Reflexión del Dia: 16 de Julio

Melody Beattie, en su Libro Ya no seas Codependiente reafirma que el codependiente está llamado a recuperarse, solo que esto pasa por asumir una terapia que lo conduzca a su curación.

Si deseas conocer más sobre esta Autora/Consejera y particularmente con referencia a este Libro visita la Web de Amazon y adquierelo por esta vía.

Reflexiona sobre esto:

A pesar del lado oscuro de las emociones —aquellas que son dolorosas, aquellas que se prolongan y las que nos engañan— hay un panorama que es aún más sombrío si elegimos volvernos frías desde el punto de vista emocional. No asumir nuestros sentimientos, aislarnos emocionalmente y alejar esa parte de nosotros puede ser incómodo, poco sano y autodestructivo.
Reprimir o negar los sentimientos nos puede provocar dolores de cabeza, trastornos digestivos, dolores de espalda y estados físicos de debilitamiento general que pueden abrir la puerta a muchas enfermedades.
Reprimir sentimientos —especialmente si lo hacemos durante la fase de negación del proceso de pena— nos puede causar problemas como el comer en exceso o demasiado poco, el uso de alcohol u otras drogas, conductas sexuales compulsivas, gastar dinero en forma compulsiva, no dormir lo suficiente, dormir en exceso, obsesionarnos, hacer ademanes de control, y otras conductas compulsivas.
Los sentimientos son energía. Los sentimientos reprimidos bloquean nuestra energía. No estamos en la mejor forma cuando estamos bloqueados.

Mi Reflexión: Esta meditación nos recuerda que las emociones no son un enemigo que debemos esconder, sino una parte de nuestra humanidad que necesita ser reconocida y llevada a un proceso de sanidad. Ignorar lo que sentimos no elimina el dolor; muchas veces lo transforma en cargas físicas, emocionales o espirituales. Dios no nos invita a negar nuestras emociones, sino a presentárselas con sinceridad para que Él las transforme con Su gracia y nos conduzca hacia una vida plena. (Alpha).

Para Reflexionar: ¿Qué emoción he estado reprimiendo y necesito reconocer delante de Dios? ¿Estoy permitiendo que Dios sane mi corazón o continúo ocultando aquello que necesita ser restaurado? Comparte tu vivencia al respecto?.

Deja un comentario