Reflexión del Dia: 22 de Marzo



Podemos ser asertivos y sostenernos sin ser abrasivos ni agresivos. Aprendamos a decir: “Hasta aquí llego. Este es mi límite. No toleraré esto”. Y querer decir esas palabras.
Podemos mostrarnos compasivos y preocupados por los demás sin rescatarlos. Aprendamos a decir: “Parece que tienes un problema. ¿Qué necesitas de mí?” Aprendamos a decir: “Me da pena que tengas ese problema”. Luego desapégate. No tenemos que arreglarlo nosotros.
Podemos discutir nuestros problemas y sentimientos sin esperar tampoco que la gente nos rescate. Nos podemos conformar con que se nos escuche. Eso es, de todos modos, tal vez lo único que queríamos.
Una queja común que escucho por parte de los codependientes es: “¡Nadie me toma en serio!” Tomémonos a nosotros mismos en serio. Equilibremos eso con un sentido del humor adecuado y no tendremos que preocupamos acerca de lo que cualquier otro haga o no haga.
Aprendamos a escuchar lo que la gente dice y lo que no dice. Aprendamos a escucharnos, al tono de voz que empleamos, a las palabras que elegimos, al modo como nos expresamos y a los pensamientos que cruzan por nuestra mente.
El habla es una herramienta y un deleite. Hablamos para expresarnos. Hablamos para que nos escuchen. Hablar nos permite comprendernos a nosotros mismos y nos ayuda a entender a los demás. Hablar nos ayuda a enviar mensajes a otras personas. A veces hablamos para lograr cercanía e intimidad. Quizá no siempre tenemos algo espectacular que decir, pero queremos tener contacto con la gente. Queremos tender un puente entre nuestras brechas. Queremos compartir y mantenernos cerca. A veces hablamos para divertirnos—para jugar, disfrutar, burlarnos y entretenernos—. Hay veces en que hablamos para cuidar de nosotros mismos, para que quede claro que no permitiremos que se nos insulte ni se abuse de nosotros, que nos amamos a nosotros mismos, y de que hemos tomado decisiones de acuerdo con lo que nos conviene más. Y a veces simplemente hablamos.
Necesitamos asumir la responsabilidad por la comunicación. Que nuestras palabras reflejen una elevada autoestima al igual que estimación por los demás. Seamos honestos. Seamos directos. Seamos abiertos. Seamos gentiles y amorosos cuando sea apropiado serlo. Seamos firmes cuando la situación exige firmeza. Pero, por encima de todo, seamos quienes somos y digamos lo que necesitamos decir.
En amor y dignidad, hablemos con la verdad —-así como la pensamos, la sentirnos y la sabemos— y la verdad nos hará libres.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
desapego de chopra1

Meditación 22 de Marzo … Deja el papel de víctima



Está bien tener un buen día. Realmente está bien. Está bien que te esté yendo bien y que sientas que tu vida es gobernable y que vas por buen camino. Muchos de nosotros hemos aprendido, como parte de nuestra conducta de supervivencia, que la manera de obtener la atención y la aprobación que queremos es siendo víctimas. Si la vida es espantosa, difícil, ingobernable, demasiado dura, injusta, entonces, pensamos, los otros nos aceptarán, les agradaremos, nos aprobarán. Podemos haber aprendido esto por haber vivido y habernos relacionado con gente que también aprendió a sobrevivir siendo víctima.
Nosotros no somos víctimas. No necesitamos ser victimados. No necesitamos estar desvalidos y fuera de control para obtener la atención y el amor que anhelamos. De hecho, el tipo de amor que buscamos no se puede obtener de otra manera.
Podemos conseguir el amor que realmente queremos y necesitamos sólo cuando nos adueñamos de nuestro poder. Aprendemos que podemos pararnos sobre nuestros pies, aunque a veces nos sintamos bien al apoyarnos un poquito.
Aprendemos que la gente en quien nos estamos apoyando no nos está deteniendo. Está parada junto a nosotros. Todos tenemos días malos, días en que las cosas no van como nos gustaría, días en que sentimos tristeza y miedo. Pero podemos lidiar con nuestros días malos y con nuestros sentimientos más oscuros de manera que reflejan responsabilidad por uno mismo más que victimización. También está bien tener días buenos. Quizá no tengamos tanto de qué hablar, pero tendremos más qué disfrutar.
«Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de ser la victima. Ayúdame a dejar ir mi creencia de que para ser amado y captar la atención necesito ser una victima. Rodeame de gente que me ame cuando me adueñe de mi poder.Ayúdame a empezar tener días buenos y a disfrutarlos».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 21 de Marzo… Aceptemos lo mejor de nosotros



No tenemos porque hacer lo mejor que nosotros siempre
Hagamos nuestro mejor esfuerzo por el momento, luego dejemoslo ir. Si tenemos que rehacerlo, podemos hacer nuestro mejor esfuerzo en otro momento, más tarde.
Nunca podemos hacer más o mejor de lo que somos capaces de hacer en este momento. Nos castigamos a nosotros mismos y nos enloquecemos al esperar más de lo razonable por el momento.

Esforzarse por la excelencia es una cualidad positiva.
Esforzarse por la perfección es contraproducente.

¿Alguien nos dijo que esperaba que hiciéramos, diéramos o fuéramos mejores? ¿Alguien siempre busco la aprobación de los otros?
Llega un momento en que sentimos que hemos hecho lo mejor posible. Cuando llegue ese momento, déjemoslo ir.
Hay días en que nuestro mejor esfuerzo es menor de lo que esperábamos. Dejemos que esos tiempos también se vayan. Comencemos mañana. Hay que trabajar las cosas hasta que llegue nuestro mejor momento.
Hay un tiempo para la crítica constructiva, pero si eso es todo lo que nos damos, nos daremos por vencidos.
Empoderarnos y felicitarnos a nosotros mismos no nos hará perezosos. Nos nutrirá y nos permitirá dar, hacer y ser lo mejor posible.
«Hoy, haré lo mejor que pueda, luego lo dejaré ir. Dios, ayúdame a dejar de criticarme a mí mismo para poder comenzar a apreciar lo lejos que he llegado».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 20 de Marzo



El desapego implica “vivir en el momento presente” –vivir en el aquí y en el ahora-. Permitirnos que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas. Renunciamos a los remordimientos por el pasado y a los miedos por el futuro. Sacamos el mayor provecho de cada día.
El desapego también implica aceptar la realidad, los hechos. Requiere fe en nosotros mismos, en Dios, en otras personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo. Nos liberamos de nuestros pesares y preocupaciones y nos damos a nosotros mismos la libertad para disfrutar de la vida a pesar de nuestros problemas no resueltos. Confiamos en que todo está bien a pesar de los conflictos. Confiamos en que Alguien más grande que nosotros sabe, ha ordenado y se preocupa de lo que está sucediendo.
Entendemos que este Alguien puede hacer mucho más por resolver el problema que nosotros. De modo que tratamos de no estorbar su camino y dejar que Él lo haga. A su tiempo, sabremos que todo está bien porque vemos cómo las cosas más extrañas (y a veces, las más dolorosas) se solucionan de la mejor manera y en beneficio de todos.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
desapego de chopra1

Reflexión del Dia: 19 de Marzo



El desapego se basa en las premisas de que cada persona es responsable de sí misma, en que no podemos resolver problemas que no nos corresponde solucionar, y que preocuparnos no sirve de nada.
Adoptamos una política de no meter las manos en las responsabilidades de otras personas y en vez de ello, de atender a las nuestras. Si la gente se ha fabricado desastres a sí misma, le permitimos enfrentar las consecuencias. Le permitimos a la gente ser como es en realidad. Le damos la libertad de ser responsable y de madurar. Y nos damos nosotros mismos la misma libertad. Vivimos nuestra propia vida al máximo de nuestra capacidad. Luchamos para discernir qué es lo que podemos cambiar y qué es lo que no podemos cambiar. Luego dejamos de tratar de cambiar aquello que no podemos. Hacemos lo que podemos para resolver un problema, y luego dejamos de hacernos la vida de cuadritos. Si no podemos solucionar un problema después de intentarlo seriamente, aprendemos a vivir con ese problema o a pesar de él. Y tratamos de vivir felices, concentrándonos heroicamente en lo que de bueno tiene la vida hoy, y sintiéndonos agradecidos por ello. Aprendemos la mágica lección de que sacarle el máximo provecho a lo que tenemos multiplica lo bueno de nuestras vidas.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
desapego de chopra1

Meditacion 19 de Marzo… Poseyendo nuestra energía



Aprende a mantener tu energía adentro. (MUJER, SEXO Y ADICCIÓN POR CHARLOTTE DAVIS KASL).
Por muchas razones, podemos haber dominado el arte de regalar nuestra energía. Es posible que lo hayamos aprendido cuando éramos jóvenes porque los sentimientos que teníamos eran demasiado abrumadores para sentirlos, y no sabíamos cómo procesarlos.
Gran parte de nuestra obsesión, nuestro enfoque intenso en los demás, se hace para facilitar esta experiencia «extracorpórea» que llamamos Codependencia.
Nos obsesionamos, balbuceamos, nos ponemos ansiosos. Tratamos de controlar, preocuparnos y preocuparnos por los demás. Nuestra energía se derrama de nosotros a quien sea.
Nuestra energía es nuestra energía. Nuestros sentimientos, pensamientos, problemas, amor, sexualidad; nuestra energía mental, física, espiritual, sexual, creativa y emocional es nuestra.
Podemos aprender a tener límites saludables, parámetros saludables, alrededor de nosotros mismos y nuestra energía. Podemos aprender a mantener nuestra energía dentro de nosotros mismos y enfrentar nuestros problemas.
Si estamos tratando de escapar de nuestro cuerpo, si nuestra energía se está derramando de forma no saludable, podemos preguntarnos qué está pasando, qué nos está perjudicando, qué estamos evitando, a qué debemos enfrentarnos, con qué necesitamos lidiar.
Entonces, podemos hacer eso. Podemos volver a casa para vivir en nosotros mismos.
«Hoy, mantendré mi energía en mi cuerpo. Me mantendré enfocado y dentro de mis límites. Dios, ayúdame a soltar mi necesidad de escapar de mí mismo. Ayúdame a enfrentar mis problemas para que me sienta cómodo viviendo en mi cuerpo».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 18 de Marzo



La gente dice que los codependientes son controladores. Molestamos; damos sermones; gritamos; damos alaridos; lloramos; suplicamos; sobornamos; ejercemos coerción; protegemos; acusamos; perseguimos; nos escapamos; forzamos una conversación; nos evadimos de una conversación; intentamos imbuir sentimientos de culpa; seducimos; atrapamos; verificamos; demostramos cuánto nos han herido; a nuestra vez herimos a la gente para que vean lo que se siente; amenazamos con hacernos daño a nosotros mismos; desplegamos juegos de poder; ponemos ultimátum; hacemos cosas por los demás; nos rehusamos a hacer cosas por los demás; nos vengamos; hacemos berrinches; ventilamos nuestra furia; actuamos como desamparados; sufrimos en silencio a viva voz; tratamos de complacer; hacemos pequeñas bajezas; hacemos grandes bajezas; nos estrujamos el corazón y amenazamos con morirnos; nos cogemos la cabeza y amenazamos con volvernos locos; nos golpeamos en el pecho y amenazamos con matar; hacemos una lista de quienes nos apoyan; medimos cuidadosamente nuestras palabras; nos acostamos con; nos negarnos a acostarnos con; tenemos hijos con; regateamos; corremos a la terapia; nos salimos corriendo de la terapia; hablamos perversamente acerca de algo; hablamos perversamente acerca de alguien; insultamos; condenamos; rezamos pidiendo milagros; pagamos por que ocurran milagros; acudimos a lugares a los cuales no queremos ir; nos quedamos cerca; supervisamos; dictamos; mandamos; nos quejamos; escribimos cartas acerca de algo; le escribimos cartas a alguien; nos quedamos en casa esperando; salimos y buscamos a; llamamos a todas partes buscando a; manejamos en la noche por callejuelas oscuras esperando ver a; caminamos en la noche por callejuelas oscuras con la esperanza de pescar a; corremos en la noche por callejuelas oscuras huyendo de; traemos a casa a; guardamos en casa a; encerramos; nos retiramos; regañamos; tratamos de impresionar; aconsejamos; damos lecciones a; aclaramos; insistimos; cedemos; aplacamos; provocamos; tratamos de instigar celos; tratamos de instigar miedo; recordamos; inquirimos; seguimos pistas; revisamos bolsillos; espiamos carteras; buscamos en los cajones; escarbamos las guanteras; miramos dentro del depósito del baño; tratamos de ver el futuro; hurgamos en el pasado; llamamos a nuestros familiares; razonamos con ellos; dejamos las cosas en claro de una vez por todas; las aclaramos de nuevo; castigamos; premiamos; casi nos damos por vencidos; luego tratamos con más ahínco aún; y tenemos toda una lista de otras mañosas maniobras que se me han olvidado o que no he probado todavía.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
desapego de chopra1

Meditación 18 de Marzo… Di gracias por lo ordinario



No pases por alto la maravilla de lo ordinario.
Lo extraordinario, lo sorprendente, el fenómeno son glorificados diariamente en las películas, las noticias y la televisión. Nuestros sentidos se bombardean. Nos volvemos adictos al drama. Lo único que nos llama la atención son los grandes, catastróficos y repentinos eventos.
Echa un vistazo más de cerca a tu vida, su mundo cotidiano, y las personas y actividades en él. Si todo se lo quitara en un momento, ¿qué extrañaría? ¿Qué vistas, qué sonidos, qué olores? ¿Perderías la vista desde la ventana de tu cocina? Si nunca volvieras a ver esa escena, ¿recordarías nostálgicamente eso, deseando que pudieras verla una vez más, recordando lo hermosa que era y cuánto te confortó esa visión familiar en tu vida diaria?
¿Qué hay de esos juguetes esparcidos por todas partes, o el bebé llorando porque tiene hambre o está mojado? ¿Qué pasa con los sonidos de la ciudad en la que vives? ¿O qué tal huele tu hijo después del baño? ¿O cuando entra helado por jugar en la nieve?
¿Qué hay de la sonrisa de tu amigo, o de esa pequeña cosa que dice todo el tiempo y no es graciosa, pero él cree que sí, así que te ríes?

Mire de cerca lo común en su vida. Mientras estés agradecido, no te olvides de expresar pura gratitud por lo hermoso que es lo común. Podemos pasar fácilmente por alto lo ordinario, darlo por hecho. El sol sale y se pone, las estaciones van y vienen, y olvidamos lo hermoso y sensacional que es lo familiar.
«Dios, gracias por cada detalle de mi mundo ordinario y cotidiano».

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 17 de Marzo



No tenemos que reaccionar. Tenemos opciones. Esta es la alegría de la recuperación de la codependencia. Y cada vez que ejercitamos nuestro derecho para elegir cómo queremos actuar, pensar, sentir y comportarnos, nos sentimos mejores y más fuertes.
“Pero”, podrán ustedes protestar,“¿por qué no debo reaccionar? ¿Por qué no debo replicar? ¿Por qué no debo irritarme? Él o ella se merecen cargar con el peso de mi torbellino”. Podría ser, pero tú no debes hacerlo. Estamos hablando aquí de tu falta de paz, de serenidad, de tus momentos desperdiciados. Como solía decir Ralph Edwards, “Esta es tu vida”. ¿Cómo quieres usarla? No te estás desapegando por ella o por él. Te estás desapegando por ti mismo. Las probabilidades indican el beneficio de todos.
Somos como cantores de un gran coro. Si el que está junto a nosotros desentona, ¿debemos hacerlo nosotros también? ¿No le ayudaría más a él, y a nosotros, tratar de seguir entonado? Podemos aprender a cumplir con nuestra parte.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
desapego de chopra1

Meditación 16 de Marzo… Deja de arruinar tu diversión



Deja de comparar y juzgar. Esos dos comportamientos pueden agotar toda la alegría de una vida perfectamente buena.
Comparamos este tiempo en nuestras vidas con otro tiempo. Entonces decidimos que esta vez es peor, no tan divertido. O comparamos nuestra vida con la de otra persona, y decidimos que la otra persona está teniendo más diversión y éxito que nosotros.
La comparación es crítica. Juzgamos que esto es mejor que eso, y esto es peor que el otro. Al comparar y juzgar, nos negamos a nosotros mismos la belleza del momento y la maravilla de la vida que tenemos frente a nosotros ahora.En lugar de decidir si una situación es buena o mala, simplemente agradecela, tal como está. La mayoría de las cosas no son ni buenas ni malas, a menos que les atribuyamos esos juicios. La mayoría de las cosas simplemente son, y son lo que son, en este momento en el tiempo.
Ve al momento. Que sea lo que es, libre de juicios y comparación. ¿Puedes creer lo hermoso que es, ahora mismo, aquí mismo donde estás? ¿Por qué no viste eso antes?
Si comparar y juzgar está agotando toda la alegría de tu vida, comienza a devolver algo de diversión aplicando un poco de gratitud.
«Dios, ayúdame a devolver la diversión a la vida dejando que cada momento sea lo que es, sin compararlo con ninguna otra cosa».

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).