Reflexión del Dia: 1 de Agosto

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente reafirma que el codependiente debe asumir un compromiso serio consigo mismo para recuperarse de su codependencia.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

No estoy sugiriendo que todas nuestras relaciones íntimas se basen en inseguridades y dependencias. Ciertamente el poder del amor se sobrepone al sentido común, y quizá así es como debiera ser algunas veces. Desde luego, si amamos a una persona alcohólica y nos queremos quedar con él o con ella, debemos seguir amándola. Pero la fuerza que carga la inseguridad emocional también puede volverse mucho mayor que el poder de la razón o del amor. No estar centrados en nosotros mismos y no sentirnos emocionalmente seguros puede atraparnos. Podemos llegar a tener miedo de terminar relaciones que son mortíferas y destructivas. Podemos llegar a permitir que la gente nos lastime y abuse de nosotros, y eso jamás está dentro de lo que nos conviene.
La gente que se siente atrapada busca escapar. Los codependientes que se sienten varados en una relación pueden empezar a planear un escape. Algunas veces nuestra ruta de escape es positiva y saludable.
Podemos comenzar a dar pasos para volvernos no-dependientes, emocional y económicamente. “Nodependencia” se describe como ese equilibrio deseable por medio del cual reconocemos y satisfacemos la necesidad sana y natural que tenemos de la gente y del amor, sin que dependamos de manera envolvente y dañina de tal necesidad.

Reflexión: Para el codependiente es saludable salir airoso de situaciones de dependencia afectiva que vienen comprometiendo su paz y serenidad. Es una tarea difícil y laboriosa, por cuanto debe modificar un sistema de creencias por otras sanas. (Alpha).

¿Estás en relaciones de apego afectivo? ¿Estás trabajando para zafarte de esa relación tóxica? Comenta acá tu experiencia..

Meditacion 25 de Julio … Síguele

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reafirma que solo el Codependiente puede y debe asumir la terapia para recuperarse. El es el encargado de responsabilizarse de su vida. Otros pueden ayudar, pero él es el protagonista de esta historia.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Sigue practicando tus conductas de recuperación, aunque las sientas difíciles, aunque aun no las domines, incluso aunque aun no las entiendas.
A veces se tarda uno años en que un concepto de recuperación vaya de nuestra mente a nuestro corazón y a nuestra alma. Necesitamos trabajar las conductas de recuperación con la diligencia, con el esfuerzo y con la repetida practica que aplicamos a nuestras conductas codependientes. Tenemos que obligarnos a hacer cosas aunque no nos parezcan naturales. Necesitamos decirnos a nosotros mismos que nos importamos y que podemos cuidar de nosotros mismos aunque no creamos en lo que estamos diciendo.
Necesitamos hacerlo, y hacerlo, y hacerlo, día tras día, año tras año.
Es poco razonable esperar que adoptemos este nuevo modo de vida de la noche a la mañana.Podemos tener que «actuar como si» durante meses, años, antes de que las conductas de recuperación se conviertan en algo fijo y natural.
Incluso después de años, podemos descubrirnos, en tiempos de estrés o de coacción, revirtiéndonos a viejas maneras de pensar, de sentir y de comportarnos.
Podemos tener capas de sentimientos que no estamos listos para reconocer hasta que llevemos varios años de recuperación. ¡Eso está bien! Cuando llegue el momento, lo haremos.
¡No te des por vencido! Se lleva tiempo imbuirnos de amor propio hasta la médula. Requiere una práctica constante. De tiempo y experiencia. De lecciones, lecciones y más lecciones.
Luego, justamente cuando creemos que hemos llegado, descubrimos que tenemos más que aprender.
Esa es la alegría de la recuperación. ¡Que seguimos aprendiendo y creciendo toda nuestra vida!Sigue cuidando de ti mismo, a pesar de lo que sea. Sigue bregando con las conductas de recuperación, un día a la vez. Sigue amándote a ti mismo, aunque no lo sientas como algo natural. Actúa como si lo fuera, tanto tiempo como sea necesario, aunque ese periodo te parezca demasiado largo.
Un día sucederá. Despertarás y descubrirás que aquello con lo que estabas luchando, por lo que estabas trabajando tan duro y habías estado forzándote a hacer, finalmente lo sientes a gusto. Te ha llegado hasta el alma.
Luego, prosigues aprendiendo algo nuevo y mejor.

«Hoy bregaré con mis conductas de recuperación, aunque no las sienta como algo natural. Me forzaré a practicarlas aunque me parezca difícil. Trabajaré por amarme a mí mismo hasta que realmente me ame».

Reflexión: El codependiente debe asumir un compromiso continuo y serio en su recuperación. Hay que recordarle que esta asistiendo a la tarea mas importante de su vida… cambiar creencias y conductas insanas por otras saludables. Debe poner su máximo empeño en lograrlo. (Alpha).

¿Estás asistiendo a Terapia Doce Pasos de CoDA? ¿Cómo te sientes asistiendo a Grupos de apoyo? Comenta aquí.

Meditacion 25 de Julio … Síguele

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reafirma que solo el Codependiente puede y debe asumir la terapia para recuperarse. El es el encargado de responsabilizarse de su vida. Otros pueden ayudar, pero él es el protagonista de esta historia.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Sigue practicando tus conductas de recuperación, aunque las sientas difíciles, aunque aun no las domines, incluso aunque aun no las entiendas.
A veces se tarda uno años en que un concepto de recuperación vaya de nuestra mente a nuestro corazón y a nuestra alma. Necesitamos trabajar las conductas de recuperación con la diligencia, con el esfuerzo y con la repetida practica que aplicamos a nuestras conductas codependientes. Tenemos que obligarnos a hacer cosas aunque no nos parezcan naturales. Necesitamos decirnos a nosotros mismos que nos importamos y que podemos cuidar de nosotros mismos aunque no creamos en lo que estamos diciendo.
Necesitamos hacerlo, y hacerlo, y hacerlo, día tras día, año tras año.
Es poco razonable esperar que adoptemos este nuevo modo de vida de la noche a la mañana.Podemos tener que «actuar como si» durante meses, años, antes de que las conductas de recuperación se conviertan en algo fijo y natural.
Incluso después de años, podemos descubrirnos, en tiempos de estrés o de coacción, revirtiéndonos a viejas maneras de pensar, de sentir y de comportarnos.
Podemos tener capas de sentimientos que no estamos listos para reconocer hasta que llevemos varios años de recuperación. ¡Eso está bien! Cuando llegue el momento, lo haremos.
¡No te des por vencido! Se lleva tiempo imbuirnos de amor propio hasta la médula. Requiere una práctica constante. De tiempo y experiencia. De lecciones, lecciones y más lecciones.
Luego, justamente cuando creemos que hemos llegado, descubrimos que tenemos más que aprender.
Esa es la alegría de la recuperación. ¡Que seguimos aprendiendo y creciendo toda nuestra vida!Sigue cuidando de ti mismo, a pesar de lo que sea. Sigue bregando con las conductas de recuperación, un día a la vez. Sigue amándote a ti mismo, aunque no lo sientas como algo natural. Actúa como si lo fuera, tanto tiempo como sea necesario, aunque ese periodo te parezca demasiado largo.
Un día sucederá. Despertarás y descubrirás que aquello con lo que estabas luchando, por lo que estabas trabajando tan duro y habías estado forzándote a hacer, finalmente lo sientes a gusto. Te ha llegado hasta el alma.
Luego, prosigues aprendiendo algo nuevo y mejor.

«Hoy bregaré con mis conductas de recuperación, aunque no las sienta como algo natural. Me forzaré a practicarlas aunque me parezca difícil. Trabajaré por amarme a mí mismo hasta que realmente me ame».

Reflexión: El codependiente debe asumir un compromiso continuo y serio en su recuperación. Hay que recordarle que esta asistiendo a la tarea mas importante de su vida… cambiar creencias y conductas insanas por otras saludables. Debe poner su máximo empeño en lograrlo. (Alpha).

¿Estás asistiendo a Terapia Doce Pasos de CoDA? ¿Cómo te sientes asistiendo a Grupos de apoyo? Comenta aquí.

Meditacion 24 de Julio … Negación

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós ratifica que negar la realidad no significa en modo alguno que dejara de existir. Por el contrario lo saludable es utilizar nuestros mejores mecanismos para lidiar con la verdad y abordar soluciones

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

La negación es una herramienta poderosa. Nunca subestimes su capacidad para nublar tu visión.
Estáte consciente de que, por muchas razones, nos hemos vuelto expertos en utilizar esta herramienta para hacer la realidad más tolerable. Hemos aprendido bien a detener el dolor causado por la realidad, no cambiando nuestras circunstancias, sino pretendiendo que son diferentes.
No seas demasiado duro contigo mismo. Mientras una parte de ti estaba ocupada creando una realidad de fantasía, la otra se puso a trabajar para aceptar la verdad.
Ahora es tiempo ya de encontrar valor. De encarar la verdad. De dejarla introducirse suavemente en nosotros.
Cuando podamos hacerlo, se nos llevará hacia delante.

«Dios mío, dame el valor y la fuerza para verme claramente».

Reflexión: La persona codependiente asume la negación como una vía viable, pero insana de mantenerse en una situación difícil. Crear una realidad diferente generando fantasías mentales para alterarla a nuestro modo es muy usual, pero altamente negativo para la recuperación. Cuando asumimos que hay que enfrentar las cosas y darle soluciones hemos iniciado nuestra sanación. (Alpha).

¿Eres una persona que huye de su realidad? ¿Cómo lidias con tus sentimientos de negación? Comenta acá.

Reflexión del Dia: 23 de Julio

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente recalca que el rol preferido por el codependiente es de «cuidador compulsivo». También plantea que puede ejercer el de «victima», ejerciendo todo un drama a su alrededor para llamar la atención.

Si deseas conocer mas sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

¡Rescatamos cada vez que cuidamos de los demás!
Al cuidar o rescatar podemos sentir uno o más de los siguientes sentimientos: incomodidad y malestar por el dilema de la otra persona; la urgencia de hacer algo; lástima; sentimiento de culpa; santidad; ansiedad; una extrema responsabilidad por esa persona o problema; miedo; la sensación de estar siendo forzado u obligado a hacer algo; una indisposición ligera o severa a hacer algo; mayor competencia que la persona a la que estarnos “ayudando”; u ocasionalmente resentimiento por haber sido colocados en esta posición. También pensamos que la persona a quien estamos cuidando está desvalida y es incapaz de hacer lo que nosotros hacemos por ella. Sentimos que temporalmente nos necesita.
No me refiero a actos de amor, de amabilidad, de compasión y de verdadera ayuda, a situaciones en las cuales legítimamente se desea y se necesita de nuestra ayuda y nosotros queremos darla. Estos actos son la sal de la vida. Rescatar o cuidar no lo son.
Cuidar de los demás parece un acto mucho más amistoso de lo que es. Requiere incompetencia por parte de la persona a quien estamos cuidando. Rescatamos “víctimas”, personas que creemos no son capaces de ser responsables de si mismas. Las víctimas en realidad son capaces de cuidar de sí mismas, aunque nosotros y ellas no lo admitimos. General mente nuestras víctimas están ahí esperando a un lado del triangulo a que nosotros hagamos el primer movimiento y brinquemos dentro del triángulo con ellas.
Después de que rescatamos, inevitablemente nos movemos a la siguiente esquina del triángulo: la persecución. Nos volvemos resentidos y nos enojamos con la persona a quien tan generosamente hemos “ayudado”. Hemos hecho algo que no queríamos hacer, algo fuera de nuestra responsabilidad, hemos ignorado nuestras propias necesidades y deseos, y nos enojamos por ello. Para complicar más el asunto, esta víctima, esta pobre persona que hemos rescatado, no siente gratitud por nuestra ayuda. No aprecia suficientemente el sacrificio que hemos hecho. La víctima no se porta corno debiera. Ni siquiera está siguiendo nuestro consejo, que tan prontamente le brindamos. Esta persona no nos deja recomponer sus sentimientos. Algo no ha funcionado bien, de modo que nos rasgamos nuestro halo y sacamos nuestro trinche.

Mi Reflexión: El codependiente habitualmente se mueve en un triangulo vicioso que se denomina «Triangulo del drama o de Karpman». En este escenario figuran tres actores: rescatador, víctima y victimario. El codependiente ejerce el rol de «rescatador-cuidador por excelencia». Vive pendiente de los otros, de intervenir en su vida, cambiarla, ofrecer consejos, sugerencias. No siempre se queda ejerciendo ese papel sino que en ocasiones pasa a ser víctima, se debilita, se desarma, dramatiza, solo para buscar amor, afecto, felicidad. Triste vida la del codependiente. Necesita ayuda para salir de esa trama insana. (Alpha).

¿En ese triángulo, cuál es tu rol? ¿Identificas claramente esa conducta autodestructiva que ocupa tu vida? Comenta acá.

Meditacion 23 de Julio… Forzar a que suceda algo

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós recalca la imposibilidad de intervenir en la vida de los demás.Esta postura no le devenga nada positivo a su sanación.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Deja de tratar que suceda algo.
Dejar de hacer, tanto si esto te está desgastando o con ello no estás logrando los resultados deseados. Deja de pensar tanto en ello. Deja de preocuparte por ello. Deja de estar tratando de forzar, de manipular, de obligar o de hacer que suceda.
Hacer que sucedan las cosas es controlar. Podemos tomar una acción positiva para ayudar a que sucedan las cosas. Podemos hacer nuestra parte. Pero muchos de nosotros hacemos más que nuestra parte.
Sobrepasamos los límites de cuidar y hacer nuestra parte y nos embarcamos en una conducta controladora, coercitiva, de cuidar excesivamente a los demás.
Controlar es autoderrotista. No funciona. Al ofrecernos demasiado para hacer que suceda algo, de hecho podemos estar impidiendo que ocurra.
Haz tu parte relajadamente, con armonía, en paz. Luego, déjalo ir.
Simplemente déjalo ir. Oblígate a dejarlo ir si es necesario. «Actúa como si». Pon tanta energía en dejarlo ir como las has puesto en tratar de controlar. Obtendrás mucho mejores resultados.
Puede que no suceda. Puede ser que ocurra de la manera como nosotros queríamos y esperábamos. Pero nuestra conducta controladora tampoco hubiera logrado que sucediera.
Aprende a dejar que las cosas sucedan, porque así ocurrirá, de todas maneras. Y mientras esperamos a ver qué sucede, estaremos más felices y también lo estarán quienes nos rodean.

«Hoy dejaré de forzar a que sucedan las cosas. En vez de ello, permitiré que las cosas ocurran de manera natural. Si me sorprendo tratando de forzar eventos o de controlar a la gente, me detendré y descubriré una manera de desapegarme».

Reflexión: Controlar es una conducta habitual del codependiente. Cree que si controla los eventos y a las personas que le rodean va a pasar conforme lo desea. Nada más ilusorio que esta postura. Por el contrario lo más sano es dejar ir o soltar todo aquello que nos desgasta y no podemos manipular. (Alpha).

¿Eres de los que desea controlar todo a su alrededor? ¿Estás en Terapia Doce Pasos de CoDA? Comparte tu experiencia aquí.

Reflexión del Dia: 22 de Julio

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente recalca que el codependiente maneja sus emociones conforme a su percepción de la situación. La celeridad impregna nuestros actos y eso nos lleva a mantenernos ansiosos.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

La gente en general, no sólo los codependientes, a diario se enfrenta con la perspectiva de aceptar o de rechazar la realidad de ese día en particular y de las circunstancias presentes. Tenemos muchas cosas que aceptar en el curso de una vida normal desde el momento en que abrimos nuestros ojos en la mañana hasta que los cerramos por la noche. Nuestras circunstancias actuales incluyen quiénes somos, en dónde vivimos, con quién o sin quién vivimos, en dónde trabajamos, cuál es nuestro medio de transporte, cuánto dinero tenemos, cuáles son nuestras responsabilidades, qué hacemos para divertirnos, y cualquier problema que pueda surgir. Algunos días, aceptar esas circunstancias es muy fácil. Sucede de manera natural. Nuestro cabello está en orden nuestros hijos se portan bien, nuestro jefe es razonable, estamos bien de dinero, la casa está limpia, el coche funciona, y nos gusta nuestro cónyuge o amante. Sabemos qué podemos esperar, y lo que esperamos es aceptable. Está bien. Otros días no nos va tan bien. Se descomponen los frenos del coche, tenemos goteras en el techo, los niños están como locos, nos rompemos un brazo, perdemos el empleo, o nuestro cónyuge o amante nos dice que ya no nos ama. Algo ha sucedido. Tenemos un problema. Las cosas son diferentes. Las cosas están cambiando. Estamos perdiendo algo. Nuestras circunstancias actuales ya no son tan cómodas como antes. Las circunstancias han sido alteradas, y tenemos que aceptar una nueva situación. Inicialmente podemos responder negándola o resistiéndonos al cambio, al problema o a la pérdida. Queremos que las cosas sean como eran Queremos que el problema se solucione rápidamente.
Queremos estar cómodos otra vez. Queremos saber qué esperar. No estamos en paz con la realidad. Nos da pavor. Temporalmente hemos perdido el equilibrio.

Reflexión: El codependiente debe lidiar con los problemas de la vida. Cada quien tiene que aceptar sus propios dilemas y hacerle frente de la mejor manera, es nuestra misión. La diferencia está en la percepción que le demos a cada situación y la premura en solucionarlos. El codependiente es obsesivo, compulsivo y se acelera ante la crisis. Está llamado a aprender a esperar el momento preciso para actuar, sin afanes, de manera objetiva. (Alpha).

¿Aceptas tu realidad sin pretender cambiarla? ¿Cómo lidias con esas situaciones que te mueven emocionalmente? Comparte aquí.

Meditacion 18 de Julio… Deja ir lo que no puedes ver

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós reafirma que todo está debidamente planificado por la Divinidad. Solo queda que nosotros aceptemos tales designios. Conservar la calma y armonía es positivo y sano.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Deja que la vida se desarrolle, incluso si no puedes ver el bien que deseas que se cruce en tu camino. ¿Estás preocupado por lo que va a pasar después? ¿Hubo un cambio en tu trabajo o relación que te estresa?

Deja que la vida se desarrolle. No lo limites por el pasado o incluso por lo que puedes ver y visualizar. No niegues que te sientes desanimado o ansioso. ¡Deja que hoy se desarrolle. Entonces mañana, haz lo mismo. Si te has estado preocupando por algo y no puedes ver cómo podría funcionar y no hay nada que hacer ahora, relájate y deja que las cosas se desarrollen!
A veces las cosas inesperadas que se manifiestan son mejores de lo que podemos imaginar o ver. Incluso si no podemos ver lo bueno que viene en nuestro camino, ¡Dios si puede!

«Dios, ayúdame a saber que lo que no se ve hoy se dejará en claro cuando sea el momento adecuado».

Reflexión: La persona codependiente vive tan en crispación que le es difícil ver lo que le esta ofreciendo la vida. Su ansiedad y control permanentes evita que se haga consciente de lo que Dios tiene reservado positivamente en su vida. (Alpha).

¿Eres una persona ansiosa? ¿Estás en Terapia para sanar tu codependencia? Comparte aquí.

Reflexión del Dia: 16 de Julio

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente reafirma que el codependiente está llamado a recuperarse, solo que esto pasa por asumir una terapia que lo conduzca a su curación.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

A pesar del lado oscuro de las emociones —aquellas que son dolorosas, aquellas que se prolongan y las que nos engañan— hay un panorama que es aún más sombrío si elegimos volvernos frías desde el punto de vista emocional. No asumir nuestros sentimientos, aislarnos emocionalmente y alejar esa parte de nosotros puede ser incómodo, poco sano y autodestructivo.
Reprimir o negar los sentimientos nos puede provocar dolores de cabeza, trastornos digestivos, dolores de espalda y estados físicos de debilitamiento general que pueden abrir la puerta a muchas enfermedades.
Reprimir sentimientos —especialmente si lo hacemos durante la fase de negación del proceso de pena— nos puede causar problemas como el comer en exceso o demasiado poco, el uso de alcohol u otras drogas, conductas sexuales compulsivas, gastar dinero en forma compulsiva, no dormir lo suficiente, dormir en exceso, obsesionarnos, hacer ademanes de control, y otras conductas compulsivas.
Los sentimientos son energía. Los sentimientos reprimidos bloquean nuestra energía. No estamos en la mejor forma cuando estamos bloqueados.

Reflexión: El codependiente maneja sentimientos diversos, desde la ira, el enojo, la tristeza, la depresión. Esto lo lleva a mantener relaciones insanas que van deteriorando su autoestima ya mermada. (Alpha).

¿Estás liberando esos sentimientos negativos? ¿Acudes a Terapia Doce Pasos CoDA? Comparte tu vivencia al respecto?.

Meditación 15 de Julio… Baja las expectativas

Melody Beattie, en su Libro El Lenguaje del Adiós plantea la importancia de dejar el temor al fracaso al iniciar un plan o establecer unas metas que te llevan a lograr cosas que deseas.

Si deseas conocer mas sobre esta autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esa vía.

Medita sobre esto:

Cuando comienzas un primer proyecto creativo o comienzas el estudio de un arte u oficio, lo que quiero que hagas es reducir tus estándares hasta que desaparezcan. Está bien. No se supone que seas bueno al principio. Así que bien podría darse el regalo liberador de gozosamente esperar que usted sea malo. (Barbara Sheer y Annie Gotlieb, Wishcraft).

Cuando comencé a escribir artículos en periódicos y revistas, tardé entre uno y tres meses en completar un breve artículo. Después de escribir durante algunos años, llevé un temporizador a mi oficina un día. Me dije a mí mismo que sabía cómo hacer lo que estaba haciendo, ahora iba a aprender a hacerlo más rápido. En poco tiempo, pude escribir en dos horas lo que me había llevado meses llevar a cabo. Las palabras clave aquí están en el tiempo.
Cuando comencé a recuperarme de la dependencia química, tardé ocho meses de tratamiento para comprender lo que otras personas comprendían en seis semanas. Con el tiempo, me convertí en un consejero de dependencia química. Con el tiempo, escribí libros sobre el tema. Las palabras clave aquí están en el tiempo.
Cuando comencé a recuperarme de la codependencia, no pude distinguir un gesto de control de establecer un límite. No sabía cuándo me estaba cuidando o qué quería decir eso. No conocía la manipulación de un intento honesto de expresar mis emociones. Con el tiempo, escribí un best-seller sobre el tema. Nuevamente, las palabras clave aquí están en el tiempo.
Comienza donde está. Comienza mal. Solo comienza. Déjate caer, torpe y confundido. Si ya sabías cómo hacerlo, no sería una lección en tu vida. Y no obtendrás la emoción de la victoria en dos, cinco o diez años a partir de ahora cuando mires atrás y digas: «Wow. Me he vuelto bueno en eso con el tiempo».
Todas las cosas son posibles para él o ella que cree, dice la Biblia. Disfruta de esos incómodos comienzos. Deléitate con ellos. Ellos son la clave de tu éxito.

«Dios, ayúdame a dejar de vivir por miedo a hacerlo mal. Ayúdame a reducir mis expectativas para permitir un comienzo incómodo».

Actividad: ¿Qué has estado posponiendo o evitando por temor a comenzar mal? Haga una lista de cada logro que tenga, ya sea de graduarse de la escuela primaria o la universidad, aprender una nueva habilidad en un trabajo o ser padre. Luego, escribe en tu diario sobre cómo se sintió al principio. Ahora, haz una lista de las cosas que quieres hacer. Al lado de tu objetivo, escribe estas palabras para ti: te doy permiso para hacer esto mal al principio. Documente su desempeño cada vez que intente ese objetivo. Continúe volviendo a esta sección de su diario hasta que se encuentre registrando lo bien que lo hizo.

¿Temes hacer cosas que deseas ejecutar? ¿Estás en proceso de cambiar asistiendo a la Terapia de Doce Pasos CoDA? Comenta acá.