Reflexión del Dia: 4 de Julio



Creo que Dios quiere que ayudemos a la gente y que compartamos nuestro tiempo, talento y dinero. Pero creo también que Él quiere que demos desde una posición de alta autoestima Creo que los actos de amabilidad no son amables a menos que nos sintamos bien con nosotros mismos, con lo que estamos haciendo y con la persona para la cual estarnos haciéndolo. Creo que Dios está en cada uno de nosotros y que nos habla a cada quien. Si no podemos sentirnos bien en absoluto acerca de algo que estamos haciendo, entonces no debemos hacerlo, no importa cuán caritativo parezca ser. Tampoco debemos hacer por los demás las cosas que ellos deben y son capaces de hacer por sí mismos. Los demás no son inválidos. Nosotros tampoco.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
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Meditación 4 de Julio… Valora tus sueños



Siempre quise ser escritor Hace mucho tiempo hablé con Dios sobre eso, luego le pedí a Dios que lo llevara a cabo si ese sueño era de él. O ella. En veinticuatro horas, tuve mi primera tarea de redacción de un periódico de la comunidad. Me pagaron cinco dólares por historia, y he estado escribiendo desde entonces.
A veces, tenemos una visión de nosotros mismos haciendo algo. Podríamos tener una idea o incluso tener un sueño en el que nos veamos haciendo algo en el futuro. Es posible que tengamos la sensación de que estamos a punto de quedar embarazadas. O podríamos tener un sueño en el que nos veamos mudarnos a un nuevo hogar. Es posible que estemos conduciendo por un vecindario un día y tengamos la sensación especial de que sería correcto que vivamos allí.
Podríamos tener una corazonada sobre un evento orientado a la carrera.
Algunas personas piensan que estas pequeñas corazonadas o sueños son la manera en que nuestra alma recuerda lo que vino a hacer aquí.
Vemos un destello: un sueño, visión o sentimiento especial de lo que vendrá después. Tal vez sus sueños sobre lo que quiere y lo que le gustaría sean más importantes de lo que cree.
Dios, muéstrame lo que quieres que haga y experimente en la vida. Entonces dame la suficiente consciencia para relajarte y ver lo que estás señalando.

Actividad: Ten una página 1 secreta en su diario. A medida que avances en los próximos días, presta especial atención a los sueños que surgen en tu cabeza. Los sueños nocturnos son importantes. También es bueno escribir en tu diario sobre eso. A menudo nos dan pistas. Pero de lo que estoy hablando aquí son nuestros sueños y sentimientos diurnos, esas cosas que creemos que queremos o podemos ver a nosotros mismos haciendo. ¿Has enterrado algún sueño de la infancia o la adultez, cosas que realmente quisiste perseguir pero que olvidaste en el camino? Dígase que es hora de recordar. Entonces déjalo ir. Presta atención a lo que aparece a la vista. Escríbelo, incluso si es solo una oración o dos. Entonces deja ir el sueño otra vez. No intentes controlar el futuro. Sucederá por su propia voluntad.
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós)

Meditación 3 de Julio… Conocimiento



Aprenda a dejarse guiar hacia la verdad.
Sabremos lo que necesitamos saber cuando lo necesitemos. No tenemos que sentirnos mal por tomarnos nuestro tiempo para llegar a nuestras ideas. No tenemos que forzar el conocimiento o la conciencia antes de que sea el momento.
¡Sí! Tal vez el mundo entero vio una verdad particular en nuestra vida, y lo negamos, hasta que estuvimos listos para enfrentarlo. Ese es nuestro negocio, y nuestro derecho! Nuestro proceso es el nuestro, y descubriremos nuestras verdades en el momento correcto, cuando estemos listos, cuando la experiencia de aprendizaje sea completa.
El concepto más productivo que podemos desarrollar para nosotros y para los demás es permitirnos tener nuestro propio proceso. Podemos dar y recibir apoyo y aliento mientras pasamos por este proceso. Podemos escuchar a los demás y decir lo que pensamos. Podemos establecer límites y cuidarnos a nosotros mismos, cuando sea necesario. Pero aún nos damos a nosotros mismos y a los demás el derecho de crecer a nuestro propio ritmo, sin juzgar, y con mucha confianza de que todo está bien y que está dentro del cronograma.
Cuando estemos listos, cuando sea el momento adecuado y cuando nuestro Poder Superior esté listo, sabremos lo que necesitamos saber.
Hoy, me permitiré a mí mismo y a otros tener nuestro propio ritmo y horario para el crecimiento y el cambio. Confiaré en que tendré la capacidad de comprender y las herramientas para manejar estas ideas, en el momento correcto.

(Melody Beattie de su Libro El lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 1 de Julio



Hay ocasiones en que podemos necesitar discutir nuestros sentimientos y pensamientos con otras personas. No es sano vivir nuestra vida en aislamiento. Compartir nuestra parte emocional con otros produce acercamiento e intimidad. Y también el ser aceptados como somos por alguien nos ayuda a aceptarnos a nosotros mismos. Esta es siempre una experiencia maravillosa. A veces, podemos querer discutir las cosas con un amigo que simplemente nos escuche, mientras ventilamos nuestros asuntos y tratamos de averiguar que está sucediendo. Las cosas que nos guardamos dentro pueden crecer demasiado y volverse demasiado poderosas. Lanzarlas al aire hace que se reduzcan. Ganamos en perspectiva. También es divertido compartir los sentimientos placenteros: las alegrías, los éxitos, los “tiempos color de rosa”. Y si queremos tener una relación de intimidad con alguien, necesitamos discutir nuestros sentimientos persistentes con ella o con él. A esto se le llama honestidad emocional.
Precaución: los sentimientos de intensa felicidad pueden ser tan perturbadores y atemorizantes como los sentimientos de intensa tristeza, especialmente para los codependientes que no están acostumbrados a los sentimientos de felicidad, de acuerdo con Scott Egleston. Muchos codependientes creen que a los sentimientos de felicidad siempre deben de seguir los de tristeza, porque esa es la manera como han sucedido en general las cosas en el pasado. Algunos codependientes creen que no podemos, no debemos y no merecemos sentirnos felices. A veces hacemos cosas para provocar sentimientos de tristeza después de experimentar sentimientos de felicidad, o cada vez que existe una posibilidad de que exista un sentimiento de alegría. Está bien sentirse feliz. Está bien sentirse triste. Dejemos que la energía emocional nos atraviese, y luchemos por obtener la paz y el equilibrio.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
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Reflexión del Dia: 30 de Junio



Los codependientes no podemos cambiar hasta que aceptamos nuestras características codependientes, nuestra impotencia ante la gente, ante el alcoholismo y ante otras circunstancias que tan desesperadamente hemos tratado de controlar. La aceptación es la más grande paradoja: no podemos cambiar hasta que aceptemos la manera de ser que tenemos.
He aquí un extracto de Honoring the SeIf acerca de la Autoaceptación:
Si puedo aceptar que soy quien soy, que siento lo que siento, que he hecho lo que he hecho —si puedo aceptarlo, me guste o no— entonces puedo aceptarme a mí mismo. Puedo aceptar mis defectos, mis dudas sobre mí mismo, mi pobre autoestima. Y cuando pueda aceptar todo eso, me habré puesto del lado de la realidad en lugar de intentar luchar contra ella. Ya no estoy haciendo nudos mi conciencia para mantener los engaños acerca de mi condición actual. Y así despejo el camino para dar los primeros pasos hacia el fortalecimiento de mi autoestima…
En tanto no podamos aceptar la realidad de lo que somos en un momento dado de nuestra existencia, en tanto no podamos permitimos totalmente a nosotros mismos estar conscientes de la naturaleza de nuestras elecciones y de nuestras acciones, no podamos admitir la verdad dentro de nuestra conciencia, no podemos cambiar.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
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Meditación 29 de Junio … La Voluntad de Dios



La voluntad de Dios se da a pesar de nosotros, no a causa de nosotros.
Podemos tratar de averiguar lo que Dios tiene en mente para nosotros, buscando, hurgando, hipervigilantes para investigar la voluntad de Dios como si fuera un tesoro enterrado, escondido más allá de nuestro alcance. Si lo encontramos, ganamos el premio. Pero si no tenemos cuidado, lo perdemos.
No es así como funciona.
Podemos creer que tenemos que caminar sobre cascarones, diciendo, pensando y sintiendo lo correcto, al tiempo que de alguna manera nos obligamos a estar en el lugar correcto en el momento correcto para descubrir la voluntad de Dios. Pero eso no es cierto. La voluntad de Dios para nosotros no está escondida como un tesoro enterrado. No tenemos que controlarla ni que forzarla. No tenemos que caminar sobre cascarones para que se dé.
Está justo dentro de nosotros y alrededor nuestro.Está ocurriendo ahora mismo. A veces es callada y sin novedades, e incluye las disciplinas cotidianas de la responsabilidad y del aprender a cuidar de nosotros mismos. A veces nos está curando cuando estamos envueltos en circunstancias que disparan viejas penas y asuntos inconclusos.
¡A veces es grandiosa!
Nosotros desempeñamos una parte. Tenemos responsabilidades, incluyendo la de cuidar de nosotros mismos. Pero no tenemos que controlar la voluntad de Dios para nosotros. Se nos está cuidando.
Estamos protegidos. Y el Poder que cuida de nosotros y nos protege nos ama muchísimo.
Si es un día callado, confía en la quietud. Si es un día de acción, confía en la actividad. Si es tiempo de esperar, confía en la pausa. Si es tiempo de recibir lo que hemos estado esperando, confía en que eso ocurrirá claramente y con fuerza, y recibe el regalo con alegría.
«Hoy confiare en que se esta haciendo la voluntad de Dios en mi vida como es necesario. No me pondré ansioso ni me alterare indagando vigorosamente la voluntad de Dios, tomando las acciones necesarias para controlar el curso de mi destino o preguntándome si la voluntad de Dios me ha pasado de largo y la he perdido».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 28 de Junio … Cuando las cosas no funcionan



Frecuentemente, al enfrentarnos a un problema, podemos intentar resolverlo de un modo en particular. Cuando ese modo no funciona, podemos seguir tratando de resolver el problema de esa misma manera.
Podemos frustrarnos, esforzarnos mas, frustrarnos mas y luego ejercer mas energía e influencia para forzar la misma solución que ya hemos probado y que no funciona.
Ese método nos vuelve locos.Tiende a dejarnos atorados y atrapados. De eso esta hecha la ingobernabilidad.
Podemos quedar atrapados en este mismo patrón difícil, en las relaciones, en las tareas, en cualquier área de nuestra vida. Iniciamos algo, no funciona, no fluye, nos sentimos fatal, luego probamos mas duro con el mismo método, aunque no esta funcionando ni fluyendo.
A veces es apropiado o ceder y esforzarnos mas duramente. A veces resulta mas apropiado dejarlo ir, desapegarse y dejar de estar esforzándonos tanto.
Si no funciona, si no fluye, tal vez la vida nos está tratando de decir algo. La vida es una maestra amable. No siempre nos manda señales de neón para guiarnos. A veces, las señales son más sutiles. ¡Algo que no está funcionando puede ser una señal!
Déjalo ir. Si nos hemos llegado a frustrar a causa de repetidos esfuerzos que no están produciendo los resultados deseados, podemos estar tratando de forzarnos a tomar el camino equivocado. A veces resulta apropiado una solución diferente. A veces se abre un camino distinto. Con frecuencia, la respuesta surgirá más claramente en la quietud del dejar ir que en la urgencia, la frustración y la desesperación de estar esforzándose más duro.
Aprende a reconocer cuando algo no está funcionando o no está fluyendo. Da un paso atrás y espera una guía clara.
«Hoy no me volveré loco probando repetidas soluciones que han probado no tener éxito. Si algo no está funcionando, daré un paso atrás y esperaré la guía».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 27 de Junio … Logra la armonía



Cuando un pianista aprende una nueva pieza musical, no se sienta e instantáneamente la toca a la perfección. A menudo, un pianista debe practicar la labor de cada mano por separado para aprenderse el ritmo, para aprender el sonido. Con una mano practica una parte hasta que la toca con ritmo y facilidad. Luego, el músico practica con la otra mano, tocando las notas, una por una, hasta que se aprende la tarea de esa mano. Cuando cada una de las manos ha aprendido su parte –el sonido, el sentimiento, el ritmo, los tonos entonces pueden tocar juntas ambas manos.
Durante el tiempo de práctica, la música puede no sonar bien. Puede sonar desconectada, no particularmente bella. Pero cuando ambas manos están listas para tocar juntas, se crea la música, se forma una pieza en armonía y belleza.
Cuando empezamos la recuperación puede parecernos que nos pasamos meses, años incluso, practicando conductas individuales, aparentemente desconectadas, en partes separadas de nuestra vida.
Llevamos nuestras nuevas habilidades a nuestro trabajo, a nuestra carrera, y empezamos a aplicarlas lentamente, haciendo más sanas nuestras relaciones de trabajo. Llevamos nuestras destrezas a nuestras relaciones, a veces a una relación a la vez. Batallamos con nuestras nuevas conductas en nuestras relaciones amorosas.
Tocando una parte a la vez, practicamos nuestra nueva música nota por nota.
Trabajamos en nuestra relación con nuestro Poder Superior, en nuestra espiritualidad. Trabajamos en amarnos a nosotros mismos. Trabajamos en creer que nos merecemos lo mejor. Trabajamos sobre nuestras finanzas. En nuestras aficiones. A veces en nuestra apariencia. A veces en nuestra casa.
Trabajamos sobre los sentimientos. Sobre las creencias. Sobre las conductas. Dejamos ir lo viejo, adquiriendo lo nuevo. Trabajamos y trabajamos y trabajamos. Practicamos. Batallamos. Vamos de un extremo al otro, y a veces regresamos y volvemos a empezar.
Hacemos un pequeño progreso, tenemos un retroceso y luego seguimos adelante otra vez.
Todo puede parecer estar desconectado. Puede no sonar como una armoniosa, bella pieza de música, solo notas aisladas. Luego un día, algo ocurre. Estamos listos para tocar con ambas manos, para reunir la música.
En lo que hemos estado trabajando, nota por nota, se convierte en una canción. Esa canción es una vida plena, una vida completa, una vida en armonía.
La música se reunirá en nuestra vida si seguimos practicando por partes.

«Hoy practicare mis conductas de recuperación en partes individuales de mi vida. Confió en que, un día, las cosas se reunirán en una sola, completa canción».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 26 de Junio … Sobrevivamos a los atorónes



Un atorón puede durar varios días. Nos sentimos perezosos, faltos de concentración y a veces abrumados por sentimientos que no logramos clasificar. Podemos no entender qué nos está pasando. Hasta nuestros intentos por practicar conductas de recuperación parecen no funcionar. Todavía no nos sentimos emocional, mental y espiritualmente tan bien como quisiéramos.
En un atorón podemos descubrirnos revirtiendonos instintivamente a viejos patrones de pensamiento, de sentimiento y de comportamiento, aunque ahora sepamos mejor como hacer las cosas. Podemos descubrir que nos estamos obsesionando, aunque sepamos que eso es precisamente lo que estamos haciendo y que no funciona.
Podemos descubrirnos buscando frenéticamente a otra persona que nos haga sentir mejor, sabiendo todo el tiempo que nuestra felicidad y bienestar no están en los demás.
Podemos empezar a tomarnos personalmente cosas que no son asunto nuestro y a reaccionar en formas que bien hemos aprendido que no nos funcionan.
Estamos en un atorón. No durará para siempre. Estos periodos son normales, necesarios incluso. Estos son los días que debemos superar. Son días para concentrarse en conductas de recuperación, aunque las recompensas ocurran o no en forma inmediata. Estos, a veces, son días para dejarnos ser como somos y amarnos a nosotros mismos tanto como podamos.
No tenemos por qué sentirnos avergonzados, no importa cuánto tiempo hayamos estado en recuperación. No tenemos por qué esperar de una manera poco razonable «más » de nosotros mismos. Ni siquiera tenemos que esperar de nosotros mismos que vivamos la vida a la perfección.
Atraviesa el atorón. Este terminará. A veces, un atorón puede durar varios días y luego, en el curso de una hora, ver que salimos de él y nos sentimos mejor. A veces puede durar un poco más.
Practica una conducta de recuperación en un área pequeña y empieza a subir cuesta arriba. Pronto, el atorón desaparecerá. Nunca podemos juzgar dónde estaremos mañana por el sitio donde nos encontramos hoy.
«Hoy me concentraré en practicar una conducta de recuperación en uno de mis asuntos, confiando en que esta práctica me hará seguir adelante. Recordaré que la aceptación, la gratitud y el desapego son un buen lugar para empezar».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 25 de Junio



Necesitarnos dejar de avergonzarnos a nosotros mismos. La vergüenza, al igual que la culpa, no sirve absolutamente para ningún propósito. Si la gente nos dice, directa o indirectamente, que debíamos sentirnos avergonzados, no tenemos que creerle. Odiarnos o avergonzarnos de nosotros mismos no ayuda más que por un momento. Di una situación que se mejoró por el hecho de que continuamente sintieras culpa o vergüenza. Di una vez que eso haya resuelto un problema. ¿En qué forma ayudó? La mayor parte del tiempo, la culpa y la vergüenza nos mantienen tan ansiosos que no podemos rendir al máximo. La culpa dificulta todo. Necesitamos valorarnos y tomar decisiones y elecciones que mejoren nuestra autoestima.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).
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