Meditación 7 de Febrero… Aprecia los destellos de luz



Conozco personas que han estado inmersas en tiempos extremadamente difíciles. Una mujer perdió a su esposo y ambos hijos en un incendio. Otra encontró a su hijo adolescente muerto de muerte, suicidio, en su porche trasero un domingo de primavera. He conocido personas que luchan contra la depresión crónica. He conocido a personas que perdieron su fortuna de una sola vez. He conocido personas que eran activas, personas sanas un día, y al día siguiente un accidente las paralizó de por vida.
También tuve mis años de dolor después de la muerte de mi hijo. Año tras año, el dolor latía incesantemente, amenazando con no disminuir.
Escucha cuidadosamente. Rezo para que nunca tengas tal tiempo. Pero incluso si estás pasando por algo así, haz que cada momento cuente. Y preste especial atención a los momentos en que el dolor y el sufrimiento disminuyen, aunque solo sea por unos segundos u horas. Cuenta esos momentos como un regalo, un destello de luz. Mantenlos en tu corazón.
Escribe en tu diario cuánto duele. Siente todo tu dolor. Pero tómese el tiempo para documentar esos breves momentos cada semana en los que solo aparece un destello de placer.
Recuerda, dos más dos son cuatro. Cuatro más cuatro son ocho.
Esos momentos se sumarán.
Puede que no estés pasando por un momento en tu vida que disfrutes, pero trata de encontrar unos momentos en los que puedas recuperar el aliento, mirar a tu alrededor y decir qué dulce es.

«Dios, ayúdame a encontrar al menos una cosa en mi vida que me haga sentir bien y me dé placer, aunque sea solo por un momento de mi día».

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adios).

Meditación 6 de Febrero…. Cerca de la cima



Sé que estás cansado. Sé que te sientes abrumado. Usted puede sentir como si esta crisis, este problema, este tiempo difícil durará para siempre.
No lo harás. ¡Ya casi has terminado!
No solo piensas que ha sido difícil; ha sido duro Usted ha sido probado, probado y reexaminado en lo que ha aprendido.
Tus creencias y tu fe han sido probadas en el fuego. Has creído, luego has dudado, luego has trabajado en creer un poco más. Tuviste que tener fe incluso cuando no podías ver o imaginar lo que se te pedía que creas. Es posible que otras personas a tu alrededor hayan tratado de convencerte de que no creas en lo que esperabas poder creer.
Has tenido oposición. No has llegado a este lugar con total apoyo y alegría. Has tenido que trabajar duro, a pesar de lo que estaba sucediendo a tu alrededor. A veces, lo que te motivó fue la ira; A veces el miedo.
Las cosas salieron mal, ocurrieron más problemas de los que anticipó. Había obstáculos, frustraciones y molestias en el camino. No planeaste que esta fuese la forma en que evolucionaría. Mucho de esto ha sido una sorpresa; algo de eso no ha sido en absoluto lo que deseabas.
Sin embargo, ha sido bueno. Parte de ti, la parte más profunda que conoce la verdad, ha sentido esto todo el tiempo, incluso cuando tu cabeza te dijo que las cosas estaban fuera de control y que estaban locas, que no había ningún plan ni propósito, que Dios te había olvidado.
Han ocurrido tantas cosas, y cada incidente, el más doloroso, el más inquietante y el más sorprendente, tienes una conexión. Estás empezando a ver y sentir eso.

Nunca soñaste que las cosas sucedieran de esta manera, ¿verdad? Pero lo hicieron. Ahora estás aprendiendo el secreto: estaban destinados a suceder de esta manera, y de esta manera es bueno, mejor de lo que esperabas.
Tampoco creíste que llevaría tanto tiempo, ¿verdad? Pero lo hiciste. Has aprendido la paciencia.
Nunca pensaste que podrías tenerlo, pero ahora sabes que lo tienes.
Has sido guiado. Muchos fueron los momentos en que pensaste que te habían olvidado, cuando estabas convencido de que habías sido abandonado. Ahora sabes que has sido guiado.
Ahora las cosas están llegando a su lugar. Ya casi estás al final de esta fase, esta parte difícil del viaje. La lección está casi completa. Ya sabes, la lección que peleaste, resististe e insististe en que no podías aprender. Si, ese. Casi lo has dominado.
Has sido cambiado de adentro hacia afuera. Tu ha sido movido a un nivel diferente, un nivel más alto, un nivel mejor.
Has estado escalando una montaña. No ha sido fácil, pero escalar montañas nunca es fácil. Ahora, estás cerca de la cima. Un momento más, y la victoria será tuya.

Endereza tus hombros. Respira profundamente. Avanza con confianza y paz. Se acerca el momento de disfrutar y disfrutar de todo aquello por lo que has luchado. Ese tiempo se está acercando, por fin.
Sé que has pensado antes que el tiempo se acercaba, solo para saber que no lo era. Pero ahora, la recompensa está llegando. Tú también lo sabes. Puedes sentirlo.
Tu lucha no ha sido en vano. Para cada lucha en este viaje, hay un clímax, una resolución.
Paz, alegría, abundantes bendiciones y recompensas son tuyas aquí en la tierra. Disfrutar.
Habrá más montañas, pero ahora ya sabes cómo escalarlas. Y has aprendido el secreto de lo que está en la parte superior.

«Hoy, aceptaré donde estoy y continuaré avanzando. Si estoy en medio de una experiencia de aprendizaje, me permitiré continuar con la fe de que llegará el día del dominio y la recompensa. Ayúdame, Dios, entiende que a pesar de mis mejores esfuerzos para vivir en paz, hay momentos de escalar montañas. Ayúdeme a dejar de crear caos y crisis, y ayúdeme a enfrentar los desafíos que me harán avanzar y avanzar».

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 5 de Febrero



BUSCAMOS A TRAVÉS DE LA ORACIÓN Y LA MEDITACIÓN MEJORAR NUESTRO CONTACTO CONSCIENTE CON DIOS, COMO NOSOTROS LO CONCEBIMOS, PIDIÉNDOLE SOLAMENTE QUE NOS DEJASE CONOCER SU VOLUNTAD PARA CON NOSOTROS Y NOS DIESE LA FORTALEZA PARA CUMPLIRLA. (Onceavo Paso de CoDA).
MEDITACIÓN
Por medio de la oración le hablamos a Dios; por medio de la meditación Dios nos habla.
Muchas de las personas en recuperación practican la meditación en una diversidad de formas. Al igual que con la oración, estamos libres para encontrar la manera en que trabaja para cada uno de nosotros.
Podemos leer un libro de meditación; existen muchos en las librerías. Son los libritos que tienen una cita, una lectura y a veces una oración para cada día del año. Muchos de estos libros se dirigen específicamente a la recuperación de la codependencia. Algunos son más generales pero siguen siendo los favoritos de personas en recuperación de la codependencia. Muchas personas gustan de hacer estas pequeñas lecturas al empezar el día, para recordar las bases de la recuperación, sentirse bien consigo mismos y dar un buen comienzo al día.
He pasado por épocas en las que he usado más de un libro de meditación. Guardo varios. En momentos de estrés, puedo leer uno por la mañana, uno a medio día, uno por la tarde y uno por
la noche, en cualquier momento en que necesito esa forma de ayuda.
Algunas personas escuchan cintas grabadas como una forma de meditación. Existen muchas cintas ahora que nos ayudan a alcanzar un estado de ánimo relajado y sereno. A algunas personas les gusta las cintas subliminales. Estas son las que traen mensajes sólo audibles parael subconsciente. A veces el mensaje es audible en un lado de la cinta; en el otro lado viene el mismo mensaje en forma subliminal. Otras cintas son todas subliminales. Muchas incluyen un guión para que conozcamos el mensaje. Los mensajes son por temas, tales como la serenidad, soltar el miedo, autoaceptación y similares. Lo que se escucha conscientemente del lado subliminal de la cinta por lo general es música relajante y meditativa o sonidos de la naturaleza, tales como las olas del océano. Nuestro subconsciente escucha los mensajes positivos.
Algunas personas usan el masaje terapéutico como una forma de relajarse, centrarse y meditar.
Algunas personas usan formas alternativas de meditación.
«Estaba furioso con la religión tradicional» dice Jake, «pero descubrí que mi coraje con la religión alejaba de todas formas de expresión espiritual. Ahora he encontrado un camino espiritual mediante algunas prácticas de los americanos nativos, del chamanismo y de la meditación Zen. En el proceso, estoy descubriendo una percepción profunda de mi propia espiritualidad».
Algunas personas prefieren las formas tradicionales; se retiran a un lugar callado y meditan.
«Cada noche y cada mañana, tomo tiempo para entonarme» dice Sara. «Pongo atención para oír mensajes y direcciones acerca de lo que deba hacer ese día. Pido guía todo el tiempo.»
Cuando sea y como sea que lo hagamos, la meta de la meditación es acallarnos, acallar nuestros pensamientos, relajarnos, tocar nuestro centro yestar en paz y en contacto con Dios y con nosotros mismos. Nos liberamos del caos, la tensión y el miedo que con frecuencia acompaña el vivir. Soltamos todo y nos aquietamos.
Solía pensar que la meditación era una pérdida de tiempo valioso. Me sentía presionada, tan ocupada, que tomarme algunos minutos extra para relajarme parecía una pérdida de energía valiosa. He aprendido que no es así.
La meditación, he descubierto, no es más pérdida de tiempo que parar para cargar gasolina al auto. La meditación es como me rejuvenezco y renuevo. La meditación es una forma de deshacerme de energía negativa y abrirme al flujo positivo del bien.
Meditar significa abrir nuestras mentes y nuestros espíritus, nuestras almas, a la conexión conDios. Las obsesiones, las preocupaciones y rumiaciones no son conexiones con Dios; son conexiones de miedo.
Para conectar con Dios, necesitamos relajarnos y abrir nuestra mente consciente e inconsciente a una Conciencia Superior. En el trajín de nuestros días y vidas, puede parecer una pérdida de tiempo desacelerar, detener nuestra ocupación y hacer esta pausa. No es una pérdida de tiempo.
La meditación puede crear más tiempo y energía que los momentos que le dedicamos.
Construimos una conexión con Dios al construir una conexión con nosotros mismos. Una vez que entramos en armonía con nosotros mismos y confiamos en nosotros mismos, sabremos cuándo necesitamos una pausa para meditar. Podemos meditar según unhorario disciplinado. Y podemos escucharnos a nosotros mismos y saber cuándo necesitamos apartarnos del trajín de la vida y centrarnos.
La meditación y la oración son poderosos instrumentos de recuperación que funcionan.
Necesitamos tener paciencia. No es razonable esperar que en el momento en que meditamos, recibiremos la respuesta, la revelación o el saneamiento. No es razonable esperar una respuesta instantánea y en el lugar a nuestra oración.
Pero la respuesta vendrá. Ya está en camino, si hemos hecho nuestra parte meditando y rezando.
.
(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Reflexión del Dia: 4 de Febrero

}

BUSCAMOS A TRAVÉS DE LA ORACIÓN Y LA MEDITACIÓN MEJORAR NUESTRO CONTACTO CONSCIENTE CON DIOS, COMO NOSOTROS LO CONCEBIMOS, PIDIÉNDOLE SOLAMENTE QUE NOS DEJASE CONOCER SU VOLUNTAD PARA CON NOSOTROS Y NOS DIESE LA FORTALEZA PARA CUMPLIRLA. (Onceavo Paso de CoDA).
BUSCAMOS A TRAVÉS DELA ORACIÓN
La voluntad de Dios a veces quiere decir poner mis límites y saber defenderme en vez de pedir a Dios que cambie a las personas que me lastiman.
A veces la voluntad de Dios significa que yo pida perdón. Siempre, estoy aprendiendo, significa que yo me acepte y me cuide.
Además de la disciplina de la oración matutina, rezo durante el día. A veces hablo de lo que me molesta. A veces grito pidiendo ayuda.

Pido guía y dirección cuando me siento insegura. Y entre más recuerdo agradecer, sin importar qué sucede, todo sucede mejor.
Rezar nos transforma. Oraciones de agradecimiento transforman nuestra vida y nuestras circunstancias. La gratitud convierte la energía negativa en positiva. Crea aceptación y realza lo mejor de cualquier circunstancia.
Algunos días me envuelven las ocupaciones cotidianas antes de tener tiempo para rezar. No me gustan esos días, pero estoy aprendiendo a confiar que, aun en esos días, Dios no me abandona ni me abandonará.
Paulatinamente entrego más partes de mí misma a Dios. Aprendo a confiar en Dios. Esa confianza no quiere decir que jamás sentiré dolor, estrés o situaciones que no me gustan. Sí significa que puedo confiar que lo que sucede es para bien.
También aprendo que puedo hacer cualquier petición a Dios. Ninguna es demasiado grande, demasiado pequeña o sin importancia. Puedo ponerlo todo en cada oración, luego soltar y pedir que se haga la voluntad de Dios.
Cada uno de nosotros podemos encontrar nuestra manera personal de orar, nuestra propia disciplina de oración, nuestro propio método para comunicarnos. A algunas personas les gusta las oraciones sugeridas por ciertas religiones. Algunas disfrutan un acercamiento menos estructurado en su comunicación con Dios.
La manera en que rezamos no es tan importante como el esfuerzo por hacerlo. Estoy aprendiendo a rezar tenga ganas o no. Aprendo que puedo confiar, me sienta con inclinación a hacerlo o no.
Muchas veces he rogado a Dios por algo, me he enfurecido porque no me lo ha dado para luego sentirme agradecida un año más tarde cuando la agenda de Dios resultó mucho mejor que la mía.

Con frecuencia, termino agradeciendo profusamente a Dios por no haberme permitido salirme con la mía.
Gradualmente aprendo que está bien agradecer a Dios por todo lo que sucede, aun cuando no es lo que yo deseo, aun cuando no siento agradecimiento el día de hoy.
A veces me enterco y rehusó pedir la ayuda que necesito. Con frecuencia se me recuerda que, aunque soy fuerte y competente, existe un Poder que me ayudará en formas milagrosas, vitalizantes y curativas.
Es mediante la oración que nos mantenemos a nosotros mismos y a nuestras almas conectados a Dios. Aquí empieza el cambio.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 2 de Febrero… Dejar ir la perfección



Mientras viajo a través de la recuperación, cada vez aprendo más que aceptarme a mí mismo y mi idiosincrasia -murmurándome por mis maneras- me lleva mucho más allá de buscarme a mí mismo y tratar de ser perfecto. Tal vez de eso se trata en realidad: amor propio absoluto, alegría y autoaceptación.
(Anónimo).

Deja de esperar la perfección de ti mismo y de quienes te rodean.
Hacemos algo terrible y molesto para nosotros mismos y para los demás cuando esperamos la perfección. Configuramos una situación en la que otros, incluidos nosotros mismos, no se sienten cómodos con nosotros. A veces, esperar la perfección hace que la gente se ponga tan tensa que cometan más errores de lo normal porque estamos muy nerviosos y concentrados en los errores.
Eso no significa que permitamos comportamientos inapropiados con la excusa de que «nadie es perfecto». Eso no significa que no tengamos límites y expectativas razonables de las personas y de nosotros mismos.
Pero nuestras expectativas deben ser razonables. Esperar la perfección no es razonable.
La gente comete errores. Mientras menos ansiosos, intimidados y reprimidos estén por las expectativas de ser perfectos, mejor lo harán.
El esfuerzo por la excelencia, la pureza en la creatividad, un desempeño armonioso y lo mejor que tenemos para ofrecer no ocurre en la atmósfera obstaculizada, negativa y productora de miedo de esperar la perfección.
Tener y establecer límites. Tener expectativas razonables Esfuérzate por hacerlo lo mejor posible. Animar a otros a hacer lo mismo. Pero sepa que nosotros y otros cometeremos errores. Sepa que nosotros y los demás tendremos experiencias de aprendizaje, cosas que atravesamos.
A veces, los defectos y las imperfecciones en nosotros mismos determinan nuestra singularidad, como lo hacen en una obra de arte. Saborearlos. Ríase de ellos. Abrázalos y a nosotros mismos.
Anime a otros y a nosotros mismos a hacer lo mejor que podamos. Amarnos y nutrirnos a nosotros mismos y a los demás por ser quienes somos. Entonces comprenda que no somos meramente humanos, fuimos creados y pensados ​​para ser humanos.
«Hoy, Dios, ayúdame a dejar de lado mi necesidad de ser perfecto e insistir irracionalmente en que los demás son perfectos. No usaré esto para tolerar el abuso o el maltrato, sino para lograr expectativas adecuadas y equilibradas. Estoy creando una atmósfera saludable de amor, aceptación y nutrición alrededor y dentro de mí. Confío en que esta actitud sacará lo mejor de otras personas y de mí.»

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 1 de Febrero



BUSCAMOS A TRAVÉS DE LA ORACIÓN Y LA MEDITACIÓN MEJORAR NUESTRO CONTACTO CONSCIENTE CON DIOS, COMO NOSOTROS LO CONCEBIMOS, PIDIÉNDOLE SOLAMENTE QUE NOS DEJASE CONOCER SU VOLUNTAD PARA CON NOSOTROS Y NOS DIESE LA FORTALEZA PARA CUMPLIRLA. (Onceavo Paso de CoDA).
«Déjate llevar, Melody. Déjate llevar».
¿Cuántas veces he oído estas palabras en boca de mi madrina? ¿Cuántas veces me he enojado al oírlas?
Muchas veces.
¿Cómo puedo dejarme llevar? ¿Cómo puedo dejar de creer en pérdidas y privaciones y comenzar a creer en plenitud?

Paulatinamente aprendo que no sólo puedo dejarme llevar, sino que también puedo confiar. Soy parte del fluir de la vida. Si estoy conectada con mi Poder Superior y con la voluntad de Dios para mí, sabré qué debo hacer y cuándo debo hacerlo. Cuidar de mí misma, usar mi propio poder, será (y es) una parte natural de ese fluir. Creceré y cambiaré como debe ser, cuando esté lista, en la medida en que quiera.
El Paso Once es mi favorito. Me ha llevado de la adicción a la sobriedad. Me ha llevado a través de la pobreza, el dolor y la desesperación. Me ha llevado a través del dolor de tocar fondo en mi codependencia. Me ha dado todo lo que he necesitado para comenzar la recuperación y continuar sanándome. Continuamente me lleva de la confusión a la claridad, de ser victimizada a manejar mi propio poder. Este Paso me ha llevado a tener una vida real, una vida que es mía, está llena y funciona.
Me lleva de donde estoy a donde me dirijo; me ayuda a confiar en ambos lugares. Me lleva a través de cada día. Si miramos fijamente el laberinto de nuestra vida, podemos fácilmente confundirnos con todos los caminos, corredores, puertas y opciones. Este Paso nos ayuda a enfocarnos en los detalles del camino presente, y nos permite caminar con confianza por el laberinto.
Dejarse llevar no significa que no meneemos el barco. Sólo significa que lo podemos hacer por fin. Al escucharnos a nosotros mismos y a Dios, sabremos cuándo es hora de hacerlo y tendremos el poder necesario. La discusión que tenemos de si podemos cuidar de nosotros mismos no es con Dios: es con nosotros mismos. Nuestro siguiente paso es decidir cuál es la mejor manera de cuidarnos y pedir ayuda a Dios.
Hay momentos para derrotarnos, momentos para soltar, momentos para rendirnos. Hay momentos para esperar y momentos para tomar acción. Hay momentos para ser tiernos y cuidadores, momentos para dar y momentos para recibir. Hay momentos para dar nuestra opinión, para ejercer nuestro poder y para cuidar de nosotros mismos. Al trabajar este Paso sabremos en qué momento nos encontramos.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 1 de Febrero… Todo es un regalo



Los hombres no se enojan por la mera desgracia sino por la desgracia concebida como una herida. Y el sentido de la lesión depende del sentimiento de que se ha denegado un reclamo legítimo. (CS Lewis , The Screwtape Letters).
Oh, las quejas sobre nosotros, especialmente cuando nos sentimos negados de una cosa u otra: alguna recompensa, o logro, o posición que sentimos que nos pertenecía.
Cuán enfurecido nos podemos sentir cuando un deseo, una esperanza, un sueño o un deseo se niega rotundamente.
Qué fácil es estar celoso del éxito o la felicidad de otro, incluso convenciéndonos de que la persona ha reclamado algo que legítimamente nos pertenecía.
La lección aquí es simple.
Recuerde estar agradecido. ¡Dios no nos debe nada! ¡Todo es un regalo!
«Dios, gracias por todo, tal como es.»

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 31 de Enero



CONTINUAMOS HACIENDO NUESTRO INVENTARIO PERSONAL Y CUANDO NOS EQUIVOCABAMOS LO ADMITIAMOS INMEDIATAMENTE (Décimo Paso de CoDA).
PARA MANTENER LA AUTOESTIMA
Este es el Paso de la autoconciencia y la autorresponsabilidad. En los demás Pasos, comenzamos el proceso de mirar hacia adentro, en vez de fijarnos en otros. Este Paso nos alienta a continuar por ese camino. No tenemos que usarlo como una herramienta rígida para controlarnos y mantenernos con un comportamiento perfecto. Al contrario, podemos usarlo como un ancla para mantenernos fijados en nosotros mismos y en nuestro proceso de crecimiento.
Podemos permitirnos vivir y confiar en que las lecciones se nos revelarán cuando sea el momento, cuando estemos listos, cuando nuestro Poder Superior está listo. A veces la lección es un comportamiento nuevo que necesitamos practicar. A veces la lección es un comportamiento viejo que ha vuelto.
A veces necesito manejar un incidente, a una persona, o a mí misma y enderezar mi acto. A veces he olvidado practicar un principio sencillo como la gratitud o el desapego, principios que pueden determinar la calidad de mi vida día a día.
Algunos de nosotros descubrimos que dar este Paso nos revela nuevos asuntos y áreas donde necesitamos trabajar, tales como nuevos descubrimientos o adicciones que quizá necesitemos enfrentar dentro de nosotros mismos. A veces este Paso nos revela cosas nuevas acerca de una relación actual o pasada, o de nuestra historia.
Una oración que me ayuda a hacer esto: Muéstrame, Dios, qué es lo que estoy aprendiendo. Guíame a mí, y mi crecimiento.
Este es el Paso que engloba mis imperfecciones y las imperfecciones y la humanidad de otros. Es un vehículo para aprender a querernos a nosotros mismos y a otros incondicionalmente. No hay que darlo con temor, sino confiar en que estamos exactamente donde necesitamos estar en nuestra vida, nuestra recuperación y nuestras relaciones.
Nuestro deseo de admitir nuestros errores inmediatamente aumentará, ya sean estos errores hacia nosotros mismo o hacia otros, porque aprenderemos que hacerlo trae paz. La inquietud y la discordia con frecuencia son señales de que necesitamos trabajar este Paso y mirar hacia adentro. Confiemos en que la respuesta aparecerá.
Sé paciente contigo mismo y con otros mientras te esfuerces en este proceso de crecimiento, cambio, vida y recuperación. Sé paciente a medida que te esfuerces por identificar los asuntos y cuál es o fue tu parte en estos. Estate abierto a las respuestas porque llegarán
Demos la bienvenida a las revelaciones. Podemos confiar en dónde nos lleva este proceso. Algo está siendo trabajado en nosotros, algo importante, ya sea que estemos en un descanso o un momento de cambio intenso y dramático.
No tenemos que controlar el proceso. Podemos soltar y permitir que tenga lugar. Al trabajar este Paso, todo lo que necesitamos saber sobre cuidar de nosotros mismos nos será mostrado. Una vez que hayamos trabajado hasta el Décimo Paso, podemos mantener y aumentar nuestra autoestima dando con frecuencia este Paso. Incorpora el proceso por el que hemos pasado en los Pasos Cuatro a Nueve. Significa que pasamos por este proceso de nuevo, cada vez que necesitamos, para mantenernos en el camino.
No necesitamos trabajar este Paso para castigar o rebajarnos. Lo hacemos para mantener la armonía en nuestras relaciones con nosotros mismos y con otros. Lo hacemos para seguir en el camino. No proyectamos este Paso en otros: hacemos nuestro propio inventario: nuestros propios pensamientos, sentimientos, comportamientos, y caminos.
Cuando nos desviamos del camino, cuando un asunto surge que necesitamos ver, sabremos cómo. Identificamos el asunto. Hablamos con alguien acerca de ello. Somos honestos, no tomamos la defensiva, ni nos sentimos miedosos o avergonzados. Aceptamos lo que ha pasado y asumimos la responsabilidad por nuestra parte en ello. Luego nos disponemos a hacer las reparaciones apropiadas, y lo soltamos.
Este proceso para mantenernos en el camino puede volverse tan habitual como alguna vez lo fueron nuestros comportamientos de supervivencia. La próxima vez que hagamos algo que nos molesta, no necesitamos desperdiciar nuestra energía revolcándonos en vergüenza. La próxima vez que nos atoramos en un comportamiento antiguo, aunque sabemos que no debemos, no tenemos que castigarnos. Podemos dar un Décimo Paso: identificarlo, hablar acerca de ello, luego
inmediatamente hacer la reparación, ya sea que eso signifique cambiar nuestro curso de acción con nosotros mismos o con otros. Deja que el proceso tenga lugar. Y continuemos con nuestra vida, con amor por nosotros mismos y por otros.
Antes, admitir que me había equivocado en la forma de tratarme a mí misma y a otros me resultaba difícil. Sentía que toda mi autoestima descansaba en el hecho de tener la razón, todo el tiempo. Esa actitud no dejaba espacio para crecer, ni para la autoestima.
Ahora, a medida que aprendo a estar más a gusto conmigo misma, encuentro que es más fácil admitir mis errores. Estoy más abierta, más vulnerable, y humilde respecto a este proceso de crecimiento y recuperación.
Aún me cuesta trabajo acercarme a la gente y admitir mis errores. Me es difícil hacerme consciente de un nuevo comportamiento en el que necesito trabajar. Aún trago fuerte y pienso dos veces antes de disculparme. Tengo que luchar contra mis defensas y mi orgullo. Mi necesidad de ser perfecta, mi necesidad de tener la razón, aún está allí en el fondo,tratando de hacerse oír.
Este Paso, este programa, me enseña que no tengo que escuchar el antiguo mensaje. Mi paz, mi alegría, mi amor por mí misma y por otros me llega cuando me acepto. Me llega cuando me permito ser honesta, abierta, y responsable con aquellos a quienes quiero, con quienes trabajo, con quienes me relaciono. Me llega cuando soy responsable ante mí misma y mis propias necesidades.
Mi autoestima y mi amor por mí misma regresan cuando de inmediato me ocupo de los daños que me hago a mí misma y a otros.

Este Paso me da permiso de ser yo misma y de ser imperfecta. Me da permiso de amar y nutrirme y de fijarme en lo que está bien en mi vida. Me permite ser un humano vulnerable en las relaciones con otros seres humanos vulnerables. Me permite perdonarme a mí misma, y me ha enseñado mucho acerca de perdonar a otros, también.
Entreteje el concepto del perdón y la aceptación en la vida diaria. Este Paso me enseña a amar a otros y a mí misma incondicionalmente, y de todas formas ser responsable por mí misma.
No tenemos que ser perfectos y tener la razón. Ahora podemos decir: «Me equivoqué, y lo siento» a nosotros mismos así como a otros.
Este Paso nos da permiso de ser honestos acerca de quienes somos. Podemos manejar las cosas como se presenten. Hay que usarlo rutinariamente para crecer y mantener los buenos sentimientos que hemos descubierto.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 31 de Enero… Estás siendo protegido



Es fácil estar agradecido por las oraciones contestadas, fáciles de estar alegremente agradecidos cuando el universo nos da exactamente lo que queremos. Lo que no es tan fácil es recordar estar agradecido cuando no obtenemos lo que queremos.
John quería un puesto ejecutivo en la empresa para la que trabajaba. Trabajó duro para la promoción. Oraba diariamente por su promoción, mientras daba el cien por ciento de su energía y dedicación a la posición en la que estaba. Pero cuando llegó el momento, lo pasaron por alto para el trabajo de sus sueños. Se fue de la compañía poco después de eso. Hoy en día, dirige su propia compañía con más responsabilidad, éxito y alegría de lo que nunca hubiera esperado en su antigua empresa.
Susan, una adicta en recuperación, quería salir con Sam más que nada. Se llevaban bien las veces que se encontraban en el trabajo. Era encantador, guapo y sobrio, pensó. Durante meses ella trató de arreglar una cita con él, rezó para que Dios lo traiga a su vida. Pero las cosas nunca parecieron funcionar. Ella no sabía por qué. Parecía tan interesado en ella. Ella estaba segura de que la relación fue divinamente ordenada. Ella se sorprendió cuando llegó al trabajo una mañana y descubrió que Sam había muerto la noche anterior a una sobredosis de drogas. Él había estado usando drogas y mintiendo al respecto todo el tiempo.

A veces obtenemos lo que pedimos. A veces no lo hacemos.
Dios dice: «No». Sé agradecido, fuerza, gratitud; fingir si es necesario, cuando Dios responde a sus oraciones furtivas diciendo que no.
Acepta los rechazos con una sonrisa. Deje que los «no» de Dios lo muevan felizmente por el camino. Tal vez no estás siendo castigado, después de todo. Tal vez Dios te está protegiendo de ti mismo.
«Dios, gracias por no siempre darme lo que creo que es mejor.»

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 30 de Enero



CONTINUAMOS HACIENDO NUESTRO INVENTARIO PERSONAL Y CUANDO NOS EQUIVOCABAMOS LO ADMITIAMOS INMEDIATAMENTE (Décimo Paso de CoDA).
TAMBIÉN BUSCAR LO BUENO
Mientras estemos ocupados haciendo nuestro inventario, tal vez queramos mirar lo que estamos haciendo bien. El Paso Diez dice, «Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando (énfasis mío) nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.» No dice que debamos ignorar lo que hacemos bien o lo que está bien en nuestras vidas. Dice que continuamos haciendo nuestro inventario.
Cuando hacemos un inventario, podemos buscar muchas cosas. Podemos sacar los sentimientos de los que huimos. Podemos buscar la baja autoestima o un sentimiento de inadecuación.
Podemos buscar regresos a viejos patrones de pensar, sentir, o comportarnos. Podemos buscar aquellos comportamientos que verdaderamente nos incomodan, que hemos dirigido a otros, y podemos hacer las reparaciones inmediatas.
Pero una parte importante de nuestro inventario también puede enfocar lo que estamos haciendo bien y todo lo que está teniendo lugar dentro de nosotros y a nuestro alrededor que es bueno.
Esto no es una pérdida de tiempo. Es una parte importante de nuestra recuperación. Parte de nuestra codependencia es este fijarnos obsesivamente en lo que está mal, lo que no funciona, y lo que quizá hagamos mal. El comportamiento de recuperación con el que reemplazamos esa actitud es aprender a fijarnos y prestar atención a lo que está bien: qué sale bien y la visión positiva de cómo están funcionado las cosas bien en nuestra vida.
Quizá tengamos que esforzarnos tanto o más para fijarnos en lo que está bien como en descubrir qué hacemos mal.
Miremos sin miedo, con un ojo amoroso y positivo. ¿Qué hicimos bien el día de hoy? ¿Nos
detuvimos a manejar un sentimiento? Quizá lo hicimos torpemente, pero ¿lo hicimos? ¿Pensamos
una vez en algún Paso en medio de una crisis? ¿Hicimos algo de forma diferente hoy a cómo lo
habríamos hecho hace uno o dos años? ¿Aunque haya sido un poco diferente? ¿Extendimos la
mano a alguien y nos permitimos sentirnos vulnerables?
¿Comenzamos a tener sentimientos negativos o de vergüenza, nos hicimos conscientes de estos y los soltamos? ¿Hicimos algo agradable, tierno, y amoroso para nosotros mismos? ¿Hicimos algo para otra persona que nos hizo sentir bien?
¿Realizamos bien nuestrotrabajo? ¿Manejamos en forma positiva un día malo? ¿Practicamos la gratitud o la aceptación? ¿Nos arriesgamos, fuimos dueños de nuestro propio poder, pusimos un
límite, reforzamos un límite? ¿Hablamos honesta y abiertamente con alguien y sentimos que nos acercamos un poco más, reforzando la conexión entre nosotros y otro? ¿Fuimos dueños de nuestro poder en alguna forma que nos beneficiara? ¿Nos hicimos responsables de nosotros mismos en alguna forma en que no lo habríamos hecho antes?
¿Nos dimos tiempo para rezar o meditar? ¿Confiamos en Dios? ¿Hablamos con Dios y le soltamos
las cosas?
¿Permitimos que alguien hiciera algo por nosotros? ¿Comenzamos a engancharnos en los asuntos de otro, y luego practicamos el desprendimiento? ¿Continuamos con nuestra rutina diaria cuando lo que realmente queríamos hacer era quedarnos sentados con pensamientos obsesivos?
¿Nos escuchamos a nosotros mismos, confiamos en nosotros mismos, y vimos qué tan bien funcionó? ¿Nos mantuvimos firmes con alguien que quiso manipular o controlarnos? ¿Fuimos asertivos? ¿Nos nutrimos, en vez de criticarnos? ¿Practicamos el amor a nosotros mismos en alguna forma? ¿Fuimos a una junta, leímos una meditación, o pensamos acerca de un concepto de recuperación, aunque fuera por un breve rato?

Miremos lo que hicimos bien. Miremos lo que hicimos adecuadamente. Esforcémonos por alcanzar la autoconciencia, sin convertirnos en hipervigilantes. Si hicimos algo mal, aceptemos y manejemos eso. Pero también veamos lo que hicimos bien.
No importa dónde estamos, quienes somos, olo que estemos haciendo, aún en nuestros peores días (sobretodo en nuestros peores días), podemos encontrar por lo menos una cosa bien hecha, algo bueno en nosotros mismos y en nuestra vida en que meditar. Podemos encontrar algo que nos dé esperanza, algo que podamos anticipar. Podemos fijarnos realístamente en una visión de lo que es y lo que puede ser bueno en nuestra vida.
Hay espacio en la realidad y en la recuperación para «lo que está bien». Identificar lo negativo y los problemas nos ayudará a solucionarlos. Potenciando lo bueno nos ayudará a crecer, también.
Podemos decirnos a nosotros mismos, a otros y a Dios lo que apreciamos de otra persona, de nosotros mismos, y de la vida.
Podemos soltar nuestra necesidad de ser tan críticos de nosotros mismos y de otros. Podemos buscar lo que está bien.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).