
No tenemos que reaccionar. Tenemos opciones. Esta es la alegría de la recuperación de la codependencia. Y cada vez que ejercitamos nuestro derecho para elegir cómo queremos actuar, pensar, sentir y comportarnos, nos sentimos mejores y más fuertes.
“Pero”, podrán ustedes protestar,“¿por qué no debo reaccionar? ¿Por qué no debo replicar? ¿Por qué no debo irritarme? Él o ella se merecen cargar con el peso de mi torbellino”. Podría ser, pero tú no debes hacerlo. Estamos hablando aquí de tu falta de paz, de serenidad, de tus momentos desperdiciados. Como solía decir Ralph Edwards, “Esta es tu vida”. ¿Cómo quieres usarla? No te estás desapegando por ella o por él. Te estás desapegando por ti mismo. Las probabilidades indican el beneficio de todos.
Somos como cantores de un gran coro. Si el que está junto a nosotros desentona, ¿debemos hacerlo nosotros también? ¿No le ayudaría más a él, y a nosotros, tratar de seguir entonado? Podemos aprender a cumplir con nuestra parte.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

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Reflexión del Dia: 7 de Marzo

¡Toma el control-Tú decides!
Esta es una vieja lección, pero vale la pena repetirla y recordarla. No tenemos que dejar que nadie controle nuestras vidas, nuestras elecciones, nuestra alegría.
No importa cuán bien pensamos que aprendimos esa lección, a menudo reaparece. Otra persona comienza a tirar de nuestras cuerdas. Nos involucramos, nos enredamos, nos enganchamos. Nos escuchamos cantar una vieja melodía: si ella lo hiciera, si no fuera así, entonces lo sería … Nos damos cuenta de que una vez más hemos dejado de tener demasiado control. Hemos diferido nuestras vidas a los deseos, caprichos y elecciones de otro.
Sí, si vivimos plenamente, tendremos reacciones ante quienes nos rodean. Nuestras relaciones nos ayudarán a formarnos, a enseñarnos cosas. Y sí, hay momentos en que estamos tan conectados con los demás, los amamos tanto, que su camino afecta al nuestro. Pero no tenemos que permitir que otra persona controle nuestras elecciones, nuestros comportamientos o nuestras vidas. Quizá ella lo hará. Quizás él no lo hará.
¿Pero qué hay de ti? ¿Qué deseas? ¿Qué curso de acción se siente adecuado para ti, para tu vida? ¿Quieres asignar la responsabilidad de si cambias de curso? ¿De verdad?
A veces, sin importar lo mucho que amas a los demás, es hora de dejarlo ir, tiempo para dejarlos seguir su camino. Es hora de darse cuenta de que es su responsabilidad caminar por su cuenta.
Enamórate. Ve en paz. Entra con un poder suave.
Eres responsable de tu vida. Eres responsable de tus elecciones. No importa lo que haga la otra persona. Aún eres responsable de ti.
Cuídate, luego da un paso más. Ama, nutre, honra y respetate a ti mismo.
¡Solo tú puedes decidir qué vas a hacer!
(Melody Beattie).

Reflexión del Dia: 3 de Marzo

«Estamos del mismo lado» es una frase popular. Significa que las personas están trabajando juntas o tienen intenciones u objetivos similares en una relación. Si nada más, puede significar simplemente que las personas están de acuerdo sobre un plan por una hora, día o semana.
Puede ser tentador probar lo diferentes que somos de las personas que nos rodean. Podemos ser diferentes. A veces es importante no comprometerse. Pero otras veces, al armonizar nuestras intenciones con quienes nos rodean, podemos hacer que esa diferencia sea importante.
A veces es divertido decir o hacer cosas para desafiar o provocar deliberadamente a otros. El conflicto puede ser bueno. Y a veces es importante defender nuestros derechos.
Pero algunos de nosotros nos volvemos adictos al caos. Nos gusta el drama que viene del alboroto. Podemos comenzar a confundir las emociones de alta adrenalina creadas por el caos con el amor o pensar que así es como la vida siempre tiene que ser.
No queremos entrar en la rutina. Pero no subestime la compatibilidad. Está bien cuando las cosas van bien también. No te preocupes El cambio y el desafío llegarán pronto, por su cuenta.
Desafío: lo más difícil de la armonización puede ser superar el temor de que perdamos nuestra identidad o de que de alguna manera nos rendimos y perdemos al armonizar con alguien o algo más. Podemos ser nosotros mismos y seguir siendo parte de una pareja, equipo, entorno o grupo. Y tendremos mucha más energía cuando no la estemos usando para dominar o resistir a alguien.
(Melody Beattie de su Libro 52 semanas de Contacto Consciente).

Meditación 2 de Marzo… Dejando ir lo que queremos

Para aquellos de nosotros que hemos sobrevivido controlando y entregándonos, dejarlo ir puede no ser fácil. (Mas Allá de la Codependencia).
En la recuperación, aprendemos que es importante identificar lo que queremos y necesitamos. ¿Dónde nos deja este concepto? Con un paquete grande pero claramente identificado de deseos y necesidades actualmente no satisfechas. Nos hemos arriesgado para dejar de negar y para comenzar a aceptar lo que queremos y necesitamos. El problema es que la necesidad o necesidad se cuelga allí, no se cumple.
Esto puede ser un lugar frustrante, doloroso, molesto y, a veces, obsesivo.
Después de identificar nuestras necesidades, hay un siguiente paso para satisfacer nuestros deseos y necesidades. Este paso es una de las ironías espirituales de la recuperación. El siguiente paso es dejar de lado nuestros deseos y necesidades después de que hayamos tomado medidas meticulosas para identificarlos.
Los dejamos ir, los abandonamos, en un nivel mental, emocional, espiritual y físico. A veces, esto significa que debemos rendirnos. No siempre es fácil llegar a este lugar, pero generalmente es a donde tenemos que ir.
Cuántas veces he negado un deseo o una necesidad, luego repasé los pasos para identificar mis necesidades, solo para sentirme molesto, frustrado y desafiado porque no tengo lo que quiero y no sé cómo obtenerlo. Si luego me embarco en un plan para controlar o influir para lograr que se satisfaga esa necesidad o deseo, por lo general empeoraré las cosas. Buscar, intentar controlar el proceso, no funciona. Debo, lo he aprendido para mi consternación, dejarlo ir.
Algunas veces, incluso tengo que ir al punto de decir: «No lo quiero». Me doy cuenta de que es importante para mí, pero no puedo controlar eso en mi vida. Ahora, ya no me importa si lo tengo o no. De hecho, voy a ser absolutamente feliz sin eso y sin ninguna esperanza de obtenerlo, porque la esperanza de obtenerlo me vuelve loco: mientras más espero y trato de obtenerlo, más frustrado me siento porque estoy no lo entiendo».
No sé por qué el proceso funciona de esta manera.
Solo sé que así es como funciona el proceso para mí. No he encontrado forma de evitar el concepto de dejar ir.
A menudo podemos tener lo que realmente queremos y necesitamos, o algo mejor. Dejar ir es parte de lo que hacemos para conseguirlo.
«Hoy, me esforzaré por soltar esos deseos y necesidades que me están causando frustración. Los ingresaré en mi lista de objetivos, luego lucharé por dejarlos ir. Confiaré en Dios para que me traiga los deseos de mi corazón, en el tiempo de Dios y en el camino de Dios».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 26 de Febrero

No necesitamos eliminar todas nuestras reacciones hacia la gente y hacia los problemas. Las reacciones pueden ser útiles. Pueden ayudarnos a identificar lo que nos gusta y lo que nos hace sentirnos bien.
Nos ayudan a identificar los problemas dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Pero la mayoría de nosotros reaccionamos demasiado. Y gran parte de las cosas a las que reaccionamos son tonterías. No son tan importantes, y no ameritan el tiempo ni la atención que les damos. Algunas de nuestras reacciones son respuestas a las reacciones que los demás tienen frente a nosotros. (Estoy furiosa porque él se puso furioso; él se puso furioso porque yo estaba enojada; yo estaba enojada porque pensé que él estaba enojado conmigo; pero no estaba enojado sino herido porque…)
Nuestras reacciones pueden ser el eslabón de una cadena de reacciones tal que a menudo los involucrados están irritados y nadie sabe por qué. Simplemente están irritados. Luego, todos están fuera de control y a la vez son controlados. A veces la gente se comporta de cierta manera para provocar que nosotros reaccionemos de otra. Si dejamos de reaccionar de esta cierta manera, la privamos de lo divertido que esto le resulta. Quedamos fuera de su control y le quitamos el poder que tiene sobre nosotros.
A veces nuestras reacciones provocan que los demás reaccionen de cierto modo. (Pero no necesitamos seguir haciéndolo, ¿o sí?) A veces el reaccionar estrecha nuestra visión en tal forma que nos quedamos varados reaccionando a los síntomas o a los problemas. Podemos estar tan ocupados reaccionando que no tenemos tiempo ni energía para identificar el problema real, y mucho menos para descubrir cómo solucionarlo. Podemos pasar años reaccionando ante cada incidente provocado por la bebida y la crisis resultante, ¡fallando completamente en reconocer que el verdadero problema es el alcoholismo! Aprende a dejar de reaccionar de maneras que no son necesarias y que no funcionan. Elimina las reacciones que te lastiman.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 26 de Febrero… Control

A veces, el día gris nos da miedo. Esos son los días en que regresan los viejos sentimientos. Podemos sentirnos necesitados, asustados, avergonzados, incapaces de cuidar de nosotros mismos.
Cuando esto sucede, es difícil confiar en nosotros mismos, en los demás, en la bondad de la vida y en las buenas intenciones de nuestro Poder Superior. Los problemas nos parecen agobiantes. El pasado parece carecer de sentido; el futuro, desierto. Nos sentimos seguros de que las cosas que queremos en la vida nunca sucederán.
En esos momentos, quizá nos convenzamos de que las cosas y las personas de fuera tienen la llave de nuestra felicidad. Ahí es cuando quizá tratemos de controlar a la gente y a las situaciones para enmascarar nuestro dolor. Cuando te vengan estas “loqueras codependientes”, los otros a menudo empiecen a reaccionar negativamente a nuestro afán de controlar.
Cuando estemos en un estado frenético, buscando la felicidad fuera de nosotros mismos y buscando que los demás nos den paz y estabilidad, recordemos esto:
Aunque pudiéramos controlar a las personas y a las cosas, aunque obtuviéramos lo que queríamos, seguiríamos siendo nosotros mismos. Nuestro estado emocional seguiría siendo un torbellino.
La gente y las cosas no nos quitan el dolor ni nos curan. En la recuperación aprendemos que ésa es labor nuestra y que podemos llevarla a cabo usando nuestros recursos, nosotros mismos, nuestro Poder Superior, nuestros sistemas de apoyo y nuestro programa de recuperación.
Con frecuencia cuando ya estamos en paz, confiados, y hemos aceptado las cosas, nos vienen lo que queríamos, con naturalidad y soltura. El sol empieza a brillar de nuevo. ¿No es divertido, y no es verdad, cómo en realidad todo cambio comienza con nosotros?
«Hoy puedo dejar ir las cosas, las personas y mi necesidad de control. Puedo manejar mis sentimientos. Puedo llegar a sentirme en paz. Puedo alcanzar la calma. Puedo volver al camino y encontrar la verdadera llave de la felicidad: yo mismo. Recordaré que un día gris es simplemente eso, un día gris».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 24 de Febrero

La mayoría de nosotros empezamos a hacer estas cosas por la necesidad de protegernos a nosotros mismos y de satisfacer nuestras necesidades. Hicimos, sentimos y pensamos estas cosas para sobrevivir – emocional, mental y a veces físicamente-. Tratamos de entender y de contender con nuestros complejos mundos de la mejor manera. No siempre es fácil vivir con personas sanas y normales. Pero es particularmente difícil vivir con personas enfermas, atribuladas o perturbadas. Es horrible tener que vivir con un alcohólico delirante. Muchos de nosotros nos las hemos tenido que ver con circunstancias indignantes, y estos esfuerzos han sido tan admirables como heroicos. Hemos hecho lo mejor que hemos podido.
Sin embargo, estos recursos de autoprotección ya no nos resultan útiles. En ocasiones, las cosas que hacemos para protegernos se vuelven contra nosotros y nos lastiman. Se vuelven autodestructivas. Muchos codependientes apenas logran sobrevivir, y la mayoría no satisface sus necesidades.
¿Podremos cambiar? ¿Podremos aprender conductas más sanas? No sé si se pueda enseñar la salud mental, emocional y espiritual, pero podemos ser inspirados y alentados. Podemos aprender a hacer las cosas de otra manera. Podemos cambiar. Creo que la mayoría de la gente quiere estar sana y vivir sus vidas lo mejor posible. Pero muchos de nosotros no sabemos que está bien hacer las cosas de otra manera.
Muchos de nosotros ni siquiera sabemos qué es lo que hemos estado haciendo que no ha funcionado. La mayoría de nosotros hemos estado tan ocupados respondiendo a los problemas de otras personas que no hemos tenido tiempo para identificar y mucho menos para ocuparnos de nuestros propios problemas.
Muchos profesionales dicen que el primer paso hacia el cambio es tomar conciencia. El segundo paso es la aceptación.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 24 de Febrero… Desapegarse con amor

Cuando nos exponemos por primera vez al concepto de desapego, muchos de nosotros lo encontramos objetable y cuestionable. Podemos pensar que separar significa que no nos importa. Podemos creer que controlando, preocupándonos e intentando forzar que las cosas sucedan, estamos demostrando cuánto nos importa.
Podemos creer que controlar, preocupar y forzar de alguna manera afectará el resultado que deseamos. Controlar, preocuparse y forzar no funciona. Incluso cuando tenemos razón, controlar no funciona. En algunos casos, controlar puede evitar que ocurra el resultado que queremos.
A medida que practicamos el principio de desapego con las personas en nuestra vida, lentamente comenzamos a aprender la verdad. Separar, preferiblemente desprendiéndose con amor, es un comportamiento de relación que funciona.
Aprendemos algo más también, el desapego, dejar de lado nuestra necesidad de controlar a las personas, mejora todas nuestras relaciones. Abre la puerta al mejor resultado posible. Reduce nuestro nivel de frustración y nos libera a nosotros y a otros para vivir en paz y armonía.
Desapego significa que nos importa, sobre nosotros mismos y otros. Nos libera para tomar las mejores decisiones posibles. Nos permite establecer los límites que debemos establecer con las personas. Nos permite tener nuestros sentimientos, dejar de reaccionar e iniciar un curso de acción positivo. Alienta a otros a hacer lo mismo. Permite a nuestro Poder Superior intervenir y trabajar.
«Hoy, confiaré en el proceso de desapego con amor. Entiendo que no solo estoy dejando ir; Estoy dejando ir y dejando a Dios. Estoy amando a los demás, pero también me amo a mí mismo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 18 de Febrero

Con un poco de humildad, sometimiento y esfuerzo de su parte, creo que pueden hacerlo. Siento que el desapego puede volverse una respuesta habitual, de la misma manera que obsesionarse, preocuparse y ser controladores se han vuelto respuestas habituales en la práctica. Podremos no hacerlo perfectamente. Sin embargo, y al ritmo que sea, podemos practicar el desapego en nuestras vidas, y creo que eso es bueno para nosotros. Espero que puedan ser capaces de desapegarse con amor de la persona o de las personas de quienes se están desapegando. Creo que es mejor hacerlo todo con una actitud de amor. Sin embargo, por una multitud de razones, no siempre podemos hacerlo así. Si no puedes desapegarte con amor, en mi opinión es preferible desapegarse con enojo que permanecer apegados. Si nos desapegamos, estamos en una mejor posición para trabajar sobre (o a través) de nuestras resentidas emociones. Si estamos apegados, probablemente no hagamos nada más que estar siempre irritados.
¿Cuándo debemos desapegarnos? Cuando no podamos dejar de pensar, de hablar acerca de o de preocuparnos por alguien o por algo; cuando nuestras emociones estén en constante ebullición; cuando sintamos que tenemos que hacer algo acerca de alguien porque ya no podemos soportar la situación ni un minuto más; cuando estamos colgando de un hilo y sentimos que tal hebra está a punto de romperse; y cuando creemos que ya no podemos seguir viviendo con el problema con el que hemos estado tratando de vivir. ¡Es tiempo de desapegarnos! Aprenderán a reconocer cuándo es aconsejable desapegarse. Una buena regla a seguir es esta: cuando más necesitas desapegarte es cuando esto parece ser lo más lejano o lo menos posible de hacer.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 17 de Febrero

El desapego implica “vivir en el momento presente” –vivir en el aquí y en el ahora–-. Permitirnos que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas. Renunciamos a los remordimientos por el pasado y a los miedos por el futuro. Sacamos el mayor provecho de cada día.
El desapego también implica aceptar la realidad, los hechos. Requiere fe en nosotros mismos, en Dios, en otras personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo. Nos liberamos de nuestros pesares y preocupaciones y nos damos a nosotros mismos la libertad para disfrutar de la vida a pesar de nuestros problemas no resueltos. Confiamos en que todo está bien a pesar de los conflictos. Confiamos en que Alguien más grande que nosotros sabe, ha ordenado y se preocupa de lo que está sucediendo.
Entendemos que este Alguien puede hacer mucho más por resolver el problema que nosotros. De modo que tratamos de no estorbar su camino y dejar que Él lo haga. A su tiempo, sabremos que todo está bien porque vemos cómo las cosas más extrañas (y a veces, las más dolorosas) se solucionan de la mejor manera y en beneficio de todos.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
