
Las recompensas del desapego son grandes: serenidad, una profunda sensación de paz interior, la capacidad de dar y recibir amor de una manera que nos enaltece y nos llena de energía, y la libertad para encontrar soluciones reales a nuestros problemas. (Ya no seas Codependiente).
Dejar ir nuestra necesidad de controlar puede liberarnos a nosotros y a los demás. Puede liberar a nuestro Poder Superior para que nos envíe lo que es mejor para nosotros. Si no estuviéramos tratando de controlar algo o a alguien, ¿Qué estaríamos haciendo de otra forma? ¿Qué estaríamos haciendo que no nos estamos dejando hacer ahora? ¿Adónde iríamos? ¿Qué diríamos? ¿Qué decisiones tomaríamos? ¿Qué pediríamos? ¿Cuáles límites fijaríamos? ¿Cuándo diríamos si o no?
Si no estuviéramos tratando de controlar si le caemos bien o no a otra persona y su reacción hacia nosotros, ¿Qué haríamos de manera diferente? Si no estuviéramos tratando de controlar el curso de una relación, ¿Qué haríamos de otra manera? Si no estuviéramos tratando de controlar la conducta de otra persona, ¿Cómo pensaríamos, sentiríamos, hablaríamos y nos comportaríamos de manera diferente a como lo hacemos ahora?
¿Qué es lo que no nos hemos estado dejando hacer mientras albergábamos la esperanza de que nuestra abnegación influyera sobre una situación o persona en particular? ¿Hay algunas cosas que hemos estado haciendo y que dejaríamos de hacer? ¿Cómo nos trataríamos a nosotros mismos de otra manera? ¿Nos permitiríamos disfrutar más de la vida y sentirnos mejor ahora mismo? ¿Dejaríamos de sentirnos tan mal? ¿Nos trataríamos mejor a nosotros mismos? Si no estuviéramos tratando de controlar, ¿Qué haríamos en forma diferente? Haz una lista y luego síguela.
«Hoy me preguntaré a mí mismo qué estaría haciendo de otra manera si no estuviera tratando de controlar. Cuando escuche la respuesta, la haré. Dios mio, ayúdame a dejar ir mi necesidad de controlar. Ayúdame a liberarme y a liberar a los demás».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Etiqueta: Libro El Lenguaje del Adiós
Meditación 26 de Abril… Resiste la negatividad

Algunas personas son portadoras de negatividad. Son almacenes de ira acumulada y de emociones volátiles. Algunas permanecen atrapadas en el papel de víctimas y actúan de manera que prolongan su victimización. Y otras siguen presas en el ciclo de patrones adictivos o compulsivos.
La energía negativa nos puede dar un buen tirón, especialmente si estamos luchando por mantener una energía positiva y un equilibrio.
Podría parecer que a aquellos que exudan energía negativa les gustaría arrastrarnos con ellos a la oscuridad. No tenemos por qué ir. Sin juzgarlos, podemos decir que está bien alejarnos de ellos, que está bien protegernos a nosotros mismos.
No podemos hacer cambiar a las otras personas. A los otros no les ayuda que perdamos el equilibrio. No conducimos a los otros a la Luz si nos metemos con ellos en la oscuridad.
«Hoy, Dios mío, ayúdame a saber que no tengo por qué permitirme a mí mismo que me arrastren a la negatividad, aunque sean los seres que amo. Ayúdame a fijar límites. Ayúdame a saber que está bien que cuide de mí mismo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 25 de Abril… Encontremos nuestra propia verdad

Cada uno de nosotros debe encontrar su propia verdad.
No nos ayuda que aquellos que amamos encuentren su verdad. No nos la pueden dar. No nos ayuda que alguien que amamos sepa una verdad particular de nuestra vida. Nosotros debemos descubrir solos nuestra verdad.
Cada uno de nosotros debe descubrir su propia luz y permanecer en ella.
A menudo necesitamos batallar, fracasar y sentirnos confundidos y frustrados. Así es como nos abrimos paso en la batalla; así es como aprendemos lo que es verdad y está bien para nosotros.
Podemos compartir información con los demás. Los otros pueden decirnos lo que predeciblemente puede suceder si seguimos un rumbo en particular. Pero esto no significará nada hasta que integremos el mensaje y esté se convierta en nuestra verdad, en nuestro descubrimiento, en nuestro conocimiento.
No hay una manera fácil de abrirnos paso para descubrir nuestra verdad. Pero podemos hacerlo y lo haremos si queremos.
Quizá queramos hacerlo más fácil. Podremos correr nerviosamente hacia los amigos, pidiéndoles que nos digan su verdad o que hagan más fácil nuestro descubrimiento. No pueden hacerlo. La luz se verterá sola a su debido tiempo.
Cada uno de nosotros tiene su propia parte de verdad, esperando a sernos revelada. Cada uno de nosotros tiene su propia parte de luz, esperando a que nos paremos en ella, a que la reclamemos como nuestra.
El estimulo ayuda, El apoyo ayuda. Una firme creencia de que cada persona tiene la verdad a su disposición- adecuada a cada situación- es lo que ayudara.
Cada experiencia, cada frustración, cada situación, tiene su propia verdad esperando a ser revelada. No te des por vencido hasta que la encuentras, tu solo.
Seremos guiados a la verdad si la estamos buscando. No estamos solos.
«Hoy buscare mi propia verdad y permitiré que los demás hagan lo mismo. Valoraré mi visión y la visión de los demás. Todos estamos en el camino, haciendo nuestros propios descubrimientos, aquellos que nos corresponde hacer hoy».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 24 de Abril… Abrámonos al amor

Permitirnos recibir amor es uno de lo más grandes retos que enfrentamos en la recuperación.
Muchos de nosotros nos hemos bloqueado de recibir amor. Podemos haber vivido con gente que usaba el amor para controlarnos. Estarían con nosotros, pero a un alto precio para nuestra libertad. El amor se nos daba, o se nos retiraba, para controlarnos y tener poder sobre nosotros. Nosotros no nos sentíamos seguros recibiendo amor de
estas personas. Podremos habernos acostumbrado a no recibir amor, a no reconocer nuestra necesidad de amor, porque vivimos con gente que no tenía verdadero amor para dar.
En algún punto en la recuperación reconocemos que nosotros, también, queremos y necesitamos ser amados. Podemos sentir embarazosa esta necesidad. ¿A dónde vamos con ella? ¿Qué podemos hacer? ¿Quién nos puede dar amor? ¿Cómo podemos determinar de quién fiarnos y de quién no? ¿Cómo podemos dejar que los otros se preocupen por nosotros sin sentirnos atrapados, abusados, asustados e incapaces de preocuparnos de nosotros mismos?
Aprenderemos. El punto de inicio es el sometimiento, a nuestro deseo de ser amados, a nuestra necesidad de que nos mimen y nos amen. Tendremos cada vez mas confianza en nuestra capacidad para cuidar de nosotros mismos con la gente. Nos sentiremos suficientemente seguros para dejar que la gente se preocupe por nosotros; tendremos cada vez mas confianza en nuestra capacidad para escoger a la gente que es segura y que nos puede dar amor.
Quizá al principio necesitemos enojarnos, enojarnos porque no nos están satisfaciendo nuestras necesidades. Después, podemos sentir gratitud por esas personas que nos están enseñando lo que queremos, por aquellas que nos han asistido en el proceso de creer que merecemos ser amados y aquellas que han entrado a nuestra vida para amarnos.
Nos estamos abriendo como las flores. A veces duele que los pétalos se abran. Alégrate. Nuestro corazón se esta abriendo al amor que esta ahí y que seguirá estando ahí para nosotros.
Sométete al amor que está ahí para nosotros, al amor que la gente, el universo y nuestro Poder Superior nos manda.
Sométete al amor sin permitir que la gente nos controle o nos impida cuidar de nosotros mismos. Empieza por someterte al amor a ti mismo.
«Hoy me abriré al amor que está ahí para mí. Me permitiré a mi mismo recibir el amor seguro, sabiendo que puedo cuidar de mí mismo con la gente. Estaré agradecido con toda la gente de mi pasado que me ha asistido en el proceso de abrirme al amor. Reclamo, acepto y doy gracias por el amor que me está llegando».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 23 de Abril… Curación

Debemos aprender a no impacientarnos con el lento proceso de curación del tiempo. Debemos disciplinarnos a nosotros mismos para reconocer que hay muchos pasos que tomar a lo largo de la carretera que conduce desde el dolor a la renovada serenidad. Debemos anticipar estas etapas en nuestra convalecencia emocional: dolor insoportable, dolor conmovedor, días vacíos, resistencia al consuelo, desinterés en la vida, ceder gradualmente al nuevo tejido de un patrón de acción y la aceptación del desafío irresistible de la vida. (JOSHUA LOTH LIEBMAN).
La recuperación es un proceso. Es un proceso gradual, un proceso de curación y un proceso espiritual, un viaje en lugar de un destino.
Así como la codependencia adquiere vida propia y es progresiva, la recuperación progresa. Una cosa lleva a otra y las cosas, así como nosotros, mejoran.
Podemos relajarnos, hacer nuestra parte y dejar que el resto suceda.
«Hoy, confiaré en este proceso y en este viaje que he emprendido».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 21 de Abril… Conflicto y Desapego

En una relación, hay momentos maravillosos en los que las cosas se desarrollan sin problemas para ambas personas, y ninguna de las dos personas debe centrarse demasiado en el concepto de desapego. Pero existen esos tiempos desafiantes cuando una persona está en crisis o cambiando, y tenemos que distanciarnos.
Luego hay ciclos estresantes cuando ambas personas en una relación están en medio de lidiar con problemas intensos. Ambos son necesitados y ninguno tiene nada que ofrecer.
Estos son momentos en los que el desapego y el cuidado de nosotros mismos son difíciles.
En estos momentos, es útil identificar el problema. Ambas personas están en medio del trato y la curación. Tampoco tiene mucho que ofrecer, al menos en este momento. Y ambos se sienten particularmente necesitados.
Ese es el problema.
¿Cual es la solución?
Puede que no haya una solución perfecta. El desapego sigue siendo la clave, pero eso puede ser difícil cuando necesitamos nuestro apoyo. De hecho, la otra persona puede estar pidiendo apoyo en lugar de ofrecerlo.
Todavía podemos trabajar hacia el desapego. Todavía podemos trabajar a través de nuestros sentimientos. Podemos aceptar esto como un ciclo temporal en la relación, y dejar de mirar a la otra persona por algo que él o ella no puede dar en este momento.
También podemos dejar de esperar que demos en este momento.
La comunicación ayuda. Identificar el problema y hablar de él sin culpar o avergonzar es un comienzo. Averiguar sistemas alternativos de apoyo o formas de satisfacer nuestras necesidades ayuda.
Todavía somos responsables de cuidar de nosotros mismos, incluso cuando estamos en la mejor de las relaciones. Podemos esperar razonablemente que se produzcan conflictos de necesidades y el enfrentamiento de problemas en las relaciones más amorosas y saludables.
Es uno de los ciclos de amor, amistad y familia.
Si se trata de una relación sana, la crisis no continuará sin fin. Recuperaremos nuestro equilibrio. La otra persona también lo hará. Podemos dejar de ponernos tan locos buscando que la otra persona esté equilibrada cuando él o ella no.
Habla de cosas Arreglar las cosas. Mantenga nuestras expectativas de nosotros mismos, otras personas y nuestras relaciones saludables y razonables.
Una buena relación será capaz de mantener y sobrevivir puntos bajos. A veces los necesitamos, para que podamos crecer y aprender por separado.
Algunas veces, las personas que usualmente están ahí para nosotros no pueden estar ahí para nosotros. Podemos encontrar otra manera de cuidarnos a nosotros mismos.
«Hoy, recordaré que mis mejores relaciones tienen puntos bajos. Si el punto bajo es la norma, me gustaría considerar la conveniencia de la relación. Si el punto bajo es un ciclo temporal, practicaré la comprensión para mí y para la otra persona. Dios, ayúdame a recordar que la ayuda y el apoyo que quiero y necesito no vienen en la forma de una sola persona. Ayúdame a estar abierto a opciones saludables para cuidar de mí mismo si mi sistema de apoyo normal no está disponible».
(Melody Beattie de su Libro el Lenguaje del Adios-Serie de Meditaciones).

Meditación 19 de Abril… Autoaprobación

La mayoría de nosotros quiere ser querido. Queremos que otras personas nos consideren amables, amables y cariñosas. La mayoría de nosotros queremos la aprobación de los demás.
Desde la infancia, algunos de nosotros hemos estado tratando de obtener aprobación, tratando de hacer que la gente nos agrade y nos tenga en alta estima. Podemos temer que la gente nos deje si desaprueba nuestras acciones. Podemos buscar la aprobación de personas que no tienen para dar. Es posible que no sepamos que ahora somos adorables y que podemos aprender a aprobarnos a nosotros mismos.
Para poder vivir felizmente, vivir consistentemente con la forma en que nuestro Poder Superior quiere que vivamos, y aprovechar un estilo de vida que está en armonía con el universo, debemos dejar de lado nuestra extrema necesidad de aprobación. Estas necesidades no satisfechas de aprobación y amor de nuestro pasado le dan a otros el control sobre nosotros hoy. Estas necesidades pueden impedirnos actuar de acuerdo con nuestros mejores intereses y ser fieles a nosotros mismos.
Podemos aprobarnos a nosotros mismos. Al final, esa es la única aprobación que cuenta.
«Hoy, dejaré de lado mi necesidad de aprobación y mi necesidad de ser querido. Los reemplazaré con la necesidad de agradarme y aprobarme. Disfrutaré de la sorpresa que encuentro cuando hago esto. Las personas que cuentan, incluido yo mismo, me respetarán cuando sea sincero conmigo mismo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 17 de Abril… Perspectiva

Con demasiada frecuencia, tratamos de obtener una perspectiva clara antes de que sea el momento.
Eso nos volverá locos.
No siempre sabemos por qué las cosas están sucediendo como están. No siempre sabemos cómo funcionará una relación en particular. No siempre entendemos la fuente de nuestros sentimientos. ¿Por qué hemos sido guiados por un camino particular? ¿Qué se está resolviendo en nosotros? ¿Qué estamos aprendiendo? ¿Por qué necesitamos reciclar? ¿Por qué tuvimos que esperar? ¿Por qué necesitábamos pasar por un momento de disciplina? o ¿or qué se cierra una puerta? ¿Cómo nuestras circunstancias actuales funcionarán en el esquema más amplio de eventos no siempre está claro para nosotros?
¡Así es como debe ser!
La perspectiva vendrá en retrospectiva.
Podríamos esforzarnos durante horas hoy por el significado de algo que puede llegar en un instante o el próximo año.
Déjalo ir. Podemos olvidarnos de nuestra necesidad de resolver las cosas, de sentir que tenemos el control.
Ahora es el momento de ser, sentir. Para atravesarlo, para permitir que las cosas sucedan y aprender. Para que todo lo que se está trabajando en nosotros siga su curso.
En retrospectiva, sabremos. Se aclarará. Porque vivir el presente es suficiente. Nos han dicho que todas las cosas funcionarán para bien en nuestra vida. Podemos confiar en que eso sucederá, incluso si no podemos ver el lugar en el que los eventos de hoy se mantendrán en una perspectiva más amplia.
«Hoy, voy a dejar que las cosas sucedan sin tratar de resolver todo. Si la claridad no está disponible para mí hoy, confiaré en que vendrá después, en retrospectiva. Pondré mi confianza en la verdad de que todo está bien, los eventos se están desarrollando como deberían, y todo se resolverá para siempre en mi vida, mejor de lo que puedo imaginar».
(Melody Beattie de su Libro El lenguaje del Adiós-Serie de meditaciones).

Meditación 16 de Abril… Deja que sucedan las cosas

No tenemos que trabajar tan duro por lograr conocernos a nosotros mismos. Sí, estamos aprendiendo que ocurren cosas dolorosas y decepcionantes, a menudo por una razón y por un propósito superior. Sí, estas cosas a veces suceden para nuestro bien. Pero no tenemos que gastar tanto tiempo y energía imaginando el propósito y el plan de cada detalle de nuestra vida. ¡Eso es hipervigilancia!
A veces, el coche no arranca. A veces se descompone la lavadora de platos. A veces pescamos un resfriado. A veces se nos acaba el agua caliente. A veces tenemos un mal día. Aunque ayuda el lograr aceptación y gratitud por estas molestias irritantes, no tenemos que procesar todo y descubrir si todo está dentro del esquema de cosas.
Soluciona el problema. Repara el coche. Arregla la lavadora de platos. Cuídate el resfriado. Espera a darte la ducha hasta que haya agua caliente. Consiéntete si estás teniendo un mal día. Cumple con tus responsabilidades ¡y no te tomes todo en forma tan personal! Si necesitamos reconocer algo dentro de nosotros mismos o hacernos conscientes de algo en particular, se nos guiará en esa dirección.
Ciertamente queremos estar atentos a los patrones de conducta. Pero con frecuencia, las grandes explicaciones acerca de uno mismo y el procesamiento de cosas significativas es algo que ocurre en forma natural.
No tenemos que cuestionar cada suceso para ver cómo encaja dentro del Plan. El Plan -la toma de conciencia, la explicación de nuestra conducta, el potencial para el crecimiento personal- se nos revelara solo. Tal vez la lección sea aprender a solucionar nuestros problemas sin saber siempre su significado. Quizá la lección sea aprender a solucionar nuestros problemas sin saber siempre su significado.Quizá la lección sea confiar en nosotros mismos para vivir y experimentar la vida.
«Hoy dejare que sucedan las cosas sin preocuparme acerca del significado de cada evento. Confiare en que esto promoverá mi desarrollo mas rápido que si fuera por la vida llevando un microscopio.Confiare en que mis lecciones se me revelaran solas a su debido tiempo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 15 de Abril… Deteniendo nuestro dolor

Algunos de mis sentimientos han estado almacenados por tanto tiempo que se queman en el congelador. (MÁS ALLÁ DE LA CODEPENDENCIA).
Hay muchas fuentes de dolor en nuestra vida. Quienes nos recuperamos de los hijos adultos y los problemas de codependencia con frecuencia tenemos un sumidero de dolor no resuelto del pasado. Tenemos sentimientos, a veces desde la primera infancia hasta el presente, que duelen demasiado como para sentir o que no tenemos apoyo ni permiso para enfrentarlos.
También hay otras fuentes inevitables de dolor en nuestra vida. Existe la tristeza y el dolor que surge cuando experimentamos cambios, incluso buenos, a medida que dejamos ir una parte de nuestra vida y comenzamos nuestro viaje hacia lo nuevo.
Hay dolor en la recuperación, cuando comenzamos a permitirnos sentir al dejar caer nuestro escudo protector de negación.
Existe el dolor que nos guía y nos guía hacia mejores opciones para nuestro futuro.
Tenemos muchas opciones sobre cómo detener este dolor. Es posible que hayamos experimentado con diferentes opciones. Las conductas compulsivas y adictivas detienen el dolor temporalmente. Es posible que hayamos usado alcohol, otras drogas, relaciones o sexo para detener nuestro dolor.
Podemos hablar compulsivamente o compulsivamente enfocándonos en otras personas y sus necesidades como una manera de evitar o detener nuestro dolor.
Podemos usar la religión para evitar nuestros sentimientos.
Podemos recurrir a la negación de cómo nos sentimos para detener nuestro dolor. Podemos permanecer tan ocupados que no tenemos tiempo para sentir. Podemos usar dinero, ejercicio o comida para detener nuestro dolor.
Tenemos muchas opciones. Para sobrevivir, es posible que hayamos utilizado algunas de estas opciones, solo para descubrir que se trata de curitas, calmante temporal del dolor que no resolvió el problema. Realmente no pararon nuestro dolor; lo pospusieron.
En la recuperación, hay una mejor opción sobre cómo podemos detener el dolor. Podemos enfrentarlo y sentirlo. Cuando estemos listos, con la ayuda de nuestro Poder Superior, podemos reunir el coraje para sentir el dolor, dejarlo ir y dejar que el dolor nos mueva hacia adelante, hacia una nueva decisión, una vida mejor.
Podemos detener los comportamientos que estamos haciendo que causan dolor, si es apropiado. Podemos tomar la decisión de eliminarnos de situaciones que causan dolor repetido y similar. Podemos aprender la lección que nuestro dolor está tratando de enseñarnos.
Si el dolor nos está haciendo usar medicamentos, hay una lección. Confía en esa idea. Algo está siendo resuelto en nosotros. La respuesta no vendrá de conductas adictivas u otras conductas compulsivas; recibiremos la respuesta cuando sentimos nuestros sentimientos.
Se necesita valor para estar dispuesto a permanecer quieto y sentir lo que debemos sentir. A veces, tenemos lo que parecen interminables capas de dolor dentro de nosotros. Duele el dolor El dolor duele La tristeza duele. No se siente bien. Pero tampoco niega lo que ya está allí; tampoco lo es vivir toda la vida con bolsillos de dolor viejos y nuevos empaquetados, almacenados y apilados dentro.
Solo va a doler por un tiempo, no más de lo necesario, para sanarnos. Podemos confiar en que si tenemos que sentir dolor, es parte de la curación, y es bueno. Podemos estar dispuestos a rendirnos y aceptar los inevitables sentimientos dolorosos que son una buena parte de la recuperación.
Sigue el flujo, incluso cuando el flujo nos lleve a través de sentimientos incómodos. La liberación, la libertad, la curación y los buenos sentimientos están del otro lado.
«Hoy, estoy abierto y dispuesto a sentir lo que necesito sentir. Estoy dispuesto a detener mis comportamientos compulsivos. Estoy dispuesto a dejar ir mi negación. Estoy dispuesto a sentir lo que necesito sentir para ser sanado, sano y completo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).
