Somos libres de soportar el resplandor de la auto-responsabilidad.
¡Establecer un límite! ¡Haz frente a la ira! ¡Dile a alguien que no, o detén eso! ¡Aléjate de una relación! ¡Pregunta lo que necesites! Toma decisiones y asuma la responsabilidad de ellos. Explora opciones ¡Date lo que necesitas! Párate derecho, dirige la cabeza y reclama tu poder. ¡Reclama tu responsabilidad!
Y aprende a disfrutar lo que es bueno.
«Hoy, me rehusaré a pensar, hablar, hablar o actuar como una víctima. En cambio, me haré cargo alegremente de mi responsabilidad y me concentraré en lo que es bueno y correcto en mi vida».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 11 de Junio… Vayamos hacia delante



Por mucho que nos gustara, no podríamos traer a todo el mundo con nosotros en este viaje llamado recuperación. No estamos siendo desleales al permitirnos seguir adelante. No tenemos por qué esperar a que los que amamos decidan cambiar también.
A veces necesitamos darnos a nosotros mismos permiso para crecer, aunque la gente que amemos no esté lista para cambiar. Podemos necesitar incluso dejar atrás a la gente en su disfunción o en su sufrimiento porque no podemos recuperarnos por ella. No necesitamos sufrir con ella.
No sirve de nada.
No nos sirve de nada quedarnos atascados porque alguien que amamos está atascado. El potencial para ayudar a los demás es mucho mayor cuando nos desapegamos, trabajamos en nosotros mismos y dejamos de tratar de forzar a los demás a que cambien junto con nosotros.
Cambiar nosotros mismos, permitirnos crecer mientras otros buscan su propio camino, es como tenemos el impacto más benéfico sobre la gente que amamos. Nosotros somos responsables de nosotros mismos. Ellos son responsables de ellos. Los dejamos ir y nos dejamos crecer a nosotros.
«Hoy afirmaré que es mi derecho crecer y cambiar, aunque alguien a quien ame pueda no estar creciendo y cambiando junto conmigo».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 9 de Junio… Eres responsable de ti mismo



Podemos delegar tareas, pero no podemos delegar responsabilidades, si la responsabilidad es realmente nuestra.
Algunas veces, es normal delegar tareas a otras personas. Podemos contratar personas para que hagan ciertas cosas por nosotros. Podemos entablar contratos con un terapeuta o un sanador para ayudarnos a resolver un determinado problema, pero la responsabilidad por la cual los consejos que seguimos y las decisiones que tomamos en nuestras vidas, finalmente nos pertenecen.
Es fácil ser flojo. Podemos permitir que un amigo, un empleado o incluso un terapeuta capacitado comiencen a tomar nuestras decisiones por nosotros. Podemos escuchar lo que dicen y tomar sus consejos ciegamente. Entonces no tenemos que asumir la responsabilidad de nuestras vidas. Si la decisión no funciona, podemos decir: «Estabas equivocado. Mira el desastre en el que me has metido. Soy una víctima, otra vez».
Sí eres tu, pero eres una víctima de ti mismo.
Podemos escuchar consejos y dejar que otras personas nos ayuden, pero si nos ayudan a hacer algo que es nuestra responsabilidad, la responsabilidad final de la decisión aún nos pertenece.
Obtén ayuda cuando la necesite. Delegar tareas Pero no des tu poder. Recuerde que puedes pensar, puedes sentir, puedes cuidarte, puedes resolver tus problemas.
No te hagas perezoso. No des la responsabilidad de tu vida.
«Dios, ayúdame a recordar que soy responsable de mí».

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 8 de Junio … Diversión



Diviértete, con la vida, con el día
La vida no es una penosa faena; ésa es una creencia antigua.
Déjala ir. Estamos en una aventura, en un viaje.
Llegarán a ocurrir eventos que ahora no podemos desentrañar.
Reemplaza la pesadez y el hastío del espíritu con la alegría.
Rodéate de gente y de cosas que te aligeren el espíritu.
Vuélvete sensible a la ligereza de espíritu.
El viaje puede ser una aventura emocionante. Permítete disfrutarlo.
«Hoy me divertiré con la vida, con mi recuperación, con la gente y con mi día».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 7 de Junio… Combatamos la vergüenza



La vergüenza puede refrenarnos, oprimirnos y mantenernos mirándonos los pies. (Más allá de la Codependencia).
¡Cuidado con la vergüenza!
Muchos sistemas y mucha gente destilan vergüenza. Son controlados por la vergüenza y pueden querer que nosotros les hagamos el juego. Pueden tener la esperanza de engancharnos y controlarnos por medio de la vergüenza. No tenemos por qué caer en su vergüenza. En vez de ello, tomaremos los sentimientos agradables: autoaceptacion, amor y solicitud.
Las conductas compulsivas, las conductas sexualmente adictivas, el comer en exceso, el abuso de sustancias químicas y la conducta adictiva de apostar son conductas basadas en la vergüenza. Si participamos en ellas, nos sentimos avergonzados. Es inevitable. Necesitamos vigilar las conductas adictivas y otras conductas compulsivas porque nos sumergen en la vergüenza.
Nuestro pasado, y el lavado de cerebro que podemos haber sufrido y que nos impuso esa «vergüenza original», pueden tratar de avergonzarnos. Esto puede suceder cuando estemos completamente solos, al ir caminando por el supermercado o cuando estemos viviendo nuestra vida calladamente. No pienses…No sientas… No cambies nicrezcas… No estas vivo… No vivas la vida… ¡Avergüénzate!
Acaba ya con la vergüenza. Atacala. Declarale la guerra. Aprende a reconocerla y a evitarla como a una plaga.
«Hoy rehusaré deliberadamente quedar atrapado en la vergüenza que va flotando por el mundo. Si no puedo resistirla, la sentiré, la aceptaré y luego la desecharé tan pronto como sea posible. Dios mío, ayúdame a saber que esta bien que me ame a mí mismo y ayúdame a rehusar someterme a la vergüenza. Si me salgo de mi curso, ayúdame a aprender a cambiar la vergüenza por sentimientos de culpa, a corregir la conducta y a seguir adelante con mi vida en un estado inmediato de amor propio».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 6 de Junio… Reveses Temporales



Algunas veces, después de comenzar la recuperación, las cosas en nuestra vida parecen empeorar por un tiempo. Nuestras finanzas, nuestras relaciones o nuestra salud pueden parecer deteriorarse.
Esto es temporal; esta es una parte normal de la recuperación y la curación. Puede ser la forma en que las cosas serán por un tiempo, pero no por mucho tiempo.
Siga trabajando en la recuperación, y la tendencia se invertirá. En poco tiempo, las cosas y nosotros serán mejores que antes. Esta vez, la base será sólida.
«Dios, ayúdame a confiar en Ti y en tu recuperación, incluso cuando tenga reveses. Ayúdame a recordar que los problemas son temporales, y cuando se resuelvan, estaré en un terreno más sólido».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 5 de Junio … El don de la disposición



Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.(Paso Seis de Al-Anón).
Progresamos hasta el Paso Seis trabajando diligentemente, al máximo de nuestra capacidad, en los primeros cinco Pasos. Este trabajo nos dispone para un cambio de corazón, para estar abiertos a dejarnos cambiar por un Poder que es superior a nosotros mismos: ¡Dios!.
El sendero hacia esta buena disposición puede ser largo y duro.
Muchos de nosotros tenemos que batallar con una conducta o sentimiento antes de estar listos para dejarlo ir.
Necesitamos ver, una y otra vez, que la herramienta que alguna vez nos protegió ya no es útil.
Los defectos de carácter a que se refiere el Paso Seis son viejas conductas de supervivencia que alguna vez nos ayudaron a lidiar con la gente, con la vida y con nosotros mismos. Pero que ahora se están atravesando en nuestro camino y ya es tiempo de estar dispuestos a apartarlas.
Confía en este tiempo. Confía en que se te está preparando para dejar ir lo que ya no es útil. Confía en que un cambio de corazón se está operando en ti.
«Dios mío, ayúdame a estar listo para dejar ir mis defectos de carácter. Ayúdame a saber en mi mente y en mi corazón, que estoy listo para dejar ir mis conductas autoderrotistas, los bloques y barreras en mi vida».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 4 de Junio… Confiemos en Dios



Una pareja de casados, amigos míos, decidieron hacer algunos cambios en su modo de vida. Siempre habían vivido en la ciudad y ahora decidieron que querían vivir en el campo, en un lago. Encontraron una casa pequeña al borde del lago. No era la casa de sus sueños, pero cuando vendieran su casa en la ciudad, podrían reformarla. Habían ahorrado algo de dinero, de modo que se mudaron a la casa del lago antes de vender su casa en la ciudad.
Pasó un año y la casa en la ciudad no se vendió. Mis amigos atravesaron por muchos cambios durante ese tiempo. Tuvieron momentos de paciencia y de impaciencia. Algunos días confiaban en Dios; otros, no podían descubrir por qué Dios los estaba haciendo esperar tanto, por qué Dios nos los dejaba adelantar con su plan. Las puertas sencillamente no se abrían de par en par.
Un día, un vecino vino a visitar a mis amigos. Su casa en el lago era la casa de los sueños de mis amigos, todo lo que ellos querían, y más. La primera vez que mis amigos vieron esa casa, la admiraron, deseando tener una igualita, pero luego se olvidaron de esa idea. Nunca la creyeron posible. La razón por la cual el vecino vino a visitar a mis amigos era porque él y su esposa habían decidido mudarse. Les ofreció a mis amigos la primera opción para la compra de su casa. Mis amigos aceptaron su oferta y firmaron un contrato de compraventa. En los dos meses siguientes vendieron su casa en la ciudad y su pequeña casa del lago. Poco después, compraron la casa de sus sueños
.
A veces experimentamos épocas de frustración en nuestra vida. Creemos que estamos sobre la pista, confiando en Dios y en nosotros mismos, y sin embargo, las cosas no funcionan. Tenemos arranques y paradas en falso. La puerta rehúsa abrirse de par en par.
Podremos pensar que Dios nos ha abandonado o no le importamos. Quizá no comprendamos a dónde vamos, o cuál es nuestro rumbo. Y luego, un día vemos: la razón por la que no obteníamos lo que queríamos es porque Dios había planeado algo mucho mejor para nosotros.
«Hoy practicaré la paciencia. Le pediré a mi Poder Superior que me mande lo mejor y confiaré en que así será».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 2 de Junio… Paz con el pasado



Incluso Dios no puede cambiar el pasado. (Agathon).
Aferrarse al pasado, ya sea a través de la culpa, el anhelo, la negación o el resentimiento, es una pérdida de valiosa energía-energía que puede usarse para transformar el presente y el futuro.
«Solía ​​vivir en mi pasado», dijo una mujer en recuperación. «Estaba tratando de cambiarlo, o estaba dejando que me controlara». Usualmente ambos.
«Constantemente me sentía culpable por las cosas que habían sucedido. Cosas que había hecho; las cosas que otros me habían hecho, a pesar de que había enmendado todo, la culpa era profunda. Todo fue de alguna manera mi culpa. Nunca podría simplemente dejarlo ir.
«Me aferré a la ira durante años, diciéndome a mí mismo que estaba justificado. Estaba en negación sobre muchas cosas. A veces, trato de olvidarme por completo de mi pasado, pero nunca me detuve y lo resolví; mi pasado era como una nube oscura que me seguía, y no podía evitarlo. Creo que tenía miedo de dejarlo ir, temeroso de hoy, con miedo al mañana.
«Me he estado recuperando ahora durante años, y me ha llevado casi tantos años obtener la perspectiva adecuada de mi pasado. Estoy aprendiendo que no puedo olvidarlo; Necesito sanar de eso. Necesito sentir y dejar ir cualquier sentimiento que todavía tenga, especialmente la ira.
«Debo dejar de culparme a mí mismo por los eventos dolorosos que tuvieron lugar, y confiar en que todo ha sucedido a tiempo, y realmente todo está bien. Aprendí a dejar de lamentarme y a comenzar a estar agradecido.
«Cuando pienso en el pasado, agradezco a Dios por la curación y el recuerdo. Si ocurre algo que necesita una enmienda, lo hago y termino con eso. Aprendí a mirar mi pasado con compasión por mí mismo, confiando en que mi Poder Superior tenía el control, incluso entonces.
«He sanado de algunas de las peores cosas que me han pasado. He hecho las paces conmigo mismo sobre estos temas, y he aprendido que la recuperación de algunos de estos problemas me ha permitido ayudar a otros a sanar también. Soy capaz de ver cómo las peores cosas ayudaron a formar a mi personaje y desarrollé algunos de mis puntos más finos.
«Incluso he desarrollado gratitud por mis relaciones fallidas porque me han traído a quién y dónde estoy hoy.
«Lo que he aprendido ha sido la aceptación, sin culpa, enojo, culpa o vergüenza. Incluso tuve que aprender a aceptar los años que pasé sintiéndome culpable, enojado, vergonzoso y culpando».

No podemos controlar el pasado. Pero podemos transformarlo permitiéndonos sanar de él y al aceptarlo con amor hacia nosotros mismos y hacia los demás. Lo sé, porque esa mujer soy yo.
«Hoy, comenzaré a estar agradecido por mi pasado. No puedo cambiar lo que sucedió, pero puedo transformar el pasado al poseer mi poder ahora, aceptar, sanar y aprender de ello».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adios-Serie de Meditaciones).