
Un amigo me llamó un día. Su brillante coche nuevo estaba en el garaje para reparaciones otra vez. «Debería haber comprado un camión, algo práctico, que comenzara todos los días y me ayudaría a trabajar», dijo. «Si alguna vez, empiezo a gritar que tengo que tener algo y no puedo vivir sin él, comienza a gritarme hasta que me detengo».
¿Qué está asociado a tu autoestima?
Algunas personas unen sus autos a su valor. Otras personas pueden sentirse bien consigo mismas solo si están involucradas en una relación romántica. Algunas personas necesitan un hogar en cierto vecindario. Algunas personas atan su autoestima a los eventos futuros. Si solo pudiera lograr esto, estaría completo.
Toma un descanso. Mira tu vida. ¿Tu autoestima está apegada a ciertas condiciones?
Decimos que queremos que los demás nos amen incondicionalmente, pero el problema es que esa no es la manera en que nos amamos a nosotros mismos. Decimos que primero necesitamos dinero en el banco, un Mercedes o un bolso Gucci.
¿Hay un cierto nivel de éxito que has estado tratando de alcanzar? ¿Estás diciéndote a ti mismo que tienes que tenerlo completo? Quizá es la aprobación de alguien lo que estás esperando.
Hay una manera fácil de ver a lo que nos hemos apegado demasiado. Podemos preguntarnos esto: ¿qué es lo que hay en mi vida que no puedo dejar ir y liberar? ¿Qué me hace enloquecer?
No seas duro contigo mismo. Todos queremos y necesitamos las necesidades diarias, como automóviles, empleos y dinero. Y tener a alguien a quien amar es una parte deliciosa de ser humano.
Pero ese es un problema diferente de decirnos a nosotros mismos que no podemos ser felices sin estas personas o cosas. Ayúdate con una dosis saludable de integridad y déjate llevar. Di a ti mismo que estás completo y que puedes ser feliz, tal como eres. Deja ir tu archivo adjunto a lo que sea que te estés aferrando. Puede o no volver a ti. Pero si lo hace, puedes disfrutarlo más feliz sabiendo que no necesitas que esté completo.
«Dios, ayúdame a soltar mis apegos poco saludables».
Actividad: ¿a qué te aferras y te dices a ti mismo que no puedes vivir sin él? ¿Hay una persona a la que temes que desaparecerá? ¿Hay un trabajo o un nivel particular de éxito al que te hayas apegado? ¿Hay un nivel de finanzas que estás esperando tener antes de permitirte sentirte completo? Haz un inventario de tu vida. Ten cuidado con lo que te has convencido de que necesitas para estar completo. Ahora, transfiere estas personas o cosas a una lista en tu diario. Haga que el título de esa lista sea «personas y cosas que necesito liberar y separar de mi autoestima». Todavía puede tener estas personas o cosas en su vida, pero su objetivo aquí es aclarar sus motivos para querer que entren. su vida.
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adios).}

Categoría: SOLTAR
Meditación 6 de Abril… Soltando la baja autoestima

«La autoestima es tan elusiva», dijo Amanda. «He estado trabajando en mi autoestima durante años. Cuanto más trabajo en ello, menos parece que tengo».
Creo que podemos abandonar la baja autoestima. Podemos cambiar la falta de creencia en nosotros mismos. Podemos estar dispuestos a perdonarnos a nosotros mismos. Podemos dejar de tolerar un tratamiento que no nos sienta bien. Podemos ver los peligros de definirnos a nosotros mismos por dinero, poder o prestigio, o por quiénes conocemos y qué tenemos. En última instancia, podemos estar dispuestos a cuidar de nosotros mismos y nutrirnos a nosotros mismos a través de cualquier experiencia que la vida pueda traer.
Los Programas de Doce Pasos ofrecen dos Pasos que pueden ayudarnos a desarrollar la autoestima, la aceptación y el amor propio. El Paso Seis dice que estamos completamente listos para que Dios tome nuestros defectos de carácter. El Paso Siete dice que le pedimos humildemente a Dios que elimine nuestros defectos. El trabajo no es fácil, pero vale la pena.
Por ahora es suficiente estar dispuesto a abandonar nuestra baja autoestima y todas las formas en que la baja autoestima se manifiesta en nuestras vidas.
«Dios, por favor reemplaza mi baja autoestima con autoaceptación.»
Actividad: A veces, podemos tener un funcionamiento saludable de la autoestima en un área de nuestras vidas, pero no en otra. Por ejemplo, podemos sentirnos bien con nuestras habilidades laborales, pero podemos sentirnos mal con nuestras relaciones personales. Podemos tener una gran confianza en nuestras habilidades atléticas, pero nos sentimos mal con nuestras finanzas. Decida si hay áreas en las que pueda manifestar una baja autoestima. ¿En qué áreas te sientes bien? Además, observe los sueños que no ha perseguido debido a su falta de confianza en sí mismo.
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 5 de Abril

El desapego es una de las claves en la recuperación de la codependencia. Este fortalece nuestras relaciones sanas, aquellas que queremos que crezcan y florezcan. Beneficia nuestras relaciones difíciles, ésas que estamos aprendiendo a manejar. ¡El desapego nos ayuda!.
El desapego no es algo que hacemos una sola vez. Es una conducta cotidiana en nuestra recuperación. La aprendemos cuando estamos empezando nuestra recuperación de la codependencia y de cuestiones de hijos adultos de alcohólicos. Y seguimos practicándola a medida que crecemos y cambiamos, y a medida que nuestras relaciones crecen y cambian.
Aprendemos a dejar ir a la gente que amamos, a la gente que nos cae bien, y a aquellas que no nos interesan particularmente. Nos separamos nosotros mismos, y a nuestro proceso, de los otros y sus procesos.
Renunciamos a llevar las riendas y a nuestra necesidad de control en nuestras relaciones. Asumimos la responsabilidad para con nosotros y permitimos que los demás hagan lo mismo. Nos desapegamos en el entendimiento de que la vida se está desarrollando exactamente como se necesita desarrollar, tanto para nosotros mismos como para los demás. La manera como la vida se desenvuelve es buena, aun cuando duela. Y en último término, podemos beneficiarnos hasta de las situaciones más difíciles. Hacemos esto en el entendimiento de que está a cargo de ello un Poder que es superior a nosotros y de que todo está bien.
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 4 de Abril… Negocia los conflictos

La recuperación trata de algo más que de alejarse. A veces significa aprender a quedarse y a hacer un trato. Trata acerca de construir y mantener relaciones que funcionan. (Más allá de la Codependencia).
Los problemas y los conflictos son parte de la vida y de las relaciones con los amigos, los familiares, los seres amados y en el trabajo. La solución de problemas y la negación de conflictos son destrezas que podemos adquirir y mejorar con el tiempo.
El no estar dispuestos a acatar y resolver problemas en las relaciones conlleva a sentimientos no resueltos de ira y victimización, a ruptura en las relaciones, a problemas no resueltos y a juegos de poder que intensifican el problema y desperdician tiempo y energía. No estar dispuestos a encarar y a solucionar problemas significa que podemos volver a tener ese problema.
Algunos problemas con la gente no se pueden solucionar de una forma mutuamente satisfactoria. A veces, el problema es acerca de un límite que tenemos, y ahí no cabe el negociar. En ese caso necesitamos entender claramente lo que queremos y necesitamos y cuál es nuestra última palabra.
Sin embargo, algunos problemas con la gente se pueden resolver y negociar satisfactoriamente. A menudo hay opciones que funcionan para solucionar problemas que ni siquiera vemos hasta que nos abrimos al concepto de resolver los problemas dentro de nuestras relaciones, en vez de huir de los problemas.
Para negociar los problemas, debemos estar dispuestos a identificar el problema, dejar ir la vergüenza y el echar culpas y concentrarnos en posibles soluciones creativas. Para negociar y resolver con éxito los problemas en nuestras relaciones, debemos saber cuál es nuestra última palabra y cuáles son nuestros límites para no perder tiempo tratando de negociar cosas que no son negociables.
Necesitamos aprender a identificar lo que las dos personas realmente quieren y necesitan, y las diferentes posibilidades que existen para resolver el conflicto. Podemos aprender a ser flexibles sin ser demasiado flexibles. Las relaciones de intimidad, donde hay un compromiso, significan que dos personas están aprendiendo a solucionar juntas sus problemas y conflictos para que esa solución funcione de la manera mas conveniente para ambos.
«Hoy estaré abierto a negociar los conflictos que tengo con la gente. Luchare por lograr el equilibrio sin ser demasiado sumiso o demasiado exigente. Luchare por lograr una flexibilidad adecuada en mis esfuerzos para resolver problemas».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 31 de Marzo

El cuidado de uno mismo es una actitud hacia nosotros y hacia nuestras vidas que dice: soy responsable de mi persona. Tengo la responsabilidad no sólo de vivir mi vida, sino de conducirla. Tengo la responsabilidad de atender mi bienestar espiritual, emocional, físico y económico. Tengo la responsabilidad de identificar mis necesidades y satisfacerlas. Tengo la responsabilidad de solucionar mis problemas o de aprender a vivir con aquellos que no puedo resolver. Soy responsable por las elecciones que hago. Soy responsable de lo que doy y de lo que recibo. También soy responsable de fijar mis metas y de cumplirlas. Soy responsable de qué tanto disfruto de la vida, por la cantidad de placer que encuentro en las actividades cotidianas. Soy responsable por amar a alguien y por la manera en que expreso ese amor. Soy responsable de lo que hago a los demás y por lo que permito que los otros me hagan. Soy responsable de mis necesidades y deseos. Toda mi persona, todo aspecto de mi ser, es importante. Yo cuento. Yo importo. Se puede confiar en mis sentimientos. Mi manera de pensar es apropiada. Valoro mis necesidades y deseos. No merezco ni toleraré el abuso ni el maltrato constante. Tengo derechos, y es mi responsabilidad reclamar esos derechos. Las decisiones que tomo y la manera como me conduzco reflejarán mí alta autoestima. Mis decisiones tomarán en cuenta las
responsabilidades que tengo para conmigo mismo.
Mis decisiones también tornarán en cuenta mis responsabilidades hacia otras personas: mi cónyuge, mis hijos, mis familiares. Examinaré y decidiré exactamente cuáles son estas responsabilidades mientras tomo mis decisiones. También tendré en cuenta los derechos de los que me rodean, el derecho de vivir sus vidas como ellos quieran. No tengo por qué imponerme sobre el derecho de los demás a cuidar de ellos mismos, y ellos tampoco tienen el derecho de imponerse por encima de mis derechos.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 30 de Marzo … Experimenta

Experimenta. prueba algo nuevo. Trata de divertirte.
Nos han detenido mucho tiempo. Nos hemos detenido mucho tiempo nosotros mismos.
Cuando niños, a muchos de nosotros se nos privo del derecho a experimentar. Muchos de nosotros nos estamos privando del derecho a experimentar y a aprender ya de adultos.
Ahora es el tiempo de experimentar. Es una parte importante de la recuperación. Permítete probar con las cosas. Date permiso de probar cosas nuevas. Sí, cometerás errores, pero de esos errores puedes aprender cuáles son tus valores.
Algunas cosas sencillamente no nos gustarán. Eso está bien. Luego sabremos un poco más acerca de quienes somos y de qué es lo que no nos gusta.
Algunas cosas nos gustarán. Funcionarán con nuestros valores. Funcionarán con lo que somos y descubriremos algo importante y enriquecedor para nuestras vidas.
Hay un tiempo callado dentro de la recuperación, tiempo para quedarnos quietos y curar, tiempo para darnos tiempo de serenarnos. Este es un tiempo de introspección y de curación. Es un tiempo importante. Encaramos nuestros asuntos.
Viene también un tiempo en el que es igualmente importante experimentar, empezar a «probar el agua».
Recuperación no significa abstenerse de vivir, por el contrario, Recuperación significa «Aprender a vivir y aprender a vivir plenamente.
Exploración, investigación, experimentación.
Haber terminado con las reglas rígidas del pasado, basadas en la vergüenza y formular valores sanos basados en el amor a uno mismo, en el amor a los demás y vivir en armonía con este mundo.
Experimenta. Prueba algo nuevo. Tal vez no te guste. Quizá cometas un error. Pero quizá te guste y tal vez descubras algo que te encante.
«Hoy me daré permiso de experimentar en la vida. Dejaré de frenarme a causa de mi rigidez y brincaré cuando sienta ganas de brincar. Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de privarme a mí mismo del hecho de estar vivo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 29 de Marzo … Satisface tus necesidades

Imagínate que vas caminando por un prado. Ahí, frente a ti, se abre un sendero. Al ir caminando, sientes hambre. Ve a tu izquierda, ahí hay un árbol frutal listo para la cosecha. Coge lo que necesitas.
Unos pasos después, te das cuenta que tienes sed. A tu derecha hay un manantial de agua fresca.
Cuando te sientes cansado, surge un lugar para descansar. Cuando te sientes solo, aparece un amigo para caminar junto a ti. Cuando te pierdes, aparece un maestro con un mapa.
Al poco tiempo, percibes el flujo: necesidad y provisión; deseo y satisfacción. Quizá, piensas: Alguien me ha dado la necesidad porque Alguien había planeado satisfacerla. Tal vez tenía que sentir la necesidad para que pudiera darme cuenta de ella y aceptar el regalo.
Quizá cerrar mis ojos al deseo cierra mis abrazos para la satisfacción del mismo.
Demanda y provisión, deseo y satisfacción, un ciclo continuo, a menos que nosotros lo rompamos.Todas las provisiones necesarias ya han sido planeadas y provistas para este viaje.
«Hoy se me proveerá de todo lo que necesito».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 28 de Marzo … Equilibrio

Busca el equilibrio.
Equilibra las emociones con la razón.
Combina el desapego con desempeñar tu parte.
Equilibra el dar con el recibir.
Alterna el trabajo con el juego, el negocio con las actividades personales.
Equilibra el atender a tus necesidades espirituales con el atender a tus otras necesidades.
Combina el cumplimiento de las responsabilidades que tienes para con los demás con el cumplimiento de las responsabilidades que tienes para contigo mismo.
Equilibra el cuidar a los otros con el cuidado a ti mismo.
Cada vez que sea posible, seamos buenos con los demás, pero seamos buenos con nosotros mismos también.
Algunos de nosotros tenemos que recuperar el tiempo perdido.
«Hoy lucharé por lograr el equilibrio».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 27 de Marzo .. La resaca

«¿Como pude haberlo hecho?¿Como pude haberlo dicho? Aunque eso era lo que quería, aun así me siento avergonzado, culpable y asustado».
Esta es una reacción común ante conductas de recuperación nuevas, emocionantes. Cualquier cosa que hagamos para adueñarnos de nuestro poder y cuidar de nosotros mismos puede disparar sentimientos de vergüenza, de culpa y de miedo.
No tenemos por que permitir que estos sentimientos nos controlen. Son un contraataque, una resaca. Déjalos desintegrarse.
Cuando empezamos a confrontar y a atacar sentimientos y mensajes, experimentaremos algo de resaca.
La resaca es lo que habíamos permitido que controlara toda nuestra vida, sentimientos de vergüenza y de culpa.
Muchos de nosotros crecimos con mensajes, con base en la vergüenza, que nos decían que no estaba bien cuidar de nosotros mismos, ser honestos, ser directos y adueñarnos de nuestro poder con la gente.
Muchos de nosotros crecimos con mensajes que decían que no estaba bien ser quienes éramos y resolver nuestros problemas en las relaciones con los demás.
Muchos de nosotros crecimos con el mensaje de que lo que queríamos y necesitábamos no estaba bien.
Deja que todo eso se queme hasta desintegrarse. No tenemos por qué tomarnos tan en serio la resaca. No permitamos ya que la resaca nos convenza de que estamos equivocados y de que no tenemos derecho a cuidar de nosotros mismos ni a fijar límites.
¿Realmente tenemos derecho a cuidar de nosotros mismos? ¿Tenemos realmente derecho a fijar límites? ¿Realmente tenemos derecho a ser directos y a decir lo que necesitamos decir? Por supuesto que lo tenemos.
«Hoy dejaré que se desintegre la resaca que siento después de practicar una nueva conducta de recuperación. No la tomaré tan en serio. Dios mío, ayúdame a dejar ir mi vergüenza y mis miedos innecesarios acerca de lo que me ocurrirá si realmente empiezo a amarme y a cuidar de mí mismo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 25 de Marzo

No es de extrañar que tengamos problemas de comunicación.
Hablar clara y directamente no es difícil. De hecho, es fácil. Y divertido. Empecemos por saber que está bien ser como somos. Nuestros sentimientos y pensamientos están bien. Nuestras opiniones cuentan. Está bien hablar acerca de nuestros problemas. Y está bien decir que no.
Podemos decir que no cada vez que así lo sintamos. Es fácil. Dilo ahora mismo. Diez veces. ¿Viste qué fácil fue? Por cierto, los demás también pueden decir que no. Se hace más fácil si tenemos iguales derechos. Cada vez que nuestra respuesta sea no, empecemos a responder con la palabra no en vez de decir, “no lo creo”, o “tal vez”, o cualquiera otra frase vacilante.
Digamos lo que queremos, y queramos decir lo que decimos. Si no sabemos qué queremos decir, quedémonos callados y pensemos sobre ello. Si nuestra respuesta es, “no lo sé”, digamos “no lo sé”.
Aprendamos a ser concisos. Dejemos de andarle dando vueltas a la gente. Lleguemos al punto y cuando lo hayamos hecho, detengámonos.
Hablemos acerca de nuestros problemas. No le somos desleales a nadie al revelar quiénes somos y sobre qué tipo de problemas estamos trabajando. Lo único que sí hacemos es fingir al no ser quiénes somos.
Compartamos secretos con amigos de confianza que no los usarán en contra nuestra ni nos ayudarán a sentirnos avergonzados. Podemos tomar decisiones apropiadas acerca de con quién hablar, qué tanto decirle y cuál es el mejor momento para hablar.
Expresemos nuestros sentimientos abierta, honesta, adecuada y responsablemente. Permitamos que los demás hagan lo mismo. Aprendamos las palabras: Yo siento. Permitamos que los demás digan estas palabras y aprendamos a escuchar, no a arreglar.
Podemos decir lo que pensamos. Aprendamos a decir: “Lo que pienso es esto”. Nuestras opiniones pueden ser diferentes a las de los demás. Eso no significa que estemos mal. No tenemos que cambiar nuestras opiniones, y tampoco la otra persona, a menos que alguno de nosotros lo desee.
Podemos incluso estar equivocados.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
