El Autoconocimiento y la sanidad de la Dependencia Afectiva…

El enfoque de Melody Beattie en su libro «Ya no seas Codependiente» ofrece una perspectiva valiosa sobre la importancia del autoconocimiento en la dependencia afectiva. La dependencia afectiva es un patrón de comportamiento en el cual una persona busca constantemente la validación y la satisfacción emocional a través de las relaciones con otros, a menudo sacrificando sus propias necesidades y deseos en el proceso. El autoconocimiento es una herramienta esencial en la recuperación de la codependencia, ya que nos permite entender las raíces de este patrón y trabajar para cambiarlo.

Reflexionar sobre la necesidad del autoconocimiento en la dependencia afectiva implica reconocer que la codependencia no es simplemente una serie de comportamientos externos, sino una manifestación de conflictos y heridas internas. Al comprender nuestras propias experiencias pasadas, traumas y creencias limitantes, podemos comenzar a desentrañar el nexo entre nuestra dependencia afectiva y nuestro mundo interior.

El autoconocimiento nos permite identificar patrones repetitivos en nuestras relaciones y reconocer cuándo estamos sacrificando nuestro bienestar en favor de los demás. Al hacerlo, podemos comenzar a establecer límites saludables y a desarrollar una mayor autoestima y autoaceptación.

Entender la necesidad del Autoconocimiento se logra:

a) Reconociendo las heridas emocionales: Para superar la codependencia, es fundamental explorar nuestras heridas emocionales pasadas. ¿Qué experiencias de la infancia o relaciones pasadas pueden haber contribuido a nuestra dependencia afectiva? Identificar estas heridas nos permite empezar a sanarlas.

b) Explorando nuestras creencias limitantes: A menudo, nuestras creencias sobre nosotros mismos y nuestras relaciones pueden perpetuar la dependencia afectiva. Reflexionar sobre las creencias que tenemos acerca del amor, la valía personal y la necesidad de agradar a los demás nos ayuda a desafiar y cambiar estas creencias limitantes.

c) Practicando la autoaceptación: La codependencia a menudo está vinculada a una falta de amor propio. El autoconocimiento nos permite aceptarnos a nosotros mismos con todas nuestras imperfecciones y aprender a amarnos incondicionalmente. A medida que nos valoramos más a nosotros mismos, disminuye nuestra dependencia de la validación externa.

d) Estableciendo límites saludables: El autoconocimiento nos ayuda a identificar cuándo estamos sobrepasando nuestros propios límites para complacer a los demás. Aprender a establecer límites sanos es esencial para mantener relaciones equilibradas y satisfactorias.

e) Fomentando la autonomía: A medida que nos conocemos mejor, desarrollamos una mayor autonomía emocional y aprendemos a satisfacer nuestras propias necesidades en lugar de depender de otros. Esto nos permite tener relaciones más saludables y equilibradas.

La necesidad del autoconocimiento en la dependencia afectiva, según el enfoque de Melody Beattie, nos invita a mirar hacia adentro y explorar las causas subyacentes de nuestros patrones codependientes. A través de este proceso de autoexploración y sanación, podemos liberarnos de la dependencia afectiva y cultivar relaciones más saludables y satisfactorias, basadas en el amor propio y la autonomía emocional. (Alpha):

Reflexión del Dia: 15 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente» enfatiza en la necesidad de dejar de actuar como cuidadores que viven rescatando a las personas aun cuando estas puedan responsabilizarse de ellas mismas.

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Reflexiona sobre esto:

El codependiente que asume el rol de rescatador a menudo lo hace con buenas intenciones, creyendo que está ayudando o incluso salvando a la otra persona. Sin embargo, este comportamiento suele ser más perjudicial que beneficioso, tanto para el rescatador como para la persona que se pretende ayudar. Al asumir la responsabilidad de los problemas de los demás, el rescatador se sume en una espiral de control y ansiedad, perdiendo de vista sus propias necesidades y límites.

Beattie nos recuerda que el papel de rescatador es una forma de evasión. Al enfocar toda la atención y energía en arreglar a otra persona, el codependiente evade enfrentar sus propios problemas y carencias emocionales. Este rol también desempodera a la otra persona, reforzando la noción de que no pueden cuidar de sí mismos y perpetuando su dependencia.

Para romper este ciclo como codependiente, debes reconocer que no puedes controlar o cambiar a otra persona, y este es un paso crucial hacia la recuperación. Al centrarte en su propia salud emocional, puedes empezar a liberarte del rol de rescatador y a establecer relaciones más equilibradas y saludables.

La adopción del rol de rescatador es un callejón sin salida que perpetúa la codependencia y el drama relacional. Solo al deshacernos de esta necesidad de «salvar a los demás» podemos empezar a salvarnos a nosotros mismos. (Alpha).

Responde estas preguntas: ¿Te has identificado como un rescatador en tus relaciones habituales? ¿Cómo abordas esta situación? Comparte tus vivencia acá.

Meditación 12 de Septiembre… El proceso de duelo

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós trae a colación el proceso de duelo, enumerando las 5 etapas por la que atraviesa el ser humano cuando enfrenta una pérdida. Plantea la Autora que los codependientes nos quedamos «varados» en la negación, dificultándose que transitemos las otras etapas hasta alcanzar la aceptación. Aun así, corresponde trabajar en lograr «movernos» y responsabilizarnos de nosotros mismo, aun en esos momentos de aflicción y pérdida.

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Medita sobre esto:

Permitirnos sufrir por completo nuestras pérdidas es la forma en que nos rendimos al proceso de la vida y la recuperación. Algunos expertos, como Patrick Carnes, llaman a los Doce Pasos «un programa para lidiar con nuestras pérdidas, un programa para lidiar con nuestro dolor».
¿Cómo nos duele?

Embarazosamente. Imperfectamente. Usualmente con una gran resistencia. A menudo con enojo e intentos de negociar. En última instancia, al rendirse al dolor.
El proceso de duelo, dice Elisabeth Kubler-Ross, es un proceso de cinco etapas: negación, enojo, negociación, tristeza y, finalmente, aceptación. Así es como nos lamentamos; así es como aceptamos; así es como nosotros perdonamos; así es como respondemos a los muchos cambios que la vida nos lanza.
Aunque este proceso de cinco pasos se ve ordenado en el papel, no es ordenado en la vida. No nos movemos a través de él de manera compartimentada. Por lo general, nos arrastramos, pataleamos y gritamos, con muchos movimientos de vaivén, hasta que alcanzamos ese estado pacífico llamado aceptación. Cuando hablamos de «asuntos pendientes» de nuestro pasado, generalmente nos referimos a pérdidas sobre las cuales no hemos completado el duelo. Estamos hablando de estar atrapados en algún lugar del proceso de duelo. Por lo general, para niños adultos y codependientes, el lugar donde nos quedamos atrapados es la negación. Pasar por la negación es la primera y más peligrosa etapa del duelo, pero también es el primer paso hacia la aceptación.
Podemos aprender a entender el proceso de duelo y cómo se aplica a la recuperación. Incluso los buenos cambios en la recuperación pueden traer pérdidas y, en consecuencia, dolor. Podemos aprender a ayudarnos a nosotros mismos y a los demás entendiendo y familiarizándonos con este proceso. Podemos aprender a llorar por completo nuestras pérdidas, sentir nuestro dolor, aceptar y perdonar, para que podamos sentir alegría y amor.

«Hoy, Dios, ayúdame a abrirme al proceso de duelo por mis pérdidas. Ayúdame a permitirme fluir a través del proceso de duelo, aceptando todas las etapas para poder lograr la paz y la aceptación en mi vida. Ayúdame a aprender a ser amable conmigo mismo y con los demás mientras pasamos por este proceso de sanación muy humano».

Reflexión: «Enfrentar el duelo desde la codependencia afectiva requiere un reconocimiento doble: el dolor por la pérdida y la urgente necesidad de reevaluar cómo te relacionas emocionalmente. El duelo puede magnificar patrones codependientes, pero también ofrece una oportunidad para romper esos patrones. Es un llamado a ejercer el autocuidado en medio de la vulnerabilidad, a aprender a sostener tu propio espacio emocional sin depender del otro para completarte. En este periodo de pérdida, date permiso para sentir, pero también para reflexionar sobre cómo puedes crecer en autoconciencia y autocompasión. El duelo, doloroso como es, puede ser un catalizador para la transformación personal y la sanación emocional.» Al enfrentar el duelo con autenticidad y conciencia, puedes empezar a liberarte de las ataduras de la codependencia y abrir un nuevo capítulo de autonomía emocional y relaciones más saludables.(Alpha).

¿Has enfrentado el proceso de duelo? ¿Cómo te has conducido durante esos momentos difíciles? ¿Has podido moverte en las etapas del Duelo?. Comparte tus vivencias con nosotros.

Reflexión del Dia: 11 de Septiembre

Melody Beattie, en su Libro «Ya no seas Codependiente»plantea que solo existe una manera de liberarnos del apego o dependencia afectiva a las personas y esta es el «Desapego». No hacerlo se traduce en mantenernos atados en un vínculo insano, desfavorable para nosotros.

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Reflexiona sobre esto:

De una manera ideal, desapegarnos es liberarnos o apartarnos de una persona o problema con amor. Mental, emocional y a veces físicamente nos desembarazamos de nuestro involucramiento insano (y a menudo doloroso) con la vida y responsabilidades de otra persona, y de los problemas que no podemos resolver, de acuerdo con un manual titulado Desapego que ha circulado durante muchos años en los grupos de Al-Anón.
El desapego se basa en las premisas de que cada persona es responsable de sí misma, en que no podemos resolver problemas que no nos corresponde solucionar, y que preocuparnos no sirve de nada.
Adoptamos una política de no meter las manos en las responsabilidades de otras personas y en vez de ello, de atender a las nuestras. Si la gente se ha fabricado desastres a sí misma, le permitimos enfrentar las consecuencias. Le permitimos a la gente ser como es en realidad. Le damos la libertad de ser responsable y de madurar. Y nos damos nosotros mismos la misma libertad. Vivimos nuestra propia vida al máximo de nuestra capacidad. Luchamos para discernir qué es lo que podemos cambiar y qué es lo que no podemos cambiar. Luego dejamos de tratar de cambiar aquello que no podemos. Hacemos lo que podemos para resolver un problema, y luego dejamos de hacernos la vida de cuadritos. Si no podemos solucionar un problema después de intentarlo seriamente, aprendemos a vivir con ese problema o a pesar de él. Y tratamos de vivir felices, concentrándonos heroicamente en lo que de bueno tiene la vida hoy, y sintiéndonos agradecidos por ello. Aprendemos la mágica lección de que sacarle el máximo provecho a lo que tenemos multiplica lo bueno de nuestras vidas.

Reflexión: El desapego es la clave para liberarse de la codependencia porque permite establecer límites emocionales saludables. No es una desconexión emocional, sino más bien una forma de interactuar sin perderse en las necesidades o problemas de los demás. Al practicar el desapego, te das permiso para vivir tu propia vida y permitir que los demás hagan lo mismo. En última instancia, el desapego te libera de la responsabilidad abrumadora de «salvar» a alguien más, y en el proceso, te brinda la libertad para enfocarte en tu propio bienestar y crecimiento. (Alpha).

¿Utilizas el desapego en tus relaciones afectivas? ¿Ves resultados positivos? Comenta aquí tus vivencias al respecto.

Meditacion 4 de Septiembre… Encontremos una dirección

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós propone que para transitar el camino de la recuperación debemos fijar metas concretas y alcanzables para llevar una vida gobernable. Enfatiza que podemos ayudar a nuestro poder Superior a guiar nuestra vida.

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Medita sobre esto:

Yo solía pasar tanto tiempo reaccionando y respondiendo a todos los demás, que mi vida no tenía una dirección. La vida de otras personas, sus problemas y deseos disponían el curso de mi vida. Una vez que me di cuenta de que estaba bien que pensara en lo que quería y lo identificara, empezaron a tener lugar en mi vida cosas notables. (Anónimo).
Cada uno de nosotros tiene una vida que vivir, una vida que tiene un propósito y un significado. Podemos ayudarle a nuestro Poder Superior a que dé dirección y propósito a nuestra vida fijando metas.
Podemos fijar metas anual, mensual o diariamente en tiempos de crisis. Las metas crean una dirección y un ritmo; las metas nos ayudan a tener una vida gobernable dirigida de acuerdo con el curso que hemos elegido para nosotros mismos.
Podemos ayudarnos a dar dirección a nuestras vidas fijando metas.

«Hoy prestaré atención a fijar para mi vida un curso de acción, en vez de dejar que me arrastre cualquier viento».

Reflexión: En la travesía para sanar de la codependencia, la dirección no es solo un deseo, es una necesidad. No se trata de vagar sin rumbo en un laberinto emocional, sino de seguir un camino claro y deliberado hacia un mejor bienestar. Esta dirección puede venir de múltiples fuentes: terapia profesional, grupos de apoyo, lecturas especializadas, y la autoexploración sincera. Pero más allá de los métodos, lo fundamental es tener una intención clara: la de vivir una vida más auténtica, más enriquecedora y más en sintonía con tu verdadero yo. Al encontrar y mantener esa dirección, convertimos el desafío de la codependencia en una oportunidad para el crecimiento personal y la transformación. El primer paso hacia la sanación siempre será reconocer la necesidad de cambiar y buscar activamente los recursos y el apoyo que te ayudarán a seguir adelante. La dirección en este contexto es menos acerca de llegar a un «destino» y más acerca de embarcarse en un viaje continuo de autoconciencia y mejora (Alpha).

¿Tienes claridad con respecto al Poder de la Divinidad como tu guía? ¿Esta Creencia te ha ayudado en direccionar tu vida? Coméntanos tus vivencias.

Meditación 2 de Septiembre.. Claridad

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea la necesidad que tenemos los codependientes de «ejercitarnos» para desarrollar la fe, solo así podemos estar claros que existe un plan divino desarrollándose para cada uno de nosotros, tanto en las situaciones buenas como en aquellos momentos difíciles que atravesamos en nuestra vida. Es el único camino para recuperarnos y sanar.

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Medita sobre esto:

Sé que lo mejor es confiar en Dios, pero a veces, me olvido de eso.
Cuando estamos en medio de una experiencia, es fácil olvidar que hay un Plan. A veces, todo lo que podemos ver es hoy.
Si tuviéramos que ver solo dos minutos del medio de un programa de televisión, tendría poco sentido. Sería un evento desconectado.
Si tuviéramos que ver a un tejedor cosiendo un tapiz por solo unos momentos, y enfocándonos solo en una pequeña parte del trabajo, no se vería hermoso. Parecería unos pocos hilos peculiares colocados al azar.
Con qué frecuencia utilizamos esa misma perspectiva limitada para mirar nuestra vida, especialmente cuando estamos atravesando un momento difícil.
Podemos aprender a tener una perspectiva cuando estamos atravesando esos tiempos de aprendizaje confusos y difíciles. Cuando estamos siendo aglutinados por eventos que nos hacen sentir, pensar y cuestionar, estamos en medio de aprender algo importante.
Podemos confiar en que algo valioso está siendo desarrollado en nosotros, incluso cuando las cosas son difíciles, incluso cuando no podemos orientarnos. La perspicacia y la claridad no aparecen hasta que hayamos dominado nuestra lección.
La fe es como un músculo. Debe ser ejercitado para crecer fuerte. Las experiencias repetidas de tener que confiar en lo que no podemos ver y las experiencias repetidas de aprender a confiar en que las cosas funcionarán, son lo que hace que nuestros músculos de fe crezcan fuertes.

«Hoy, confiaré en que los eventos en mi vida no son aleatorios. Mis experiencias no son un error. El Universo, mi Poder Superior y la vida no me están molestando. Estoy pasando por lo que necesito pasar para aprender algo valioso, algo que me preparará para la alegría y el amor que estoy buscando».

Reflexión: . Cuando se vive en un estado de codependencia, la idea de confiar en un Ser Superior puede ofrecer un alivio profundo y transformador. Esta confianza nos permite soltar la ilusión de control que a menudo sostiene la codependencia, cambiando la carga de ser el ‘hacedor’ todo el tiempo. En lugar de intentar manipular cada resultado en nuestras relaciones y en nuestras vidas, podemos encontrar paz en la creencia de que hay una fuerza más grande que nos guía. Esta entrega no es pasividad, sino una activa decisión de dejar de luchar contra las corrientes de la vida y empezar a fluir con ellas, confiando en que estamos cuidados y guiados, incluso cuando no lo entendemos completamente. La espiritualidad o la fe pueden ser herramientas poderosas para quienes buscan liberarse de los patrones codependientes, ofreciendo un enfoque más amplio y menos centrado en el ego para enfrentar los desafíos de la vida y las relaciones. (Alpha).

¿Has transitado ese sendero espiritual? ¿Has alcanzado la confianza y fe en Dios cual sea tu convicción de El? ¿Cuáles han sido tus vivencias? Comenta aquí, será de mucha ayuda.

Meditación 1 de Septiembre… Tú eres digno de ser amado.

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós nos reitera que los codependientes aprendimos desde la infancia por razones diversas, que no merecemos recibir amor y a descartar amar a los demás de manera saludable, pero esa actitud debe cambiar. Aun con sentimientos negativos hacia nosotros mismos (miedo, vergüenza, tristeza), transitamos la vida sin saber que las vivencias sucedidas son «lecciones para aprender».

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Medita sobre esto:

Nos regresamos… y nos regresamos… y nos regresamos… a través de las capas de miedo, de vergüenza, de heridas y de encantamientos negativos cuando descubrimos al niño exuberante, sencillo, encantador y amoroso que había, y que aún hay, en nosotros. (Más allá de la codependencia).

Tú eres digno de ser amado. Sí, tú.
Tan sólo porque la gente no haya estado contigo, tan sólo porque ciertas personas no hayan sido capaces de demostrarte amor de maneras que sí funcionarán, tan sólo porque las relaciones hayan fracasado o se hayan agriado, eso no significa que no seas digno de ser amado.
Has tenido lecciones que aprender. A veces, esas lecciones te han lastimado.
Deja ir el dolor. Abre tu corazón al amor.
Tú eres digno de ser amado.
Tú eres amado.

«Hoy me diré a mí mismo que soy digno de ser amado. Esto lo seguiré haciendo hasta que lo crea.

Reflexión: El primer paso hacia la sanación de la codependencia no es aprender a vivir sin los demás, sino aprender a vivir contigo mismo. El amor propio no es egoísmo; es la base desde la cual se construyen relaciones más saludables. Al nutrirte a ti mismo, te haces más fuerte, menos dependiente de la validación externa y más capaz de amar de una forma que enriquece en lugar de agotar. Este proceso de autoamor es esencial para desmantelar los patrones de codependencia, permitiendo que emerja un yo más auténtico y completo. (Alpha).

¿Has sentido el rechazo de los demás? ¿Qué has pensado y sentido al respecto? ¿Has aprendido a amarte a ti mismo? Si has logrado crecer en ese sentido comparte tus herramientas en los comentarios.

Meditación 31 de Agosto… Separarse con amor

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós recalca que el primer paso para lograr desapegarnos es comprender que el control es una ilusión y no lleva a nada positivo, y luego mantener el equilibrio interno, dejando actuar a ese ser superior en quien se debe confiar plenamente Abrámonos al entendimiento que nuestra vida debe ser guiada y solo no podemos sanarnos.

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Medita sobre esto:

Algunas veces las personas que amamos hacen cosas que no nos gustan o que no aprobamos. Nosotros reaccionamos Ellos reaccionan. En poco tiempo, todos estamos reaccionando el uno al otro, y el problema se intensifica.
¿Cuándo nos separamos?
Cuando estamos atrapados en una reacción de ira, miedo, culpa o vergüenza. Cuando nos enganchamos en un juego de poder: un intento de controlar u obligar a otros a hacer algo que no quieren hacer. Cuando la forma en que reaccionamos no es ayudar a la otra persona ni resolver el problema. Cuando la forma en que reaccionamos nos está lastimando.
A menudo, es hora de separarse cuando el desprendimiento parece ser lo menos probable o posible de hacer.

El primer paso hacia el desapego es comprender que reaccionar y controlar no ayudan. El siguiente paso es lograr la paz: centrarse y restablecer el equilibrio.
Dar un paseo. Dejar la habitación. Ir a una reunión. Tomar un baño largo y caliente. Llamar a un amigo. Llamar a Dios. Respirar profundamente. ¡Encontrar paz!. Desde ese lugar de paz y centro emergerá una respuesta, una solución.

«Hoy, me rendiré y confiaré en que la respuesta está cerca.

Reflexión: Desapegarse con amor es un acto de respeto mutuo y autoconservación. No significa que dejes de importarte la otra persona, sino que reconozcas los límites de tu influencia y responsabilidad en su vida. Al hacerlo, te liberas de la carga emocional de intentar ‘salvar’ a alguien más y te das permiso para centrarte en tu propio bienestar y crecimiento. Este tipo de desapego no es un signo de indiferencia o abandono, sino una afirmación de que cada individuo es, en última instancia, responsable de su propia felicidad y sanación. Desapegarse con amor te permite vivir de forma más auténtica, estableciendo relaciones que son libres, recíprocas y enriquecedoras para todas las partes involucradas.(Alpha).

¿Tienes actitudes reaccionarias cuando no puedes mantener el control de las situaciones?¿Qué haces para relajarte? ¿Obtienes resultados positivos usando determinadas estrategias? ¿Cuales son? Comenta los resultados.

Meditacion 29 de Agosto… La magia está en ti

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós enfatiza que la vida con sus cambios nos ubica en escenarios diversos que debemos aceptar como suceden. Disfrutar el presente y dejar ir para vivir nuevas vivencias y con ello las experiencias maravillosas que nos ofrece la vida. Si nos aferramos a algo, detenemos el ciclo natural de expectativas, y al pasar esa etapa enfrentaremos otra y otra mas.Abrirse a esos cambios permite crecer.

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Medita sobre esto:

A veces, jugamos un poco a nosotros mismos.
Podemos estar tan cerca de alguien, creemos, que no tengo que dejarlo ir. O podemos ser tan exitosos en manifestar eventos en nuestras vidas, creemos que no tengamos que dejarlo ir. Cuando quiero algo, simplemente aparece.
Cada vez que nos olvidamos de dejarlo ir, la vida nos hará trotar de nuevo para recordar. No hay nada a lo que podamos aferrarnos en este mundo. En definitiva, todo lo que apreciamos requerirá que lo dejemos ir, en alguna forma o forma. Ese niño crecerá y se irá de casa. ¿Esa relación de amor que va tan maravillosamente? Un nuevo ciclo vendrá, en su tiempo. Esa amistad cambiará. ¿Ese trabajo que creías que siempre tendrías? Vaya, la compañía se fusionó. Tu posición ha cambiado.
Aunque las relaciones a largo plazo y el empleo seguro y la vida en esa casa se sienten bien, recuerda, esa no es tu seguridad.
Déjate ligar. Acércate a esa mujer, u hombre. Déjate disfrutar siendo amigo del mejor amigo que hayas tenido. Se un padre amoroso, cien por ciento. Colócate en ese trabajo con todo tu corazón y alma.
Pero tu seguridad y alegría no están en esa otra persona o trabajo. ¡La magia está en ti!
No te enojes cuando llegue el momento en tu vida para dejarlo ir. Abre su corazón a esa persona, lugar o cosa, y diga: «Gracias por enseñarme a amar y ayudarme a crecer».
Entonces déjalo ir, sin resentimiento en tu corazón. Porque a pesar de que ese tiempo ha llegado a su fin, el amor no se puede perder. Incluso si eso significa el final del mejor tiempo que hayas tenido en tu vida, mira dónde está ahora. No te olvides de disfrutarlo.
Este será el próximo mejor momento que tendrás.
Recuerda, el amor es un regalo de Dios.

«Dios, ayúdame a mantener mi cabeza en alto, mi corazón abierto, y sé que siempre seré guiado a lo largo del camino».

Reflexión: «Desapegarse no significa dejar de amar o de importar; significa aprender a amarte a ti mismo lo suficiente como para no perder tu identidad en la búsqueda del amor y la aprobación de los demás. En el desapego hay libertad, y en esa libertad, hallarás una versión más sana y completa de ti mismo.(Alpha).

¿Has sentido como natural que nada dura para siempre, y llegado el momento debemos soltar?¿ Cómo logras mantenerte a salvo cuando debes dejar ir personas que amas? Deja acá tus vivencias.

Meditación 28 de Agosto… Con nueva energía

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós expresa que la recuperación nos llena de una «energía nueva», llena de maravillosas sorpresas. La alegría de estar recuperándonos nos permite ver la capacidad real de alcanzar esa anhelada paz interior. Podemos llegar a ser felices, estar en armonía con nuestro interior y el entorno.

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Medita sobre esto:

Lo divertido se vuelve divertido, el amor se vuelve amor, la vida se convierte en algo que vale la pena vivir. Y nos sentimos agradecidos. (Más allá de la codependencia).

Hay una nueva energía, un sentimiento nuevo en nuestra vida. No podemos basar nuestras expectativas acerca de lo que sentiremos el día de mañana, o incluso dentro de unas horas, sobre lo que estamos sintiendo en este momento.
No hay dos momentos iguales en el tiempo. Nos estamos recuperando.
Estamos cambiando. Nuestra vida está cambiando. A veces, las cosas no han funcionado como nosotros queríamos. Teníamos lecciones que aprender. El futuro no será como el pasado.

¡No limites el futuro por el pasado!
Reflexiona acerca del principio de tu recuperación. ¿No han habido muchos cambios que te han traído hasta donde te encuentras ahora? Reflexiona acerca de lo ocurrido hace un año. ¿No han cambiado tú y tus circunstancias desde entonces?. En vez de ello, confía. Acepta el hoy, pero no te limites por él.
Viene una nueva energía. Un nuevo sentimiento está en camino. No podemos predecir cómo será viendo cómo era o cómo es, porque entonces cuando llegue, será totalmente diferente. No hemos trabajado ni luchado en vano. Ha sido por algo y para algo.
Los tiempos están cambiando para mejorar. Sigue en el sendero de la confianza y la obediencia. Permanece abierto a lo nuevo.

«Hoy, Dios mío, ayúdame a no juzgar o a limitar mi futuro por lo que fue mi pasado. Ayúdame a abrirme a todas las emociones posibles de cambio, tanto dentro de mí como a mi alrededor.

Reflexión: A medida que progresamos en la recuperación va entrando en nuestro cuerpo y espíritu una «energía nueva, y eso lo palpamos al presentarse cambios en la percepción de la realidad, pasamos a tener una mejor disposición para abordar el futuro sin estar regido por lo ocurrido en el pasado. Nos vamos llenando de espiritualidad, de sosiego, armonía y mucha paz. Nuestro interior siente una profunda Gratitud por el Creador, sabemos que Él ha estado acompañándonos en este recorrido y que va a seguir haciéndolo. Nuestro incondicional «sometimiento a su voluntad» ha permitido vivir esta mejoría y vamos a continuar este sendero de sosiego y serenidad. (Alpha).

¿Durante la recuperación has sentido que estás cargándote de esa energía positiva? ¿Has modificado tu percepción de la vida? ¿Sientes que estás alcanzando paz interior? Danos tus opiniones al respecto en los comentarios.