Meditación 13 de Abril… Impotente sobre los demás



Deja de poner excusas para otras personas.
Deja de hacer excusas por nosotros mismos.
Si bien nuestro objetivo es desarrollar la compasión y lograr el perdón, la aceptación y el amor, también es nuestro objetivo aceptar la realidad y responsabilizar a las personas por su comportamiento. También podemos hacernos responsables de nuestro propio comportamiento y, al mismo tiempo, tener compasión y comprensión por nosotros mismos.
Cuando reclamamos impotencia, no reclamamos irresponsabilidad. No tenemos poder para controlar a los demás, lo que hacen, lo que hicieron o lo que podrían hacer. Estamos afirmando que estamos dispuestos a poner fin a una vida ineficaz basada en la fuerza de voluntad y el control. Y estamos comenzando un viaje espiritual, mental y emocional en el que asumimos la responsabilidad de nosotros mismos.
No somos víctimas No estamos indefensos. Aceptar la impotencia cuando es apropiado nos permite comenzar a tener nuestro verdadero poder para cuidar de nosotros mismos.
«Hoy, evitaré poner excusas para mi propio comportamiento o el de otra persona. Dejaré que las consecuencias y la responsabilidad caigan donde pertenecen.»

(Melody Beattie de su Libro El lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditacion 11 de Abril… El bien en el Paso Diez



El Paso 10 dice: «Continuamos haciendo un inventario personal y cuando nos equivocamos lo admitimos de inmediato». No sugiere que ignoremos lo que es correcto en nuestra vida. Dice que seguimos haciendo un inventario personal y centrándonos en nosotros mismos.
Cuando hacemos un inventario, querremos buscar muchas cosas. Podemos buscar sentimientos que necesitan nuestra atención. Podemos buscar de nuevo una baja autoestima. Podemos buscar formas antiguas de pensar, sentir y comportarnos. Podemos buscar errores que necesitan corrección. Pero una parte fundamental de nuestro inventario puede centrarse en lo que estamos haciendo bien y en todo lo que nos rodea.
Parte de nuestra codependencia es un enfoque obsesivo sobre lo que está mal y lo que podríamos estar haciendo mal, real o imaginariamente. En recuperación, estamos aprendiendo a enfocarnos en lo que es correcto.
Mire sin miedo, con un ojo amoroso y positivo. ¿Qué hiciste hoy? ¿Te comportaste de manera diferente hoy de lo que harías hace un año? ¿Llegaste a alguien y te permitiste ser vulnerable? Puedes felicitarte por eso.
¿Tuviste un mal día pero lo resolviste con eficacia? ¿Practicaste gratitud o aceptación? ¿Tomaste un riesgo, posees tu poder o estableces un límite? ¿Te responsabilizaste de ti mismo de una manera que antes no tenías?
¿Tomaste tiempo para orar o meditar? ¿Confiaste en Dios? ¿Dejaste que alguien hiciera algo por ti?

Incluso en nuestros peores días, podemos encontrar una cosa que hicimos bien. Podemos encontrar algo con lo que sentirnos esperanzados. Podemos encontrar algo para esperar. Podemos enfocarnos de manera realista en las visiones de lo que puede ser.
«Dios, ayúdame a dejar de lado mi necesidad de permanecer inmerso en la negatividad. Puedo cambiar la energía en mí y en mi entorno de negativa a positiva. Afirmaré lo bueno hasta que se hunda y se sienta real. También me esforzaré por encontrar una cualidad que me guste de alguien más que sea importante para mí, y correré el riesgo de decírselo a él o ella».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 9 de Abril… Dar



Aprender a dar sanamente puede ser un reto. Muchos de nosotros nos embarcamos en dar de forma compulsiva, actos caritativos motivados por sentimientos no caritativos de culpa, vergüenza, obligación, lastima y superioridad moral.
Ahora entendemos que ser nanas de los demás y dar en forma compulsiva no funciona. Nos sale el tiro por la culata.
Cuidar desmedidamente a los demás hace que nos sigamos sintiendo victimas.
Muchos de nosotros dimos demasiado, pensando que estábamos haciendo bien las cosas; y luego nos confundimos porque nuestra vida y nuestras relaciones no estaban funcionando. Muchos de nosotros dimos tanto y durante tanto tiempo, pensando que estábamos haciendo la voluntad de Dios, que luego en la recuperación nos negamos a dar, a querer o a amar durante un tiempo.
Eso está bien. Tal vez necesitábamos un descanso. Pero dar sanamente es parte de vivir sanamente. La meta en la recuperación es el equilibrio, una actitud solicitada motivada por un verdadero deseo de dar, con una actitud subyacente de respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás.
La meta en la recuperación es elegir lo que queremos dar, a quién, cuándo y cuánto. La meta en la recuperación es dar y no sentirnos victimados porque damos.
¿Estamos dando porque queremos hacerlo o porque es nuestra responsabilidad? ¿O estamos dando porque nos sentimos obligados, avergonzados o superiores? ¿Estamos dando porque nos da miedo a decir no? ¿Resultan útiles las maneras como tratamos de ayudar a la gente, o le impiden a los demás afrontar sus verdaderas responsabilidades?¿Estamos dando para caerle bien a la gente o para que se sienta obligada hacia nosotros? ¿Estamos dando para probar que somos valiosos? ¿O estamos dando porque queremos dar y porque nos sentimos bien al hacerlo?
La recuperación incluye un ciclo de dar y recibir. Mantiene una sana energía fluyendo entre nosotros,nuestro Poder Superior y los demás. Aprender a dar de manera sana lleva su tiempo. Se lleva su tiempo aprender a recibir. Sé paciente. El equilibrio vendrá.
«Díos mío, por favor guía hoy mis motivos para dar».


(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 7 de Abril… Encontrar dirección



Solía ​​pasar tanto tiempo reaccionando y respondiendo a todos los demás que mi vida no tenía dirección. Las vidas, los problemas y las necesidades de otras personas marcan el rumbo de mi vida. Una vez que me di cuenta de que estaba bien para mí pensar e identificar lo que quería, comenzaron a suceder cosas notables en mi vida. (Anónimo).
Cada uno de nosotros tenemos una vida para vivir, una que tiene un propósito y significado. Podemos ayudar a nuestro Poder Superior a dar dirección y propósito a nuestra vida estableciendo objetivos.
Podemos establecer metas anuales, mensuales o diarias en tiempos de crisis. Las metas crean dirección y ritmo; los objetivos nos ayudan a lograr una vida manejable que se dirige en el curso que elegimos por nosotros mismos.
Podemos ayudar a orientar nuestras vidas estableciendo objetivos.
«Hoy, prestaré atención a establecer un curso de acción para mi vida, en lugar de dejar que otros controlen mi vida y mis asuntos.»

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 5 de Abril



El desapego es una de las claves en la recuperación de la codependencia. Este fortalece nuestras relaciones sanas, aquellas que queremos que crezcan y florezcan. Beneficia nuestras relaciones difíciles, ésas que estamos aprendiendo a manejar. ¡El desapego nos ayuda!.
El desapego no es algo que hacemos una sola vez. Es una conducta cotidiana en nuestra recuperación. La aprendemos cuando estamos empezando nuestra recuperación de la codependencia y de cuestiones de hijos adultos de alcohólicos. Y seguimos practicándola a medida que crecemos y cambiamos, y a medida que nuestras relaciones crecen y cambian.
Aprendemos a dejar ir a la gente que amamos, a la gente que nos cae bien, y a aquellas que no nos interesan particularmente. Nos separamos nosotros mismos, y a nuestro proceso, de los otros y sus procesos.
Renunciamos a llevar las riendas y a nuestra necesidad de control en nuestras relaciones. Asumimos la responsabilidad para con nosotros y permitimos que los demás hagan lo mismo. Nos desapegamos en el entendimiento de que la vida se está desarrollando exactamente como se necesita desarrollar, tanto para nosotros mismos como para los demás. La manera como la vida se desenvuelve es buena, aun cuando duela. Y en último término, podemos beneficiarnos hasta de las situaciones más difíciles. Hacemos esto en el entendimiento de que está a cargo de ello un Poder que es superior a nosotros y de que todo está bien.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).
desapego de chopra1

Meditación 4 de Abril… Negocia los conflictos



La recuperación trata de algo más que de alejarse. A veces significa aprender a quedarse y a hacer un trato. Trata acerca de construir y mantener relaciones que funcionan. (Más allá de la Codependencia).
Los problemas y los conflictos son parte de la vida y de las relaciones con los amigos, los familiares, los seres amados y en el trabajo. La solución de problemas y la negación de conflictos son destrezas que podemos adquirir y mejorar con el tiempo.
El no estar dispuestos a acatar y resolver problemas en las relaciones conlleva a sentimientos no resueltos de ira y victimización, a ruptura en las relaciones, a problemas no resueltos y a juegos de poder que intensifican el problema y desperdician tiempo y energía. No estar dispuestos a encarar y a solucionar problemas significa que podemos volver a tener ese problema.
Algunos problemas con la gente no se pueden solucionar de una forma mutuamente satisfactoria. A veces, el problema es acerca de un límite que tenemos, y ahí no cabe el negociar. En ese caso necesitamos entender claramente lo que queremos y necesitamos y cuál es nuestra última palabra.
Sin embargo, algunos problemas con la gente se pueden resolver y negociar satisfactoriamente. A menudo hay opciones que funcionan para solucionar problemas que ni siquiera vemos hasta que nos abrimos al concepto de resolver los problemas dentro de nuestras relaciones, en vez de huir de los problemas.
Para negociar los problemas, debemos estar dispuestos a identificar el problema, dejar ir la vergüenza y el echar culpas y concentrarnos en posibles soluciones creativas. Para negociar y resolver con éxito los problemas en nuestras relaciones, debemos saber cuál es nuestra última palabra y cuáles son nuestros límites para no perder tiempo tratando de negociar cosas que no son negociables.
Necesitamos aprender a identificar lo que las dos personas realmente quieren y necesitan, y las diferentes posibilidades que existen para resolver el conflicto. Podemos aprender a ser flexibles sin ser demasiado flexibles. Las relaciones de intimidad, donde hay un compromiso, significan que dos personas están aprendiendo a solucionar juntas sus problemas y conflictos para que esa solución funcione de la manera mas conveniente para ambos.
«Hoy estaré abierto a negociar los conflictos que tengo con la gente. Luchare por lograr el equilibrio sin ser demasiado sumiso o demasiado exigente. Luchare por lograr una flexibilidad adecuada en mis esfuerzos para resolver problemas».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 3 de Abril… Separar a los niños con amor



Una cosa es soltar a mi marido y dejar que sufra las consecuencias. ¿Pero cómo dejo ir a mis hijos? ¿No es diferente con los niños? ¿No tenemos responsabilidades como padres? (Miembro de Al-Anón).
Tenemos diferentes responsabilidades para nuestros hijos que para otros adultos. Somos financieramente responsables de nuestros hijos; somos responsables de satisfacer sus necesidades materiales y físicas.
Nuestros hijos necesitan que se les enseñe cómo ayudarse a sí mismos, desde atarse los zapatos hasta hacer planes sociales. Ellos necesitan nuestro amor y guía. Necesitan un cumplimiento consistente de los límites, una vez que hemos establecido los límites. Necesitan un entorno propicio y enriquecedor para crecer. Necesitan ayuda para aprender valores.
Pero no somos responsables de controlar a nuestros hijos. Contrario a la creencia popular, el control no funciona. Disciplina y crianza combinados si lo hacen. La vergüenza y la culpa interfieren con el aprendizaje de nuestros hijos y nuestra crianza. Necesitamos responder a nuestros niños de una manera responsable y hacerlos responsables de sus acciones a un nivel apropiado para su edad. Solo debemos hacer nuestro mejor esfuerzo.
Podemos dejar que nuestros hijos tengan su propio proceso de vida; podemos tener nuestro propio proceso Y, podemos cuidarnos a nosotros mismos durante ese proceso. Buscar el equilibrio. Buscar la sabiduría, pero evitar ejercer el control, solo tener nuestro poder como personas que son padres.
«Hoy, Dios, ayúdame a encontrar un equilibrio apropiado de responsabilidad para mis hijos. Ayúdame a criar a través de la crianza y la disciplina, en lugar de controlar.»

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Father and son on a pier relaxing together

Meditación 2 de Abril… Vulnerabilidad



Aprendí que cuanto más vulnerable me permitía ser, cuanto más controlo de mí mismo realmente lo estoy. (Anónimo).
Muchos de nosotros sentimos que solo podemos mostrar nuestro lado fuerte y seguro. Creemos que la cara que debemos mostrar al mundo siempre debe ser la cortesía, la perfección, la calma, la fuerza y ​​el control.
Aunque ciertamente es bueno y a menudo apropiado tener el control, la calma y la fortaleza, existe otro lado para todos nosotros: esa parte de nosotros que se siente necesitada se asusta, tiene dudas y se enoja. Esa parte de nosotros que necesita cuidado, amor y seguridad de que las cosas estarán bien. Expresar estas necesidades nos hace vulnerables y menos que perfectos, pero este lado también necesita nuestra aceptación.
Permitirnos ser vulnerables nos ayudará a construir relaciones duraderas. Compartir nuestras vulnerabilidades nos ayuda a sentirnos cerca de las personas y ayuda a los demás a sentirse cerca de nosotros. Nos ayuda a crecer en el amor propio y la autoaceptación. Nos ayuda a convertirnos en agentes curativos. Nos permite ser completos y accesibles para los demás.
«Hoy, me permitiré ser vulnerable con los demás cuando sea seguro y apropiado hacerlo».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 1 de Abril … Pontelo fácil



Pontelo fácil, quizá tengas que empujar hacia adelante, pero no tienes que empujar tan duro. Hazlo suavemente, en paz.
No vayas con tanta prisa, en ningún día, a ninguna hora, en ninguna parte, en ningún momento se te requiere que hagas mas de lo que puedas hacer en paz.
Las conductas frenéticas y la urgencia no son la base para nuestra nueva forma de vida.
No tengas tanta prisa por comenzar. Empieza, pero no fuerces el comienzo si aun no es tiempo. Los comienzos llegaran pronto.
Disfruta y saborea lo de en medio, el meollo del asunto.
No tengas mucha prisa por terminar. Quizá ya estés listo para hacerlo, pero disfruta de los momentos finales. Entrégate completamente a esos momentos para que puedas dar y recibir todo lo que contienen.
Deja que la paz fluya en forma natural. Camina hacia adelante. Empieza. Sigue yendo hacia adelante. Sin embargo, hazlo suavemente, en paz. !Aprecia cada momento!
«Hoy Dios mio, Ayúdame a concentrarme en un ritmo tranquilo en vez de apurado. Seguiré yendo hacia delante suave, no frenéticamente. Ayúdame a dejar ir mi necesidad de estar ansioso, tenso Y apurado. Ayúdame a reemplazarla con la necesidad de estar en paz y en armonía».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditacion 31 de Marzo … Finanzas



Tomar la responsabilidad económica de nosotros mismos es parte de la recuperación. Muchos de nosotros nos encontramos en duras situaciones económicas por una variedad de razones.
Nuestros conceptos de recuperación, incluyendo los Pasos, funcionan en cuestiones de dinero, y restauran la gobernabilidad de esa área de nuestra vida. Repara los daños, aunque eso signifique pagar una deuda de cinco mil euros, enviando cinco euros al mes.
Empieza donde estás, con lo que tienes. Al igual que pasa con otras cosas, la aceptación y la gratitud convierten en más lo que tenemos. Los asuntos de dinero no son un buen lugar para actuar «como si». No hagas cheques hasta que tengas el dinero en el banco. No te gastes el dinero hasta que lo tengas en la mano.
Si hay muy poco dinero para sobrevivir, usa los recursos adecuados de que disponemos sin vergüenza.
Fija metas.
Cree que mereces lo mejor, económicamente.
Cree que Dios se preocupa de tu economía.
Deja ir tu miedo y confía.
«Hoy me concentraré en asumir la responsabilidad por mi situación económica actual, no importa cuán abrumadora sienta y sea esa área de mi vida».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).