
«La autoestima es tan elusiva», dijo Amanda. «He estado trabajando en mi autoestima durante años. Cuanto más trabajo en ello, menos parece que tengo».
Creo que podemos abandonar la baja autoestima. Podemos cambiar la falta de creencia en nosotros mismos. Podemos estar dispuestos a perdonarnos a nosotros mismos. Podemos dejar de tolerar un tratamiento que no nos sienta bien. Podemos ver los peligros de definirnos a nosotros mismos por dinero, poder o prestigio, o por quiénes conocemos y qué tenemos. En última instancia, podemos estar dispuestos a cuidar de nosotros mismos y nutrirnos a nosotros mismos a través de cualquier experiencia que la vida pueda traer.
Los Programas de Doce Pasos ofrecen dos Pasos que pueden ayudarnos a desarrollar la autoestima, la aceptación y el amor propio. El Paso Seis dice que estamos completamente listos para que Dios tome nuestros defectos de carácter. El Paso Siete dice que le pedimos humildemente a Dios que elimine nuestros defectos. El trabajo no es fácil, pero vale la pena.
Por ahora es suficiente estar dispuesto a abandonar nuestra baja autoestima y todas las formas en que la baja autoestima se manifiesta en nuestras vidas.
«Dios, por favor reemplaza mi baja autoestima con autoaceptación.»
Actividad: A veces, podemos tener un funcionamiento saludable de la autoestima en un área de nuestras vidas, pero no en otra. Por ejemplo, podemos sentirnos bien con nuestras habilidades laborales, pero podemos sentirnos mal con nuestras relaciones personales. Podemos tener una gran confianza en nuestras habilidades atléticas, pero nos sentimos mal con nuestras finanzas. Decida si hay áreas en las que pueda manifestar una baja autoestima. ¿En qué áreas te sientes bien? Además, observe los sueños que no ha perseguido debido a su falta de confianza en sí mismo.
(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Categoría: claridad
Reflexión del Dia: 5 de Abril

El desapego es una de las claves en la recuperación de la codependencia. Este fortalece nuestras relaciones sanas, aquellas que queremos que crezcan y florezcan. Beneficia nuestras relaciones difíciles, ésas que estamos aprendiendo a manejar. ¡El desapego nos ayuda!.
El desapego no es algo que hacemos una sola vez. Es una conducta cotidiana en nuestra recuperación. La aprendemos cuando estamos empezando nuestra recuperación de la codependencia y de cuestiones de hijos adultos de alcohólicos. Y seguimos practicándola a medida que crecemos y cambiamos, y a medida que nuestras relaciones crecen y cambian.
Aprendemos a dejar ir a la gente que amamos, a la gente que nos cae bien, y a aquellas que no nos interesan particularmente. Nos separamos nosotros mismos, y a nuestro proceso, de los otros y sus procesos.
Renunciamos a llevar las riendas y a nuestra necesidad de control en nuestras relaciones. Asumimos la responsabilidad para con nosotros y permitimos que los demás hagan lo mismo. Nos desapegamos en el entendimiento de que la vida se está desarrollando exactamente como se necesita desarrollar, tanto para nosotros mismos como para los demás. La manera como la vida se desenvuelve es buena, aun cuando duela. Y en último término, podemos beneficiarnos hasta de las situaciones más difíciles. Hacemos esto en el entendimiento de que está a cargo de ello un Poder que es superior a nosotros y de que todo está bien.
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 5 de Abril… El poder de la palabra

Sé que estoy controlando, pero también mi marido. Posiblemente más controlador que yo. Cada vez que me disponía a dejarlo, cada vez que comenzaba a alejarme, él sabía exactamente qué decir para que volviera a entrar. Y sabía que yo respondería. Sabía cómo decir exactamente lo que necesitaba escuchar para mantenerme donde él me quería. Él sabía lo que estaba haciendo, y sabía lo que yo haría. Lo sé, porque después de que empezamos a recuperarnos, él me lo dijo. (Anónimo).
Algunos de nosotros somos tan vulnerables a las palabras.
Un «Te amo» en el momento oportuno. Un momento elegido para «Lo siento». Una excusa entregada en el tono de voz correcto. Una palmadita en la cabeza. Una docena de rosas. Un beso. Una tarjeta de felicitación. Algunas palabras que prometen amor que aún debe ser entregado pueden llevarnos a la negación. Algunas veces, puede hacernos negar que nos mientan, maltraten o abusen.
¡Hay quienes deliberadamente se propusieron influenciarnos, controlarnos y manipularnos a través de conversaciones baratas! Ellos saben que entienden completamente nuestra vulnerabilidad a unas pocas palabras en el momento oportuno. Rompe tu ingenuidad. Ellos saben lo que están haciendo. ¡Ellos entienden su impacto en nosotros!
No tenemos que dar tal poder a las palabras, a pesar de que las palabras pueden ser justo lo que queremos y necesitamos escuchar, a pesar de que suenan muy bien , a pesar de que las palabras parecen detener el dolor.
Tarde o temprano, nos daremos cuenta de que si el comportamiento no concuerda con las palabras de una persona, nos permitimos ser controlados, manipulados, engañados. Tarde o temprano, nos daremos cuenta de que hablar es barato, a menos que el comportamiento de la persona coincida con él.
Podemos venir a exigir congruencia en el comportamiento y las palabras de quienes nos rodean. Podemos aprender a no ser manipulados o influidos por conversaciones baratas.
No podemos controlar lo que otros hacen, pero podemos elegir nuestros propios comportamientos y nuestro propio curso de acción. No tenemos que permitir que las conversaciones baratas y oportunas nos controlen, incluso si las palabras que escuchamos son exactamente lo que queremos escuchar para detener nuestro dolor.
«Hoy, dejaré de lado mi vulnerabilidad a las palabras. Dios, ayúdame a confiar en mí mismo para saber la verdad, incluso cuando estoy siendo engañado. Ayúdame a apreciar esas relaciones donde hay congruencia. Ayúdame a creer que merezco congruencia y verdad en el comportamiento y las palabras de aquellos que me importan.»
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 4 de Abril… Negocia los conflictos

La recuperación trata de algo más que de alejarse. A veces significa aprender a quedarse y a hacer un trato. Trata acerca de construir y mantener relaciones que funcionan. (Más allá de la Codependencia).
Los problemas y los conflictos son parte de la vida y de las relaciones con los amigos, los familiares, los seres amados y en el trabajo. La solución de problemas y la negación de conflictos son destrezas que podemos adquirir y mejorar con el tiempo.
El no estar dispuestos a acatar y resolver problemas en las relaciones conlleva a sentimientos no resueltos de ira y victimización, a ruptura en las relaciones, a problemas no resueltos y a juegos de poder que intensifican el problema y desperdician tiempo y energía. No estar dispuestos a encarar y a solucionar problemas significa que podemos volver a tener ese problema.
Algunos problemas con la gente no se pueden solucionar de una forma mutuamente satisfactoria. A veces, el problema es acerca de un límite que tenemos, y ahí no cabe el negociar. En ese caso necesitamos entender claramente lo que queremos y necesitamos y cuál es nuestra última palabra.
Sin embargo, algunos problemas con la gente se pueden resolver y negociar satisfactoriamente. A menudo hay opciones que funcionan para solucionar problemas que ni siquiera vemos hasta que nos abrimos al concepto de resolver los problemas dentro de nuestras relaciones, en vez de huir de los problemas.
Para negociar los problemas, debemos estar dispuestos a identificar el problema, dejar ir la vergüenza y el echar culpas y concentrarnos en posibles soluciones creativas. Para negociar y resolver con éxito los problemas en nuestras relaciones, debemos saber cuál es nuestra última palabra y cuáles son nuestros límites para no perder tiempo tratando de negociar cosas que no son negociables.
Necesitamos aprender a identificar lo que las dos personas realmente quieren y necesitan, y las diferentes posibilidades que existen para resolver el conflicto. Podemos aprender a ser flexibles sin ser demasiado flexibles. Las relaciones de intimidad, donde hay un compromiso, significan que dos personas están aprendiendo a solucionar juntas sus problemas y conflictos para que esa solución funcione de la manera mas conveniente para ambos.
«Hoy estaré abierto a negociar los conflictos que tengo con la gente. Luchare por lograr el equilibrio sin ser demasiado sumiso o demasiado exigente. Luchare por lograr una flexibilidad adecuada en mis esfuerzos para resolver problemas».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 3 de Abril… Separar a los niños con amor

Una cosa es soltar a mi marido y dejar que sufra las consecuencias. ¿Pero cómo dejo ir a mis hijos? ¿No es diferente con los niños? ¿No tenemos responsabilidades como padres? (Miembro de Al-Anón).
Tenemos diferentes responsabilidades para nuestros hijos que para otros adultos. Somos financieramente responsables de nuestros hijos; somos responsables de satisfacer sus necesidades materiales y físicas.
Nuestros hijos necesitan que se les enseñe cómo ayudarse a sí mismos, desde atarse los zapatos hasta hacer planes sociales. Ellos necesitan nuestro amor y guía. Necesitan un cumplimiento consistente de los límites, una vez que hemos establecido los límites. Necesitan un entorno propicio y enriquecedor para crecer. Necesitan ayuda para aprender valores.
Pero no somos responsables de controlar a nuestros hijos. Contrario a la creencia popular, el control no funciona. Disciplina y crianza combinados si lo hacen. La vergüenza y la culpa interfieren con el aprendizaje de nuestros hijos y nuestra crianza. Necesitamos responder a nuestros niños de una manera responsable y hacerlos responsables de sus acciones a un nivel apropiado para su edad. Solo debemos hacer nuestro mejor esfuerzo.
Podemos dejar que nuestros hijos tengan su propio proceso de vida; podemos tener nuestro propio proceso Y, podemos cuidarnos a nosotros mismos durante ese proceso. Buscar el equilibrio. Buscar la sabiduría, pero evitar ejercer el control, solo tener nuestro poder como personas que son padres.
«Hoy, Dios, ayúdame a encontrar un equilibrio apropiado de responsabilidad para mis hijos. Ayúdame a criar a través de la crianza y la disciplina, en lugar de controlar.»
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).
Meditación 2 de Abril… Vulnerabilidad

Aprendí que cuanto más vulnerable me permitía ser, cuanto más controlo de mí mismo realmente lo estoy. (Anónimo).
Muchos de nosotros sentimos que solo podemos mostrar nuestro lado fuerte y seguro. Creemos que la cara que debemos mostrar al mundo siempre debe ser la cortesía, la perfección, la calma, la fuerza y el control.
Aunque ciertamente es bueno y a menudo apropiado tener el control, la calma y la fortaleza, existe otro lado para todos nosotros: esa parte de nosotros que se siente necesitada se asusta, tiene dudas y se enoja. Esa parte de nosotros que necesita cuidado, amor y seguridad de que las cosas estarán bien. Expresar estas necesidades nos hace vulnerables y menos que perfectos, pero este lado también necesita nuestra aceptación.
Permitirnos ser vulnerables nos ayudará a construir relaciones duraderas. Compartir nuestras vulnerabilidades nos ayuda a sentirnos cerca de las personas y ayuda a los demás a sentirse cerca de nosotros. Nos ayuda a crecer en el amor propio y la autoaceptación. Nos ayuda a convertirnos en agentes curativos. Nos permite ser completos y accesibles para los demás.
«Hoy, me permitiré ser vulnerable con los demás cuando sea seguro y apropiado hacerlo».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Meditación 1 de Abril … Pontelo fácil

Pontelo fácil, quizá tengas que empujar hacia adelante, pero no tienes que empujar tan duro. Hazlo suavemente, en paz.
No vayas con tanta prisa, en ningún día, a ninguna hora, en ninguna parte, en ningún momento se te requiere que hagas mas de lo que puedas hacer en paz.
Las conductas frenéticas y la urgencia no son la base para nuestra nueva forma de vida.
No tengas tanta prisa por comenzar. Empieza, pero no fuerces el comienzo si aun no es tiempo. Los comienzos llegaran pronto.
Disfruta y saborea lo de en medio, el meollo del asunto.
No tengas mucha prisa por terminar. Quizá ya estés listo para hacerlo, pero disfruta de los momentos finales. Entrégate completamente a esos momentos para que puedas dar y recibir todo lo que contienen.
Deja que la paz fluya en forma natural. Camina hacia adelante. Empieza. Sigue yendo hacia adelante. Sin embargo, hazlo suavemente, en paz. !Aprecia cada momento!
«Hoy Dios mio, Ayúdame a concentrarme en un ritmo tranquilo en vez de apurado. Seguiré yendo hacia delante suave, no frenéticamente. Ayúdame a dejar ir mi necesidad de estar ansioso, tenso Y apurado. Ayúdame a reemplazarla con la necesidad de estar en paz y en armonía».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 31 de Marzo

El cuidado de uno mismo es una actitud hacia nosotros y hacia nuestras vidas que dice: soy responsable de mi persona. Tengo la responsabilidad no sólo de vivir mi vida, sino de conducirla. Tengo la responsabilidad de atender mi bienestar espiritual, emocional, físico y económico. Tengo la responsabilidad de identificar mis necesidades y satisfacerlas. Tengo la responsabilidad de solucionar mis problemas o de aprender a vivir con aquellos que no puedo resolver. Soy responsable por las elecciones que hago. Soy responsable de lo que doy y de lo que recibo. También soy responsable de fijar mis metas y de cumplirlas. Soy responsable de qué tanto disfruto de la vida, por la cantidad de placer que encuentro en las actividades cotidianas. Soy responsable por amar a alguien y por la manera en que expreso ese amor. Soy responsable de lo que hago a los demás y por lo que permito que los otros me hagan. Soy responsable de mis necesidades y deseos. Toda mi persona, todo aspecto de mi ser, es importante. Yo cuento. Yo importo. Se puede confiar en mis sentimientos. Mi manera de pensar es apropiada. Valoro mis necesidades y deseos. No merezco ni toleraré el abuso ni el maltrato constante. Tengo derechos, y es mi responsabilidad reclamar esos derechos. Las decisiones que tomo y la manera como me conduzco reflejarán mí alta autoestima. Mis decisiones tomarán en cuenta las
responsabilidades que tengo para conmigo mismo.
Mis decisiones también tornarán en cuenta mis responsabilidades hacia otras personas: mi cónyuge, mis hijos, mis familiares. Examinaré y decidiré exactamente cuáles son estas responsabilidades mientras tomo mis decisiones. También tendré en cuenta los derechos de los que me rodean, el derecho de vivir sus vidas como ellos quieran. No tengo por qué imponerme sobre el derecho de los demás a cuidar de ellos mismos, y ellos tampoco tienen el derecho de imponerse por encima de mis derechos.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 29 de Marzo … Satisface tus necesidades

Imagínate que vas caminando por un prado. Ahí, frente a ti, se abre un sendero. Al ir caminando, sientes hambre. Ve a tu izquierda, ahí hay un árbol frutal listo para la cosecha. Coge lo que necesitas.
Unos pasos después, te das cuenta que tienes sed. A tu derecha hay un manantial de agua fresca.
Cuando te sientes cansado, surge un lugar para descansar. Cuando te sientes solo, aparece un amigo para caminar junto a ti. Cuando te pierdes, aparece un maestro con un mapa.
Al poco tiempo, percibes el flujo: necesidad y provisión; deseo y satisfacción. Quizá, piensas: Alguien me ha dado la necesidad porque Alguien había planeado satisfacerla. Tal vez tenía que sentir la necesidad para que pudiera darme cuenta de ella y aceptar el regalo.
Quizá cerrar mis ojos al deseo cierra mis abrazos para la satisfacción del mismo.
Demanda y provisión, deseo y satisfacción, un ciclo continuo, a menos que nosotros lo rompamos.Todas las provisiones necesarias ya han sido planeadas y provistas para este viaje.
«Hoy se me proveerá de todo lo que necesito».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Meditación 24 de Marzo … Apreciémonos a nosotros mismos

Nosotros somos lo más grande que alguna vez pueda sucedernos. Créelo. Esto hace la vida mucho más fácil. (Ya no seas codependiente).
Ya es tiempo de parar esa tontería de andar por ahí criticándonos a nosotros mismos. Quizá hayamos caminado la mayor parte de nuestra vida pidiendo disculpas directa o indirectamente, sintiéndonos menos valiosos que los otros, creyendo que ellos saben más que nosotros y creyendo que de alguna manera los otros tienen derecho a estar aquí y nosotros no. Tenemos derecho a estar aquí. Tenemos derecho a ser nosotros mismos.
Estamos aquí. Hay un propósito, una razón, una intención para nuestra vida. No tenemos por qué disculparnos por estar aquí o por ser lo que somos. Somos suficientemente buenos y merecedores. Los otros no tienen nuestra magia. Nosotros la tenemos. Está en nuestro interior.
No importa lo que hayamos hecho en el pasado. Todos tenemos un pasado, entretejido de errores, éxitos y experiencias de aprendizaje. Tenemos derecho a nuestro pasado. Es nuestro. Ha trabajado para moldearnos y para formarnos. A medida que progresemos en este viaje, veremos cómo cada una de nuestras experiencias se volteará y será usada para nuestro bien.
Ya hemos pasado demasiado tiempo sintiéndonos avergonzados, disculpándonos y dudando de nuestra belleza interior. Hay que acabar con eso. Dejarlo ir. Es un lastre innecesario. Los otros tienen derecho, pero nosotros también. No somos ni mas ni menos que ellos. Somos iguales. Somos quienes somos. Para eso fuimos creados, y eso era lo que debíamos ser.
Eso, mi amigo, es un regalo maravilloso.
«Dios mio, ayúdame a adueñarme de mi poder para amarme y apreciarme a mi mismo. Ayúdame a valorarme en vez de buscar que los otros lo hagan».
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

